DON LUIS: Al lado de
la casa donde vivimos, cuando este sabandija tenía cuatro o cinco años, se mudó
un matrimonio que tenía tres hijas mujeres. Dos adolescentes y la más pequeña
de ocho o nueve años, más o menos.
DOÑA TAMARA: Las tres estaban enamoradas de Alejo, pero la más pequeña, directamente lo acechaba. Venía a la casa a toda hora a buscarlo y Ale le huía despavorido.
DOÑA TAMARA: Las tres estaban enamoradas de Alejo, pero la más pequeña, directamente lo acechaba. Venía a la casa a toda hora a buscarlo y Ale le huía despavorido.
DON LUIS: Cosa que no
hacía con la mayor, esa sí que le gustaba y cuando la muchacha nos visitaba, se
la pasaba con ella. Pero volviendo a la otra niña, ella se la pasaba detrás de
Alejandro y le decía que eran novios y que los novios se tenían que dar besos.
DOÑA TAMARA: Una
tarde, Soledad, la niña en cuestión, llegó a buscarlo y sin más ni más, le dio
un pico y Alejandro la empujó.
DON LUIS: Si, pero eso
no fue todo. Después de empujarla, se bajó los pantalones y le mostró las
pompas, al grito de “bésame el culo, bésame el culo”. Se subió la ropa y salió
corriendo. La niña se fue y no molestó nunca más…
DAYMAR: (Todos se
reían parejos) ¡Qué niño salvaje!
REBEKO: No te
conocíamos esos modos, Alejito, tú siempre tan caballeroso…
FEDERICO: Los caballerosos
son los peores, suegro…
DANIELA: ¡Mira lo que
se entera una! ¿Así que te gustaban las mayorcitas y mostrabas tus nalgas por
ahí, Alejo?
DAYMAR: No te des
baños de pureza, Daniela, que tú eras similar…
ALEJANDRO. ¿Ah, si,
mamá dos? Cuente…
DANIELA: Mamá, ni se
te ocurra
DAYMAR: Se me ocurre, ¡claro
que se me ocurre! Una vez que fuimos de vacaciones a Acapulco, cuando las
quinti tenían diez años, había un grupito de niños que se hospedaban frente a
donde lo hacíamos nosotros. Eran primos y buscaban a las princesas para jugar con
ellas porque tenían más o menos la misma edad. A Dani, le aburría jugar con
ellos, así que no los pelaba y uno de los muchachitos, medio que se enamoró de
ella. Cada vez que íbamos a la playa, los niños venían detrás de nosotros y ese
mocoso, la buscaba. Una de las tantas tardes, mientras todos los demás jugaban
en el agua, Dani se quedó con Sergio y aquel niñito, a prudente distancia, la
observaba. En un momento, cuando Sergio se fue a buscar algo al carro, el galán
se acercó a la doncella y le dio un beso. Daniela se puso de pie, le dio una
bofetada y le hizo calzón chino con el traje de baño. Luego, se sentó como si
nada y el mocosito se fue llorando. Nos habremos quedado como dos semanas más
en Acapulco y el muchacho, no volvió a acercársele, le agarró pánico.
MARU: ¡Esa es mi
Munita, jajajaja!
ALEJANDRO: ¡Mira lo que se entera uno,
Cosita! Jajaja
DANIELA: No te rías tanto, nachas al
viento…
ALEJANDRO: ¿Qué? ¿Me vas a hacer calzón
chino?
DANIELA: ¡Me canso! (Se pone de pie)
DANIELA: ¡Me canso! (Se pone de pie)
ALEJANDRO: Para eso tendrías que agarrarme,
Dani y no me voy a dejar como en el huevo podrido…
DANIELA: (Se le pone a tiro) ¡Empieza a
correr!
ALEJANDRO: Pensándolo bien, amaría que me agarres, pero no para esas maldades, sino para otra cosa…
ALEJANDRO: Pensándolo bien, amaría que me agarres, pero no para esas maldades, sino para otra cosa…
DANIELA: ¿Qué?
ALEJANDRO: (Le susurra al oído) ¿Qué dices?
ALEJANDRO: (Le susurra al oído) ¿Qué dices?
DANIELA: Me encanta la idea… (Mira a todos
los demás) ¿Vienen?
ALEX: ¿A verlos conejar? Ni locos…
DANIELA: Si serás burra, Alejandra… Alejo
me propuso que salgamos al jardín para una sorpresa…
ALEJANDRO: ¡Exacto! Una sorpresa para
ustedes, de parte de todos los intrusos…
Todo mundo salió al jardín y después de una
señal que se dio por celular, apareció un enorme grupo de mariachis…
♪♪♪La más bonita de las
flores
que he cultivado en mi jardín…
La más hermosa y delicada,
es una rosa que vive en mí…
Tiene un aroma
tan insinuante,
que me propone,
que sea feliz
Con sus colores,
tan encendidos
que resplandecen,
en mi vivir
Hay un motivo para mi vida,
es el cuidarla con mucho amor…
Que no le falte
su riego diario,
para que nunca llegue a morir…
que he cultivado en mi jardín…
La más hermosa y delicada,
es una rosa que vive en mí…
Tiene un aroma
tan insinuante,
que me propone,
que sea feliz
Con sus colores,
tan encendidos
que resplandecen,
en mi vivir
Hay un motivo para mi vida,
es el cuidarla con mucho amor…
Que no le falte
su riego diario,
para que nunca llegue a morir…
Tiene un aroma
tan insinuante,
que me propone,
que sea feliz
Con sus colores,
tan encendidos
que resplandecen,
en mi vivir… ♪♪♪
tan insinuante,
que me propone,
que sea feliz
Con sus colores,
tan encendidos
que resplandecen,
en mi vivir… ♪♪♪
Mientras los mariachis sonaban y todas las
parejas se apapachaban a gusto y placer, Daniela tomó a Alejo de la mano y se
alejaron un poco del grupo de gente.
DANIELA: ¡Gracias, Ale! (Beso) Eres un
hombre de otro planeta…
ALEJANDRO: No, soy bien terrestre, Cosita.
Tú mereces eso y más.
DANIELA: ¿Más?
ALEJANDRO: Todo lo bueno, mereces una vida
llena de amor y, OH, CASUALIDAD, eso es lo que más deseo poder darte: amor del
bueno y para toda la vida.
DANIELA: (Sonríe) Dime algo, cuando nos
conocimos, ¿te imaginaste que terminaríamos así?
ALEJANDRO: ¿Así cómo?
DANIELA: Enamorados, casados, con cuatro
hijos…
ALEJANDRO: No, ni se me cruzó por la
cabeza. Pero si supe que eras la mujer de mi vida y que quería comp… (La mira
extrañado) ¿Cuatro hijos?
DANIELA: (Le vuelve a sonreír) Si,
Buenorro, cuatro…
ALEJANDRO: Pero tenemos tres, amor…
DANIELA: Ale…
ALEJANDRO: (Se le abren los ojos enormes)
¿Estás embarazada de nuevo?
DANIELA: Y todo por tu culpa, fíjate,
porque me agarras donde estemos y me posees y me haces tuya como un león y
bueno…
ALEJANDRO: (La abraza) ¡Te amo!
DANIELA: Te amo…
ALEJANDRO: (Mira hacia todos lados) Ven,
vamos a los oscurito…
DANIELA: ¿Para qué?
ALEJANDRO: Para agarrarte, poseerte y
hacerte mía como un león…
Alejandro y Daniela se besaron y mientras
se alejaban aún más de la muchedumbre, fueron calentando motores para hacer el
amor detrás de uno de los refugios que Rebeko tenía destinados a sus gatos. Y lo
hicieron, con el mismo fuego que los quemaba desde hacía tantos años y que no
se extinguía, por el contrario, parecía expandirse más y más…
Por cierto, el cuarto hijo fue otro varón y
si, se llamó Federico…
FIN…