sábado, 2 de marzo de 2013

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 34



Alejandro estaba tirado en el suelo, haciéndose el desvanecido...
ANDREA: (Saliendo del cuarto) ¿Qué pasó?
DAYMAR: No se, culebra, ¡estábamos hablando y se desmayó!
ANDREA: ¡Alejo! ¡Despiértate! (Daymar se inclina y le da unas cachetaditas)
DAYMAR: Deja de gritarlo, veneno, que con tu voz chillona hasta yo preferiría estar desmayada (Empezó a menear a Ale) ¡Hijito, despiértate!
ALEJANDRO: (Reaccionando) ¿Nana, eres tú?
DAYMAR: Si, mi niño, soy yo, tu nana
ALEJANDRO: Creo que es mi úlcera, mamita dos, llama a DANTE, mi médico...
DAYMAR: Tú, lagarta, haz algo y pásame ese teléfono, ¡rápido!
ALEJANDRO: No, NANA, llámalo de MI CELULAR...
ANDREA: ¿Que no oye, señora? ¡LLAME!
DAYMAR: ¡Cállate, veneno! (Tomó el teléfono de Alejo y llamó a Dante, "el médico") ¿Bueno? ¿Doctor Dante? Soy Daymar, la nana de Alejandro...
DANTE: (Estaba al tanto de todo, aunque no había visto a su amigo, Alex le contó lo que sucedía y era parte de los cómplices) ¿Señora Daymar? ¿Está con ellos ya?
DAYMAR: Si, doctor, es la úlcera que siempre anda fastidiando a mi niño. ¿Será que puede venir para que lo revise?
DANTE: ¡Claro que voy y no se preocupe que me imagino por dónde viene la cosa! En diez minutos estoy por ahí...
DAYMAR: Muchas gracias, doctor (cuelga) Tu médico ya viene, mi cielo, ¿quieres acostarte en la recámara?
ALEJANDRO: Si, nanita, pero sólo contigo...
ANDREA: No seas niño, Alejo, déjame ayudarte, vamos a ser esposos muy pronto, mi amor...
ALEJANDRO: No me digas "mi amor", Andrea, ¡QUE NO LO SOY! Nanita, no dejes que esa mujer se me acerque...
ANDREA: Pero...
DAYMAR: Anaconda, ¿dejas de joder a mi niño? Si él no quiere que estés a su lado, pues respetas su decisión y punto... ¿Está claro?
ANDREA: ¡Púdranse! (Da la vuelta y se mete a su alcoba)
ALEJANDRO: ¡Ya la hicimos, suegrita! Esta noche quedo "en observación" Y así usted puede ir a dormir a su casa
DAYMAR: Así es, Ale, cada uno con su parejita: ¡yo con mi Rebeko y con Dani! Oye, tu papá se pasó de pendejo, ¡mira en la que te viniste a meter porque él no leyó!
ALEJANDRO: Ni me lo diga, pero su corazón no resistiría saber esto. Juro que si su vida no estuviera en juego, le regalo la empresa a esa loca y ya...
DAYMAR: Lo se, hijo, ya verás que cuando tu papá se entere de tus actos buenos, te lo va a agradecer, pero ahora a tu recámara, no vaya a ser que "Venenito" salga y nos escuche.
ALEJANDRO: No, papá nunca puede saber esto y yo, jamás me voy a olvidar de lo que está haciendo por mí y por mi familia… A propósito de mi suegro, ¿qué le dice para tapar esto?
DAYMAR: Nos tocó confesarle la verdad y a jalones de oreja entendió el por qué…
ALEJANDRO: (Entrando al cuarto y recostándose) Pobre don Rebeko…
En la antigua casa de Alex, Daniela no daba más, su cabeza era en volcán en erupción y su quinti, ya no sabía qué decirle para tenerla tranquila…
ALEX: Piensa que él está haciendo todo para estar contigo, Daniela. Se preocupa por ti y porque pases por esto lo mejor posible.
DANI: Lo se, pero lo veo estático. Se supone que va a buscar en la empresa algo que comprometa a esa bruja del demonio y nada, Alex, ¡NADA!
ALEX: Bueno, nosotras llevamos días buscando algo sobre su padre y tampoco hemos tenido buenos resultados.
DANI: ¿Crees que a él le pase igual?
ALEX: Es una posibilidad…
DANI: ¡Ay, quinti, ya no se! Quizás lo mejor para Ale es que yo lo deje y él sea libre de verdad para casarse con esa tipa y recuperar lo que es de su familia.
ALEX: ¿A qué precio, Dani? Porque dudo que tu marido tenga como opción perderte.
DANI: ¿Entonces qué hago?
ALEX: Tener paciencia, hermanita, ¡no queda de otra!
DANI: Es que tú lo ves de afuera, Alex.
ALEX: No es así. Ya hubiera querido yo que Mariano tuviera los cojones de Alejandro e hiciera por mí lo que tu esposo hace por ti.
DANI: No te comprendo.
ALEX: Dani, ¿te das cuenta que el camino más fácil sería acostarse con la mustia, darle lo que quiere y recuperar la fortuna? Es decir, a través del sexo, conseguiría dinero…
DANI: Si, ¿qué con eso?
ALEX: ¿Cuántos hombres rechazarían semejante oferta? Mariano lo hizo por nada, eh, se acostó con esa tipa nomás por idiota y hormonal…
DANI: (Su hermana estaba en lo cierto, pero Daniela sentía que se consumía por los celos) Puede que tengas razón, pero todo esto me supera. Mejor me voy a la cama, Dios sabrá a qué hora se libera Alejandro de esa loca y si consigue hacerlo.
ALEX: Si, ve a dormir y verás que mañana las cosas se verán más claras…
Alejandra dejó a su hermana acostada y se fue a su casa. Dani no podía conciliar el sueño: la idea que Andrea estuviera en el departamento, llevaba su imaginación directamente a verla en la cama con su marido y no resistía eso. Encima desde que todo empezara, ella no le estaba cumpliendo como mujer a Alejandro y no porque no lo deseara sino porque lo sentía como sucio, no a su esposo, sino a la situación y eso no le permitía dejarse llevar. Las cosas iban de mal en peor y la quinti no tenía idea de cómo iba a tolerar ese embrollo…
DANIELA: Te amo más que a mi vida, Ale, pero creo que dejarte va a ser lo mejor para todos…
Rato más tarde, Alejandro se iba con el doctor Dante y Daymar con ellos, para “cuidar a su niño”. A Andrea no le quedó más que permanecer en el departamento porque no había otro juego de llaves. Dante le dejó su número “por cualquier cosa” y los tres cómplices salieron a la calle, por fin…
DANTE: ¡ALEJO! (Se abrazan) ¡Qué gusto verte, hermano!
ALEJANDRO: ¡Dios que te extrañaba, cabezotas!
DAYMAR: (Los separa y mira a Dante) ¿Así que tú eres el que le revolotea a mi Alex?
DANTE: El mismo, señora, un placer conocerla…
DAYMAR: ¡Me gustas, muchacho, me gustas!
Los tres subieron al carro del “médico” y dejaron a Daymar en su casa. Después, Alejo fue hasta la casa de Alex, Dani tenía que estar nerviosa.
DANTE: No puedo creer la burrada de tu papá.
ALEJANDRO: Yo menos, pero es lo que es. Amigo, ya tendremos tiempo de hablar bien, pero quiero ver a mi esposa.
DANTE: Entiendo, ve tranquilo y mañana hablamos. Al fin que soy tu médico de cabecera…
ALEJANDRO: Gracias…
Ale bajó del carro y entró a la casa, Dani dormía así que se quitó la ropa, se metió a la cama y la abrazó con ternura.
ALEJANDRO: Te amo, Cosita y rezo porque puedas aguantar esto y te quedes a mi lado, hermosa…
Daniela había despertado al escucharlo llegar, pero no dijo nada y se quedó así, sintiendo como Alejo la acurrucaba en sus brazos y le decía mil veces cuánto la amaba. No quería enfrentarlo y decirle que se moría con lo que pasaba y que prefería separarse hasta que se arreglaran las cosas…

3 comentarios:

  1. Ay, no, no, no, no, no... Daniela no seas moqueraaaaaaaaaaa

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  2. todo lo que se hace por amor!!! tiene una buena recompenza!!!!

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  3. Esta dani no lo puede dejar q no sea boba ajajjaa me encanto el cap jajaaj

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