sábado, 2 de marzo de 2013

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 35



La noches siguientes, fueron verdaderamente caóticas porque Andrea insistía con más vehemencia en meterse en la cama de Alejo y las excusas se estaban agotando. Daymar dormía en el departamento, poniéndole los puntos sobre las íes a la lagarta y ayudando a su yerno a que pudiera escabullirse para ir a dormir con Dani.
Esa noche en particular, fue una guerra y Andrea se metió a la alcoba de Alejandro y desnuda, se acostó en la cama. Daymar la descubrió y la jaló de las greñas para sacarla de allí, mientras su yerno se desentendía del asunto porque, según la nana, “mi niño sabe que lo hago por su bien y además a ti no te quiere, Anaconda”
Daniela decidió hacer un último esfuerzo y preparó una deliciosa cena para su Cosito, pero Alejo no llegó a la hora que debía hacerlo y eso terminó de agotar su paciencia. Dejó todo así nomás, se puso su ropa de dormir y se acostó, enojadísima…
Después de una larga batalla, Daymar consiguió que Andrea se fuera a dormir a "su cuarto" y para evitar que la zorra buscara a Alejo durante la noche, se llevó a Rebeko al departamento y se quedó tonteando con su marido en el cuarto. En la cama del perjudicado, pusieron un muñeco, por las dudas Andrea entrara y se diera cuenta que el hombre de sus obsesiones no estaba acostado allí.
Cuando Ale finalmente llegó a la antigua casa de Alex, se dio cuenta que Daniela había preparado la cena e imaginó que se había quedado esperando a que él llegara, pero todo el problema con la zorra, lo había demorado mucho, así que se encontró con la mesa servida y con su esposa metida en la cama, con un enojo que mataba a un buey...
ALEJO: Hola, amor, perdón, pero no sabes lo que fue aquello...
DANIELA: Claro que no lo sé, déjame dormir...
ALEJO: Dani, por favor, no estés así conmigo...
DANIELA: No estoy nada contigo... ¿Me vas a dejar dormir?
ALEJO: Si que estás y todo lo malo conmigo, ¡no, señora! No se duerme hasta que hablemos de esto, ¡fíjese!
DANIELA: (Se incorpora y se sienta en la cama) ¿Quieres hablar? (Él asiente) Pues vamos a hablar. Estoy harta, Alejandro, estoy harta de toda esta situación, de que aquella viva contigo, que te vea todas las mañanas y mientras yo me tengo que quedar aquí esperándote, con una migaja de ti, sólo en las noches...
ALEJO: (Se sienta junto a ella) Yo lo se, amor, no creas que a mí me gusta todo esto. Pero, Dani, tú no tienes migajas de mí, tú me tienes completito. ¿No crees que lo que más deseo es que vivamos juntos tú y yo? Me casé contigo para eso, mi vida...
DANIELA: Te casaste conmigo, pero vives con ella, sólo duermes aquí. No te quiero sólo por las noches, te quiero por la mañana, al mediodía, por la tarde, a todas horas, pero no es así, sólo tengo unas horas contigo.
ALEJO: ¿Qué hacemos, entonces, Dani? Si se te ocurre una idea que termine con todo esto de una vez, dímela, porque queremos los dos lo mismo, ¡eh! No me mires como si yo estuviera disfrutando todo esto (se levanta) por que no es así...
DANIELA: No lo estás disfrutando, pero tampoco piensas cómo solucionarlo, te quedas a esperar que pase algo y ya... Hoy preparé una cena romántica, para ti y para mí, para los dos, para que estuviéramos solitos, conversando, pero el señor no llega por culpa de aquella… ¿Y yo qué hago? Joderme y quedarme con la comida fría sobre la mesa, mientras aquella, te tiene para ella...
ALEJO: ¿De verdad piensas que no busco una solución? ¿Qué te crees que paso haciendo todo el día? Eso lo dices porque ya no estás en la empresa, pero pregúntale a tu munita qué nos pasamos haciendo todo el tiempo. O pregúntale a tu mamá cómo le escapo a esa tipa poder estar contigo... (Se enoja) Tú dices que son sólo unas horas y para mí, este rato a tu lado es lo único que me da fuerza para seguir con todo esto...Ponte un poco en mis zapatos, Daniela...
DANIELA: Me pongo en tu lugar, pero eso no me quitan los celos, no me quitan las ganas de ir a buscarla y dejarla calva, ahora ponte tú en mis zapatos, ¿cómo te sentirías si fuera al revés?
ALEJO: Me volvería loco del coraje, no lo niego, ¡pero no te haría semejantes escenas! ¿Además celosa, Daniela? ¿De qué?
DANIELA: ¿De qué? De que viva contigo, me purga que vivan juntos bajo el mismo techo, odio que esté metida en nuestro departamento, creyéndose dueña y señora (Se le escapa una lágrima, pero se la limpia rápido) Por eso me pongo celosa, ¿te parece poco?
ALEJO: Si, me parece poco. Amor, a ella no la toco, apenas si le digo hola y adiós. No la aguanto, no la resisto y me purga al igual que a ti que esté ahí metida, por eso ideé que tu mamá se hiciera pasar por mi nana, al menos con ella ahí, las cosas se hacen más llevaderas. Dani, yo no busqué nada de esto, ¿te olvidas de dónde estaba yo cuando esto empezó? En Las Vegas, casándome CONTIGO que eres la persona que más amo en el mundo, ¿qué hago? ¿Le digo la verdad a mis padres y que se vaya todo al demonio? No voy a perderte a ti por esto...
DANIELA: Ni se te ocurra decirle nada a tus papás, prefiero aguantarme y seguir viviendo así… Ven, vamos a dormir…
ALEJO: No quiero que te duermas así, estás mal y no resisto eso... Dani, mírame y escúchame, por favor... (Ella lo hace) Estas horas a tu lado, son lo que me mantiene cuerdo. Se que es una situación horrible y que a los dos nos daña, pero te necesito conmigo, a la par, de otro modo, no voy a tolerarlo... Lo que más deseo es poder decirle al mundo que me diste el si y que ya eres mi esposa, te amo, mi cielo y si no cuento contigo, se me vuelve un infierno todo...
DANIELA: (Se levanta y se acerca a él) Lo siento, amor (Lo abraza) esto me supera, pero, por ti, hago el esfuerzo...
ALEJO: (Manteniendo el abrazo) Son unas pocas semanas más y ya, esto será un pésimo recuerdo...
DANIELA: Eso espero...
ALEJO: Así será, si en unas semanas no encontramos manera de recuperarlo todo, pues, ¡al demonio! ¡Que se queden con la empresa y ya!
DANIELA: Ya quiero que todo esto acabe, mi corazón se resiente por culpa de la situación, no porque deje de quererte, sino porque se quiebra por días... ¿No han encontrado solución?
ALEJO: (Se sienta en la cama de nuevo) Nada, la hicieron perfecta y mi papá firmó todo sin presiones, el grafólogo lo dijo. Incluso si Don Luis declara que fue engañado, sería su palabra contra la de los Ina... La cosa se ve negra por los cuatro costados.
DANIELA: Engaño con engaño, no es trampa, ¿porque no ideamos un plan para hacer que la zorra firme unos documentos en los que cede lo que robó y que también lo haga Don Pancracio?...
ALEJO: Ya intentamos por todos los medios y todo lo leen, no hay forma de engañarlos con eso... (La mira y le abre los brazos) ¿Vienes conmigo?
DANIELA: (Se queda en el lugar, sin acercarse a Ale) Tú puedes hacer que aquella firme sin leer, ya sabes cómo...
ALEJO: (Se ofusca) ¡No, Dani, eso no, nunca!
DANIELA: ¿El qué? No es tan grave que le des besos mientras ella está firmando, así la distraes...
ALEJO: ¿Si? ¿No te molestaría que mi boca se uniera con la suya y que tenga que abrazarla y tocarla?
DANIELA: Me molestaría, claro que lo haría, pero no hay otra solución, me tengo que calar la rabia si quiero que esto termine…
ALEJO: (Se pone de pie y busca su chamarra) ¡Pues, no! No voy a hacer semejante cosa, tiene que haber otra manera... Mejor me voy por ahí, se ve que hoy tú y yo, no vamos a cuadrar

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 34



Alejandro estaba tirado en el suelo, haciéndose el desvanecido...
ANDREA: (Saliendo del cuarto) ¿Qué pasó?
DAYMAR: No se, culebra, ¡estábamos hablando y se desmayó!
ANDREA: ¡Alejo! ¡Despiértate! (Daymar se inclina y le da unas cachetaditas)
DAYMAR: Deja de gritarlo, veneno, que con tu voz chillona hasta yo preferiría estar desmayada (Empezó a menear a Ale) ¡Hijito, despiértate!
ALEJANDRO: (Reaccionando) ¿Nana, eres tú?
DAYMAR: Si, mi niño, soy yo, tu nana
ALEJANDRO: Creo que es mi úlcera, mamita dos, llama a DANTE, mi médico...
DAYMAR: Tú, lagarta, haz algo y pásame ese teléfono, ¡rápido!
ALEJANDRO: No, NANA, llámalo de MI CELULAR...
ANDREA: ¿Que no oye, señora? ¡LLAME!
DAYMAR: ¡Cállate, veneno! (Tomó el teléfono de Alejo y llamó a Dante, "el médico") ¿Bueno? ¿Doctor Dante? Soy Daymar, la nana de Alejandro...
DANTE: (Estaba al tanto de todo, aunque no había visto a su amigo, Alex le contó lo que sucedía y era parte de los cómplices) ¿Señora Daymar? ¿Está con ellos ya?
DAYMAR: Si, doctor, es la úlcera que siempre anda fastidiando a mi niño. ¿Será que puede venir para que lo revise?
DANTE: ¡Claro que voy y no se preocupe que me imagino por dónde viene la cosa! En diez minutos estoy por ahí...
DAYMAR: Muchas gracias, doctor (cuelga) Tu médico ya viene, mi cielo, ¿quieres acostarte en la recámara?
ALEJANDRO: Si, nanita, pero sólo contigo...
ANDREA: No seas niño, Alejo, déjame ayudarte, vamos a ser esposos muy pronto, mi amor...
ALEJANDRO: No me digas "mi amor", Andrea, ¡QUE NO LO SOY! Nanita, no dejes que esa mujer se me acerque...
ANDREA: Pero...
DAYMAR: Anaconda, ¿dejas de joder a mi niño? Si él no quiere que estés a su lado, pues respetas su decisión y punto... ¿Está claro?
ANDREA: ¡Púdranse! (Da la vuelta y se mete a su alcoba)
ALEJANDRO: ¡Ya la hicimos, suegrita! Esta noche quedo "en observación" Y así usted puede ir a dormir a su casa
DAYMAR: Así es, Ale, cada uno con su parejita: ¡yo con mi Rebeko y con Dani! Oye, tu papá se pasó de pendejo, ¡mira en la que te viniste a meter porque él no leyó!
ALEJANDRO: Ni me lo diga, pero su corazón no resistiría saber esto. Juro que si su vida no estuviera en juego, le regalo la empresa a esa loca y ya...
DAYMAR: Lo se, hijo, ya verás que cuando tu papá se entere de tus actos buenos, te lo va a agradecer, pero ahora a tu recámara, no vaya a ser que "Venenito" salga y nos escuche.
ALEJANDRO: No, papá nunca puede saber esto y yo, jamás me voy a olvidar de lo que está haciendo por mí y por mi familia… A propósito de mi suegro, ¿qué le dice para tapar esto?
DAYMAR: Nos tocó confesarle la verdad y a jalones de oreja entendió el por qué…
ALEJANDRO: (Entrando al cuarto y recostándose) Pobre don Rebeko…
En la antigua casa de Alex, Daniela no daba más, su cabeza era en volcán en erupción y su quinti, ya no sabía qué decirle para tenerla tranquila…
ALEX: Piensa que él está haciendo todo para estar contigo, Daniela. Se preocupa por ti y porque pases por esto lo mejor posible.
DANI: Lo se, pero lo veo estático. Se supone que va a buscar en la empresa algo que comprometa a esa bruja del demonio y nada, Alex, ¡NADA!
ALEX: Bueno, nosotras llevamos días buscando algo sobre su padre y tampoco hemos tenido buenos resultados.
DANI: ¿Crees que a él le pase igual?
ALEX: Es una posibilidad…
DANI: ¡Ay, quinti, ya no se! Quizás lo mejor para Ale es que yo lo deje y él sea libre de verdad para casarse con esa tipa y recuperar lo que es de su familia.
ALEX: ¿A qué precio, Dani? Porque dudo que tu marido tenga como opción perderte.
DANI: ¿Entonces qué hago?
ALEX: Tener paciencia, hermanita, ¡no queda de otra!
DANI: Es que tú lo ves de afuera, Alex.
ALEX: No es así. Ya hubiera querido yo que Mariano tuviera los cojones de Alejandro e hiciera por mí lo que tu esposo hace por ti.
DANI: No te comprendo.
ALEX: Dani, ¿te das cuenta que el camino más fácil sería acostarse con la mustia, darle lo que quiere y recuperar la fortuna? Es decir, a través del sexo, conseguiría dinero…
DANI: Si, ¿qué con eso?
ALEX: ¿Cuántos hombres rechazarían semejante oferta? Mariano lo hizo por nada, eh, se acostó con esa tipa nomás por idiota y hormonal…
DANI: (Su hermana estaba en lo cierto, pero Daniela sentía que se consumía por los celos) Puede que tengas razón, pero todo esto me supera. Mejor me voy a la cama, Dios sabrá a qué hora se libera Alejandro de esa loca y si consigue hacerlo.
ALEX: Si, ve a dormir y verás que mañana las cosas se verán más claras…
Alejandra dejó a su hermana acostada y se fue a su casa. Dani no podía conciliar el sueño: la idea que Andrea estuviera en el departamento, llevaba su imaginación directamente a verla en la cama con su marido y no resistía eso. Encima desde que todo empezara, ella no le estaba cumpliendo como mujer a Alejandro y no porque no lo deseara sino porque lo sentía como sucio, no a su esposo, sino a la situación y eso no le permitía dejarse llevar. Las cosas iban de mal en peor y la quinti no tenía idea de cómo iba a tolerar ese embrollo…
DANIELA: Te amo más que a mi vida, Ale, pero creo que dejarte va a ser lo mejor para todos…
Rato más tarde, Alejandro se iba con el doctor Dante y Daymar con ellos, para “cuidar a su niño”. A Andrea no le quedó más que permanecer en el departamento porque no había otro juego de llaves. Dante le dejó su número “por cualquier cosa” y los tres cómplices salieron a la calle, por fin…
DANTE: ¡ALEJO! (Se abrazan) ¡Qué gusto verte, hermano!
ALEJANDRO: ¡Dios que te extrañaba, cabezotas!
DAYMAR: (Los separa y mira a Dante) ¿Así que tú eres el que le revolotea a mi Alex?
DANTE: El mismo, señora, un placer conocerla…
DAYMAR: ¡Me gustas, muchacho, me gustas!
Los tres subieron al carro del “médico” y dejaron a Daymar en su casa. Después, Alejo fue hasta la casa de Alex, Dani tenía que estar nerviosa.
DANTE: No puedo creer la burrada de tu papá.
ALEJANDRO: Yo menos, pero es lo que es. Amigo, ya tendremos tiempo de hablar bien, pero quiero ver a mi esposa.
DANTE: Entiendo, ve tranquilo y mañana hablamos. Al fin que soy tu médico de cabecera…
ALEJANDRO: Gracias…
Ale bajó del carro y entró a la casa, Dani dormía así que se quitó la ropa, se metió a la cama y la abrazó con ternura.
ALEJANDRO: Te amo, Cosita y rezo porque puedas aguantar esto y te quedes a mi lado, hermosa…
Daniela había despertado al escucharlo llegar, pero no dijo nada y se quedó así, sintiendo como Alejo la acurrucaba en sus brazos y le decía mil veces cuánto la amaba. No quería enfrentarlo y decirle que se moría con lo que pasaba y que prefería separarse hasta que se arreglaran las cosas…

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 33



Daniela se instaló en la casa donde solían vivir Alex y Mariano. Alejandro cumplió con parte de las demandas de Andrea, “despidiendo” a su buenorra de la empresa y terminando la relación con ella. Eso si, le dejó bien en claro a la ladrona que él no sería más que su marido en un papel, entre ellos dos nada pasaría. Andrea era una zorra y Ale supo de inmediato que su presentimiento sobre la tipa yéndose a instalar al departamento era cosa de un par de días, así que al quedarse solo, llamó a su suegra y puso en marcha el otro plan: Daymar se iría con ellos y se haría pasar por la nana de Ale: una mujer de mal carácter y bien chapada a la antigua que no permitiría jamás que un par de novios compartiera la cama antes de la boda.
Alex, por su lado, pudo decirle a Dante lo que estaba pasando y en caso que se necesitara su ayuda para algo, decidieron que se mantendría en el anonimato para que Andrea no lo conozca. Por lo mismo, Alejo y él, no había podido verse.
Las demás quinti ignoraban todo por decisión de la misma Daniela que creía que mientras menos gente se viera envuelta en las cosas, más fácil de manejar sería todo.
Fue así que unos días después que Alejandro "despidió" a Daniela de la empresa, dando por terminada la relación, Andrea Ina, vio el camino libre para conquistar a ese hombre que la tenía obsesionada. En la oficina, Alejo estaba siempre con Maru que no lo dejaba ni a sol ni a sombra, en casa de los Vilatorres no se podía aparecer porque él le prohibió terminantemente que hablara con sus padres antes que Alejandro lo hiciera: Don Luis sufría del corazón y sólo su hijo sabía cómo plantearle las cosas sin que se genere un problema de salud para el caballero. Por lo tanto, Andrea decidió "aparecerse" en el departamento del muchacho e instalarse allí. Si vivía con él, Alejandro tarde o temprano iba a caer en sus garras, o al menos, eso creía la zorra. Llegó, tocó el timbre y cuando Ale le abrió, entró como la dueña del mundo.
ANDREA: Hola, amor... (Quiso darle un beso en la boca, pero Ale le corrió la cara) ¡Qué grosero!
ALEJANDRO: ¿Qué haces aquí y que son esas maletas?
ANDREA: Me vengo a vivir contigo, mi amor
ALEJANDRO: (Pensaba en que predecible fue esa jugada) ¿Mi opinión te vale madre, no?
ANDREA: Qué bien que lo tienes claro. ¿Dónde está nuestra habitación?
ALEJANDRO: (Cierra la puerta) Dirás tu habitación, Andrea, yo fui claro contigo y llegamos a un acuerdo. Entre nosotros, nada va a pasar: no me gustas, no te amo y NO TE SOPORTO…
ANDREA: ¿No vamos a dormir juntos? Nos vamos a casar, terroncito...
ALEJANDRO: Después de casarnos, TAMPOCO voy a dormir contigo, ¿qué parte no entendiste?
ANDREA: Todo me quedó muy claro
ALEJANDRO: (Irónico) Se nota... Mira si quieres vivir aquí, me vale gorro, total casi ni estoy, apenas si vengo a dormir. De todos modos, no vas a estar sola...
ANDREA: ¿No? ¿Danielita sigue viviendo aquí?
ALEJANDRO: ¡Claro que no! ¿Sabes a dónde me mandó por tu culpa?
ANDREA: No me importa dónde te mandó, mientras "por mi culpa" estés conmigo, todo perfecto
ALEJANDRO: ¡Me parece que no entendiste nada, pedazo de ridícula! Me caso contigo porque no me dejas alternativa, pero no estoy ni estaré jamás contigo, a ver si te entra en esa cabeza... Andrea, ¿por qué no tienes dignidad y te vas, mejor?
ANDREA: Me vale un pepino la dignidad, de todas formas me casaré contigo y no te pienso dar el divorcio, aunque tu desdén se note de aquí a Saturno, ¿entendiste? Ahora dime dónde está mi recámara y quién carajos me hará compañía
ALEJANDRO: ¡Eres una...! (Aparece Daymar)
DAYMAR: ¡Alejito, mi niño, no digas groserías!
ALEJANDRO: Bueno, nana, perdón...
ANDREA: ¿Y esta vieja de la época de las cavernas, quién es?
ALEJANDRO: Más respeto con mi nana. (La abraza y besa en la frente) Daymar, mamá dos de mi alma, esta es la mujer de la que te hablé
DAYMAR: Hijito, pero no me dijiste que ella ser vendría a vivir en el departamento
ALEJANDRO: Es que ni yo lo sabía, se acaba de aparecer con la novedad.
DAYMAR: ¿La piensas dejar que se quede?
ANDREA: Señora, lo que diga su bebé, me tiene sin cuidado
ALEJANDRO: Desgraciadamente, no la puedo correr, es su departamento, nana, no mío... Recuerda que le robó todo a mi papá y aunque este lugar me lo compré yo, lo puse a su nombre por el tema de las garantías...
DAYMAR: Bueno, hijito bello, me imagino que ella dormirá en el cuarto de la azotea porque aquí ya no hay más habitaciones
ALEJANDRO: No, nana, ella dormirá en tu cuarto y pondremos tu cama en el mío para que duermas ahí, como cuando era niño, ¿quieres?
DAYMAR: ¡Claro que si, mi niño hermoso! (Lo abraza y le habla bajito) ¿Por qué no le colocaron Pancracia? ¡El nombre es igual de feo que ella!
ALEJANDRO: (Conteniendo la risa, habla igual de bajo) No lo se, suegrita, pero debería llamarse Cobra o Anaconda...
ANDREA: ¿Qué tanto cuchichean?
DAYMAR: ¡Eso no es problema suyo, señorita! Las cosas que hablemos Alejandro y yo, son entre nosotros dos
ANDREA: ¡No se haga la pícara, señora, porque se me larga de aquí!
ALEJANDRO: Si echas a mi nana, ME VOY CON ELLA
ANDREA: No estás en posición de imponer nada, muñecote...
ALEJANDRO: No lo creas, Andrea, puedo imponer porque si no me concedes algunas cosas, mando todo al demonio.
ANDREA: ¿Le vas a decir a tu padre que fue un estúpido y matarlo?
ALEJANDRO: No, pero te mando a la mier...
DAYMAR: ¡Alejandro! (Le da un sape en la boca) Cero groserías, chiquitín y usted, venenito, haga el favor y respete, si no le enseñaron a no meterse en cosas donde no la llaman, pues en esta casa, va a aprender
ANDREA: Me da igual... ¡Quédese! ¿Dónde está mi alcoba?
ALEJANDRO: Al fondo a la derecha...
ANDREA: ¡Qué simpático!
ALEJANDRO: Ve con ella, nana, por favor...
DAYMAR: ¡Vamos, venenito! (Van a la alcoba)
ALEJANDRO: Gracias, mamá dos... (Toma el celular y sale al pasillo, llama a Dani)
DANIELA: ¡Hola, buenorro! ¿Qué pasó?
ALEJANDRO: Como te dije, mi amor, se vino a vivir aquí. ¿Dónde estás?
DANIELA: En casa de Alex, como quedamos.
ALEJANDRO: En cuanto pueda, voy a verte, muero por dormirme abrazadito a ti...
DANIELA: Te espero, precioso (corta la llamada y queda hecha una furia) ¡Ay, Alejo! Se que no es tu culpa, pero no se cómo me voy a aguantar esto...
ALEJANDRO: (Se queda mirando la foto de su esposa que tiene de fondo de pantalla en el celular) Ten paciencia, mi amor, saldremos de esto pronto...
DAYMAR: (Llegan a la alcoba) Aquí vas a dormir, venenito, claro que tendrás que comprarte una cama, porque esta va para el cuarto de mi niño...
ANDREA: ¡No hay problema, señora! Y deje de decirme "venenito", me llamo Andrea
DAYMAR: ¡Pos, te amuelas! Te quedó venenito...
ANDREA: (Le hace gesto de desagrado) ¿Me puede sacar sus cosas de aquí? Necesito espacio para guardar lo mío.
DAYMAR: Dentro de un rato y Alejito me va a ayudar, así que, espérate, VENENITO...
ANDREA: ¡Al menos, déjeme sola!
DAYMAR: Si me lo pides con modales, lo hago, Anaconda...
ANDREA: ¡Por favor, señora, ¿me deja a solas?!
DAYMAR: Así nos vamos entendiendo, Cobra... Dentro de un rato vengo con Alejandro por mis cosas
ANDREA: Bueno, gracias...
DAYMAR: (Sale) No sabes la que te espera en esta casa, venenito
ALEJANDRO: (Volviendo a entrar, encuentra a Daymar a solas) Mamá dos, ven un segundo...
DAYMAR: (Se le acercó) ¿Qué pasa, Ale?
ALEJANDRO: Hablé con Dani y está mal, lo se, quiero ir con ella... ¿Cómo le hacemos? Necesito poder pasar la noche fuera del departamento, sin que la lagarta aquella se de cuenta
DAYMAR: A ver hijo, quieres ver a Dani sin que Venenito se de cuenta... Di que te vas de parranda con tus amigos
ALEJANDRO: No serviría, iría detrás de mí. Tiene que ser algo en lo que ella no pueda meterse
DAYMAR: ¡Me la pones difícil! Esa vieja Pancracia ¡jode a más no poder!
ALEJANDRO: Lo se, suegrita, pero tiene que ser algo que no le genere sospechas, si llega a darse cuenta que Dani y yo seguimos juntos, vende todo
DAYMAR: ¿Y si la encierro en el cuarto toda la noche?
ALEJANDRO: No, tampoco sirve... (Piensa un poco) ¡Ya se! Tú sígueme la corriente... (Ale da un grito terrible y se tira al piso)

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 32



Ante la insinuación de Daymar de separarse de Dani, Alejo reaccionó a la Vilatorres, o sea, exageradamente…
ALEJANDRO: ¿Separar? Nononoooo, señora, ¡NADA DE ESO! ¡¡¡A mí nadie me separa de MIIII ESPOSA!!!
DANIELA: ¡Claro que no! Pero sí que la hizo buena esa condenada...
MARU: Mientras este par andaba lunamielando, Andrea y su padre, le robaron todo a Don Luis.
DAYMAR. ¿¿¿¿¿LOS ESTAFARON????? ¿Cómo?
ALEJANDRO: Como yo no estaba en la empresa, llevó unos contratos para que mi papá firme y entre los papeles, le coló una cesión de derechos sobre todos los bienes de la familia a favor de ella y su padre, Pancracio Ina
ALEX: ¡Qué perra!
MARU: ¿Perra? Eso es poco, pero la cosa no termina ahí
DAYMAR: Viejo asqueroso, igual que el nombre... (Mira al cielo) ¿A quién diablos se le ocurre ponerle Pancracio a su hijo?
ALEX: ¡Mamá! ¿No tienes algo más interesante para decir que esa pavada? ¿Cómo que hay más, Maru? ¿Qué otra porquería hizo esa gente?
DAYMAR: Perdón, es que el nombre es asqueroso, pero ya, Maru, sigue contando...
MARU: ¿Sigo yo, niños cachondos o le siguen ustedes?
DANIELA: Voy yo. Andrea enfrentó a Ale esta mañana y le dijo cómo recuperarlo todo...
DAYMAR y ALEX: ¿¿¿CÓMO???
DANIELA: Que Alejo se case con ella
ALEJANDRO: (Chillando) ¡Dios, noooo!
ALEX: ¿Lo vas a hacer, Ale?
DAYMAR: Deja de llorar, Alejandro
ALEJANDRO: ¡NO PUEDO DEJAR DE CHILLAR!
DANIELA: La verdad es que Ale ya está casado, quinti y conmigo
ALEJANDRO: Aunque estuviera soltero, con esa vieja loca, ¡NO ME CASO!
DAYMAR: ¿Andrea Ina es igual de asquerosa que Pancracio?
ALEX: ¡Mamá! ¿Que no oyes que ni soltero se casa con ella?
DAYMAR: Pensemos en cómo podemos solucionar esto sin que ustedes dos (señala a Ale y Dani) salgan perjudicados
MARU: ¡Qué asco! ¿Se imaginan a Ale besando y tocando a esa zorra?
DANIELA: Munita, guárdate esos comentarios.
ALEJANDRO: Si, Maru, que de sólo pensar en algo así, el generalito se me mete para adentro, ¡WÁCALA!
DAYMAR: ¿No tienen alguna solución pensada?
DANIELA: Para eso vinimos a verte, mamita, porque se que en tu cabecita loca, va a aparecer, al menos, una alternativa...
ALEJANDRO: Si, suegrita, eres lo más brillante para venganzas...
ALEX: Estoy de acuerdo, ma, creo que eres la persona idónea...
DAYMAR: ¿Tan chingona soy?
DANIELA: (Se sienta junto a su mamá) Eres brillante, mami y tienes un modo de ver la vida que nos va a salvar...
DAYMAR: Ya que soy la ''mente maestra'' hagamos esto: Alejandro le hará creer a Andrea Ina que si se van a casar, así ella planea su ''boda'' y mientras esté ocupada con eso, Maru y tú (refiriéndose a Alejandro) investigan dentro de la empresa la manera de salir librados sin que el chillón tenga que casarse. Dani, Alex y yo averiguaremos qué tantas cosas asquerosas ha hecho Pancracio...
ALEJANDRO: ¿Cómo que le haga creer que si me voy a casar?
DAYMAR: ¿La chilladera te pone lento, hijo? Claro, le harás creer que si te vas a casar con ella, pero no te vas a casar
ALEJANDRO: ¿Me le tengo que andar haciendo el novio?
DANIELA: ¡No, mamá!
ALEJANDRO: ¡Obvio, no! A ver si tengo que besarla o cosas así...
DAYMAR: A ver, papacito chulo... ¿Quieres que tus papás se queden sin nada?
ALEJANDRO: Por supuesto que no, pero no pienso hacerle de novio. Si queremos ganar tiempo, va, le digo que si me caso, pero con mis términos
DAYMAR: Le dices que si te casas y cuando hayamos obtenido buena información que los comprometa y que te devuelvan las acciones de tu padre, las mandas a Júpiter, vestida y alborotada...
ALEJANDRO: Le puedo decir que me caso con ella, pero no me le voy a hacer el novio. Si eso no funciona, veremos qué otra cosa hacer. El tema es que hay que avisparnos, no tenemos mucho tiempo.
ALEX: ¿Por qué no?
DANIELA: Porque la súper zorra le dijo a Alejo que si no se casa, vende todo y ahí sí que nos lleva el buey.
MARU: Y la respuesta tiene que ser mañana...
DAYMAR: ¡Con más razón, Alejo! Tienes que hacerle creer que si te vas a casar con ella
ALEJANDRO: ¿Y mi verdadera esposa, qué?
DAYMAR: Dani, ¿estás de acuerdo con todo esto?
DANIELA: ¡Obvio, no! Pero mis suegros no pueden saber una palabra de esto y tampoco podemos permitir que esa gente se salga con la suya, así que, ni modo, hay que hacer lo que hay que hacer...
ALEJANDRO: Te juro que ni la voy a besar, Dani, esta boquita es sólo tuya...
DANIELA: ¡Haz lo que tengas que hacer, Alejo, y ya! (Se pone mal) Me voy a mi cuarto (sube)
ALEJANDRO: Amor, espera... (Quiso ir tras Dani, pero Daymar lo detuvo)
DAYMAR: Déjala, está afectada y es preferible que esté sola
ALEX: ¡Voy con ella, cuñado, espera aquí!
ALEJANDRO: ¡Ya qué!
MARU: Voy a hacer un llamado para empezar a investigar a esa gentuza...
ALEJANDRO: Gracias, Maru... (Maru sale y Alejo se sienta, a punto de chillar de nuevo)
DAYMAR: (Lo abraza) Van a salir adelante, ¡ya verás!
ALEJANDRO: Es que si mi mamá se entera de lo bobo que fue papá, lo mata y si él se entera que por bobo puede perderlo todo, su corazón no lo va a resistir y yo no quiero perder a Dani
DAYMAR: ¡Ten fe! Podrán con esto, hijo...
ALEJANDRO: ¡Ojala! Hay algo más, señora y en esto dependo sólo de usted, porque ya me veo venir el próximo paso de esa mujer y la única que puede ayudarme y tranquilizar a Dani, es la fiera Zavallalta...
DAYMAR: Dime, ¿qué más hay?
ALEJANDRO: Es que en cuanto le diga que si, esa vieja se me va a instalar en el departamento y si la tengo ahí metida, ¿cómo me le escapó? Además me dejó bien claro que tengo que despedir a Dani y, obviamente, terminar mi relación con ella.
DAYMAR: Despreocúpate, si quieres, para poder ver a Dani en las noches, ¡puedes venir a la casa!
ALEJANDRO: ¿Y cómo le justifico a esa loca que no duerma en mi departamento? No, tengo otra idea, pero es muy deschavetada y se que nadie más que usted, me va a seguir la corriente...
DAYMAR: Tienes una idea... Platícamela
ALEJANDRO: Bueno, mamá dos, mi idea es...
Mientras Alejo le contaba su plan a Daymar, en la habitación de Dani, las hermanas platicaban de más o menos lo mismo.
DANIELA: ¡Esa loca se le va a instalar a MI MARIDO en NUESTRO DEPARTAMENTO, Alex, no lo dudes!
ALEX: ¿Crees que lo quiera sonsacar y él termine cediendo?
DANIELA: Se que no va a pasar eso, Alejandro no la tolera. Pero es mi esposo, Alex, MI CASA...
ALEX: ¿Y si te digo que puedo ofrecerte un sitio para que puedan encontrarse sin que nadie los moleste hasta que se solucione todo?
Daniela miró a su quinti y su rostro de sorpresa, contrastaba absolutamente con el de su mamá que, en el piso de abajo, vivaba y aplaudía la idea de Alejo. Una persona normal, hubiera puesto el grito en el cielo, pero no Doña Daymar, ella sólo pensaba en su familia y lo que tuviera que hacer por sus hijos y su marido, sería hecho con ganas.
DAYMAR: ¡Es una maravillosa idea, Alejandro! Y cuenta conmigo para que puedas zafarte de esa mustia y ver a Dani...
ALEJANDRO: ¡Eso quería escuchar, mamá dos!