lunes, 29 de abril de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 72


Alejandro, completamente aturdido, le dio las llaves del carro a su amigo…

FEDERICO: Vayan tranquilos que Diana y yo, les avisamos a los demás
DANIELA: (Arranca el carro) Dante, apúrateeee… Uf, uf, uf, uf...
ALEX: Dani, respira hondo, relájate
DANIELA: Tú te callas que no sabes lo que es esto y Dante, te apuras o cuando salga de esta, te las cortoooo...
DANTE: (Se ríe) Muy de tu madre, Dani...
ALEX: Cállate, que esta quinti es la más brava y te las corta...
ALEJANDRO: (Estaba ido, no entendía nada) ¿Manejas, Dante?...
DANIELA: Alejandro, cállate y reacciona... (Le dio una cachetada) ¡¡¡Ahhhhhhhhh!! (Contracción)
ALEJANDRO: ¿Por qué me golpeas, Daniela?
DANIELA: ¿Dónde estamos?
ALEJANDRO: En el carro
DANIELA: ¿A dónde vamos? Uf, uf, uf, uf...
ALEJANDRO: Al hospital...
DANIELA: Uf, uf, uf, uf... ¿A qué? Uf, uf, uf, uf...
ALEJANDRO: (Sonríe) ¡A tener a Danielita, amor! (Le agarra la mano) ¿Estás bien?
DANIELA: ¡Para eso te golpeé!... Si, estoy bien, ¡aaaahhhhh! (Contracción) Dante, ¡písaleeeee!
ALEJANDRO: Apúrale, hermano... (Mira las piernas de Dani) ¡Ya rompió bolsa!
DANTE: No se preocupen, estamos a sólo unas cuantas calles.
ALEX: (Por el celular) ¡Laura, hasta que respondes, condenada! Dani entró en trabajo de parto.
ALEJANDRO: Amor, ¿cómo te sientes? ¿Algo más que las contracciones?
DANIELA: No, sólo las contracciones... Ese amigo tuyo es muy lento, ¡no me gusta para mi hermana!
DANTE: ¡Tampoco te pases, copia de mi amor!
ALEJANDRO: Triple D, mi mujer está por tener a mi hija, ¡TE PUEDE TRATAR COMO SE LE ANTOJE! (Mira a Dani) ¡Y a mí también, amor!
DANIELA: Uf, uf, uf, uf... No, a ti no… Uf, uf, uf, uf... ¿Cuánto faltaaaaaa?? Uf, uf, uf, uf...
ALEX: Dos calles más, quinti, tranquila...
DANTE: ¿Qué te dijo tu hermana Laura?
ALEX: Ya se iban preparando...
ALEJANDRO: (Hacía los mismos ejercicios que su esposa) Eso, amor, respira, uf, uf, uf... (Llegan al hospital)
LAURA: (Estaba esperándolos y Alejo carga a Dani y la deja en la camilla) Me imagino que presenciarás el parto, cuñado...
ALEJANDRO: ¡Nada me lo impediría!
DANIELA: ¿Se dejan de hablar? Uf, uf, uf, uf... ¡Esto duele muchooooooo! (Contracción)
LAURA: ¡Vamos de una vez!
ALEJANDRO: (Dani le estrujaba la mano) ¡Aaaayyy!
DANIELA: No te quejes, que eso es poco dolor, comparado a lo mío...
ALEJANDRO: Lo se, lo se... (Diez minutos después, Alejandro entraba a la sala de partos) ¡Aquí estoy, Danielas! (Se pone junto a su mujer) ¿Qué hacemos ahora?
DANIELA: Darme la mano y no llorar... ¡¡¡Aaaaaahhh!!! (Contracción) ¡Sáquemela yaaaaa, por favoorrr!...
ALEJANDRO: Lo de no llorar, no se...
DRA. MONTERDE: ¿Lista, mamá? ¡Esta niña no quiere esperar más! ¿Puedes pujar ahora?
DANIELA: ¡¡¡Siii!!! (Dani puja ayudada por su esposo)
DRA. MONTERDE: ¡Eso, mamá! Ahora descansa unos momentos, no pujes... ¿Papá, quieres recibir a tu niña?
ALEJANDRO: ¿Qué? ¿Se puede?
DRA: MONTERDE: ¡Si! ¿Te animas?
ALEJANDRO: (Mira a Dani) ¿Qué dices, hermosa? (Dani no le contestó con palabras, sino con un gesto afirmativo de la cabeza, no podía hablar) Bien... (Besó a Dani) ¿Qué hago, doc?
DRA. MONTERDE: Enfermero, ayude a la mamá y tú, papá, ven aquí, a mi lado...
ALEJANDRO: (Lo hace y se impresiona al ver la cabeza de su hija, pero se aguanta) ¿Ahora?
DRA. MONTERDE: Ahora tu esposa va a pujar y tendrás a tu princesita en los brazos, ¿va?
ALEJANDRO: Ajá...
DRA. MONTERDE: Ahora, mamá, ¡puja!...
DANIELA: (Puja) ¡Ahhhhhhh!
ALEJANDRO: (Recibiendo a la beba) ¡Ya está aquí, amor! (La niña soltó un llanto) ¡Igual de chillona que su papá!
DRA. MONTERDE: ¡Listo, mamá! ¡Eres una leona!
ALEJANDRO: (La enfermera lo ayudó a limpiar a Danielita y se la llevó a su mujer) Hola, mamita, mira quién está aquí...
DANIELA: (Acogió a su hija entre sus brazos y apenas sintió el contacto, la pequeña dejó de llorar, pero comenzó a hacerlo la flamante madre, por muy dura que fuera, el tener a su hija con ella, le ablandó el corazón) Hola, hermosa (Le da un beso en la frente) Te amo...
ALEJANDRO: (Él era chillón de por sí, así que lloraba a mares, pero de felicidad. Abrazó a sus mujeres y las besó a ambas) Es perfecta, amor, igual que tú...
LAURA: (Era una de las enfermeras) ¿Me dan a mi sobrina para que la revisemos? (Les guiña el ojo)
ALEJANDRO: ¿Todo está bien?
LAURA: Si, cuñado, pero tenemos que checarla...
DANI: No te tardes mucho, por favor, quinti...
LAURA: Tranquila, quinti, no tardamos nada (Besó a su hermana en la frente, a su cuñado en la mejilla y se llevó a su sobrina)
ALEJANDRO: (Junto a Dani) ¿Cómo estás, hermosa? (La besaba por todo el rostro) ¿Cómo te sientes?
DANIELA: Cansada, pero feliz. ¿Viste lo hermosa que es? Se parece a ti...
ALEJANDRO: Es magnífica, toda y pura Daniela, como tú... ¡Te amo! Esto que hiciste es inexplicable, mi amor...
DANIELA: ¿El qué?
ALEJANDRO: Esto, Dani, tener a nuestra princesa... Tienes tanta fuerza y lo hiciste tan bien... ¡Eres una guerrera y te amo! (De golpe, se comenzó a sentir mal) ¿Te molesta si me desmayo un ratito?
DANIELA: ¡¡¡Jajaja!!! Tú no cambias ¿no? Siéntate antes de desmayarte, no quiero que te hagas daño...
ALEJANDRO: Gracias, amor... (La besa y cae desmayado)
DRA. MONTERDE: (Mira a Dani y las dos se ríen) ¡Al menos se aguantó hasta ahora!
DANIELA: Si, jajaja...

Una hora más tarde, Dani se había quedado dormida y Alejo estaba en la habitación con ella, esperando que le trajeran a la beba. Laura entró con Danielita y se la dio al papá, que babeaba...

ALEJANDRO: ¡Hola, hijita!
LAURA: (Hablaban bajito) ¡Está preciosa, Ale, es muy parecida a ti!
ALEJANDRO: No, para nada, es igual a ustedes, quinti, es hermosa como Dani, perfecta... (Una risita de su esposa lo hizo girar)
DANIELA: Es igual a ti, amor y se ve hermosa en tus brazos...
LAURA: (Saluda a su hermana con un besote) Te felicito, quinti, ¡es una muñeca!
ALEJANDRO: (No dejaba de mirar a sus Danis) ¡Una divinura!
LAURA: Los dejo solos un rato, más tarde les lloverán las visitas y los tres necesitan estar juntos...
DANIELA: Gracias, quinti, te amo
LAURA: Y yo a ti...
ALEJANDRO: (Hablando como bebé) ¿A mí no me amas, tía?
LAURA: ¡Tía! (Besa a su sobrina y le da un besote a Alejo en la mejilla) ¡A los tres los amo! (Sale)
ALEJANDRO: ¿Quieres ir con mamá, Danielita?
DANIELA: (Haciendo voz de niña) Shi, papi, me toca un ratito con mi mamita...
ALEJANDRO: (Se la da a Dani y se sienta a su lado) Nunca pensé que una de las cosas más grandes, hermosas e importantes de mi vida, estaría en brazos de la otra cosa más grande, hermosa e importante de mi vida: eres la mujer que le da sentido a todo y sin la cual (beso) no podría ni respirar... ¿Sabes que ustedes dos lo son todo para mí?
DANIELA: Igual que tú para nosotras (Mira a su hija) ¿Verdad que tu papá lo es todo para nosotras, mi amor? (La niña "sonríe")
ALEJANDRO: Es muy chiquita... No me creo que hace tres horas estaba en tu vientre y ahora esté aquí, en tus brazos... Te amo tanto, Cosita... Dios me llenó de bendiciones cuando te trajo a mi vida... (Besa a la niña que empezaba a rezongar) Mmmm... Creo que alguien quiere comer...
DANIELA: (Mira a la niña) ¿Tragona como el papá? (Le sonríe y empieza a darle de comer a la niña)
ALEJANDRO: (La niña comía con todas las ganas) ¡Parece que si! (Besa a Dani) Gracias por esta ¿familia? Jajaja... Estamos en camino de ser una familia de loquitos, jajaja
DANIELA: Ya somos una familia, Alejerico...
ALEJANDRO: Lo se, hermosa y te amo más que nunca, bueno, a las dos...

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