domingo, 17 de febrero de 2013

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 25


Fuera de la casa de Camila, aún en el carro, Dante y Alex estaban a punto de sucumbir a sus deseos. Estaban casi pegados, respirando uno el aire que el otro exhalaba…
DANTE: (La tomó del rostro, movió su nariz para jugar con la de ella y cuando Alex menos se lo esperaba, le robó un maravilloso beso. Beso que fue completamente correspondido) ¡Cómo deseaba besarte así!
ALEX: (Estaba rendidota ante esa sonrisa y esos ojos) ¿Lo deseabas mucho?
DANTE: Moría por besarte desde la primera vez que te vi, que no fue cuando nos presentó Camila, por cierto...
ALEX: ¿Desde cuándo, entonces?
DANTE: Un día que fui a entrevistarme a la escuela, te vi en la puerta y muy bien acompañada. Estabas despidiéndote de un hombre y le tirabas besos voladores. Me encantó tu boca y esa actitud de niña enamorada...
ALEX: ¿Ah, sí? ¿Quieres uno NO VOLADOR?
DANTE: ¡Quiero todos los que quieras darme y como sean! Pero, antes, me gustaría saber qué terreno estoy pisando, Alex, porque siento que eres exactamente esa persona que puede sanarme las heridas o darme el tiro de gracia...
ALEX: ¿Qué quieres saber? ¿Quién era ese hombre al que le tiraba besos voladores?
DANTE: No, lo que me interesa saber es si estás libre ahí (Le señala el corazón) Tu pasado, no me importa. Cuéntame lo que desees y cuando necesites hacerlo...
ALEX: Si eso es lo que te perturba, te respondo: ahí estoy ocupada por un gran hombre (Él pone cara de pocos amigos) y ese hombre, eres tú...
DANTE: ¿Qué dices?
ALEX: ¡Eso, que tú eres el que me quitó completamente la libertad!
DANTE: Acabamos de conocernos hace poco más de una semana y me dices que estoy en tu corazón... ¡Alex, no juegues conmigo, tú no sabes lo que he vivido!
ALEX: ¡No estoy jugando contigo! Y en todo caso, ¡tú tampoco sabes lo que yo he vivido!
DANTE: (Se miran) ¡Tienes razón! Y eso no puede seguir así... Vamos a cenar y nos contamos lo que nos pesa... ¿Te parece bien?
ALEX: Perfecto (le guiña el ojo)
DANTE: ¡Pues dame uno de esos besos no voladores y vamos!
ALEX: (Le da un beso no volador) ¿Ahora sí?
DANTE: (Le da un piquito y salen rumbo al restaurante. Al llegar, ordenan la cena y un buen vino tinto) Bueno, bonita, te escucho...
ALEX: Estuve siete años con un hombre que creí que me amaba, Mariano era maravilloso, me llenó de amor y cariño, pero todo eso se fue por el excusado... Los novios de mis hermanas lo vieron en un bar con una mujer, poniéndome el cuerno. Un mes entero viéndome la cara…
DANTE: ¡Un idiota! Tener tu amor y hacer algo como eso... Te comprendo, algo parecido me sucedió a mí... Milena, mi ex esposa, se casó conmigo porque se suponía que yo iba a heredar una gran fortuna y cuando creyó que eso no iba a suceder, comenzó a "descuidarse" y un gran amigo mío, la cachó con otro tipo en una fiesta... (Suspira) Si me lo hubiera dicho otra persona, jamás lo hubiese creído, pero Alejo es mi hermano de la vida desde que somos dos bebés y hasta lloraba al decirlo porque sabía que me rompería el corazón saber la verdad...
ALEX: (Extrañada por el nombre y lo de chillón) ¿Alejo? ¿Chillón? ¿Cómo es el nombre completo?
DANTE: Alejandro Federico Vilatorres, ¿por?
ALEX: Él es mi cuñado, fue quien le dijo a mi hermana que Mariano me engañaba
DANTE: ¿Lo dices en serio?
ALEX: Muy en serio. ¿Conoces a la novia?
DANTE: No, si se de ella, Alejo la vive hablando de su Dani, su COSITA, su buenorra, pero hace como dos años que no nos vemos, sólo hablamos. Hace poco que volví a México...
ALEX: ¡La novia es mi quintilliza! ¿Dónde vivías?
DANTE: ¡Claro! Él me dijo que son cinco hermanas idénticas... (Sonríe) Vivía en Londres, con mi abuelo, él me iba a heredar... Bueno, me va a heredar, pero de manera indirecta... ¡No puedo creer que la mujer que me trae loco desde que la vi, sea cuñada de Alejandro!
ALEX: ¡Créelo, esta mujer que desde que la viste, te trae loco es la cuñada de Alejandro!
DANTE: ¡El destino es, definitivamente, increíble! (Se incorporó buscando la boca de Alex y cuando estaba por encontrarla, una voz interrumpió)
MARIANO: (Parado junto a la mesa, enojadísimo) ¡Ni se te ocurra besar a mi mujer, idiota!
ALEX: (Más molesta porque le cortó el beso que por otra cosa) ¿Tu mujer? ¿Ahora si soy tu mujer? Porque cuando me montaste los cuernos, no pensabas en que era ¡TU MUJER!
MARIANO: ¡Alex, eso no fue así! ¿Este quién es?
ALEX: ¿Ah, no? ¿Y cómo fue? ¿Puro besito?? ¡A ti no te importa quién es!
MARIANO: Alex, por favor, yo te amo...
DANTE: ¡Qué cinismo!
MARIANO: (Lo mira mal) ¿Te llamas ALEX?
DANTE: No, pero tú si eres un cínico... Mejor vete por dónde viniste y deja a esta hermosura tranquila...
ALEX: ¿Me amas? Pues tu manera de amarme no me gusta y como dice MI NOVIO (le toma la mano a Dante) ¡Déjame Tranquila!
MARIANO: ¿TU NOVIO? ¡Vaya, qué rápido me cambiaste! Hace apenas unas semanas que lo nuestro está en crisis y ya tienes novio... ¿Te olvidaste de mi dos semanas después?
DANTE: Peor tú, que te olvidaste de ella un mes antes...
MARIANO: En serio, idiota, ¿quién eres?
DANTE: Soy el que no va a cometer tus mismos errores... ¿Vamos, amor? (No dejaba de mirarse con Mariano, se desafiaban a muerte más o menos)
ALEX: ¡Vamos! (A Mariano) ¿Quieres hacer algo útil en tu vida? Pues, bueno, empieza dejándome en paz...
MARIANO: (Mientras ellos se alejaban muy tomados de la mano, le hirvió la sangre) ¡Eres una zorra, Alejandra, una golfa de lo peor!
DANTE: (Al escucharlo, se detuvo en seco, se giró y alcanzó a Mariano con un tremendo puñetazo que lo tumbó y le rompió la nariz) Nunca le vuelves a hablar así a MI MUJER, ¿queda claro? (Dio media vuelta. agarró la mano de Alex y salieron del local)
ALEX: (Casi llegaban al carro) ¡Suena muy bien eso de TU MUJER!
DANTE: (Estaba enojadísimo. Se detuvo) ¡Le voy a romper los huesos a tu ex, es un imbécil! (La mira) Se que es muy pronto para ponernos títulos, pero no te vuelve a faltar el respeto delante mío así y... (Se queda sorprendido) ¿¿¿¿¿QUÉ DIJISTE????
ALEX: ¡Que eso de TU MUJER suena muy bien!
DANTE: ¿No te parece que es muy pronto para sentirnos así?
ALEX: Puede ser, pero ¿qué hacemos? ¿Lo dejamos escapar o lo sentimos?
DANTE: (La abrazó y besó con toda la intensidad del mundo) Ni loco te dejo escapar... No puedo dejar de pensar en ti, Alex, te me has metido en cada poro...
ALEX: Eso era justo lo que quería escuchar (le dio otro beso)
DANTE: Espera un poco, Alex, porque no soy de hierro y si te sigo besando, voy a querer hacer todo contigo...
ALEX: (Muy provocadora) ¿Todo? (Le da un beso en el cuello) ¿Conmigo?
DANTE: Todo, bonita, me tienes a tu merced...
ALEX: ¿Qué esperamos, entonces para subir al auto y así puedas hacer todo conmigo?
DANTE: (La besó mucho de nuevo) Vamos a mi casa...
ALEX: ¡A tu casa o a donde tú quieras ir!
DANTE: ¡Te prometo que esto (señala entre los dos) es algo de lo que nunca te vas a arrepentir!
ALEX: ¡Algo me dice que tienes toda la razón!
DANTE: Júralo... (Se besan otra vez, suben al carro y se van)

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 24


En la feria, después del martillazo, Dante cayó redondo al piso…
CAMILA: ¡TÍIIIIIIIOOOO!!!
DANTE: (Apenas abriendo los ojos) Tranquila, princesa…
Alex y Nanni se acercaron de inmediato y la maestra no pudo creer quiénes eran los afectados por el descuido de su ahijada…
CAMILA: ¡MAESTRA ALEX! (Se le abrazó con fuerza, ambas se adoraban)
ALEX: ¡¡Preciosa!! (Mirando a Nanni) ¡Mira ella es mi ahijada, Nanni!
DANTE: (Sobándose la cabeza) ¿Alejandra?
ALEX: La misma (lo mira y no contuvo la risa) Perdón, mi ahijada fue la que te lanzó el martillo
DANTE: (Ella lo ayuda a incorporarse) ¡Gracias, colega! (Mira a Nanni) ¿Así que tú eres la que casi me mata? (Sonríe)
NANNI: Si, jajaja, perdón, se me salió de la mano...
DANTE: Te perdono con una sola condición...
NANNI: ¿Cuál?
DANTE: Que tú y tu madrina, nos acompañen a cenar...
CAMILA y NANNI: (Mirando a Alex) ¡¡¡¡¡SIIIIII!!!!!
ALEX: (No pudo resistirse a la cara de las niñas y cuando vio la de Dante, mucho menos) Está bien, vamos…
Los maestros se sonrieron y salieron en busca de un restaurante…
Malvino, el vecino enamorado de Micaela, había mandado por enésima vez un ramo de flores a nombre, en esta ocasión de un tal Eleuterio y no hubo poder humano que hiciera que Bruno comprendiera que Micaela nada tenía que ver ni con un Eleuterio ni con ningún otro hombre. El vecino, desde el anonimato, comenzaba a lograr su objetivo de separarlos, porque la quinti, sencillamente, ¡se hartó!
MICAELA: ¿No me quieres creer? Pues bueno, mejor, así me doy cuenta que si no confías lo suficiente en mí, ¡es porque dudas que te ame!
BRUNO: No te creo porque es cosa de todos los días, Micaela, ¿cómo se explica?
MICAELA: No lo se, Bruno, ¡NO LO SE! Si supiera algo, ¿no crees que esta situación se hubiera arreglado hace tiempo?
BRUNO: ¡Me estás queriendo ver la cara!
MICAELA: ¡Jamás haría eso, te amo y no soy capaz de engañarte!
BRUNO: ¡No lo parece!
MICAELA: Porque eso es lo que tú quieres creer! Si confiaras en lo que te digo, ¡sería distinto!
BRUNO: ¿Cómo confío en ti si, al menos, una vez a la semana, recibes flores y regalos de tipos diferentes??
MICAELA: ¡No se quiénes son, por Dios, entiéndelo de una buena vez!
BRUNO: No puedo entender algo así...
MICAELA: Bruno, al igual que tú, yo también estoy muy desconcertada con todo esto...
BRUNO: (La mira y no puede confiar) ¡ME ESTÁS PONIENDO EL CUERNO CON CUANTO TIPO SE TE CRUZA!
MICAELA: (Lo abofeteó) ¡Cállate, Bruno! (Lo mira) ¡Me harté! ¡No voy a dejar que me trates como una cualquiera cuando no lo soy!
BRUNO: (Sobándose) ¿Qué más puedo pensar?
MICAELA: ¡Me da igual lo que pienses! Si quieres creer que te monté el cuerno, hazlo, porque desde este momento, ¡TÚ ya me vales lo mismo!
BRUNO: ¿Me estás cortando?
MICAELA: ¡Qué rápido analizas! ¿¿¿Tú qué crees?? ¿Qué voy a permitir que me faltes el respeto? Pues no, me cansé y si, ¡esto se acabó!
MICAELA: ¡Lárgate ya!
BRUNO: Micaela...
MICAELA: ¿Qué? ¡Dije que te largues!
BRUNO: (Ya estaba arrepentido, pero era tarde) ¡Lo siento!
MICAELA: ¡No me importa si lo sientes o no! ¡Me trataste como si fuera una cualquiera!
BRUNO: ¡Es que me pongo celoso!
MICAELA: No es motivo para tratarme así y, por favor, vete de mi casa...
Bruno se fue y sabía que había metido la pata bien hondo… Micaela se fue a su cuarto y se quedó maldiciendo a los cielos por las inseguridades y desconfianza de su ahora “ex”…
MICAELA: ¡Teníamos algo bueno, Bruno! ¿Por qué eres tan necio?
Llegando al restaurante, Caty y Julián, los padres de Nanni, llamaron a Alex para decirle que tenían que viajar de urgencia esa misma noche y que, por favor, les llevara a la niña. No pasaba nada grave, pero debían irse una semana completa fuera de México. Dante se ofreció a llevarlas y como la quinti no había ido en auto, aceptó. A mitad de camino, Camila se durmió profundamente, así que después de dejar a Nanni en su casa, llevaron a la otra pequeña, a la suya. Cuando Dante volvió al carro, miró a su colega y sonrió...
DANTE: ¿Ahora a dónde, maestra Zavallalta?
ALEX: Un caballero me propuso una cena ¿Me lleva con él?
DANTE: (Le encantaba esa actitud fresca y desinhibida de Alex, toda ella lo tenía hechizado) ¿Mismo lugar o prefiere otro, señorita?
ALEX: Vayamos a un sitio mejor...
DANTE: (Sonriendo) ¿Un restaurante más lindo?
ALEX: Exacto
DANTE: ¿Sabes qué, Alejandra Zavallalta? Tengo una rara sensación contigo. ¿Te puedo tratar de TÚ, verdad?
ALEX: ¡Claro! Oye, ¿Y qué rara sensación es esa?
DANTE: Algo en tus ojos me dice que contigo, iría al fin del mundo... (Sonrió con tanta franqueza que Alex por poco y se le tira encima, pero se contuvo)
ALEX: ¿Sabes algo? Yo también siento lo mismo por ti
DANTE: (Se le acercó y quedó con su boca a un centímetro de la de Alex) ¿Si?
ALEX: (Lo miró intensamente) Si…
En la cafetería de la esquina del hospital, Diego tomaba su segundo café y estaba por pedir el tercero, cuando Ally se sentó junto a él y le ofreció uno de los dos que llevaba.
DIEGO: (Aceptándolo) Gracias…
ALLY: Noche larga como pocas, ¿no?
DIEGO: Eterna (sorbe el café y le supo un poco raro)
ALLY: No digas nada, pero le eché un poquito de cognac…
DIEGO: Ah…
ALLY: ¿Todo bien? ¿Tienes descanso?
DIEGO: Si, una hora más…
ALLY: Deberías dormir un poco…
DIEGO: No tengo sueño…
ALLY: (“Todavía”, pensó) Bueno, ¡salud!
DIEGO: ¡Salud!
Ambos bebieron su café y cinco minutos después, al enfermero todo le daba vueltas. Ally llamó a su hombre de confianza y este lo metió en el carro y se lo llevó…

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 23


Pasaron varios días desde la boda de Daniela y Alejo y cuando la pareja partió hacia Nueva York, Daymar y Rebeko se regresaron a México. Tuvieron que jurar que no dirían nada a nadie del matrimonio, ya que querían ser los recién casados quienes enteraran a todos del acontecimiento.
La vida de las otras cuatro “quinti”, como se llamaban entre hermanas, era muy tranquila, incluso lo era para Sergio quien llevaba días de estar en Cuernavaca con la familia de Solange y regresaba el mismo día que los visitantes de “La Gran Manzana”.
Diana estaba aplicada a un caso muy importante y trabaja a la par con su jefe, Isidoro, quien llevaba varios días haciendo que la muchacha se quede hasta muy tarde. La intención era poder ofrecerle llevarla a casa, pero cada noche, Fede le arruinaba el plan porque pasaba por su novia…
Alex estaba hipnotizada con Dante, no dejaba de pensar en él y cada vez que se cruzaban, sentía deseos de besarlo y abrazarlo, sin detenerse nunca. Era un sentimiento nuevo, una mezcla de ternura y fuego que no comprendía, pero que le fascinaba…
Micaela y Bruno estaban peleados porque un nuevo obsequio de parte de “un admirador” había llegado a la casa Zavallalta y la quinti se hartó que su novio no creyera que era algo ajeno a su persona y lo mandó a freír churros.
Laura y Diego estaban en pleno idilio y la sombra de la molesta doctora Son, no podía empañarlos aún.
Sin embargo, esa noche, Federico no podría pasar por Diana así que Isidoro, por fin iba a tener su chance… Laura y Diego iban a discutir… Micaela decidió terminar con Bruno y Alex saldría a cumplir una vieja promesa, ignorando que el amor, volvería a cruzarse en su camino
En el estudio jurídico, Diana terminaba de transcribir una serie de argumentos que el abogado presentaría para desestimar la demanda e Isidoro, la miraba hecho un idiota.
DIANA: (Se sentía observada) ¿Le pasa algo, jefe?
ISIDORO: No, Diana, ¿por?
DIANA: Está muy callado… ¿Le preocupa la demanda?
ISIDORO: Creo que tenemos argumentos de sobra para ganar la desestimación.
DIANA: Pienso lo mismo.
ISIDORO: (Suena el celular de Diana y ve que al leer, hace una mueca de tristeza) ¿Pasa algo malo?
DIANA: Era Fede, no puede pasar por mi…
ISIDORO: (El gesto de su empleada denotaba preocupación más que enojo) ¿Algún problema?
DIANA: Es mi suegra, lleva días enferma y tuvieron que ir al hospital…
ISIDORO: ¿Quieres que te lleve allí?
DIANA: ¿Podría hacerme ese favor?
ISIDORO: Claro. Deja todo como está y vamos.
DIANA: (Ese gesto en su jefe le agradó y mucho más de lo que ella misma hubiese pensado) Muchas gracias… (Se miraron un momento y salieron)
Alex había llevado a su ahijada Nanni a la feria. La niña de ocho años, llevaba tiempo pidiéndoselo y a causa de las idioteces de Mariano, Alejandra no le cumplía, así que ahora que estaba resuelta a retomar las riendas de su vida, decidió hacerlo de una vez. Ellas se adoraban y se la pasaban de lujo juntas. En ese momento, ambas estaban en la atracción en la que las cabezas de los mounstros asoman por agujeros en un panel y hay que darle de martillazos para ganar…
NANNI: Te voy a ganar, madrina (no dejaba de golpear a los monstruos que se aparecían)
ALEX: Eso no (también golpeaba para ganar)
Muy cerca del juego, Dante y Camila caminaban distraidamente, buscando dónde ir a jugar...
DANTE: ¿La casa de los espantos?
CAMILA: No, tío, son muy bobos, ¡no asustan!
DANTE: ¿La de los espejos?
CAMILA: Esa si, pero después, a lo último
DANTE: ¿Quieres ir a tirar la bola y derrumbar las botellas apiladas?
CAMILA: No, ¡YA SEEEEE! ¡¡¡Vamos a que dispares a los patitos y ganes el osote giganteeeeee!!!
DANTE: Bueno, preciosa, vamos... (Camila lo jalaba)
CAMILA: ¡¡Muéveteeeeee, padrino tíooooooooooo!!
En el juego de Alex y Nanni, la niña parecía poseída…
NANNI: ¡¡¡Gané, gané, ganéeeeee!!!!!!! (Brincaba de emoción)
ALEX: ¡¡¡Si, ganastee!!!!!! (Se reía de la euforia de Nanni)
NANNI: ¡Yo te dije que te iba a ganar, tía!
ALEX: Y muy bien que lo cumpliste. ¡Choca las cinco! (las chocan) ¿Quieres comer algo?
NANNI: ¡¡¡¡ALGODÓNNN!!!!! (Era tal la brincadera de la pequeña que el martillo del juego se le escapó de la mano, para darle en la cabeza a un pobre cristiano que pasaba por ahí)
En la clínica, un jugador de fútbol llegó a manos de Laura para que le hiciera una rehabilitación. El hombre era muy bien parecido y tenía un físico casi esculpido y, además, babeaba por Laura y por eso, cada vez que tenía que atenderse, solicitaba que fuera ella quien se hiciera cargo. La enfermera no se daba cuenta de los coqueteos del deportista porque estaba concentrada y enfocada en su labor.
Diego pasó por el consultorio y vio cómo el tipo le acariciaba el cabello y se enfureció. Cuando Laura terminó con lo suyo, fue a la sala de descanso para enfermeros y quiso besar a Diego que ni movió la boca para corresponderle...
LAURA: ¿Qué te pasa?
DIEGO: ¿Qué me pasa? ¡Me pasa que ese tipito me purga!
LAURA: ¿Quién?
DIEGO: ¡Tu jugardocito estrella, mi amor! ¡Me cae peor que una patada la ingle!
LAURA: ¡Ay, Diego, por Dios! ¿Otra vez con eso? No seas celoso, ¿quieres? Ni ese ni ningún otro me interesa...
DIEGO: Tal vez a ti no te interesen, pero bien que el futbolista de mier... ¡Se aprovecha de las terapias!
LAURA: Tu novia soy yo, Diego, no él, así que no comiences con tus celos bobos, ¡no tengo ganas de pelear!
DIEGO: ¡Entonces me voy para que la niña no pelee!
LAURA: ¡Diego!
DIEGO: ¡Déjame! (Sale)
LAURA: (Sale detrás de él) ¿Podemos no estar mal, amor?
DIEGO: Cuando se me pasen los "celitos"
LAURA: Al menos dame un beso...
DIEGO: (Le da un pico) ¡Ahí esta! Nos vemos...
LAURA: (Mientras él se iba) Recuerda que mañana almorzamos en casa de mis papás
DIEGO: (Volteó) ¡Ok!
LAURA: ¡Hombres! (Volvió a entrar al descanso sin notar que la Doctora Son, había presenciado toda la escena)
DIEGO: (Salió a la cafetería de la esquina) ¡Un café negro, bien cargado por favor!
La doctora Son, vio su oportunidad y esta vez, ningún bobo volador, se la iba a echar a perder...

Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 22


El hombre que los casaría tenía vasta experiencia en realizar ceremonias rápidas y sencillas.
CASADOR: Estamos aquí reunidos para unir en matrimonio a Daniela y Alejandro que han venido hasta aquí por propia voluntad y el deseo de unir sus vidas. Daniela, ¿es tu voluntad desposar a Alejandro?
DANIELA: Es mi voluntad.
CASADOR: Alejandro, ¿es tu voluntad desposar a Daniela?
ALEJANDRO: Es mi voluntad.
REBEKO: ¿Qué no les ve la sonrisota?
DAYMAR: Shhhh, calla, Rebeko…
CASADOR: Daniela, ¿aceptas por esposo a Alejandro para amarlo y respetarlo toda la vida? ¿En la riqueza y la pobreza, en la salud y en la enfermedad, amándolo y cuidándolo, todos los días de tu vida, hasta que la muerte los separe?
DANIELA: Si, acepto…
CASADOR: Alejandro, ¿aceptas por esposa a Daniela para amarla y respetarla toda la vida? ¿En la riqueza y la pobreza, en la salud y en la enfermedad, amándola y cuidándola, todos los días de tu vida, hasta que la muerte los separe?
ALEJANDRO: Si, claro que acepto…
CASADOR: Recordándoles que el matrimonio aquí realizado es válido en todo el mundo, ¿proseguimos la ceremonia?
DAYMAR: ¡Prosiga, hombre!
DANIELA: ¡Mamá!
DAYMAR: ¿Qué? Mira la pregunta sonsa que hace…
CASADOR: (Se ríe) ¿Los anillos?
ALEJANDRO: ¡Los tengo yo! (Los saca del bolsillo de su traje y le ofrece a Dani el que corresponde que le coloque a él. Ella lo agarra)
CASADOR: Daniela, ¿quieres decirle algo a Alejandro? (Ella asiente) Los votos serán pronunciados por los novios…
DANIELA: (Tomando la mano izquierda de Ale) Alejandro, el amor contigo es una aventura, es una sorpresa cada día, un detalle nuevo, un gesto de ternura… Nunca creí que sería capaz de sentir algo así y me da miedo saberme tan enamorada, pero más miedo me da la idea de no estar contigo. Hace rato me dijiste que nuestro amor no debió nacer porque ninguno de los dos quería enamorarse, pero que nació para que lo vivamos y tienes razón, porque vivir, lo que se dice VIVIR, eso sólo lo puedo hacer a tu lado. Te amo más que a mi vida y espero que en (mira a sus papás) 35 años, aún me dejes robarte el chicle con mis besotes… TE AMO (Le coloca el anillo)
CASADOR: Alejandro, es tu turno…
ALEJANDRO: (Tomando la mano izquierda de Daniela) Hermosa mía, si hace un año y medio atrás alguien me preguntaba cómo era el ideal para mi vida, le hubiera contestado que pasarla de fiesta, yendo de aquí para allá, sin sentir nada profundo y libre de hacer conmigo lo que se me antojaba. Y te conocí y en ese preciso instante, mi vida dejó de ser mía para ser tuya. Si hoy me hicieran esa pregunta, mi respuesta cambiaría, porque mi ideal de vida es hacer lo que sea necesario para despertarme contigo y dormirme a tu lado cada noche, toda mi vida. La existencia perfecta está en verte sonreír y ser testigo de cómo cumples tus sueños y objetivos, mi libertad es saber que estamos juntos porque elegimos amarnos y no pido más que eso, porque mi vida ideal es vivir a tu lado. TE AMO (Coloca la alianza)
CASADOR: (Se ríe porque ve a todos llorando) Con el poder que se me ha otorgado, los declaro marido y mujer… Puede besar a la novia…
Los recién casados se besan profundamente y poco después, reciben los abrazos emocionados de Rebeko y Daymar.
REBEKO: ¿Cómo te sientes, yernito? Digo de la pierna y los golpes.
ALEJANDRO: Como si nada me hubiera pasado…
DAYMAR: (Se miran con Rebeko) Pues, siendo así, espero que estén listos…
DANIELA: ¿Listos para qué?
REBEKO: ¿Cómo que para qué?
DAYMAR: ¡PARA LA FIESTA!
ALEJANDRO: ¿Qué fiesta?
Los padres de la novia guiaron al reciente matrimonio hasta el mismo salón donde unas horas antes, casi se iba todo al demonio y para sorpresa de la parejita feliz, todos los que habían presenciado la escena de amor de Alejo y Dani, los estaban esperando con ansias y alegría. Rebeko y Daymar se habían organizado con el locutor para hacerse una pachanga improvisada… Al entrar al salón, el hombre del micrófono, los anunció.
LOCUTOR: ¡Un fuerte aplauso para el señor y la señora Vilatorres!
Los casaditos se miraron y miraron a Rebeko y Daymar…
LOS CUATRO JUNTOS: ¡¡¡FIESTAAAAAAAAAAAAA!!!

Lo primero fue el vals de los novios y luego con los papás de Dani.
DAYMAR: ¿Estás feliz, mijo?
ALEJANDRO: Si, mucho, más feliz es imposible... Gracias por comprender y no juzgarnos, te prometo que haremos una gran ceremonia en México, la religiosa... (Mira a su suegra) Mamá...
DAYMAR: Si ustedes la quieren hacer, la hacen y si no, pues no se hace ¡y punto!
ALEJANDRO: Se que Dani si quiere, aunque lo niegue...
REBEKO: ¡Estás chula como ninguna, hija! Esa sonrisa en tu rostro, te hace lucir radiante...
DANIELA: No puedo creer que estén aquí, conmigo, papito, ¡GRACIAS!
DAYMAR: Entonces, cuando ustedes vuelvan, ¡seguiremos con las cosas!
ALEJANDRO: Si, así será... ¿Dónde se están hospedando?
DAYMAR: En el “Circus Palace inn”, ¡queda al lado de un circo! Por cierto, ¡Rebeko se antojó de un tigrito!
DANIELA: ¿UN TIGRE BEBÉ, PAPÁ?
REBEKO: ¡Es una preciosura!
Entre las risas por las locuras de Rebeko, los regaños que este recibía de Daymar y la inmensidad de mimos y apapachos que se prodigaban los novios, la fiesta estuvo de reviente.
Sin embargo, en México, la maldad y la envidia, comenzaban a interponerse entre la feliz pareja, aunque ninguno de los dos lo supiera todavía…
A la hora de la noche de bodas, los padres de la flamante señora de Vilatorres, se retiraron a su hotel a hacerse mimos entre ellos y los recién casados, pudieron instalarse en la suite más lujosa del hotel que estaba decorada, equipada y abastecida para la ocasión…
ALEJANDRO: (Cargando a Dani y bajándola junto a la cama) ¡Por fin!
DANIELA: ¿Cómo haces para tener tanta energía después del día que tuvimos? ¿Cómo están tu pierna, tu cabeza y tu mano?
ALEJANDRO: (La abraza y besa con un amor que lo desbordaba todo) ¿Respondí claramente?
DANIELA: (Hace un gesto de más o menos y ambos sonríen) ¿De verdad nos casamos?
ALEJANDRO: Si, señora Vilatorres… Aunque yo no soy el mismo, ahora soy “la amante de un monito calenturiento”…
DANIELA: (Echa una carcajada) ¡Estás manchado, qué deshonra!
ALEJANDRO: (Se rieron los dos) Te amo con mi vida entera, Cosita mía…
DANIELA: Igual que yo a ti, perdón por lo de antes, pero todo era muy caótico…
ALEJANDRO: ¿Me lo dices a mí? (Se señala la pierna, la cabeza y la mano) ¡LO SE!
DANIELA: Eres una maravilla, Alejandro y yo, la mujer más afortunada del mundo.
ALEJANDRO: Eso lo serás en un ratito… (La mira y levanta una de sus cejas) ¿Puedo besar a la novia?
DANIELA: Claro…
Alejo la tomó del rostro y rozó suavemente los labios de Dani con los suyos y movió su rostro para sentir como esa boca exhalaba el aire sobre él. Se miraron muy intensamente y sonriendo, se dieron un profundo, intenso y apasionado beso que los fue transportando a un mundo propio, único y sólo de ellos dos.
Aún todo magullado, el señor Vilatorres juntó fuerzas y resistencia para complacer a su esposa una y otra vez durante toda la noche, quedándose dormidos cuando el sol estaba bien arriba, iluminando el inicio de su vida de casados…

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 21


En el salón del casino, viendo que su hija no terminaba de aceptar…
DAYMAR: (Sale de su escondite y se sube a una mesa) ¡¡¡¡¡ACÉPTALO, DANI!!!!!! A ver, todos ¡ayúdenme! (Empiezan todos a gritar) ¡Que lo acepte, que lo acepte, que lo acepte, que lo acepte!... (Los novios la miraron, sorprendidísimos)
Dani estaba roja de la vergüenza…
ALEJANDRO: ¿Te casas conmigo, amor de mi vida?
Rebeko fue disimuladamente hasta donde estaba su hija y con toda la dulzura del mundo, la empujó para que quedara pegada a Ale.
DANIELA: ¡Papá!
REBEKO: ¡Ya dile!
DANIELA: (Mirando a su novio) ¿Con cada respiro?
ALEJANDRO: ¡Y hasta el último!
DANIELA: (Le acarició el rostro) ¡CLARO QUE ME CASO CONTIGO!
Ayudado por un hombre que estaba cerca de él, Alejo de puso de pie y se abrazó a Daniela y mientras todos festejaban y vivaban a la pareja, ellos sólo entendían de su amor y se besaban con suma ternura….
DAYMAR: (Seguía en la mesa) Te lo dije Rebeko, ¡venían casarse! ¡¡¡¡Lo sabía!!!!!!
REBEKO: ¡Es que eres la mujer más perceptiva del mundo, mi amorzote! ¡¡Tragos para todo el mundo que tenemos que celebrar!! (Busca a su mujer y la ayuda a bajar de la mesa)
DAYMAR: (Abrazada a Rebeko) Como te lo dije: ¡tengo olfato de sabueso!
DANIELA: (Reparando en sus padres y sin soltar a Ale) ¿Qué hacen aquí?
DAYMAR: Intuí que venían casarse (Ellos no entendían) ¡Tu mirada, Dani! Esa siempre me dice todo. Así que vinimos a comprobarlo ¡Y TENÍA RAZÓN!
DANIELA: (Mira a su hombretón adorado y él le guiña un ojo. Lo suelta y se abraza a sus papás) ¡Gracias por estar aquí! Y perdón por el secreto, es que todo en casa es un caos con lo de Alex y...
DAYMAR: Lo sabemos, hijita, ¡por eso estamos dispuestos a ayudarlos!
ALEJANDRO: (Se acerca despacio, la pierna le dolía bastante) ¡Gracias por entendernos!
DAYMAR: Rebeko, ¡¡¡ayuda al muchacho que se va a caer!!!
REBEKO: (Recargándolo en su hombro) ¡Tú sí que estás salado, Alejandro!
ALEJANDRO: (Mira a Dani) No, señor, soy el hombre más bendecido del mundo...
DAYMAR: (A Dani) Hijita, ¿cuándo va a ser la boda?
DANIELA: (Mira su reloj) ¡En tres horas! Pero mira cómo está Ale, ma, ¡no puede casarse así!
ALEJANDRO: ¡Estoy perfecto! Sólo necesito conseguir mi traje...
DAYMAR: Y tú, princesa, ¿tienes tu vestido?
DANIELA: Si, ma, lo tengo, hay que recogerlo solamente.
REBEKO: ¡No se diga más! Ustedes van por el vestido y yo me encargo de ayudar a este caballero, porque por lo que veo, ¡se casa porque se casa!
DAYMAR: ¡No lo dudes, viejito! ¿Nos vamos, princesita?
ALEJANDRO: ¡Esperen! (Se acerca a Dani y se retiran un poco)
DANIELA: Estás todo roto, amor, podemos casarnos mañana o pasado...
ALEJO: ¿Estás loca? No, para nada, a ver si te me arrepientes del todo, nonono...
DANIELA: El loco eres tú...
ALEJANDRO: Cosita, nuestro amor va a ser distinto a todo, te lo prometo y no importa qué pruebas nos ponga la vida, las vamos a superar juntos, porque nos amamos...
DAYMAR: (Mientras los futuros esposos hablaban, ella se había abrazado a Rebeko) ¿Recuerdas cuando nos casamos, viejo?
REBEKO: Como si fuera ayer y lo que más recuerdo, ¡¡es nuestra luna de miel!!
DAYMAR: ¡¡¡Los mejores días de nuestras vidas!!!
ALEJANDRO: Quiero darte el último beso de solteros...
DANIELA: Dámelo, pues...
REBEKO: (Viendo a la parejita darse un besote) Como pareja, si, Daymar, los mejores días de nuestra vida, pero como papás, aún tenemos miles de esos por delante... Nuestros hijos son la mayor bendición...
DAYMAR: (Iba a llorar, ver a Ale y Dani la hizo recordar) ¡Sé que nos faltan muchos y estaremos ahí para todos nuestros hijos! ¡Ay, voy a chillar!
REBEKO: No chille, hermozota, deje las lágrimas para dentro de un rato... (Le da un pico, pero Daymar le mete un chupón)
DAYMAR: Mmmmm... ¡Me encantan esos besitos tan sabrosos!
REBEKO: (La mira nojau) ¡Devuelve el chicle, Daymar Alfonsina!
Alejo y Dani los miraban y morían de risa.
DANIELA: ¿Crees que en 35 años seremos así?
ALEJANDRO: Me temo que si... (Se sonríen y besan un poco más)
DAYMAR: (Se sacó el chicle, se lo metió en la boca y volvió a besarlo) ¡Te amo, viejito menso!
REBEKO: Y yo a usted, extractora de gomas de mascar...
Unas horas más tarde, en la capilla del casino, la boda comenzaba. Daymar estaba en el altar junto a Ale y Rebeko entraba con la novia de su brazo....
DAYMAR: (Hablándole a Ale al oído) ¡Llegó el momento de que ustedes sean felices, hijo!
ALEJANDRO: (La miraba y pensaba en que Daymar parecía tosca y ruda, pero era una mujer dulce, maravillosa y él la adoraba) Gracias, mamá (Le besó la frente) ¿Bendición?
DAYMAR: Dios los bendiga, hijo (También le dio un beso en la frente) No vayas a llorar, Alejandro, mira que estoy al borde de las lágrimas y si te veo llorar, ¡lloro!
ALEJANDRO: ¡Pues, vamos a chillar como un par de descocidos, mamá! (Se sonríen)
REBEKO: (Le apretaba la mano a su hija) ¡Van a ser muy felices, mi muñequita, lo se!
DANIELA: Sólo Dios sabe lo que amo a ese hombre, papito...
REBEKO: Todos sabemos lo que se aman...
DAYMAR: Mira que si yo chillo, tú chillas y si tú chillas, Dani chilla y si Dani chilla, Rebeko chilla y si Rebeko chilla, el loco ese que los vas a casar también va a chillar...
ALEJANDRO: Será una boda pasada por agua, pues...
DAYMAR: ¿Por agua? ¡¡Por cataratas!!
ALEJANDRO: Mientras sea una boda, lo demás, da igual, ¿no?
DAYMAR: ¡Al diablo las lágrimas!! ¡Que vivan ustedes y su amor!
ALEJANDRO: ¡Qué VIVAAA!
REBEKO: (Llegando al altar) Alejandro, te llevas una mujer hermosa que te ama con locura, ¡LA CUIDAS!
ALEJANDRO: Con mi locura propia y con mi vida, que es de ella...
DAYMAR: Viejo, eso estaba demás decirlo, pero, ¡bueno!
REBEKO: Hay cosas que se dicen igual, amorzote mío...
DANIELA: Llegó la hora...
ALEJANDRO: ¡Por fin! Estás bellísima...
DANIELA: Te amo
ALEJANDRO: Te amo (Se ponen de frente al altar)

lunes, 11 de febrero de 2013

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 20




Germundio, se acercó sigilosamente a Ale, pero este se movía mucho tratando de deshacerse del mono y sin darse cuenta, empujó al ayudante del locutor, quien trastabilló y chocó a un mozo que llevaba una bandeja con sopa caliente y la volcó sobre Alejandro…

ALEJANDRO: ¡MEEE QUEMMMOOOO!!! (Se fue hacia atrás)
DANIELA: ¡Mi amor, cuidado!
LOCUTOR: (Viendo a su ayudante a punto de cometer la gran burrada final y tercer percance) Germundio, ¡NOOOO!!!
GERMUNDIO: (Antes de poder reaccionar a la orden de su jefe, ya había hecho la macana y le había dado un bandejazo a Ale) ¡Perdón!
ALEJANDRO: (Mareado) ¡No te preocupes, Gervasio, no es nada! (Se giró y cayó desmayado al suelo, mientras el mono seguía teniendo sexo con su pierna)
DANIELA: ¡MI AMORRR!!

Un rato después, Ale reaccionaba en la enfermería del casino y Dani lo ayudaba a salir. En la caída se había lastimado la pierna y rengueaba un poco, tenía la mano quemada por la sopa y había sido ultrajado por el monito… Cualquiera hubiera pensado que eso era más que suficiente, pero no, su novia estaba a punto de darle el tiro de gracia.

ALEJANDRO: (La notaba pensativa) ¿Qué pasa, amor?
DANIELA: (Sin mirarlo) Creo que va siendo hora que volvamos a casa, Alejo.
ALEJANDRO: Nos tenemos que casar.
DANIELA: (Se detiene, estaban en medio del casino) No nos vamos a casar.
ALEJANDRO: Pero, ¿por qué?
DANIELA: ¿Qué no ves que la vida nos está diciendo que no tenemos que hacerlo?
ALEJANDRO: (Se lo veía venir) Dani, no nos hagas esto, por favor.
DANIELA: No te hago nada, Alejandro, pero es evidente que aunque nos amemos, tú y yo no debemos estar juntos.
ALEJANDRO: ¡Espera un poco, amor, esto es mala suerte, sólo eso!
DANIELA: ¿Y lo que pasó en el restaurante cuando anunciamos el compromiso? ¿Y lo de tu ropa? ¿Las valijas, el cuarto del hotel, todo esto último que sucedió? No, Ale, es mucha evidencia contra nuestra pareja…
ALEJANDRO: Mi amor, por Dios…
DANIELA: No me digas “mi amor”, porque ya no lo soy…
ALEJANDRO: (La mira) ¿Estás terminando conmigo?
DANIELA: Si, eso mismo. (Lo deja ahí parado y se encamina a la salida)

Viendo al gran amor de su vida alejarse de él y aún sin darse cuenta que sus suegros habían sido testigos de todo, Alejandro fue hasta el escenario y llamó al tipo que hablaba por el micrófono.

ALEJANDRO: Necesito decir algo por los altoparlantes.
LOCUTOR: No puedes, sólo yo tengo el poder de hacerlo.
ALEJANDRO: (Lo agarra de la corbata y lo hace agacharse) Mira, remedo de presentador, tu maldito mono casi me viola, el menso de tu ayudante casi me parte la cabeza con una bandeja de cenas y me tiró el caldo caliente en la mano. Ahora, mi novia me está por dejar y yo la amo, así que o me ayudas a convencerla de casarse conmigo aquí y ahora, o te corto los huevos... ¿Qué dices?
LOCUTOR: ¡Todo tuyo! (Lo ayuda a subirse al escenario y le da el micrófono) ¡Suerte!
ALEJANDRO: (Habla por el micrófono) ¡Daniela Zavallalta, yo te amo! (Dani, al escuchar su nombre se detuvo, pero no se giró) Por favor, amor, mírame (Ella seguía inmóvil, sin darse vuelta) ¿Sabes por qué no me quieres mirar? Porque cuando lo hagas, no podrás sostener tu tonta idea de terminar lo nuestro. No me miras porque sabes que estás cometiendo el peor error de tu vida y que si te vas, si nos dejas, no sólo me romperás el corazón a mí, sino a ti misma... (Ella no lo miraba) Está bien, mujer necia, no me mires, pero escúchame... (El iluminador del salón le hizo una seña a Ale para que le indicara cuál era Dani. Alejo le dijo con la mano, pero el hombre iluminó a la mujer equivocada y Ale lo corrigió con muecas y señas) Daniela, me miras o me miras y si mirándome a los ojos, me dices que no me amas, que no mueres por mi como yo por ti, te juro que te dejo ir... (Ella se giró, por fin y sus ojos se encontraron, Dani estaba muda) ¿VEEESSSS? Mi cielo, yo se que las cosas nos han salido mal, que no damos pie con bola, pero este amor que nos tenemos es a prueba de todo.
Este amor no debió nacer siquiera, pero nació y creció dentro nuestro, profundo como el mar, incontenible como el viendo e infinito como el universo... (Ella sonrió y Alejo, ayudado por el locutor, bajó del escenario y fue caminando hacia ella ante la mirada atenta de todos los presentes) Ni tú querías enamorarte, ni yo quería sentir esto que siento, pero nos pasó, ¿qué hacemos? (Se acercaba más y más) ¿Lo dejamos ir porque un maldito mono se cree que estoy bueno y que soy su muñeca inflable? (Dani se rió con ganas) ¿Lo dejamos ir porque un bobo quiso matar una araña de mi cabeza dándome un bandejazo? ¿Porque la casa de ropa me mandó el encargo de Elton John, porque perdimos las maletas, porque Mariano engañó a tu hermana, porque la gente deja de amarse, porque el mundo gira, porque el sol sale y vuelve a esconderse???? (Por fin llega a Dani y se queda a unos cuantos pasos de ella) ¿Esas cosas hacen que nuestro amor no valga nada? (Dani baja la mirada) ¿No, verdad? Esas cosas pasan, amor, pero nada evita ni impide que cada vez que te miro a los ojos, me vuelva a enamorar de ti. ¿Qué hacemos, entonces? ¿Dejamos nuestro amor tirado por ahí o lo vivimos con cada respiro que demos? (Ella lo mira y parecía como si le hiciera el amor con la mirada. Alejo se arrodilla a duras penas, le dolía todo) Te lo vuelvo a preguntar y me des la respuesta que me des, será la definitiva... Daniela Zavallalta, ¿quieres casarte conmigo?

En México, Laura y Diego habían ido a una despedida de solteros de una pareja de enfermeros que trabajaba con ellos. Los que habían dado la idea decidieron hacer un sorteo por papel, cada uno tenía que tomar un papel en el que estaba escrito en algunos "Mujer" y en otros "Hombre", según los papeles tendrían que asistir a las despedidas. A Laura le tocaba asistir a la de las mujeres, a Diego a la de los hombres y para su desgracia, Ally Son estaba en la que a él le tocaba asistir. En la fiesta de las mujeres, Laura estaba de pie viendo a los tipos bailarle a la futura esposa, Cristina, compañera y amiga de Laura y su novio, esta se le acercó…

CRISTINA: ¿Que tienes, Laurita?
LAURA: Es que a la arrastrada, pata chuecas de la doctora Ally Son le tocó en la misma despedida que a Diego
CRISTINA: ¿Por eso estás así? ¿No recuerdas lo último que Diego le hizo?
LAURA: (Recordó y se empezó a reír) Si, cómo olvidarlo, verla corriendo por los pasillos, diciendo que escuchaba una voz fue lo mejor…
CRISTINA: Ahí está, amiga, tu novio te ama y no va a hacerle un espectáculo de esos que te hace a ti a esa vieja
LAURA: ¿Tú como sabes que me hace espectáculo?
CRISTINA: Soy la mejor amiga y consejera ¿Que esperabas?
LAURA: Gracias por aconsejárselo. Ahora, a unirse a la fiesta
CRISTINA: Menos mal, porque ya es hora ¡¡¡QUE ESTO SE PRENDAA!!!! (Se oye el grito de todas)

Una de las muchachas contratadas, se apareció con todo lo necesario para que los que estaban reunidos, disfrutaran: habían silbatos para las mujeres con forma de penes y para los hombres, en forma de un seno. Las luces se apagaron, pero prendieron las especiales para la ocasión, las mujeres bailaban y los amigos de la festejada le regalaban un show a todas…

En la despedida de soltero del caballero, todo era distinto, el ambiente era de más perreo, habían muchos más hombres ya que había primos y hermanos del novio. Ally Son estaba acercándose a Diego con una bebida para ella y una para él, iba distraída viendo a las bailarinas de poca ropa y no se dio cuenta que justo cuando ella se le acercaba bastante a Diego, uno de sus amigos abrió los brazos como si fuera a volar y le pegó, haciéndola caer al piso y mojarse con la bebida…

PACO: (Dándole golpecitos suaves en la cara) Doctora, reaccione…
DIEGO: Dale más duro a ver si te pela
ALLY: (Abriendo los ojos) ¿Qué me paso?
PACO: Doctora, es que sin querer, queriendo le pegué. Sólo quería mostrarle a Diego como mi hijo intentaba volar…
DIEGO: Querer queriendo, amigo (se empezó a reír)
ALLY: No le veo el chistecito (a Paco) Ayúdame a levantar
PACO: (La ayudó a ponerse de pie) Discúlpeme, doctora, yo no le quería pegar
ALLY: Tranquilo, discúlpame con Cristóbal, pero me tengo que ir (sale camino al estacionamiento)
DIEGO: (Riendo a más no poder) De la que me salvaste…
PACO: Ni que lo digas, quién iba a decir que las formas en que vuela mi hijo, espantaran a los chichicuilotes…
DIEGO: Ya cállate (se estaba riendo mucho) Cuando Laura se entere, te lo va a agradecer

sábado, 9 de febrero de 2013

''Historias Bizarramente Paralelas''-Episodio 19



Rebeko y Daymar estaban por subir al avión

DAYMAR: (Caminaba lento, se había puesto unos zapatos que regalara Sergio y eran más altos que los de costumbre) Espérame, viejo
REBEKO: ¡Camina rápido, vieja! Nos deja botados el avión
DAYMAR: (Por correr, se lo torció un pie) ¡Viejito, ayúdame! (Se quitó los zapatos)
REBEKO: (Ayudándola a levantar) ¿Puedes caminar?
DAYMAR: ¡A brinquitos!
REBEJO: Ven, recárgate en mi (Llegaron a la puerta del avión)
AEROMOSA: Disculpe, no puede entrar en esas condiciones al avión
DAYMAR: Señorita, no puedo caminar
REBEKO: Se lo dobló cuando veníamos
AEROMOSA: Le repito, así no puede entrar
DAYMAR: Mira, güera desoxigenada, no puedo caminar, así que o me dejas subir al o te pongo los zapatos (Se los muestra) en la cabeza, como sombrero
AEROMOSA: Disculpe, puede subir
DAYMAR: Así me gusta
REBEKO: A ver, viejita, con cuidado (Subieron y se ubicaron en sus asientos) ¿Quieres que te busque unos zapatos bajitos?
DAYMAR: Si, pero primero, dame un masaje porque si no, cuando lleguemos no voy a poder caminar
REBEKO: Pobrecita mi viejita (Le da un piquito)
DAYMAR: (Llevaba un bolso con cosas importantes) Aquí está la crema (Se la da) Rebeko, suavecito que me due... (No terminó de decir la frase cuando gritó de dolor) ¡¡¡AHHHHHHHHH!!!
REBEKO: Ya, vieja, ya
DAYMAR: ¿Ya? Ya vas a ver la que te voy a hacer, viejo joto

Cuando llegaron al hotel en Las Vegas, vieron a un tigre bebé y Rebeko se había enamorado profundamente del animal

DAYMAR: Ni se te ocurra decirme que quieres uno porque te hago comer la jaula en donde lo llevaban
REBEKO: Es que era tan hermoso
DAYMAR: Si, pero no para tenerlo en casa
REBEKO: ¿Por qué? (Le hacía puchero)
DAYMAR: Rebeko, por una vez en tu vida, deja de joder con tus malditos animales y enfócate en lo que vinimos a hacer
REBEKO: Por favoorrr (le hacía ojitos)
DAYMAR: (Le lanza un zapato) ¡Contigo no se puede!

Al volver de comprar el regalito para Dani, Alejandro se dispuso a quitar el traje para que no se arrugara y ¡vaya sorpresa! No era lo que él había elegido, para nada. En eso, entró Daniela y se espantó…

DANIELA: ¿Qué demonios es eso?
ALEJANDRO: (Mirando el traje) Al parecer me dieron la ropa de Elton John…
DANIELA: ¿ESE ES TU TRAJE?
ALEJANDRO: ¡Claro que no! Se confundieron en la tienda, pero ya lo arreglo, Cosita, no te preocupes…

Ale agarró el pantalón verde fosforescente, la camisa amarilla limón y el saco fucsia y regresó a la tienda. Finalmente, a media mañana del día siguiente, podría retirar lo que había comprado. Volvió a su recámara, queriendo amor con Dani, pero ella estaba muy agotada y de pésimo humor así que el generalito, no batalló. Cenaron en el cuarto y durmieron abrazaditos…

Intentando olvidar el día desastroso que habían vivido, apenas desayunaron en la cafetería del hotel, la pareja fue al casino para distenderse y esperar que les entregaran los trajes, sobre todo el de Ale. Daymar y Rebeko, los seguían bien de cerca, aún no era momento de dejarse ver.
Si bien Ale y Dani tenían intensiones de pasarla de maravillas, los astros parecían haberse alineado en contra de ellos, más que nada con Alejo, que en sólo unos minutos, sufrió tres percances tremendos.
El primero fue con un tipo que ponía muestras de perfume para caballeros, pero antes de salir a hacer su trabajo, el promotor de la fragancia, confundió el frasco de perfume y tomó una muestra de feromonas que tenía que ir a un testeo. Para variar, las feromonas estaban adulteradas y generaban cierto atractivo para los animales y el muchacho ni enterado estaba.
Al entrar a la zona de juegos, pasando el escenario, Dani se adelantó para reservar dos asientos para el blackjack y cuando Alejo pasó junto al promotor, este le echó el líquido que olía de la fregada.

ALEJANDRO: (Oliendo) ¿Qué es esto? ¡Huele a mier…!
PROMOTOR: (Mirando el frasco) ¡Perdón, señor, disculpe, me equivoqué de frasco!
ALEJANDRO: No te preocupes, pero no le eches esa cosa a nadie más…
PROMOTOR: Ya mismo lo cambio y de nuevo, perdón…

Mientras el chico se deshacía en disculpas con Alejandro, el monito del locutor, que era parte del espectáculo del casino, sintió un aroma demasiado atractivo y esto nos lleva al segundo percance…

ALEJANDRO: (Seguía recibiendo las sentidas palabras del promotor) ¡Ya, muchacho, no te preocupes que no voy a decir nada!
PROMOTOR: Gracias, señor, porque por algo como esto, echan a la gente y necesito el trabajo.
ALEJANDRO: Tranquilo, es un secreto entre nosotros (Le sonríe, pero el hedor del líquido era demasiado fuerte) ¿Qué demonios es eso?
PROMOTOR: (Leyendo la etiqueta del frasco) Un aroma que va a testeo. Los del laboratorio trabajan junto al local de ventas y deben haberlo dejado sin darse cuenta…

Alejandro sintió como el mono se le pegaba a la pierna e intentaba hacer de ella, la mona de su vida…

ALEJANDRO: (Se sacudía para desprender al mono que le hacía el amor su extremidad inferior izquierda con mucho énfasis) ¿Qué demonios? ¿De quién es este mono?

Daniela llegó con su novio y no paraba de reírse…

DANIELA: ¡Dios, Cosito! ¡Ni los animales se resisten a tus encantos! (Ninguno veía como Rebeko y Daymar se descostillaban de la risa a unos cuantos metros)
ALEJANDRO: Muy graciosa, Dani, pero sácame este coso de la pierna… ¿DE QUIÉN ES ESTE MONOOOO?
LOCUTOR: (Tratando de separar al animal de la pierna) ¡Es mío, no se qué le pasa!
ALEJANDRO: ¡Sáquemelo de encima, caray!

Para completar el mal momento, una bicha del mismo show, se salió de su caja y se trepó a la cabeza de Alejandro. Dani, al ver tremenda araña en el cabello de su prometido, dio un grito aterrador…

DANIELA: ¡AAAAAAAAAHHHHHH!!!!!
ALEJANDRO: (Sin dejar de sacudirse para liberarse del mono que seguía dándole matraca a la pierna) ¿Qué te pasa?
DANIELA: ¡Tienes una araña en la cabeza!
LOCUTOR: (Viendo que era la de ellos, le gritó a su ayudante) ¡Germundio!
GERMUNDIO: (Acercándose) ¿Qué pasó, señor?
ALEJANDRO: ¿Estás ciego, Gervasio?
LOCUTOR: ¡Germundio!
GERMUNDIO: ¿Qué pasó, señor locutor?
LOCUTOR: Dorotea está en la cabeza del caballero
ALEJANDRO: ¡Gervasio, quítame a Doris de la cabeza!
LOCUTOR: ¡Dorotea!
GERMUNDIO: (Mira a Ale) ¡Dorotea está en la cabeza del señor!
ALEJANDRO: ¡No me digas, Gervasio, ¿de verdad?!
DANIELA: ¡Germundio, Alejandro!
GERMUNDIO: No, mi segundo nombre no es Alejandro, es Gumercindo, señorita…
ALEJANDRO: (Los tres se quedaron quietos y lo miraron) ¿Tus padres te odiaban?
DANIELA: ¡ALEJO! Deja eso y quítate ese mono de la pierna y tú, Gervasio o como te llames, ¡muévelas!
LOCUTOR: ¡Quítale a Dorotea de la cabeza a este hombre!
GERMUNDIO: Si, señor locutor…