domingo, 24 de marzo de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 50

Dentro de la casa de Malvino, las quinti comenzaban a cercar al vecino, hablándole del supuesto acoso del hombre de la esquina, la más interesada, Micaela, estaba a punto de entrar…

MALVINO: Ya vuelvo (Va de nuevo a la puerta)
MICAELA: ¡Buenas tardes, vecino! ¿Mis quinti ya llegaron?
MALVINO: Si, hermosa, están adentro y por la misma razón que tú, me imagino. ¡Pasa, por favor!
MICAELA: Gracias... (Entra y ahí, las cinco, empiezan a hablar al mismo tiempo)
MALVINO: ¿Puede hablar una a la vez? No les entiendo, muchachas
LAS QUINTI: ¡¡No porque ese hombre nos está siguiendo!!
MALVINO: ¡Pero si hablan a la vez, NO ENTIENDO!
DANIELA: Es que ese tipo está acosando a una de nosotras y queríamos saber si tú, guapo, puedes decirnos algo para que lo podamos frenar...
MICAELA: Exacto...
LAURA: Tú conoces a TOOODOOO el barrio, alguna cochinada le debes saber...
MALVINO: Pero ¿de qué hombre hablan?
MICAELA: Del viejo horrendo de la esquina... (Se le acerca, pero era evidente que no sabía cuál de ellas era Micaela o ninguna)
ALEX: Si, ese maldito panzón está acechando a una de nosotras y necesitamos tu ayuda, Malvino...
MALVINO: Ese viejo asqueroso me va a escuchar
DANIELA: ¡Qué bárbaro, Malvino! ¡Cómo te indignas!
ALEX: Tú nunca le harías eso a una mujer, ¿no?
MALVINO: ¡Jamás! Una mujer debe ser respetada...
MICAELA: ¿En serio piensas ESO, Malvino?
MALVINO: Si, por supuesto (Empezaba a ponerse nervioso, las cinco hermanas lo miraban raro)
MICAELA: ¿Entonces tú jamás harías algo como eso?
ALEX: ¿Nunca?
DANIELA: ¿Jamás, jamás, JAMÁS?
LAURA: ¿Nunca de los nuncas?
DIANA: ¿Jamás de los jamases?
MALVINO: ¡Qué no! (Se puso a caminar de un lado a otro) ¿Qué quieren aquí? ¿Qué buscan?
MICAELA: ¡Queremos la verdad!
ALEX: ¡La verdad verdadera, caray!
DANIELA: ¡Sabemos que eres tú el acosador, Malvino cochino!
MICAELA: ¡Degenerado!
ALEX: ¡Fisgón!
DANIELA: ¡Metiche!
LAURA: ¡Pervertido!
DIANA: ¡Asqueroso!
LAURA: ¡Malvino puerco!

Entran los novios con Bruno y Alejandro a la cabeza…

MALVINO: (Mirando a los cinco pseudo gorilones que estaban enojadísimos) ¿Qué hacen ustedes aquí?
BRUNO: ¿Este es el acechador? (Las quinti asienten) ¡Maldito! (Los novios lo rodean y Malvino no tiene más remedio que sentarse y verse encerrado entre los cinco hombres)
DANTE: ¡Deja de mandarle flores a mi novia!
DIEGO: ¡Y chocolates a la mía!
FEDERICO: ¡Y tarjetitas a la mía!
ALEJANDRO: ¡Y fotos porno a mi mujer! (Todos lo miran) ¿Qué?
MALVINO: ¡Yo no mando fotos porno!
ALEJANDRO: Pero todo lo demás, si y eso, se acaba aquí y ahora, puerco…
BRUNO: ¡Un solo regalo más y te parto la cara, desgraciado!
DANTE: ¡No más flores, tampoco!
DIEGO: ¡Ni chocolates!
FEDERICO: ¡Ni tarjetas!
ALEJANDRO: ¡NI FOTOS PORNO! (Lo vuelven a mirar) ¿QUÉEE?
MALVINO: ¡Que yo no le mando fotos porno a nadie!
MICAELA: ¡Lo que sea! (Las quinti se abren paso entre los novios) Dejas esa estupidez de mandarme cosas a nombre de otros hombres, ¿se entiende?
MALVINO: ¿Tú eres Micaela?
MICAELA: Si, cochino…
ALEX: ¡Ni sabe a quién acosa!
DANIELA: ¡Idiota!
LAURA: ¡Calenturiento!
ALEJANDRO: ¡Viejo rabo verde!
DIANA: ¡¡Ey, Alejo!! ¡Eso me tocaba decirlo a mí!
ALEJANDRO: Retiro lo dicho…
DIANA: (Mirando a Malvino a los ojos) ¡VIEJO RABO VERDE!
ALEJANDRO: ¡Bien dicho, cuñada, chócalas!
DIANA: ¡Eso! (Las chocan y entra Sergio con Solange)
SERGIO: ¿Dónde está ese pervertido? (Se para junto al vecino que se veía aterrado) ¡Te voy a matar, Malvino! ¿Con que acosando a mis hermanas?
MALVINO: ¡A todas, no! Sólo a Micaela…
SERGIO: (Remedándolo) “Sólo a Micaela”… ¡TE VOY A ROMPER LA CABEZA!
SOLANGE: Mi amor, no, por favor…
SERGIO: Mira, maldito degenerado, no se si estos cinco estén con mis hermanas toda la vida, pero yo si y si la sigues, te arranco el cogote como a una gallina vieja, ¿queda claro?
MALVINO: Si, si, no lo haré nunca más… (Entran Daymar y detrás de ella, Rebeko con el machete)
DAYMAR: ¡Traigan al puerco!
REBEKO: ¡Aquí tienes el machete, vieja!
DAYMAR: (Agarrando la herramienta) Gracias, Rebeko, ¿dónde está el tarugo de Malvino?
REBEKO: Ahí, lo tienen completamente rodeado…
DAYMAR: ¡Háganme espacio, muchachos!
MALVINO: (Viendo el machete) ¿Qué va a hacer, Doña Daymar?
REBEKO: ¡Te las va a cortar por mirón, acosador y degenerado! ¡Córtaselas, vieja, CÓRTASELAS!
MALVINO: (Se pone de pie y sale corriendo) ¡¡¡NOOOOOO!!!

Apenas salió el vecino de su propia casa, todo mundo se echó a reír…

SERGIO: Mica, ese no jode más…
ALEJANDRO: Por cómo se fue de aquí, creo que hasta se muda… (Busca a Dani, pero ella lo evita) ¿Qué pasa, Daniela?
DANIELA: (No lo miraba) Nada, Ale…
ALEJANDRO: ¡Nada mis calzones! Mírame…
DANIELA: (Sus ojos buscan a Alex) No pasa nada…
ALEX: Daniela, dile y que sea tu marido el que ponga al idiota de Mariano en su lugar…
ALEJANDRO: (Todos miraron a Dani) ¿Mariano?
DAYMAR: ¿Qué hizo ese ahora y qué tiene que ver Dani?
ALEX: Se metió a la fuerza a mi casa y confundió a Daniela conmigo.
ALEJANDRO: (Imaginando por dónde venía la cosa) ¿Y? (Agarra a su esposa de los brazos con suavidad) ¿Te hizo algo?
DANIELA: (Sin mirarlo aun) No…
ALEJANDRO: Daniela Victoria Zavallalta, ¿me miras? ¿Te hizo algo?
ALEX: (A su hermana) Dile tú o se lo digo yo.
ALEJANDRO: ¿Qué pasó?
DANIELA: Mariano quería tener relaciones con Alex y no creyó que yo era Daniela y me…
ALEJANDRO: ¿TEEE?
DANIELA: Nada, Alejo, no pasó nada grave.
ALEX: Porque Dante y yo llegamos a tiempo, pero estuvo a punto de obligarla.
ALEJANDRO: (Lloraba de rabia) ¿Te tocó?
DANIELA: Un poco, pero nada más…

Alejandro salió disparado y no hubo manera de pararlo…

ALEX: Ojala y lo encuentre…
DANIELA: Alex, ¡no digas eso!
ALEX: ¡Alguien tiene que ponerle un alto a ese tarugo!
REBEKO: ¡Se hubiera llevado el machete!

LAS QUINTI: ¡¡¡¡¡¡PAPÁAAAAAAA!!!!!!

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 49

Diana, Laura y Micaela, escuchaban la confesión de Daniela, absortas en la novedad…


DANIELA: Si, nos casamos en las Vegas y no, no nos separamos, nos separaron...
LAURA: ¿Se explican un poco mejor?
DANIELA: Andrea Ina, ¿se acuerdan de ella?
DIANA: Si... (Mira a Ale) ¿Te metiste con ella?
ALEJANDRO: Claro que no
DAYMAR: ¿Por qué todas creen que Alejandro se metió con ella?
ALEJANDRO: ¡Quintis de poca fe!
DANIELA: (Mira a Ale y después a sus hermanas) Ella si quiere con Ale, por eso le hizo firmar un papel a mi suegro, sin que se diera cuenta, donde le cedía todo su patrimonio y a cambio de devolvérselo todo (Vuelve a mirar a Ale) Quiere casarse con él...
LAS QUINTI: ¿¿QUEEE?????
MICAELA: ¿Es en serio?
LAURA: ¿Tu padre sabe esto, Alejo?
ALEJANDRO: No, no tiene idea y mamá tampoco
DIEGO: ¿Y esa mujer vive en tu departamento?
ALEJANDRO: Si y no sólo ella... (Mira a Daymar)
DAYMAR: Yo estoy viviendo con Alejandro por lo mismo
MICAELA: Claro, por eso casi ni estás en la casa. ¿Cuál es la idea de hacerle creer a esa tipa que si te vas a casar?
ALEX: Evitar que la fortuna de los Vilatorres se pierda
ALEJANDRO: Estamos tratando de ganar tiempo y ver si encontramos algo sucio de ella para poder negociar.
DIANA: ¿Por eso se supone que ustedes dos terminaron y Dani ya no trabaja contigo?
DANIELA: Exacto, hermanita, pero eso mismo...
DAYMAR: Claro, Diana, Venenito hizo que Ale la botara
ALEJANDRO: De todos modos, no estamos aquí por lo nuestro sino por Micaela.
MICAELA: ¿Por mí?
ALEJANDRO: Si y no estamos solos...
MICAELA: ¿Me explican?
ALEJANDRO: Si, dame un segundo (Sale y vuelve a entrar con Bruno)
MICAELA: ¿Qué hace él aquí?
DANIELA: Déjalo hablar, Mica...
DIANA: No te enojes, quinti, si vino es porque ya sabemos quién te acosa
MICAELA: ¿Quién es?
DIANA: Ni más ni menos que Malvino
ALEJANDRO: Bruno fue a la florería y consiguió el número de quién remitía los envíos y resultó ser el fisgón...
MICAELA: ¡Maldito viejo!
DIANA: Si y aquí, a Alejo, se le ocurrió una brillante idea para darle su merecido a ese metiche...
MICAELA: ¿Qué se te ocurrió, Ale?
ALEJANDRO: Que si el tipo ese quiere a Micaela, le vamos a dar una sobredosis de quintillizas Zavallalta
SERGIO: ¿Eso cómo sería?
ALEJANDRO: De a una, irán todas a su casa a volverlo loco...
MICAELA: ¿Qué esperamos, entonces? ¿La foto del recuerdo?
ALEJANDRO: No esperamos nada, pero tenemos que estar todos de acuerdo, porque en pleno loquero, vamos a entrar los novios y le vamos a dar el susto de su vida.
REBEKO: ¿Le van a cortar el amigo?
LAS QUINTI: ¡¡¡PAPÁAAAAA!!!!!!
DAYMAR: ¡Esa era mi idea!
DIANA: ¿Se ponen serios, por favor? (Mira a su hermano) Y tú, Sergio, le vas a dar el tiro de gracia.
SERGIO: ¿Qué hago?
ALEJANDRO: Amenazarlo. De todos nosotros, el único que seguro estará en la vida de tus hermanas para siempre, eres tú. (Quiere tomar la mano de Dani, pero ella no lo deja)
DAYMAR: Busca el machete, viejo, que si la idea de Ale no sale, ¡utilizamos la mía!
DIANA: ¿Le paran, mamá y papá? Esto es serio, caramba
REBEKO y DAYMAR: Lo nuestro también es en serio
DANIELA: Si, por favor, párenle... ¿Vamos a casa del viejo verde?
ALEJANDRO: (Vuelve a querer a agarrar la mano de Dani y nada que ella lo deja. La mira) Si, vayan de a una y vuélvanlo loco: háblenle todas al mismo tiempo, quéjense, griten, peleen. Hagan todo eso que los hombres odiamos y en 20 minutos, entramos nosotros y Sergio con Rebeko y Daymar detrás
DANIELA: Vamos, niñas (Alex abrazó a sus hermanas y salieron las cinco hacia el departamento del degenerado)
DAYMAR: (Se acercó a Ale) Déjala tranquila, niño
ALEJANDRO: Sólo quise darle la mano, nada más... (Se enfada) Voy al auto...
DANTE: Voy contigo (salen)
DIANA: (En la entrada de la casa del fisgón) ¿Quién va primero?
ALEX: Yo voy, hoy es día de darles en la cabeza a esos imbéciles
MICAELA: ¿Qué imbéciles?
ALEX: Dani, tú explícales... (Llama a la puerta de Malvino y las demás se esconden)
MALVINO: Hola, vecina, ¿cómo estás? ¿Qué se te ofrece?
ALEX: Necesitaba hablar contigo de algo, ¿puede ser?
MALVINO: Claro, preciosa, ¿qué necesitas?
ALEX: (El hombre la hace pasar) Tengo un problema con el hombre de la esquina y como usted conoce a todo el mundo por aquí... (Suena el timbre)
DANIELA: (Esta vez la que tocó fue Dani) Hola, vecino, ¿puedo hablar contigo?
MALVINO: Si, por supuesto, adelante... (Se regodeaba) ¿Qué necesitas tú?
DANIELA: (Entró) Hablar contigo, sobre el hombre de la esquina...
MALVINO: ¿Qué le ha hecho ese hombre a las dos hermanitas? (Suena el timbre de nuevo) Voy...
LAURA: (Sale Malvino) Hola, Malvino, ¿me invitas a pasar?
MALVINO: Si, claro… (Se puso contento de tener a tres de las hermanitas allí, aunque no tenía idea de quién era ninguna de ellas)
LAURA: Gracias, guapo... (Le agarra el mentón y se lo agita como si fuera un niño) ¡Qué linda tu casa, vecino! (Mira a sus hermanas y les hace cara de wácala)
MALVINO: Pasa y siéntate (Ella lo hace) A ver, ¿tú vienes por el hombre de la esquina?
LAURA: No me diga que mis hermanitas vienen a lo mismo... (Suena el timbre)
MALVINO: Ya vuelvo (Se dirige a abrir la puerta)
DIANA: ¡Hola, Malvino! ¿Mis hermanas ya llegaron?
MALVINO: Vinieron por el hombre de esquina, ¿tú también?
DIANA: Si, exactamente... ¿Puedo pasar, guapetón?
MALVINO: Claro que si, bella
DIANA: (Pasa y guiña el ojo a sus hermanas) Ahhh, pero falta una...
MALVINO: Si, ¿quién falta?
DANIELA: ¿No nos distingues, Malvino?
LAURA: (Haciendo pucherito) ¡Qué feoooo!
DIANA: ¡Horrible!
ALEX: Pésimo de tu parte, vecinito...
MALVINO: Es que todas son igual de bellas
DIANA: ¡Puras excusas! (Suena el timbre por quinta vez)

Mientras, en el auto, Alejo y Dante esperaban a que Bruno, Diego y Fede salieran. Al hacerlo, esperaron el momento indicado para entrar. Intentaban escuchar detrás de la puerta de calle.

FEDERICO: (Estaba con la oreja pegada a la puerta) ¡No se oye nada!
BRUNO: ¿A ver? ¡Quítate, Fede!
DIEGO: Bueno, ya…
ALEJANDRO: ¡Quiero entrar ahora!
DANTE: Espera, hermano…

Daymar, Sergio y Solange, aguardaban su turno, en eso, aparece Rebeko con el machete…

REBEKO: ¡Córtaselas, vieja, toma!
DAYMAR: Gracias, viejo, ¡GRACIAS!

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 48


Durante la hora del recreo, Alex sintió la necesidad de hablar con Dani y al llamarla, comprendió que era su “alarma quinti” la que la había hecho llamarla: Daniela estaba muy triste.

DANIELA: Se fue tan mal, Alex, tan triste.
ALEX: Como te quedaste tú, me imagino.
DANIELA: Si, no voy a mentirte.
ALEX: Dani, ahora tengo que volver a clases, pero salgo de aquí y voy a verte, ¿va?
DANIELA: Gracias, quinti, me hace falta que me apapaches.
ALEX: Y lo voy a hacer. Además, tengo algo que contarte.
DANIELA: ¿Qué?
ALEX: Casi me despiden de la escuela por culpa de Victorio.
DANIELA: ¿Tu compañero de trabajo?
ALEX: Si. Pero después te cuento, ya tengo que ir al aula. Adiós, quinti, en un rato nos vemos.
DANIELA: Adiós. (Corta) Tengo que salir a dar una vuelta, este encierro me hace mal…

Daniela agarró sus cosas y salió, sin percatarse que Mariano la seguía, creyendo que ella era Alex…

En el estudio Rivadeneira, Daymar se enteraba de las novedades y Alejandro se reía.

ALEJANDRO: ¿Ese tipo de la casa de junto?
DIANA: Si, el mismo.
BRUNO: No me doy cuenta cuál es…
ALEJANDRO: A ver, Bruno, es medio petiso, pelo negro, corte casco medieval, que se mete el dedo en la nariz.
BRUNO: ¿ESE ES MALVINO?
DAYMAR: Hasta que te avispas, Bruno, ¡era hora!
ALEJANDRO: ¿Qué quieres que hagamos, mamá dos? Estoy puesto para lo que sea.
DIANA: (Los había estado mirando raro desde que llegaran) Pensé que Dani y tú estaban separados, Alejandro, ¿qué está pasando aquí?
DAYMAR: De una cosa a la vez, Diana, ya te enterarás de todo. Por lo pronto, déjenme pensar qué hacer con el vecino fisgón…
ALEJANDRO: ¡Ya se qué hacer!
DIANA: ¿Qué?
ALEJANDRO: Necesitamos reunirnos todos en su casa, suegrita… Las quinti, los novios, Sergio, Rebeko y Bruno, todos allí, cuanto antes…
DIANA: Deja y llamo a mis hermanas.
DAYMAR: A Dani le aviso yo.
ALEJANDRO: Perfecto, mientras tanto, Bruno, tú y yo, vamos a conversar…
BRUNO: ¿De qué?
ALEJANDRO: De lo que no debes hacerle a una mujer…

Un rato más tarde, Daniela volvía a casa de Alex y Mariano, de sopetón, la agarró de la mano y con mucha brusquedad, la metió a la casa y comenzó a tocarla.

DANIELA: (Tratando de soltarse) ¿Qué te pasa, idiota?
MARIANO: No te resistas, Alex, yo se que me amas
DANIELA: (Comprende que Mariano está confundido) No soy Alex, soy Dani
MARIANO: No me quieras mentir, Alejandra… (La toqueteaba y quería besarla, pero ella se resistía) Hagamos el amor, así vas a ver que lo nuestro no ha muerto…
DANIELA: ¿Eres tarado? ¡¡¡QUÉ SOY DANIELA!!!
MARIANO: No me mientas, Alex, se que en muchas ocasiones te hacías pasar por alguna de tus hermanas
DANIELA: No me toques, ¡NO SOY ALEX!
MARIANO: No te resistas, amor
DANIELA: No me resisto, soy Daniela, ¡ENTIENDE! (Mariano la puso contra la pared y estaba por meter la mano debajo de la pollera) ¡Suéltame!
MARIANO: (Estaba cegado) ¡No! Date cuenta que podemos salvar nuestro matrimonio con esto
DANIELA: ¡Quítame las manos de encima! (Mariano le estaba tocando los senos)

En la puerta de entrada a la casa, Alex y Dante escucharon los gritos de Daniela y se apuraron a ingresar...

ALEX: (Quitando a Mariano del lado de Dani) ¡Suelta a mi hermana, animal!
MARIANO: (Sorprendido) ¿Alex?
DANIELA: Te lo dije, estúpido...
MARIANO: Pero yo pensé...
ALEX: Pero nada, animal, aléjate de nosotros
MARIANO: Creí que ella era...
DANTE: ¿Qué? (Lo agarra de la chamarra) ¿Pensaste que era Alex y por eso la querías obligar? (Lo empuja) Cuando una mujer dice no, es NO...
ALEX: ¡Lárgate de aquí!
DANIELA: Eres un asqueroso, esto no se va a quedar así
MARIANO: (Estaba como en shock) Perdóname, Daniela, no quise...
DANIELA: ¡Si quisiste, marrano! Te pedí que me soltaras y que no me tocaras y seguiste
DANTE: ¿Te vas solo o te saco?
MARIANO: En verdad, discúlpame (Dante lo iba a agarrar) Yo puedo solo
DANTE: Te acompaño, no sea cosa que te pierdas en el camino...
ALEX: Y vete preparando, mi mamá se va a enterar y no vas a querer ni respirar
MARIANO: Viví mucho tiempo aquí, el camino lo se
DANTE: ¡Muévelas!
ALEX: (Ve que Dani estaba nerviosa) Ya está, quinti, ya pasó
DANIELA: Maldito, no se cómo pudiste vivir con ese hombre
DANTE: ¿Estás bien, Daniela? (Las mira y eran idénticas) Perdón, pero es fascinante verlas... Son iguales...
DANIELA: Si, estoy bien, gracias
DANTE: ¿Así que tú eres la Cosita de Alejo?
ALEX: (Se ríe) Ella no sabe nada, Dante, no tuve tiempo de contarle...
DANIELA: ¿Conoces a Alejo?
DANTE: Desde que nacimos, soy Dante Díaz Duarte.
DANIELA: ¿Su amigo Dante? ¿El que vivía en Londres?
DANTE: El mismo
ALEX: Bueno, hay que dejar las presentaciones formales para después y ahora hay que irse. Mamá nos espera, Dani. ¿Te llamó?
DANIELA: Si, hace rato me llamó, pero tu "marido" interrumpió
DANTE: Vamos, hermanitas exactas, las llevo a casa de sus padres.
ALEX: Nada de nos llevas, tú te quedas también, eso dijo mi madre...

Los tres partieron con rumbo a la casa Zavallalta. Allí ya estaban todos los demás, incluyendo a Diego y Laura que vieron interrumpida su mini luna de miel.

Cuando Dani, Alex y Dante llegaron y antes de actuar contra Malvino, el matrimonio Vilatorres se vio en la obligación de blanquear todo con los demás integrantes de la familia.

LAURA: ¿Se casaron en Las Vegas?
DIANA: ¿Y ya se separaron?
MICAELA: ¿Y ahora te vas a casar con otra?
REBEKO: ¿Alguien vio a mi gato?
LAS QUINTI: ¡¡¡PAPÁ!!!

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 47

Andrea Ina, salió a dar un paseo y su sonrisa le ocupó el rostro por completo cuando vio a Daniela, o quien ella creyó que era Daniela, besándose apasionadamente con un tipo. Estaban a pleno arrumaco y mimo, en un parque.

La prometida de Alejo sacó fotos con su celular y siguió con la felicidad a flor de piel, disfrutando de un día de compras…

Laura y Diego, completamente ignorantes del enorme favor que les habían hecho a Dani y Ale, seguían besándose y celebrando su triunfo sobre Ally Son.

LAURA: ¡Qué buena idea tuviste, amor!
DIEGO: Lo se, fue genial… (Se ríen)
LAURA: ¿Qué horario tienes hoy?
DIEGO: Ya salí, me quedan maravillosas y cortísimas 48 horas de libertad…
LAURA: ¿En serio? Cristina me liberó a mí también…
DIEGO: Lo se, yo se lo pedí.
LAURA: ¿Qué?
DIEGO: Lo que oyes, enfermerita cachonda. Le pedí a Cris que te liberara para que coincidieran tus dos días libres con los míos.
LAURA: ¿Y cómo para qué?
DIEGO: Para tenerte dos días seguidos en mi cama, Laura… ¿Te gusta la idea?
LAURA: Me encanta.
DIEGO: ¿Vamos?

Los enfermeros se fueron alegremente, con una sola idea en sus cabezas…

En las oficinas del estudio Rivadeneira, Diana, recibía la sorpresiva visita de su ex cuñado, Bruno.

DIANA: Pasa, Bruno, ¿qué andas haciendo por aquí?
BRUNO: Necesito tu ayuda, Diana, no se me ocurrió a quién más recurrir.
DIANA: No me vayas a pedir que interceda por ti con mi hermana, porque desde ya te digo que no. De hecho, estoy de acuerdo con Mica y estuviste muy mal.
BRUNO: Lo se, conozco perfectamente la dinámica de las quinti, no te preocupes. Es por Mica, pero por otro asunto.
DIANA: No te entiendo.
BRUNO: Es que ya entendí que Mica no tiene nada que ver con esos regalos, así que fui a la florería y conseguí esto. (Le da un papel) Es el teléfono al que se le remitían los envíos.
DIANA: O sea que la persona que molesta a mi hermana se comunicaba por este número.
BRUNO: No, si había algún problema con los pedidos, se le notificaba a ese número. Es de la zona de la casa de tus papás.
DIANA: Me doy cuenta. De hecho, conozco este número. Se perfectamente de quién es.
BRUNO: ¿De quién?
DIANA: De nuestro vecino, Malvino, “el fisgón”…
BRUNO: ¿EL FISGÓN?
DIANA: Si, así le dicen en el barrio, se la pasa metido en la vida de todo el mundo.
BRUNO: ¿Para qué ese tipo hace esto?
DIANA: Para fregar, quizás le guste mi hermana.
BRUNO: Hay que ir a buscarlo y decirle que ya la deje en paz.
DIANA: Estoy de acuerdo, pero no seremos ni tú ni yo, ni siquiera la misma Micaela.
BRUNO: (La comprende) La fiera Zavallalta…
DIANA: Malvino no sabrá qué fue lo que le pasó…

Antes de llegar a la casa de Tamara y Luis, Daymar hizo detener a Alejo.

DAYMAR: ¿Qué pretendes?
ALEJANDRO: Decirles la verdad a mis padres y acabar con esto de una vez. ¡Es una locura que le estemos siguiendo el juego a esa loca!
DAYMAR: ¿Daniela te dijo algo?
ALEJANDRO: No, pero no hace falta, se lo que siente y no quiero que siga sintiendo así. Ella es mi esposa.
DAYMAR: ¿Qué pasó con mi hija que te puso así?
ALEJANDRO: Nada…
DAYMAR: ¡Mi Dios! A ti te conozco como a las quinti y a Sergito, así que habla, joto o te agarro la oreja. ¿Qué pasó?
ALEJANDRO: Se quedó llorando…
DAYMAR: ¡Me la contagiaste! Daniela no chillaba nunca…
ALEJANDRO: ¡LO SE!
DAYMAR: (Sonó su celular) ¿Si?
DIANA: Hola, mamita, necesito verte, ¿puedes venir a mi estudio?
DAYMAR: Si, claro, ya salimos para allá. ¿Algo grave, hijita?
DIANA: No, grave no, pero muy interesante. ¿Por qué dijiste “salimos”?
DAYMAR: Estoy con Alejo, él me lleva. Adiós, princesita. (Corta) Hay que ir al trabajo de Diana, al parecer me tiene que decir algo importante
ALEJANDRO: ¿Y mis padres?
DAYMAR: ¿Quieres ver a tu madre maldiciendo a tu padre mientras él se muere?
ALEJANDRO: ¡Claro que no! ¡Pero esta situación ya no la soporto!
DAYMAR: Alejo, espérate y no vayas a regarla, hazme caso, hijo
ALEJANDRO: Yo no la regué, mi papá lo hizo y si esto me afectara sólo a mí, le juro que me aguanto lo que venga, pero Daniela está mal y eso me puede
DAYMAR: Pues, subamos (Se baja del auto) y mandemos todo a la chingada, que tu papá se muera, que tu mamá lo odie de por vida y que se queden en la ruina
ALEJANDRO: ¿Entonces qué hago?
DAYMAR: La decisión está en ti, puedes subir y decirle la verdad a tus padres y que se queden en la ruina o seguir con la farsa para Andrea
ALEJANDRO: ¿No me entiendes? No soporto que Dani pase por esto...
DAYMAR: Alejandro, Daniela aunque le duela, comprende y si tú abres la boca la vas a poner peor, imagínate que le digas a tu papá que los robaron y él se muera, ¿cómo crees que va a estar Daniela? Ella va a creer que por su culpa tu papá se murió... Hijo, piensa bien las cosas
ALEJANDRO: (Golpea el techo del auto) Piensa, Alejo... Finge, Alejo... Miente, Alejo... Quisiera saber quién carajos se pone en mis zapatos y en los de mi mujer, porque nada de todo esto es justo. Vamos a ver a Diana.
DAYMAR: Vamos y ya deja de golpear el auto que se va a dañar
ALEJANDRO: Golpeo el auto para no matar a nadie
DAYMAR: Mejor, en vez de pagar tu ira con el pobre auto, ¡mata a los gatos de Rebeko!
ALEJANDRO: (Se ríe) No, a mi si me gustan los gatos... (Se suben al auto)
DAYMAR: ¡Pobre Daniela!
ALEJANDRO: A Dani también le gustan... (Se ríen los dos y salen para el estudio de Diana)

Andrea volvió al departamento y se quedó esperando ansiosamente la llegada de Alejandro. Quería mostrarle las fotos de Daniela con ese otro tipo y quizás, muerto de rabia y de celos, él sucumbiera a ella y pudiera meterlo en su cama…

ANDREA: ¿Qué habrás querido hablar con tus papás, Alejo? No importa, estas fotos son un paso más. Ya caerás en mis garras, licenciado y esa artista de pacotilla, va a sufrir por cada beso que te dio…

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 46

Llegando a su departamento, Alejandro se encontró con que Daymar había salido a hacer las compras y que estaba a solas con Andrea, quien le reprochaba que llevara dos días sin aparecerse por ahí. La calma y la felicidad de los momentos vividos con Daniela, le daban paz y entereza para tolerar la presencia de esa mujer, pero Alejo sentía que su límite llegaba más rápido a cada momento.

ANDREA: ¿Dónde estuviste?
ALEJANDRO: Por ahí… (Se sienta en el sillón)
ANDREA: Por ahí, ¿dónde?
ALEJANDRO: (Sonríe con cinismo) En un antro, ¿quieres detalles?
ANDREA: Mira, Alejandro, te vas a casar conmigo y lo sabes, así que compórtate a la altura.
ALEJANDRO: Mira, Andrea, no te aguanto y lo sabes, así que NO ME FRIEGUES. Si quiero salir de antro, lo voy a hacer y punto. No ajustes más la soga, porque la vas a cortar.
ANDREA: Al menos se que no andabas con Danielita.
ALEJANDRO: ¿Cómo lo sabes?
ANDREA: Porque me encontré con ella.
ALEJANDRO: Pues, me encantaría que Daniela me pelara y poder pasarla con ella, porque si la amo, ella es la mujer que quiero para mi vida, pero tiene DIGNIDAD, no se si conoces eso. Y, obviamente, me mandó a freír papas. Por lo que me tengo que buscar otras con las que “descargar”…
ANDREA: ¿Por qué no descargas conmigo, Ale?
ALEJANDRO: NO ME DIGAS “ALE”… Y te lo voy a decir de la mejor manera que me salga. Si tú fueras la última mujer en el mundo, ME HARÍA GAY y si fueras la última persona en el mundo y no quedáramos más que nosotros dos, me haría zoofílico…
ANDREA: ¿Y si no hubiera más animales?
ALEJANDRO: Sigo teniendo manos para darme amor a mí mismo, pero a ti, no te toco ni aunque mi vida dependa de ello. Acostúmbrate a los cuernos…
ANDREA: Mientras no me los pongas con Daniela Zavallalta, puedo tolerarlos.
ALEJANDRO: (Se ríe) Algún día, Andrea, tú te vas a arrepentir de esto que haces y ella, va a darme otra oportunidad. Aunque tenga que esperar 20 años para casarme con Daniela, esa mujer va a ser mi esposa y tú, terminarás sola y sin nada… (Llega Daymar) ¡Hola, nana! (Saluda) Me voy a bañar, que nadie me incomode, por favor… (Se mete al baño)
DAYMAR: (Viendo que Andrea lo sigue con la mirada) ¡Venenito, a la cocina!

Mientras se bañaba, Ale pensaba en su esposa y en cómo les había costado despedirse…

ALEJANDRO: (Recordando las lágrimas de Dani) La vida la vamos a pasar juntos, amor, esto se termina y antes de lo que crees…

Al salir del baño, Alejo se vistió y buscó a su nana, que estaba con Andrea en la cocina.

ALEJANDRO: Nana, ¿me acompañas a ver a mis padres?
ANDREA: ¿Para qué quieres verlos?
ALEJANDRO: ¿Y a ti qué te importa? ¿Vamos, nana?
DAYMAR: (Preocupada por el gesto de su yerno) Si, amorcito. Adiós, Cobra…

Ambos salieron y Andrea decidió dar una vuelta, el encierro al que la nana de su prometido la tenía sometida, era inaguantable…

Alex y Dante estaban reunidos con la directora del colegio. Esta los regañaba por la relación que llevaban.

DANTE: No veo cuál es el problema de tener una relación personal con la maestra Zavallalta.
DIRECTORA: ¿No lo ve?
DANTE: No. Mientras eso no afecte nuestro trabajo, no le encuentro inconveniente a que ella (refiriéndose a Alex) y yo, estemos juntos.
DIRECTORA: Pues ya ha empezado a afectar el trabajo y no sólo el de ustedes sino el de todos.
ALEX: (Se sorprende) ¿Por qué? Aquí no hacemos ni haremos nada.
DANTE: Mmmm… Ya me imagino por dónde viene la cosa.
ALEX: (Lo mira) ¿Por dónde?
DANTE: Victorio. Ese muchacho como que no tiene más que hacer que andar metido donde no lo llaman.
DIRECTORA: ¿Por qué lo dice, maestro?
DANTE: Es obvio que está enamorado de la señorita Alejandra, directora. Se ha dado cuenta que estamos juntos e intriga para generar problemas. Mire, la relación entre Alex y yo, es sólo nuestra y si es necesario que deje mi cargo como suplente de quinto, lo dejo. Tengo ofertas de otras escuelas para dar clases, así que sin trabajo no me voy a quedar y además, lo que siento por la maestra Zavallalta de más fuerte que cualquier otra cosa. ¿Ese es el problema? Ya está resuelto, pues.
DIRECTORA: ¡Espere, maestro Díaz Duarte!
DANTE: ¿Qué?
DIRECTORA: ¿Realmente estaría dispuesto a dejar su cargo?
DANTE: Si de eso depende mi relación con Alex, si, por supuesto. Ella es mi prioridad y no pienso permitir que los argüendes de un pobre diablo sin oficio ni beneficio como Victorio, nos estén poniendo palos en la rueda.
DIRECTORA: ¿Maestra? ¿Algo que agregar?
ALEX: (Miraba a Dante completamente embobada) ¡También me voy! Si en esta institución nos van a prohibir estar juntos, renuncio y ya. Estamos juntos (se entrelazan las manos) y eso es lo primero para nosotros.
DANTE: ¿Lo ve, directora? Este amor que ha nacido, para ninguno de los dos es desechable y no nos vamos a dejar amedrentar por las bobadas de un tipo celoso ni por reglas arcaicas que impiden o pretenden impedir que dos colegas se enamoren.
DIRECTORA: ¿Entonces van en serio? Perdón, pero usted se acaba de separar, maestra.
ALEX: Es cierto, mi matrimonio se terminó hace sólo unas pocas semanas, pero eso nada tiene que ver con mi relación con Dante.
DANTE: Exacto, su anterior matrimonio ya es historia. (Le aprieta la mano a Alex) Pero su futuro marido, no piensa dejarla ir jamás…

Alex lo miró y su sorpresa sólo era superada por la de la directora.

DIRECTORA: Pues, siendo ese el caso, nada tengo que decir y mientras se comporten correctamente, ambos pueden permanecer en la institución. Eso es todo. Vuelvan a sus actividades, por favor.
ALEX: Gracias.
DANTE: Con su permiso. Amor, ¿vamos?
ALEX: Si, si…
DANTE: (Le da la mano de nuevo y salen) ¿Estás bien?
ALEX: ¿Qué fue todo eso?
DANTE: Una visión de nuestro futuro, Alex, no te espantes…
ALEX: Si me espanto.
DANTE: ¿Por qué? ¿No quieres estar conmigo?
ALEX: Eso es lo que me espanta, darme cuenta de lo mucho que quiero estar junto a ti.
DANTE: Tranquila, bonita, de mi cuenta corre que deje de espantarte para sólo hacerte feliz.

La pareja miró hacia los costados y como no había moros en la costa, se dieron un tremendo besote y se fue cada uno a dar su clase.