Alejandro
estaba tirado en el suelo, haciéndose el desvanecido...
ANDREA:
(Saliendo del cuarto) ¿Qué pasó?
DAYMAR: No se, culebra, ¡estábamos hablando y se desmayó!
ANDREA: ¡Alejo! ¡Despiértate! (Daymar se inclina y le da unas cachetaditas)
DAYMAR: Deja de gritarlo, veneno, que con tu voz chillona hasta yo preferiría estar desmayada (Empezó a menear a Ale) ¡Hijito, despiértate!
ALEJANDRO: (Reaccionando) ¿Nana, eres tú?
DAYMAR: Si, mi niño, soy yo, tu nana
ALEJANDRO: Creo que es mi úlcera, mamita dos, llama a DANTE, mi médico...
DAYMAR: Tú, lagarta, haz algo y pásame ese teléfono, ¡rápido!
ALEJANDRO: No, NANA, llámalo de MI CELULAR...
ANDREA: ¿Que no oye, señora? ¡LLAME!
DAYMAR: ¡Cállate, veneno! (Tomó el teléfono de Alejo y llamó a Dante, "el médico") ¿Bueno? ¿Doctor Dante? Soy Daymar, la nana de Alejandro...
DANTE: (Estaba al tanto de todo, aunque no había visto a su amigo, Alex le contó lo que sucedía y era parte de los cómplices) ¿Señora Daymar? ¿Está con ellos ya?
DAYMAR: Si, doctor, es la úlcera que siempre anda fastidiando a mi niño. ¿Será que puede venir para que lo revise?
DANTE: ¡Claro que voy y no se preocupe que me imagino por dónde viene la cosa! En diez minutos estoy por ahí...
DAYMAR: Muchas gracias, doctor (cuelga) Tu médico ya viene, mi cielo, ¿quieres acostarte en la recámara?
ALEJANDRO: Si, nanita, pero sólo contigo...
ANDREA: No seas niño, Alejo, déjame ayudarte, vamos a ser esposos muy pronto, mi amor...
ALEJANDRO: No me digas "mi amor", Andrea, ¡QUE NO LO SOY! Nanita, no dejes que esa mujer se me acerque...
ANDREA: Pero...
DAYMAR: Anaconda, ¿dejas de joder a mi niño? Si él no quiere que estés a su lado, pues respetas su decisión y punto... ¿Está claro?
ANDREA: ¡Púdranse! (Da la vuelta y se mete a su alcoba)
ALEJANDRO: ¡Ya la hicimos, suegrita! Esta noche quedo "en observación" Y así usted puede ir a dormir a su casa
DAYMAR: Así es, Ale, cada uno con su parejita: ¡yo con mi Rebeko y con Dani! Oye, tu papá se pasó de pendejo, ¡mira en la que te viniste a meter porque él no leyó!
ALEJANDRO: Ni me lo diga, pero su corazón no resistiría saber esto. Juro que si su vida no estuviera en juego, le regalo la empresa a esa loca y ya...
DAYMAR: Lo se, hijo, ya verás que cuando tu papá se entere de tus actos buenos, te lo va a agradecer, pero ahora a tu recámara, no vaya a ser que "Venenito" salga y nos escuche.
ALEJANDRO: No, papá nunca puede saber esto y yo, jamás me voy a olvidar de lo que está haciendo por mí y por mi familia… A propósito de mi suegro, ¿qué le dice para tapar esto?
DAYMAR: Nos tocó confesarle la verdad y a jalones de oreja entendió el por qué…
ALEJANDRO: (Entrando al cuarto y recostándose) Pobre don Rebeko…
DAYMAR: No se, culebra, ¡estábamos hablando y se desmayó!
ANDREA: ¡Alejo! ¡Despiértate! (Daymar se inclina y le da unas cachetaditas)
DAYMAR: Deja de gritarlo, veneno, que con tu voz chillona hasta yo preferiría estar desmayada (Empezó a menear a Ale) ¡Hijito, despiértate!
ALEJANDRO: (Reaccionando) ¿Nana, eres tú?
DAYMAR: Si, mi niño, soy yo, tu nana
ALEJANDRO: Creo que es mi úlcera, mamita dos, llama a DANTE, mi médico...
DAYMAR: Tú, lagarta, haz algo y pásame ese teléfono, ¡rápido!
ALEJANDRO: No, NANA, llámalo de MI CELULAR...
ANDREA: ¿Que no oye, señora? ¡LLAME!
DAYMAR: ¡Cállate, veneno! (Tomó el teléfono de Alejo y llamó a Dante, "el médico") ¿Bueno? ¿Doctor Dante? Soy Daymar, la nana de Alejandro...
DANTE: (Estaba al tanto de todo, aunque no había visto a su amigo, Alex le contó lo que sucedía y era parte de los cómplices) ¿Señora Daymar? ¿Está con ellos ya?
DAYMAR: Si, doctor, es la úlcera que siempre anda fastidiando a mi niño. ¿Será que puede venir para que lo revise?
DANTE: ¡Claro que voy y no se preocupe que me imagino por dónde viene la cosa! En diez minutos estoy por ahí...
DAYMAR: Muchas gracias, doctor (cuelga) Tu médico ya viene, mi cielo, ¿quieres acostarte en la recámara?
ALEJANDRO: Si, nanita, pero sólo contigo...
ANDREA: No seas niño, Alejo, déjame ayudarte, vamos a ser esposos muy pronto, mi amor...
ALEJANDRO: No me digas "mi amor", Andrea, ¡QUE NO LO SOY! Nanita, no dejes que esa mujer se me acerque...
ANDREA: Pero...
DAYMAR: Anaconda, ¿dejas de joder a mi niño? Si él no quiere que estés a su lado, pues respetas su decisión y punto... ¿Está claro?
ANDREA: ¡Púdranse! (Da la vuelta y se mete a su alcoba)
ALEJANDRO: ¡Ya la hicimos, suegrita! Esta noche quedo "en observación" Y así usted puede ir a dormir a su casa
DAYMAR: Así es, Ale, cada uno con su parejita: ¡yo con mi Rebeko y con Dani! Oye, tu papá se pasó de pendejo, ¡mira en la que te viniste a meter porque él no leyó!
ALEJANDRO: Ni me lo diga, pero su corazón no resistiría saber esto. Juro que si su vida no estuviera en juego, le regalo la empresa a esa loca y ya...
DAYMAR: Lo se, hijo, ya verás que cuando tu papá se entere de tus actos buenos, te lo va a agradecer, pero ahora a tu recámara, no vaya a ser que "Venenito" salga y nos escuche.
ALEJANDRO: No, papá nunca puede saber esto y yo, jamás me voy a olvidar de lo que está haciendo por mí y por mi familia… A propósito de mi suegro, ¿qué le dice para tapar esto?
DAYMAR: Nos tocó confesarle la verdad y a jalones de oreja entendió el por qué…
ALEJANDRO: (Entrando al cuarto y recostándose) Pobre don Rebeko…
En la
antigua casa de Alex, Daniela no daba más, su cabeza era en volcán en erupción
y su quinti, ya no sabía qué decirle para tenerla tranquila…
ALEX:
Piensa que él está haciendo todo para estar contigo, Daniela. Se preocupa por
ti y porque pases por esto lo mejor posible.
DANI: Lo se, pero lo veo estático. Se supone que va a buscar en la empresa algo que comprometa a esa bruja del demonio y nada, Alex, ¡NADA!
ALEX: Bueno, nosotras llevamos días buscando algo sobre su padre y tampoco hemos tenido buenos resultados.
DANI: ¿Crees que a él le pase igual?
ALEX: Es una posibilidad…
DANI: ¡Ay, quinti, ya no se! Quizás lo mejor para Ale es que yo lo deje y él sea libre de verdad para casarse con esa tipa y recuperar lo que es de su familia.
ALEX: ¿A qué precio, Dani? Porque dudo que tu marido tenga como opción perderte.
DANI: ¿Entonces qué hago?
ALEX: Tener paciencia, hermanita, ¡no queda de otra!
DANI: Es que tú lo ves de afuera, Alex.
ALEX: No es así. Ya hubiera querido yo que Mariano tuviera los cojones de Alejandro e hiciera por mí lo que tu esposo hace por ti.
DANI: No te comprendo.
ALEX: Dani, ¿te das cuenta que el camino más fácil sería acostarse con la mustia, darle lo que quiere y recuperar la fortuna? Es decir, a través del sexo, conseguiría dinero…
DANI: Si, ¿qué con eso?
ALEX: ¿Cuántos hombres rechazarían semejante oferta? Mariano lo hizo por nada, eh, se acostó con esa tipa nomás por idiota y hormonal…
DANI: (Su hermana estaba en lo cierto, pero Daniela sentía que se consumía por los celos) Puede que tengas razón, pero todo esto me supera. Mejor me voy a la cama, Dios sabrá a qué hora se libera Alejandro de esa loca y si consigue hacerlo.
ALEX: Si, ve a dormir y verás que mañana las cosas se verán más claras…
DANI: Lo se, pero lo veo estático. Se supone que va a buscar en la empresa algo que comprometa a esa bruja del demonio y nada, Alex, ¡NADA!
ALEX: Bueno, nosotras llevamos días buscando algo sobre su padre y tampoco hemos tenido buenos resultados.
DANI: ¿Crees que a él le pase igual?
ALEX: Es una posibilidad…
DANI: ¡Ay, quinti, ya no se! Quizás lo mejor para Ale es que yo lo deje y él sea libre de verdad para casarse con esa tipa y recuperar lo que es de su familia.
ALEX: ¿A qué precio, Dani? Porque dudo que tu marido tenga como opción perderte.
DANI: ¿Entonces qué hago?
ALEX: Tener paciencia, hermanita, ¡no queda de otra!
DANI: Es que tú lo ves de afuera, Alex.
ALEX: No es así. Ya hubiera querido yo que Mariano tuviera los cojones de Alejandro e hiciera por mí lo que tu esposo hace por ti.
DANI: No te comprendo.
ALEX: Dani, ¿te das cuenta que el camino más fácil sería acostarse con la mustia, darle lo que quiere y recuperar la fortuna? Es decir, a través del sexo, conseguiría dinero…
DANI: Si, ¿qué con eso?
ALEX: ¿Cuántos hombres rechazarían semejante oferta? Mariano lo hizo por nada, eh, se acostó con esa tipa nomás por idiota y hormonal…
DANI: (Su hermana estaba en lo cierto, pero Daniela sentía que se consumía por los celos) Puede que tengas razón, pero todo esto me supera. Mejor me voy a la cama, Dios sabrá a qué hora se libera Alejandro de esa loca y si consigue hacerlo.
ALEX: Si, ve a dormir y verás que mañana las cosas se verán más claras…
Alejandra
dejó a su hermana acostada y se fue a su casa. Dani no podía conciliar el
sueño: la idea que Andrea estuviera en el departamento, llevaba su imaginación
directamente a verla en la cama con su marido y no resistía eso. Encima desde
que todo empezara, ella no le estaba cumpliendo como mujer a Alejandro y no
porque no lo deseara sino porque lo sentía como sucio, no a su esposo, sino a
la situación y eso no le permitía dejarse llevar. Las cosas iban de mal en peor
y la quinti no tenía idea de cómo iba a tolerar ese embrollo…
DANIELA:
Te amo más que a mi vida, Ale, pero creo que dejarte va a ser lo mejor para
todos…
Rato más
tarde, Alejandro se iba con el doctor Dante y Daymar con ellos, para “cuidar a
su niño”. A Andrea no le quedó más que permanecer en el departamento porque no
había otro juego de llaves. Dante le dejó su número “por cualquier cosa” y los
tres cómplices salieron a la calle, por fin…
DANTE:
¡ALEJO! (Se abrazan) ¡Qué gusto verte, hermano!
ALEJANDRO: ¡Dios que te extrañaba, cabezotas!
DAYMAR: (Los separa y mira a Dante) ¿Así que tú eres el que le revolotea a mi Alex?
DANTE: El mismo, señora, un placer conocerla…
DAYMAR: ¡Me gustas, muchacho, me gustas!
ALEJANDRO: ¡Dios que te extrañaba, cabezotas!
DAYMAR: (Los separa y mira a Dante) ¿Así que tú eres el que le revolotea a mi Alex?
DANTE: El mismo, señora, un placer conocerla…
DAYMAR: ¡Me gustas, muchacho, me gustas!
Los tres
subieron al carro del “médico” y dejaron a Daymar en su casa. Después, Alejo
fue hasta la casa de Alex, Dani tenía que estar nerviosa.
DANTE: No
puedo creer la burrada de tu papá.
ALEJANDRO: Yo menos, pero es lo que es. Amigo, ya tendremos tiempo de hablar bien, pero quiero ver a mi esposa.
DANTE: Entiendo, ve tranquilo y mañana hablamos. Al fin que soy tu médico de cabecera…
ALEJANDRO: Gracias…
ALEJANDRO: Yo menos, pero es lo que es. Amigo, ya tendremos tiempo de hablar bien, pero quiero ver a mi esposa.
DANTE: Entiendo, ve tranquilo y mañana hablamos. Al fin que soy tu médico de cabecera…
ALEJANDRO: Gracias…
Ale bajó
del carro y entró a la casa, Dani dormía así que se quitó la ropa, se metió a
la cama y la abrazó con ternura.
ALEJANDRO:
Te amo, Cosita y rezo porque puedas aguantar esto y te quedes a mi lado,
hermosa…
Daniela
había despertado al escucharlo llegar, pero no dijo nada y se quedó así,
sintiendo como Alejo la acurrucaba en sus brazos y le decía mil veces cuánto la
amaba. No quería enfrentarlo y decirle que se moría con lo que pasaba y que
prefería separarse hasta que se arreglaran las cosas…
Ay, no, no, no, no, no... Daniela no seas moqueraaaaaaaaaaa
ResponderEliminartodo lo que se hace por amor!!! tiene una buena recompenza!!!!
ResponderEliminarEsta dani no lo puede dejar q no sea boba ajajjaa me encanto el cap jajaaj
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