La noches
siguientes, fueron verdaderamente caóticas porque Andrea insistía con más
vehemencia en meterse en la cama de Alejo y las excusas se estaban agotando.
Daymar dormía en el departamento, poniéndole los puntos sobre las íes a la
lagarta y ayudando a su yerno a que pudiera escabullirse para ir a dormir con
Dani.
Esa noche
en particular, fue una guerra y Andrea se metió a la alcoba de Alejandro y
desnuda, se acostó en la cama. Daymar la descubrió y la jaló de las greñas para
sacarla de allí, mientras su yerno se desentendía del asunto porque, según la
nana, “mi niño sabe que lo hago por su bien y además a ti no te quiere,
Anaconda”
Daniela
decidió hacer un último esfuerzo y preparó una deliciosa cena para su Cosito,
pero Alejo no llegó a la hora que debía hacerlo y eso terminó de agotar su
paciencia. Dejó todo así nomás, se puso su ropa de dormir y se acostó,
enojadísima…
Después
de una larga batalla, Daymar consiguió que Andrea se fuera a dormir a "su
cuarto" y para evitar que la zorra buscara a Alejo durante la noche, se
llevó a Rebeko al departamento y se quedó tonteando con su marido en el cuarto.
En la cama del perjudicado, pusieron un muñeco, por las dudas Andrea entrara y
se diera cuenta que el hombre de sus obsesiones no estaba acostado allí.
Cuando
Ale finalmente llegó a la antigua casa de Alex, se dio cuenta que Daniela había
preparado la cena e imaginó que se había quedado esperando a que él llegara,
pero todo el problema con la zorra, lo había demorado mucho, así que se
encontró con la mesa servida y con su esposa metida en la cama, con un enojo
que mataba a un buey...
ALEJO:
Hola, amor, perdón, pero no sabes lo que fue aquello...
DANIELA: Claro que no lo sé, déjame dormir...
ALEJO: Dani, por favor, no estés así conmigo...
DANIELA: No estoy nada contigo... ¿Me vas a dejar dormir?
ALEJO: Si que estás y todo lo malo conmigo, ¡no, señora! No se duerme hasta que hablemos de esto, ¡fíjese!
DANIELA: (Se incorpora y se sienta en la cama) ¿Quieres hablar? (Él asiente) Pues vamos a hablar. Estoy harta, Alejandro, estoy harta de toda esta situación, de que aquella viva contigo, que te vea todas las mañanas y mientras yo me tengo que quedar aquí esperándote, con una migaja de ti, sólo en las noches...
ALEJO: (Se sienta junto a ella) Yo lo se, amor, no creas que a mí me gusta todo esto. Pero, Dani, tú no tienes migajas de mí, tú me tienes completito. ¿No crees que lo que más deseo es que vivamos juntos tú y yo? Me casé contigo para eso, mi vida...
DANIELA: Te casaste conmigo, pero vives con ella, sólo duermes aquí. No te quiero sólo por las noches, te quiero por la mañana, al mediodía, por la tarde, a todas horas, pero no es así, sólo tengo unas horas contigo.
ALEJO: ¿Qué hacemos, entonces, Dani? Si se te ocurre una idea que termine con todo esto de una vez, dímela, porque queremos los dos lo mismo, ¡eh! No me mires como si yo estuviera disfrutando todo esto (se levanta) por que no es así...
DANIELA: No lo estás disfrutando, pero tampoco piensas cómo solucionarlo, te quedas a esperar que pase algo y ya... Hoy preparé una cena romántica, para ti y para mí, para los dos, para que estuviéramos solitos, conversando, pero el señor no llega por culpa de aquella… ¿Y yo qué hago? Joderme y quedarme con la comida fría sobre la mesa, mientras aquella, te tiene para ella...
ALEJO: ¿De verdad piensas que no busco una solución? ¿Qué te crees que paso haciendo todo el día? Eso lo dices porque ya no estás en la empresa, pero pregúntale a tu munita qué nos pasamos haciendo todo el tiempo. O pregúntale a tu mamá cómo le escapo a esa tipa poder estar contigo... (Se enoja) Tú dices que son sólo unas horas y para mí, este rato a tu lado es lo único que me da fuerza para seguir con todo esto...Ponte un poco en mis zapatos, Daniela...
DANIELA: Me pongo en tu lugar, pero eso no me quitan los celos, no me quitan las ganas de ir a buscarla y dejarla calva, ahora ponte tú en mis zapatos, ¿cómo te sentirías si fuera al revés?
ALEJO: Me volvería loco del coraje, no lo niego, ¡pero no te haría semejantes escenas! ¿Además celosa, Daniela? ¿De qué?
DANIELA: ¿De qué? De que viva contigo, me purga que vivan juntos bajo el mismo techo, odio que esté metida en nuestro departamento, creyéndose dueña y señora (Se le escapa una lágrima, pero se la limpia rápido) Por eso me pongo celosa, ¿te parece poco?
ALEJO: Si, me parece poco. Amor, a ella no la toco, apenas si le digo hola y adiós. No la aguanto, no la resisto y me purga al igual que a ti que esté ahí metida, por eso ideé que tu mamá se hiciera pasar por mi nana, al menos con ella ahí, las cosas se hacen más llevaderas. Dani, yo no busqué nada de esto, ¿te olvidas de dónde estaba yo cuando esto empezó? En Las Vegas, casándome CONTIGO que eres la persona que más amo en el mundo, ¿qué hago? ¿Le digo la verdad a mis padres y que se vaya todo al demonio? No voy a perderte a ti por esto...
DANIELA: Ni se te ocurra decirle nada a tus papás, prefiero aguantarme y seguir viviendo así… Ven, vamos a dormir…
ALEJO: No quiero que te duermas así, estás mal y no resisto eso... Dani, mírame y escúchame, por favor... (Ella lo hace) Estas horas a tu lado, son lo que me mantiene cuerdo. Se que es una situación horrible y que a los dos nos daña, pero te necesito conmigo, a la par, de otro modo, no voy a tolerarlo... Lo que más deseo es poder decirle al mundo que me diste el si y que ya eres mi esposa, te amo, mi cielo y si no cuento contigo, se me vuelve un infierno todo...
DANIELA: (Se levanta y se acerca a él) Lo siento, amor (Lo abraza) esto me supera, pero, por ti, hago el esfuerzo...
ALEJO: (Manteniendo el abrazo) Son unas pocas semanas más y ya, esto será un pésimo recuerdo...
DANIELA: Eso espero...
ALEJO: Así será, si en unas semanas no encontramos manera de recuperarlo todo, pues, ¡al demonio! ¡Que se queden con la empresa y ya!
DANIELA: Ya quiero que todo esto acabe, mi corazón se resiente por culpa de la situación, no porque deje de quererte, sino porque se quiebra por días... ¿No han encontrado solución?
ALEJO: (Se sienta en la cama de nuevo) Nada, la hicieron perfecta y mi papá firmó todo sin presiones, el grafólogo lo dijo. Incluso si Don Luis declara que fue engañado, sería su palabra contra la de los Ina... La cosa se ve negra por los cuatro costados.
DANIELA: Engaño con engaño, no es trampa, ¿porque no ideamos un plan para hacer que la zorra firme unos documentos en los que cede lo que robó y que también lo haga Don Pancracio?...
ALEJO: Ya intentamos por todos los medios y todo lo leen, no hay forma de engañarlos con eso... (La mira y le abre los brazos) ¿Vienes conmigo?
DANIELA: (Se queda en el lugar, sin acercarse a Ale) Tú puedes hacer que aquella firme sin leer, ya sabes cómo...
ALEJO: (Se ofusca) ¡No, Dani, eso no, nunca!
DANIELA: ¿El qué? No es tan grave que le des besos mientras ella está firmando, así la distraes...
ALEJO: ¿Si? ¿No te molestaría que mi boca se uniera con la suya y que tenga que abrazarla y tocarla?
DANIELA: Me molestaría, claro que lo haría, pero no hay otra solución, me tengo que calar la rabia si quiero que esto termine…
ALEJO: (Se pone de pie y busca su chamarra) ¡Pues, no! No voy a hacer semejante cosa, tiene que haber otra manera... Mejor me voy por ahí, se ve que hoy tú y yo, no vamos a cuadrar
DANIELA: Claro que no lo sé, déjame dormir...
ALEJO: Dani, por favor, no estés así conmigo...
DANIELA: No estoy nada contigo... ¿Me vas a dejar dormir?
ALEJO: Si que estás y todo lo malo conmigo, ¡no, señora! No se duerme hasta que hablemos de esto, ¡fíjese!
DANIELA: (Se incorpora y se sienta en la cama) ¿Quieres hablar? (Él asiente) Pues vamos a hablar. Estoy harta, Alejandro, estoy harta de toda esta situación, de que aquella viva contigo, que te vea todas las mañanas y mientras yo me tengo que quedar aquí esperándote, con una migaja de ti, sólo en las noches...
ALEJO: (Se sienta junto a ella) Yo lo se, amor, no creas que a mí me gusta todo esto. Pero, Dani, tú no tienes migajas de mí, tú me tienes completito. ¿No crees que lo que más deseo es que vivamos juntos tú y yo? Me casé contigo para eso, mi vida...
DANIELA: Te casaste conmigo, pero vives con ella, sólo duermes aquí. No te quiero sólo por las noches, te quiero por la mañana, al mediodía, por la tarde, a todas horas, pero no es así, sólo tengo unas horas contigo.
ALEJO: ¿Qué hacemos, entonces, Dani? Si se te ocurre una idea que termine con todo esto de una vez, dímela, porque queremos los dos lo mismo, ¡eh! No me mires como si yo estuviera disfrutando todo esto (se levanta) por que no es así...
DANIELA: No lo estás disfrutando, pero tampoco piensas cómo solucionarlo, te quedas a esperar que pase algo y ya... Hoy preparé una cena romántica, para ti y para mí, para los dos, para que estuviéramos solitos, conversando, pero el señor no llega por culpa de aquella… ¿Y yo qué hago? Joderme y quedarme con la comida fría sobre la mesa, mientras aquella, te tiene para ella...
ALEJO: ¿De verdad piensas que no busco una solución? ¿Qué te crees que paso haciendo todo el día? Eso lo dices porque ya no estás en la empresa, pero pregúntale a tu munita qué nos pasamos haciendo todo el tiempo. O pregúntale a tu mamá cómo le escapo a esa tipa poder estar contigo... (Se enoja) Tú dices que son sólo unas horas y para mí, este rato a tu lado es lo único que me da fuerza para seguir con todo esto...Ponte un poco en mis zapatos, Daniela...
DANIELA: Me pongo en tu lugar, pero eso no me quitan los celos, no me quitan las ganas de ir a buscarla y dejarla calva, ahora ponte tú en mis zapatos, ¿cómo te sentirías si fuera al revés?
ALEJO: Me volvería loco del coraje, no lo niego, ¡pero no te haría semejantes escenas! ¿Además celosa, Daniela? ¿De qué?
DANIELA: ¿De qué? De que viva contigo, me purga que vivan juntos bajo el mismo techo, odio que esté metida en nuestro departamento, creyéndose dueña y señora (Se le escapa una lágrima, pero se la limpia rápido) Por eso me pongo celosa, ¿te parece poco?
ALEJO: Si, me parece poco. Amor, a ella no la toco, apenas si le digo hola y adiós. No la aguanto, no la resisto y me purga al igual que a ti que esté ahí metida, por eso ideé que tu mamá se hiciera pasar por mi nana, al menos con ella ahí, las cosas se hacen más llevaderas. Dani, yo no busqué nada de esto, ¿te olvidas de dónde estaba yo cuando esto empezó? En Las Vegas, casándome CONTIGO que eres la persona que más amo en el mundo, ¿qué hago? ¿Le digo la verdad a mis padres y que se vaya todo al demonio? No voy a perderte a ti por esto...
DANIELA: Ni se te ocurra decirle nada a tus papás, prefiero aguantarme y seguir viviendo así… Ven, vamos a dormir…
ALEJO: No quiero que te duermas así, estás mal y no resisto eso... Dani, mírame y escúchame, por favor... (Ella lo hace) Estas horas a tu lado, son lo que me mantiene cuerdo. Se que es una situación horrible y que a los dos nos daña, pero te necesito conmigo, a la par, de otro modo, no voy a tolerarlo... Lo que más deseo es poder decirle al mundo que me diste el si y que ya eres mi esposa, te amo, mi cielo y si no cuento contigo, se me vuelve un infierno todo...
DANIELA: (Se levanta y se acerca a él) Lo siento, amor (Lo abraza) esto me supera, pero, por ti, hago el esfuerzo...
ALEJO: (Manteniendo el abrazo) Son unas pocas semanas más y ya, esto será un pésimo recuerdo...
DANIELA: Eso espero...
ALEJO: Así será, si en unas semanas no encontramos manera de recuperarlo todo, pues, ¡al demonio! ¡Que se queden con la empresa y ya!
DANIELA: Ya quiero que todo esto acabe, mi corazón se resiente por culpa de la situación, no porque deje de quererte, sino porque se quiebra por días... ¿No han encontrado solución?
ALEJO: (Se sienta en la cama de nuevo) Nada, la hicieron perfecta y mi papá firmó todo sin presiones, el grafólogo lo dijo. Incluso si Don Luis declara que fue engañado, sería su palabra contra la de los Ina... La cosa se ve negra por los cuatro costados.
DANIELA: Engaño con engaño, no es trampa, ¿porque no ideamos un plan para hacer que la zorra firme unos documentos en los que cede lo que robó y que también lo haga Don Pancracio?...
ALEJO: Ya intentamos por todos los medios y todo lo leen, no hay forma de engañarlos con eso... (La mira y le abre los brazos) ¿Vienes conmigo?
DANIELA: (Se queda en el lugar, sin acercarse a Ale) Tú puedes hacer que aquella firme sin leer, ya sabes cómo...
ALEJO: (Se ofusca) ¡No, Dani, eso no, nunca!
DANIELA: ¿El qué? No es tan grave que le des besos mientras ella está firmando, así la distraes...
ALEJO: ¿Si? ¿No te molestaría que mi boca se uniera con la suya y que tenga que abrazarla y tocarla?
DANIELA: Me molestaría, claro que lo haría, pero no hay otra solución, me tengo que calar la rabia si quiero que esto termine…
ALEJO: (Se pone de pie y busca su chamarra) ¡Pues, no! No voy a hacer semejante cosa, tiene que haber otra manera... Mejor me voy por ahí, se ve que hoy tú y yo, no vamos a cuadrar