sábado, 25 de mayo de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 94

Daniela besaba tiernamente a su marido, tratando de hacerle entender que ella estaba ahí, junto a él y necesitaba creer ella también, que todo había sido una maldita mentira…

DANIELA: Parece un sueño (Seguía besándolo) Te necesitaba tanto...
ALEJANDRO: (La toma del rostro y la acaricia, le huele el cabello, la siente) No sabes lo que fue, hasta te soñé pidiéndome que sea fuerte, que fuera un buen padre y que no me cerrara al amor...
DANIELA: Muy propio de mí (Le sonríe mientras lo besa) Eso es lo que hubiera querido, pero ahora por favor, sólo déjame sentirte...
ALEJANDRO: Tengo miedo, Dani, miedo de despertar y saber que esto es otro sueño...
DANIELA: Tócame (Cogió sus manos y las guió por su cuerpo) Siente que soy real...
ALEJANDRO: No lo vas a entender...
DANIELA: Es que ahora no quiero entender, quiero sentirte... (Seguía besándolo)
ALEJANDRO: (Comienza a dejarse llevar) Dani, yo...
DANIELA: ¿Tú qué? (Le besa el cuello) ¿No me necesitas como yo a ti?
ALEJANDRO: (Le toma del rostro y la besa desesperadamente) Te lloré, te enterré, Dani... Durante quince días sentí que me había muerto contigo, con Victoria... Y te tengo aquí y no entiendo nada... (Quería decirle lo que había sucedido, pero su amor le ganaba)
DANIELA: No trates de entender, Ale, sólo siente. Siénteme y luego ya tendremos tiempo para todo lo demás...
ALEJANDRO: (Cerró la puerta de la recámara, porque Danita dormía en el cuarto de junto) Te amo, te amo, te amo... (La besó, hundiéndose en ella)
DANIELA: Y yo a ti (Fueron hasta la cama y se recostaron)

Alejo no entendía nada, pero Dani tenía razón: no era momento de intentar comprender, sino de sentir. Más tarde le contaría de su estado de salud.

ALEJANDRO: (Desvestía a su esposa y la rozaba con suma delicadeza. Al llegar al vientre, lo besó con piquitos cortitos) Esto es mi vida, Dani, sólo ustedes son la vida para mí...
DANIELA: Y ustedes para mí... Ámame, Alejandro, ámame...
ALEJANDRO: (Como pudo, porque las ganas lo entorpecían, se quitó parte de la ropa y ayudó a Dani a terminar de hacer lo mismo) Te voy a amar toda mi vida, hermosa mía... ¡Dios, Cosita, como te eché de menos!
DANIELA: Yo te amo, ahora y siempre (Ya desnudos en la cama, se tocaban delicadamente, pero con ansias) Quiero sentirte mío, hazme tuya, Ale...

Acomodándose entre las piernas de su esposa, entró en ella suavemente, queriendo disfrutar de cada segundo de este nuevo encuentro. No dejaba de acariciarla, de mirarla, de envolverse en su amor. Los sentidos estaban puestos en ella, en Daniela, SU DANIELA, la mujer que le daba sentido a su existencia

DANIELA: (No podía creer donde estaba, ni con quién: un mes encerrada sin su esposo, sin el amor de su vida, extrañándolo, llorándolo y ahora estaba allí, entregándose al hombre que adoraba) Te amo... (Las embestidas de Ale seguían, lentas pero seguras, sin prisa, pero sin pausa, disfrutando cada caricia, cada beso, cada penetración)
ALEJANDRO: (La recostó de perfil y se puso detrás de ella, de ese modo, mientras le hacía el amor, podía acariciarla y abrazarla. Volvió a entrar en su mujer y le besó el cuello, tocando todo lo que sus manos alcanzaban) Te amo, hermosa de mi vida, te amo y no quiero más que tenerte siempre a mi lado (Besó la espalda de Dani, sofocando así los gemidos. La hija de ambos dormía a sólo una pared de distancia)
DANIELA: Ale... (Con ese beso la estremeció de tal forma, que no tardó mucho en experimentar un placer único)
ALEJANDRO: (Él no había llegado aún, pero se detuvo al notar que ella sí) ¿Estás bien, mi amor? ¿Pasa algo?
DANIELA: Pasa que me desbordas (Se giró y con un movimiento se puso sobre su esposo, volviéndose a fundir en un solo ser. Se movían lentamente, buscando algo más que el simple placer, buscando la conexión)
ALEJANDRO: (La agarraba de la cintura y se sentía tan maravilloso estar en ella de nuevo, así, amándose) No te detengas nunca, amor...
DANIELA: NUNCA, amor (Seguía moviéndose con las manos en el pecho de su esposo, lo acariciaba, lo tocaba, lo deseaba. Sentirlo dentro era algo maravilloso, que creyó que no iba a volver a experimentar)
ALEJANDRO: (Con el avanzado embarazo y todo, Daniela sabía hacerlo vibrar) Sigo sin creerme que estés aquí, haciendo el amor conmigo...
DANIELA: Yo tampoco lo creo, pero es cierto, amor... (Se movió un poco más rápido, haciendo enloquecer a su esposo. Despacio, rápido, iba alternando las velocidades para que fuera más placentero)

Alejo hacía un esfuerzo sobrehumano para acallar sus gemidos. Se incorporó para besar a Dani y lo hizo, llegando en ese preciso instante, los dos juntos, a un orgasmo fabuloso, inigualable. Aún agitados, seguían tocándose, pero no para provocarse sexualmente, sino para creerse que era una realidad y no un sueño: estaban juntos de nuevo...

ALEJANDRO: Te amo más que nunca (Nuevo beso profundo)
DANIELA: Y yo a ti... (Lo tocaba) No me puedo creer que estemos así y juntos, es como un sueño del que no quiero despertar
ALEJANDRO: Dímelo a mí... (Se miran) Te juro, Dani, que esa mujer va a pagar caro lo que te hizo y nosotros cuatro vamos a tener la paz y la felicidad por la que tanto luchamos...
DANITA: (Desde el otro cuarto) ¡¡Mamiiiiiii!!
ALEJANDRO: (Vistiéndose) Tú ponte la ropa tranquila que voy a ver qué quiere la muñequita, ¿si?
DANITA: ¡¡¡Papiiiii, mamiiiiiiiii, Nanita comeeee!!!
DANIELA: (Se ríe con ganas) ¡Ay, Ale, esta niña es un caso! Jajaja... (Se vistió)
ALEJANDRO: (Entrando con la niña a la alcoba, Daniela ya estaba vestida) Dile a tu mamá...
DANITA: (Se ríe) Nanita come con mamita...
DANIELA: (Le tiende los brazos y la niña va hasta ella, Dani la alza) Claro que si, Danita come con mami y con su hermanita... (La abraza fuerte y le da un beso en la frente) ¿Y a papi dónde lo dejamos?
DANITA: Papi come Tito, jajajaja
ALEJANDRO: ¿Me vas a mandar a comer con Tito, niña?
DANITA: Si, papi, con Tito y buelo Beko y Naman... (“Batman”)
ALEJANDRO: ¡Eso sí que no, microbio!
DANITA: To noy Nanita, micobio nooo (“Yo soy Danita, microbio no”)
DANIELA: Jajajajaja... Eso es cierto, amor, ella es Danita, no microbio, jajajajaja (Mira a su hija) Mejor dejamos que papi coma con nosotras, ¿si?
DANITA: (Le saca la lengua a Alejo y se cruza de brazos, seria) No, ñañaña...
ALEJANDRO: (Echa una carcajada) ¡¡Igual a la madre!! Jajajajajaja
DANITA: Mami emosha, papi malito...
DANIELA: Jajajajajajajajajajaja Eso si es cierto, mami es hermosa, jajajajajaaja (Mira a su esposo) Papi, ven, acércate (Ale se acerca y Dani le da un beso monumental)
DANITA: ¡Papi míoooo!! (Le da muchos besos a Ale)
DANIELA: ¿Lo compartimos?
DANITA: Papi mío, no mamita... (Se enoja de nuevo)
ALEJANDRO: Daniela Vilatorres, no seas enojona... Papi es de las tres: (Besa a Dani) de mamá, (Besote a  su hija) de Danita y de Victoria (Beso a la panza)
DANITA: Ditora mía, mami mía, papi mío... (Se cruza de brazos y hace puchero)
DANIELA: Todos somos tuyos, pero comparte a tu papito, mira que yo lo quiero mucho (Le hace puchero a su hija)
ALEJANDRO: Si, hija, compartamos... (Se sienta al lado de Dani y hace puchero también)
DANITA: Ditora mía, mami y papi mmmeeeesshito...
ALEJANDRO: ¿Quieres que bese a mami?
DANITA: (Se para en la cama) ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Shiiii, mmeshitoooo!!!!!!!!!


4 comentarios:

  1. Y le dieron matracaaaa!!! Jajajajaj, me mata Danita, ME MATA!

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  2. Jajajajaja danita es un caso me encanta su caracter jajajaja

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  3. jajajajjaja ay esa Danita esa niña es re tierna... linda fiestita privada se dieron Ale y Dani par de cachondos

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  4. Danita Es UNICA e IRREPETIBLE... Ya les hacia falta estar juntos... en todos los sentidos...

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