lunes, 11 de febrero de 2013

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 20




Germundio, se acercó sigilosamente a Ale, pero este se movía mucho tratando de deshacerse del mono y sin darse cuenta, empujó al ayudante del locutor, quien trastabilló y chocó a un mozo que llevaba una bandeja con sopa caliente y la volcó sobre Alejandro…

ALEJANDRO: ¡MEEE QUEMMMOOOO!!! (Se fue hacia atrás)
DANIELA: ¡Mi amor, cuidado!
LOCUTOR: (Viendo a su ayudante a punto de cometer la gran burrada final y tercer percance) Germundio, ¡NOOOO!!!
GERMUNDIO: (Antes de poder reaccionar a la orden de su jefe, ya había hecho la macana y le había dado un bandejazo a Ale) ¡Perdón!
ALEJANDRO: (Mareado) ¡No te preocupes, Gervasio, no es nada! (Se giró y cayó desmayado al suelo, mientras el mono seguía teniendo sexo con su pierna)
DANIELA: ¡MI AMORRR!!

Un rato después, Ale reaccionaba en la enfermería del casino y Dani lo ayudaba a salir. En la caída se había lastimado la pierna y rengueaba un poco, tenía la mano quemada por la sopa y había sido ultrajado por el monito… Cualquiera hubiera pensado que eso era más que suficiente, pero no, su novia estaba a punto de darle el tiro de gracia.

ALEJANDRO: (La notaba pensativa) ¿Qué pasa, amor?
DANIELA: (Sin mirarlo) Creo que va siendo hora que volvamos a casa, Alejo.
ALEJANDRO: Nos tenemos que casar.
DANIELA: (Se detiene, estaban en medio del casino) No nos vamos a casar.
ALEJANDRO: Pero, ¿por qué?
DANIELA: ¿Qué no ves que la vida nos está diciendo que no tenemos que hacerlo?
ALEJANDRO: (Se lo veía venir) Dani, no nos hagas esto, por favor.
DANIELA: No te hago nada, Alejandro, pero es evidente que aunque nos amemos, tú y yo no debemos estar juntos.
ALEJANDRO: ¡Espera un poco, amor, esto es mala suerte, sólo eso!
DANIELA: ¿Y lo que pasó en el restaurante cuando anunciamos el compromiso? ¿Y lo de tu ropa? ¿Las valijas, el cuarto del hotel, todo esto último que sucedió? No, Ale, es mucha evidencia contra nuestra pareja…
ALEJANDRO: Mi amor, por Dios…
DANIELA: No me digas “mi amor”, porque ya no lo soy…
ALEJANDRO: (La mira) ¿Estás terminando conmigo?
DANIELA: Si, eso mismo. (Lo deja ahí parado y se encamina a la salida)

Viendo al gran amor de su vida alejarse de él y aún sin darse cuenta que sus suegros habían sido testigos de todo, Alejandro fue hasta el escenario y llamó al tipo que hablaba por el micrófono.

ALEJANDRO: Necesito decir algo por los altoparlantes.
LOCUTOR: No puedes, sólo yo tengo el poder de hacerlo.
ALEJANDRO: (Lo agarra de la corbata y lo hace agacharse) Mira, remedo de presentador, tu maldito mono casi me viola, el menso de tu ayudante casi me parte la cabeza con una bandeja de cenas y me tiró el caldo caliente en la mano. Ahora, mi novia me está por dejar y yo la amo, así que o me ayudas a convencerla de casarse conmigo aquí y ahora, o te corto los huevos... ¿Qué dices?
LOCUTOR: ¡Todo tuyo! (Lo ayuda a subirse al escenario y le da el micrófono) ¡Suerte!
ALEJANDRO: (Habla por el micrófono) ¡Daniela Zavallalta, yo te amo! (Dani, al escuchar su nombre se detuvo, pero no se giró) Por favor, amor, mírame (Ella seguía inmóvil, sin darse vuelta) ¿Sabes por qué no me quieres mirar? Porque cuando lo hagas, no podrás sostener tu tonta idea de terminar lo nuestro. No me miras porque sabes que estás cometiendo el peor error de tu vida y que si te vas, si nos dejas, no sólo me romperás el corazón a mí, sino a ti misma... (Ella no lo miraba) Está bien, mujer necia, no me mires, pero escúchame... (El iluminador del salón le hizo una seña a Ale para que le indicara cuál era Dani. Alejo le dijo con la mano, pero el hombre iluminó a la mujer equivocada y Ale lo corrigió con muecas y señas) Daniela, me miras o me miras y si mirándome a los ojos, me dices que no me amas, que no mueres por mi como yo por ti, te juro que te dejo ir... (Ella se giró, por fin y sus ojos se encontraron, Dani estaba muda) ¿VEEESSSS? Mi cielo, yo se que las cosas nos han salido mal, que no damos pie con bola, pero este amor que nos tenemos es a prueba de todo.
Este amor no debió nacer siquiera, pero nació y creció dentro nuestro, profundo como el mar, incontenible como el viendo e infinito como el universo... (Ella sonrió y Alejo, ayudado por el locutor, bajó del escenario y fue caminando hacia ella ante la mirada atenta de todos los presentes) Ni tú querías enamorarte, ni yo quería sentir esto que siento, pero nos pasó, ¿qué hacemos? (Se acercaba más y más) ¿Lo dejamos ir porque un maldito mono se cree que estoy bueno y que soy su muñeca inflable? (Dani se rió con ganas) ¿Lo dejamos ir porque un bobo quiso matar una araña de mi cabeza dándome un bandejazo? ¿Porque la casa de ropa me mandó el encargo de Elton John, porque perdimos las maletas, porque Mariano engañó a tu hermana, porque la gente deja de amarse, porque el mundo gira, porque el sol sale y vuelve a esconderse???? (Por fin llega a Dani y se queda a unos cuantos pasos de ella) ¿Esas cosas hacen que nuestro amor no valga nada? (Dani baja la mirada) ¿No, verdad? Esas cosas pasan, amor, pero nada evita ni impide que cada vez que te miro a los ojos, me vuelva a enamorar de ti. ¿Qué hacemos, entonces? ¿Dejamos nuestro amor tirado por ahí o lo vivimos con cada respiro que demos? (Ella lo mira y parecía como si le hiciera el amor con la mirada. Alejo se arrodilla a duras penas, le dolía todo) Te lo vuelvo a preguntar y me des la respuesta que me des, será la definitiva... Daniela Zavallalta, ¿quieres casarte conmigo?

En México, Laura y Diego habían ido a una despedida de solteros de una pareja de enfermeros que trabajaba con ellos. Los que habían dado la idea decidieron hacer un sorteo por papel, cada uno tenía que tomar un papel en el que estaba escrito en algunos "Mujer" y en otros "Hombre", según los papeles tendrían que asistir a las despedidas. A Laura le tocaba asistir a la de las mujeres, a Diego a la de los hombres y para su desgracia, Ally Son estaba en la que a él le tocaba asistir. En la fiesta de las mujeres, Laura estaba de pie viendo a los tipos bailarle a la futura esposa, Cristina, compañera y amiga de Laura y su novio, esta se le acercó…

CRISTINA: ¿Que tienes, Laurita?
LAURA: Es que a la arrastrada, pata chuecas de la doctora Ally Son le tocó en la misma despedida que a Diego
CRISTINA: ¿Por eso estás así? ¿No recuerdas lo último que Diego le hizo?
LAURA: (Recordó y se empezó a reír) Si, cómo olvidarlo, verla corriendo por los pasillos, diciendo que escuchaba una voz fue lo mejor…
CRISTINA: Ahí está, amiga, tu novio te ama y no va a hacerle un espectáculo de esos que te hace a ti a esa vieja
LAURA: ¿Tú como sabes que me hace espectáculo?
CRISTINA: Soy la mejor amiga y consejera ¿Que esperabas?
LAURA: Gracias por aconsejárselo. Ahora, a unirse a la fiesta
CRISTINA: Menos mal, porque ya es hora ¡¡¡QUE ESTO SE PRENDAA!!!! (Se oye el grito de todas)

Una de las muchachas contratadas, se apareció con todo lo necesario para que los que estaban reunidos, disfrutaran: habían silbatos para las mujeres con forma de penes y para los hombres, en forma de un seno. Las luces se apagaron, pero prendieron las especiales para la ocasión, las mujeres bailaban y los amigos de la festejada le regalaban un show a todas…

En la despedida de soltero del caballero, todo era distinto, el ambiente era de más perreo, habían muchos más hombres ya que había primos y hermanos del novio. Ally Son estaba acercándose a Diego con una bebida para ella y una para él, iba distraída viendo a las bailarinas de poca ropa y no se dio cuenta que justo cuando ella se le acercaba bastante a Diego, uno de sus amigos abrió los brazos como si fuera a volar y le pegó, haciéndola caer al piso y mojarse con la bebida…

PACO: (Dándole golpecitos suaves en la cara) Doctora, reaccione…
DIEGO: Dale más duro a ver si te pela
ALLY: (Abriendo los ojos) ¿Qué me paso?
PACO: Doctora, es que sin querer, queriendo le pegué. Sólo quería mostrarle a Diego como mi hijo intentaba volar…
DIEGO: Querer queriendo, amigo (se empezó a reír)
ALLY: No le veo el chistecito (a Paco) Ayúdame a levantar
PACO: (La ayudó a ponerse de pie) Discúlpeme, doctora, yo no le quería pegar
ALLY: Tranquilo, discúlpame con Cristóbal, pero me tengo que ir (sale camino al estacionamiento)
DIEGO: (Riendo a más no poder) De la que me salvaste…
PACO: Ni que lo digas, quién iba a decir que las formas en que vuela mi hijo, espantaran a los chichicuilotes…
DIEGO: Ya cállate (se estaba riendo mucho) Cuando Laura se entere, te lo va a agradecer