Las visitas no se hicieron esperar y, de a poco, todos fueron acercándose al hospital para conocer a la primera beba de las dos familias.
Las otras quinti y sus parejas tuvieron la
delicadeza de no volverse locos, por lo que les permitieron a los abuelos ir
primero. Daymar y Tamara, discutían por ver quién la alzaría en primer lugar y
Rebeko y Luis, se reían.
Antes que ellos entraran al cuarto de Dani,
Alejandro salió para platicar con sus padres y suegros.
ALEJANDRO: (Saliendo de la habitación de su
esposa) Hola, abuelos…
TAMARA: ¡Hijo! (Lo abrazó fuertemente)
ALEJANDRO: (Dejándose apapachar por su
mamá) ¡Ya está aquí, mami! ¡Danielita ya nació y es tan hermosa!
LUIS: (Chillando) ¡Qué orgullo, campeón! (Se
une al abrazo) ¡Qué orgullo, caray!
ALEJANDRO: ¡¡¡Soy papá, papá!!!!
DAYMAR: (A Rebeko) Ahora entiendo de dónde
saca lo chillón…
REBEKO: Si, vieja, Daniela es dura como tú
y Alejo es un flojito como Luis, jajaja…
TAMARA: (Se ríe del comentario de sus consuegros)
¡Pues, si, Daymar!
LUIS: Chillón como su padre, ¿qué no?
ALEJANDRO: ¡Obvio!
DAYMAR: (Se acerca y estrecha a Alejo)
¡Yernito, qué bendición, hijo!
REBEKO: ¿Cómo están ellas, Alejito?
ALEJANDRO: ¡Perfectas! Dani está agotada,
pero radiante y Mini Dani está comiendo de nuevo, ¡es bien glotona!
TAMARA: ¡Cómo tú!
LUIS: ¿A quién se parece?
ALEJANDRO: Según mi mujer, a mí y Laura
dice lo mismo, pero yo la veo igual a su mamacita…
DAYMAR: ¡Hay que comprobarlo!
ALEJANDRO: Antes que entren, les pido
tranquilidad y nada de jaleo, por favor. ¿Será que se comportan los cuatro?
DAYMAR: ¡Cuenta con ello! (Entra al cuarto)
¿Dónde está mi nieta?... (Ale y sus padres les dejaron quedarse un poco a solas
con su hija)
REBEKO: (Tras su esposa. Ve a las Danis
dormiditas y se emociona) Me contagiaron lo chillón…
DANIELA: (Abriendo los ojos) Hola…
DAYMAR: (Se acerca a la cama y besa a su
quinti en la frente. La niña dormía sobre el pecho de su mamá) Es hermosa,
hija, ¡te felicito!
REBEKO: Una belleza, mi princesa, ¡una obra
de arte!
DANIELA: Si, papito, es sencillamente
perfecta. (La bebé se mueve y abre los ojitos) Abuelos, me parece que los
quieren conocer…
DAYMAR: (La carga) ¡Hola, nietita bella!
REBEKO: (La miraba con fascinación) ¡Dios
que es perfecta de verdad!
DAYMAR: Completamente…
REBEKO: (Va con su hija y la besa y abraza)
¡Estoy muy orgulloso de ti, hija!
DANIELA: Gracias… ¿Y Ale?
DAYMAR: El joto está afuera con sus papás.
REBEKO: ¿Quieres que lo llame?
DANIELA: Si, que entren los tres. (Rebeko
sale)
DAYMAR: ¿Cómo te sientes, Dani?
DANIELA: Exhausta… ¡No se cómo le hiciste
para tener cinco juntas!
DAYMAR: ¡Ahhh! Eso fue un milagro, igual
que este, hija…
REBEKO: (Entrando con su yerno) ¡Aquí está
el padre del año! (Detrás entran Tamara y Luis)
DANIELA: Ven, amor…
ALEJANDRO: (Se sienta junto a Dani) Papá,
mamá, esa maravilla que mi suegrita tiene en sus brazos, es su nieta…
DAYMAR: Alejito, es igual a ti…
TAMARA: Es cierto, Ale, la misma carita que
tenías tú cuando naciste.
LUIS: ¡Está preciosa!
ALEJANDRO: ¿Verdad que si, pa? (Se dio la
mano con su esposa y así se quedaron largamente, mientras los abuelos se
enamoraban perdidamente de su nieta)
Finalmente y después de dos días de estar
en el hospital, los flamantes padres de Danielita, pudieron llevarla a su hogar
y aunque la niña tenía una recámara propia, durante los primeros tiempos,
durmió en la alcoba de sus papás y en medio de ellos…
La recuperación de Daniela iba muy bien y
gracias a que continuó con la natación, su cuerpo fue recuperando su salud y su
forma. Como su hija comía muchísimo, ella sentía un apetito voraz también y
Alejandro las consentía sin miramientos: a su esposa le cocinaba lo que ella
deseara y a su hija, la cambiaba, la bañaba, jugaba con ella, la hacía dormir y
si se despertaba de madrugada y no era por hambre, siempre era él quien se
hacía cargo para que Dani pudiera descansar mejor.
Además, algo pasó con la pareja y esa nueva
etapa que ahora vivían, los llevó a enamorarse de nuevo el uno del otro, desde
un lugar diferente, distinto. Ya no sólo se amaban como hombre y mujer, sino
como padres y estaban disfrutando de una etapa absolutamente maravillosa.
Si bien todos querían visitarlos y estar
presentes, la pareja se tomaba el tiempo de estar solos con la beba que los
tenía hechizados y como decía Daymar “Estaban mezquinando a la niña”.
La verdad era que ambos deseaban tener esa
intimidad y no era por mezquinos, porque todo el tiempo estaban recibiendo a
sus familias y amigos, la realidad era que querían encontrarse en este nuevo
lugar al habían llegado y para conseguirlo, necesitaban intimidad. Cuando
Danielita estuviera un poco más grande, las cosas serían de otro modo…
Desafortunadamente para ellos, no todo era
color de rosa, ya que no muy lejos de allí, una mujer envidiosa y rencorosa, comenzaba
a definir los detalles para llevar a cabo su plan de revancha y venganza:
Andrea Ina iba a deshacerse de Daniela, aunque su vida se le fuera en eso.
La maldita mujer estaba sola, repasando en
su cabeza los pasos a seguir.
ANDREA: Falta un poco aún, zorrita
Zavallalta, pero pagarás por lo que me hiciste y tu familia llorará lágrimas de
sangre cuando estés muerta y enterrada. Primero serás tú y después tu
engendrito. Si Alejandro tanto las ama, preferirá estar muerto después que se
las arranque de las manos y ese maldito perro, será el último de desaparecer de
la faz de la tierra, pero antes de matarlo a él, veré cómo llora por sus
Danielas…
Volviendo al hogar de Danielita, la beba
acababa de dormirse y Dani la recostó en su cunita, para poder ir a ver qué
tanto hacía Alejo, quien estaba sentado en el sillón, revisando unos papeles.
DANIELA: ¿Qué haces, Cosito?
ALEJANDRO: Checo unas cosas para la boda,
amor.
DANIELA: ¿Qué boda?
ALEJANDRO: (La sienta en su regazo) ¡La
nuestra! La religiosa, Dani…
DANIELA: ¡Es cierto! Ya casi…
ALEJANDRO: Sólo dos meses, para nuestro primer
aniversario de casados, daremos el sí ante Dios, como debe ser…
DANIELA: (Le sonríe y se besan) Mmmm… ¿Sabes
qué pensaba? En cuál de las veces fue que concebimos a nuestra princesa.
ALEJANDRO: ¿Sabes que yo igual? Es más que
claro que fue en la semana de Nueva York, pero no nos cuidamos nunca, así que
ni idea de cuál día hicimos el milagro…
DANIELA: ¿Sabes que te amo más que ese día?
ALEJANDRO: Si, lo se y yo te amo más a cada
segundo…
DANIELA: ¡Siempre me quieres ganar!
ALEJANDRO: SIEMPRE, COSITA…
DANIELA: Júrame que lo nuestro será SIEMPRE
así…
ALEJANDRO: Con mi vida te lo juro, hermosa,
tú y yo, seremos felices hasta que la muerte nos separe y después de eso, lo
seremos como espíritus chocarreros, ¡YA VAS A VER!
Dani se echó a reír y se quedó un rato más
junto a Ale hasta que la venció el sueño y su marido la cargó hasta la cama y
se durmió a su lado, cargando a su hija…
Sin embargo, el destino les tenía preparado
un trago muy amargo y, tal vez, no podrían saltearlo…
Ay, no jodan con el destinoooo!! Dejen las cosas así!
ResponderEliminarAyyyy mamaaaa eso mr huele muy mal q ira a pasar ? Excelente capitulo
ResponderEliminarQue maldades estarán pasando por la ridícula cabeza tonta de Andrea...
ResponderEliminarExcelente Capitulo!!!