La habitación del bebé se veía hermosa y
Dani, estaba por descubrirlo…
DANIELA: (Abrió los ojos) Jajajaja, ¡estás
loco, amor, el cuarto es preciosoooo! (Paseó por el cuarto admirándolo todo, al
final fue hasta su esposo y lo besó) Me encanta... Pero, ¿de dónde sacaste todo
esto?
ALEJANDRO: ¿Te digo la verdad?
DANIELA: Claro.
ALEJANDRO: El cartel se lo pedí a Beltrán
cuando salí de tu casa hace un rato y me lo trajo recién y lo demás, lo tenía
guardado en el depósito de este edificio, esperando que un día tuviera la
oportunidad de traerlo aquí…
DANIELA: Eres hermoso, dulce y te amo más
que nunca… ¡Está divino todo!
ALEJANDRO: Me alegro que te guste... (Le
toma las manos) Soy muy feliz con esta vida que tenemos, Dani y quiero que
entre los dos, la cuidemos...
DANIELA: La vamos a cuidar, como al tesoro
más grande...
ALEJANDRO: Quiero darles a las dos, todo lo
que soy y todo lo que tengo (Le acaricia el rostro) Desde que llegaste a mi
vida, todo cambió y no quiero perderte jamás... Mi felicidad está a tu lado
DANIELA: Mi felicidad eres TÚ, Ale...
ALEJANDRO: Eso espero, princesa… (Se
arrodilla) Daniela Zavallalta de Mí, ¿aceptas casarte conmigo por la iglesia?
DANIELA: ¡Si, si y mil veces SIII,
Alejerico de mi vida! (Ale se levanta y se besan muy apasionadamente)
ALEJANDRO: (Saca un estuche de su bolsillo)
¿Me permite ponerle el anillo, señorita?
DANIELA: Claro que sí, señor... (Le sonríe)
ALEJANDRO: (Le coloca el lacillo, el mismo
con el que le había propuesto matrimonio la primera vez y que ella se había
quitado, por las dudas y ambos le ponen la alianza de matrimonio al otro) Te
amo, Daniela, no podría explicarte cuánto...
DANIELA: Pues no me expliques, mejor
muéstramelo...
ALEJANDRO: (La carga y la lleva a la cama)
Amo que seas igual de cachonda que yo...
DANIELA: Yo también lo amo, jajajaja (Se
recostaron en la cama, acariciándose, besándose, sintiendo cada centímetro de
su ser)
ALEJANDRO: (Le va quitando el vestido a su
mujer y besa los rincones de piel que quedan al descubierto) Me vuelves muy
loco...
DANIELA: Eres muy loco (Besote) Por eso me
encantas...
ALEJANDRO: (Le quita el vestido del todo y
besa las piernas de Dani. Llega a la ropa interior y a medida que se la va
sacando, besa por alrededor) Tú no me encantas, me fascinas...
DANIELA: Shhhhhh… (Lo sube hasta tenerlo
frente a frente) Quiero que me hagas el amor como nunca, quiero sentir tu piel
fundiéndose con la mía, tus besos fundirse con los míos...
ALEJANDRO: (Se arrodilla en la cama y la
hace incorporarse) Siempre haremos el amor así... (Se comienza a desabotonar la
camisa, pero ella lo detiene)
DANIELA: Déjame hacerlo a mí (Empezó a
desabotonarle la camisa y mientras lo hacía, besaba su torso muy sensualmente)
ALEJANDRO: (Le agarró una mano y la metió en
su pantalón, estaba desesperado por hacerla suya) Tócame como sabes, amor
(Llevó sus dedos hasta la cueva y los movió como a Dani le enloquecía)
DANIELA: Mmmm, sólo tú sabes enloquecerme
(Dani seguía tocando y acariciando el miembro de su esposo, mientras se
besaban) Me tiemblan las rodillas (El movimiento que estaba haciendo Ale en su
centro de placer, la estaba debilitando)
ALEJANDRO: (Súbitamente, la recuesta y baja
hasta la cueva y comienza a besarla como desaforado) Quiero que vibres
conmigo... (Vuelve a la humedad de su mujer y además, comienza a tocar los
senos de Dani que estaban duros)
DANIELA: ¡Ale, no te detengas! (Los gemidos
eran incontrolables, Ale sabía cómo hacerla vibrar de placer y lo estaba
consiguiendo. Dani colocó sus manos en la cabeza de Alejo, pero sin hacer
presión)
ALEJANDRO: (Su tarea lo tenía
concentradísimo. Levantó un poco a Dani por las pompas y así llegó más hondo
que nunca. Daniela se estremeció y logró el clímax. Alejo subió y sin dejar de
besarla por todo el cuerpo, encontró la boca de su esposa y mientras se
acomodaba entre sus piernas, le dio un besote magnífico) Te amo, hermosa, eres
la vida entera para mí... (Sin dejarla responder, la tomó de la cintura y aún
besándola, la penetró con suma urgencia, pero muy suavemente)
DANIELA: (No estaba terminando de
experimentar el primer clímax, cuando ya estaba de camino a otro) TE AMO (Mientras Ale la penetraba, ella lo
acariciaba por todos lados, besaba todo lo que podía, le susurraba al oído, enloqueciéndolo)
ALEJANDRO: (Los movimientos eras cuidados,
certeros, ambos estaban rendidos al placer) Dani, si me sigues hablando así,
sabes que me vas a desbocar... (Estaba agitado, pero más caliente que nunca, su
esposa sabía cómo hacerlo perder la cordura)
DANIELA: Eso es lo que quiero (Le susurró
al oído)
ALEJANDRO: (No dejaba de moverse) Ten
piedad de mí...
DANIELA: Desbócate (Le volvió a susurrar,
posó sus manos en las pompas de su esposo, apretándoselas como a él le gustaba)
ALEJANDRO: (Aceleró las penetraciones,
llegando los dos al cielo, pero no satisfecho ni cerca de estarlo, sólo unos
momentos después del orgasmo, giró a su esposa, dejándola boca abajo y
acariciando todo el cuerpo que le quitaba la razón) ¡Te la buscaste,
Alejericaaaa!
DANIELA: Sabía lo que buscaba, Alejerico...
ALEJANDRO: Pues lo encontraste, amor... (Se
recostó sobre ella, frotando los cuerpos y lamiendo la espalda de su mujer)
¿Segura de lo que provocaste? Estás a tiempo de arrepentirte, Dani... (Le apoyó
el erguido pino entre las pompas y besó el cuello de ella, que gimió
involuntariamente)
DANIELA: No quiero arrepentirme de nada...
ALEJANDRO: ¡Esa es mi esposa! (Saboreaba
sus propios labios ante la idea de hacerla suya por ahí también) Viaja conmigo
al paraíso, hermosa... (Suavemente, separó los glúteos de Dani y entró en ella,
soltando una exclamación de placer tan grande que provocó a su Cosita en
demasía)
DANIELA: Mmmm, si, Ale, sigue, así (La
estaba enloqueciendo y eso era lo que ella había buscado, provocándolo)
ALEJANDRO: (Continuaba en su labor y a cada
segundo, las embestidas se endurecían) ¿Estás bien, hermosa? (Se perdía al
escucharla gozar, pero no quería lastimarla, así que aminoró un poco el
frenesí)
DANIELA: (Jadeando, extasiada) Estoy
perfectamente...
ALEJANDRO: (Sale de ella y la gira. Besa
sus senos y su vientre, más enloquecido que nunca) Me partes la cabeza, Dani,
quiero que me hagas de todo tú a mí, por Dios... Estoy quemándome
DANIELA: (Lo tumbó en la cama y se colocó
ella encima, tomando el control de la situación. Comenzó a moverse, poco a
poco, pero después, hizo que Ale saliera de ella para saborearlo. Bajó hasta su
centro y comenzó a lamerlo como tantas veces lo había hecho: le encantaba lo
que hacía, la excitaba)
ALEJANDRO: (Daniela llevaba sus bajos
instintos al punto más extremo y la forma en que le hacía eso, lo ponía en el
límite) Sube, amor, quiero acabar en ti y que tú te derrames en mi...
Ella subió y empezó a cabalgar sobre su
esposo, marcando el ritmo, llevándolos a los dos, a lo más alto del placer. Ale
la abrazó y mientras llegaban juntos a un nuevo orgasmo, sus bocas se fundieron
en un largo y exquisito beso. Agitados, relajados, se acariciaban y hablaban
dulcemente al oído
ALEJANDRO: ¿Cómo es que eres tan perfecta?
DANIELA: Porque tú necesitas a un igual,
por eso soy perfecta, soy tu otra mitad (Beso)
ALEJANDRO: (Sonríe) Eres una encantadora de
hombres... (La acuesta y baja hasta la cueva) ¡Danielita, hija, soy papá, ¿me
oyes?!
DANIELA: (Echa una carcajada) Si te escucha
y dice que estás loco, jajajaja... TE AMO, ALEJANDRO FEDERICO VILATORRES
ALEJANDRO: (Pone el oído allí) Yo no
escucho nada... (Vuelve a hablar en la cueva) ¡Hijaaaa! (Le da un besote) ¡UPS!
DANIELA: ¡Ale, ya! No seas payaso, jajajaja...
ALEJANDRO: ¿Yo payaso? (Nuevo beso en la
humedad que lo enceguecía) ¡UUUUUPPPPSSS!!
DANIELA: (Relamiéndose) Tú no te sacias,
¿no?
ALEJANDRO: ¿De ti? No... Además hay que
aprovechar ahora porque en unos meses esa niña nuestra no nos va a dejar hacer
nada...
DANIELA: ¿Seguro que no?
ALEJANDRO: Por las dudas, hagamos todo
estos meses que nos quedan, ¿no? (Se sube sobre Dani y la besa muy rico)
DANIELA: Mmmm... Bésame otra vez (La besa)
Si, así, muy bien, otra vez (La vuelve a besar) ¡Qué bien besas!...
ALEJANDRO: Aprendí de la mejor, amor... Tu
boca me enseña día a día...
DANIELA: Eso me gusta, así que sigue besándome,
buenorro
ALEJANDRO: ¿Sólo besándote? Quiero más que
eso, quiero que vuelvas a abusarte de este cuerpito...
DANIELA: Soy una abusadora de cuerpitos
sabrosos (Volvió a abusar de su esposo)
ALEJANDRO: Si, amor, eso que me haces me
encanta...
El sexo duró hasta bien entrada la mañana y
durante varios días, Alejo y Dani se dedicaron a poner en orden su nuevo hogar
y a prepararse, de a poco, para esa vida que les esperaba…
Bastante cachondo el cap pero genial jajajja
ResponderEliminaruhh.... que capitulo ardientes par de calenturientos Alejo y Dani jajajajaja me gusto
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