sábado, 29 de junio de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 118

Varias horas y compras después, la familia llegó a casa y en cuanto Victoria se quedó dormida, Danielita fue a buscar a sus padres y exigió respuesta a sus preguntas. El matrimonio se tomó el tiempo de explicarle todo de manera que una niña de cinco años pudiera entenderlo sin generarle ningún tipo de trauma, ni nada que se le parezca. Tanto Dani como Alejo, creían que si un niño tenía capacidad de hacer una pregunta era porque tenía la capacidad de escuchar la respuesta y ellos no querían mentirle, ni contarle cuentitos bobos de cigüeñas o semillitas. Con palabras acordes a la edad de su hija, le dijeron que cuando un hombre y una mujer son grandes y se aman como ellos, hacían el amor y como su amor era tan grande y tan hermoso, habían “fabricado” un bebé.

DANITA: ¿Y cómo se hace el amor?
ALEJANDRO: Bueno, eso es algo que hacen las personas adultas, hija. Eres muy pequeña para entenderlo ahora.
DANIELA: Digamos que papá y mamá, se demuestran con el cuerpo lo mucho que se aman.
DANITA: ¿Con besos?
ALEJANDRO: Si, hay besos.
DANITA: ¿Con abrazos?
DANIELA: También hay abrazos y caricias, princesa.
ALEJANDRO: Mira, mi amorcito chiquito. Hacer el amor es demostrar con el cuerpo lo mucho que amas a otra persona. De todos modos, señorita, usted está muy chiquita para que se le cuenten más cosas. Cuando tengas 35 o 40 años, veremos si te explicamos más… (Daniela escondió el rostro entre las manos para disimular la carcajada que le provocó el comentario de su marido)
DANITA: ¿Entonces los bebés se “fabrican” cuando dos adultos se aman y se dan besos?
ALEJANDRO: Algo así, hijita y ya dejemos la preguntadera que es tarde y hay que irse a dormir, ¿si?
DANITA: ¿Mi hermano se va a llamar Alejandro?
DANIELA: Si.
DANITA: (Los mira) ¡Pues le diré Jano! A Vicky no le sale el nombre y dice Alejanito, así que ya está…
ALEJANDRO: Se va a llamar como yo, pero puedes decirle Jano, me gusta…
DANITA: ¡¡¡SIIII!!! ¿Me llevas a la cama, mami?
DANIELA: Claro, pequeña, dile a adiós a tu papá y vamos a dormir.
DANITA: (Piquito a su padre) Te amo, papito…
ALEJANDRO: Y yo a ti, princesa de mis sueños encantados…
DANIELA: (Pico a Ale) Enseguida regreso, amor… (Se va al cuarto con la niña)

Alejandro apoyó su espalda en el sillón y viró su cabeza hacia arriba, la imagen de su papá no se le iba de la mente y se sentía egoísta por estar feliz ante la noticia de su nueva paternidad.

ALEJANDRO: Por favor, Señor, dale una nueva chance a mi viejo. Déjalo quedarse un tiempo más…

Una media hora después, Daniela volvió a la sala y se reía…

ALEJANDRO: (Abriéndole los brazos a su esposa) ¿Qué hizo esa niña loca que te tiene así de tentada?
DANIELA: ¡Yo no se de dónde saca esas ideas! Quiere que el bebé se llame Alejandro Alejo Jano…
ALEJANDRO: (Se ríe) ¡Qué nombrecito!
DANIELA: Es una cabecita traviesa, pero está muy feliz con la llegada de su hermanito.
ALEJANDRO: A la que no le gustó nada fue a Vicky.
DANIELA: Si, pero por celos, habrá que ser precavidos y hacerles sentir a las dos, que las amamos con el alma entera, para que cuando el varón llegue, lo reciban con alegría y sin resquemores…
ALEJANDRO: Tienes razón, amor, ¡como siempre! (Beso)
DANIELA: Y tú, Alejerico, ¿35 o 40 años? ¿Pretendes que la niña sea monja o qué?
ALEJANDRO: Fue una expresión de deseo, no me hagas pensar en eso que ya salgo a amenazar a todos los niños de la ciudad para que se traumen de pequeños y nunca toquen a mis hijas…
DANIELA: ¡Estás loco! Ya veo de dónde saca Danita esas cosas que se le ocurren, es igual, idéntica a ti, ¡DIOS NOS SALVE!
ALEJANDRO: Ni que les fuera tan mal, oye…
DANIELA: (Beso) Nos va como en el paraíso. (Nota el mismo gesto en su esposo que antes en la hamburguesería) ¿Qué tienes, amor? ¿Es tu papá, verdad?
ALEJANDRO: No voy a mentirte, Cosita, lo de Don Luis, me tiene mal y me siento peor porque no puedo evitar ser feliz contigo, con nuestros hijos…
DANIELA: (Lo mira con seriedad) Alejandro Federico Vilatorres Torres
ALEJANDRO: ¿Me dijiste hasta los dos apellidos?
DANIELA: Si y escúchame bien lo que te voy a decir.
ALEJANDRO: (Sonríe) Soy todo oídos
DANIELA: Tu papá va a salir del coma, lo se, lo presiento y mientras ese día llega, tú tienes que seguir con tu vida. Él mismo Don Luis te daría unos buenos coscorrones si te escuchara decir lo que dijiste. Nada tiene de malo sentir felicidad cuando estás junto a quien amas y te enteras que un bebé viene en camino. Eso, mi amor, no te hace mal hijo, ni mala persona. La vida es así, nos pone en circunstancias completamente opuestas, en extremos muy diferentes y nosotros tenemos que reaccionar ante esas situaciones. Es lógico que lo de tu papá te entristezca y que nuestros hijos te den felicidad. Es la ley de la vida, Ale y tú eres un hombre íntegro, generoso, noble, puro corazón y mereces ser dichoso. A pulso te ganas, día a día, cada momento feliz que te brinda el destino. No sufras, hermoso, porque si alguien merece en esta vida la felicidad absoluta, ese eres tú. ¿Queda claro, caray?
ALEJANDRO: (Se dan un besito tierno) Mi felicidad absoluta, puede resumirse en tres sencillas palabras: Danielas, Victoria y Alejandro
DANIELA: Te amo
ALEJANDRO: Y yo a ti, preciosa… (Besote) ¿Qué te parece si brindamos por nuestro tercer hijo?
DANIELA: ¿Brindar con qué?
ALEJANDRO: (Piensa un momento) ¡Ya se! Dame un segundo… (Se pone de pie y va a buscar algo. Vuelve con una botella de sidra) ¡Mira!
DANIELA: Alejo, estoy embarazada, no puedo tomar alcohol
ALEJANDRO: Lo se, Buenorra, es de la sidra sin alcohol, la que Danita exigió para la última Navidad…
DANIELA: ¡Esa niña! Enchinchando con que si los grandes tomaban sidra, ella tenía que hacerlo también… ¿Crees que este salga como las otras dos? Siendo así, nos van a volver locos.
ALEJANDRO: (Sirve dos copas y le da una a su esposa) Considerando las ganas con las que fueron hechos nuestros hijos, yo creo que si, mi amor, van a ser maravillosamente enloquecedores…
DANIELA: ¿Las ganas con las que fueron hechos?
ALEJANDRO: ¡Claro! (Chocan las copas) Brindo por ti, por esta familia que tenemos y porque cada día de nuestra vida, podamos ser más felices que el día anterior…
DANIELA: Y yo brindo por ti, porque eres un sueño hecho realidad. (Beben) Te amo
ALEJANDRO: Te amo… (Deja su copa y coge la de Dani, poniendo ambas en el piso) Ahora si, tenemos algo que nos quedó en el tintero…
DANIELA: ¿Qué será?
ALEJANDRO: Una explicación de lo que siento…
DANIELA: ¡Es cierto! Soy toda oídos…
ALEJANDRO: No, no, no… Esto no se explica con palabras, hermosa (La carga) Se explica con el cuerpo, con besos, abrazos y caricias…
DANIELA: Me suena familiar eso que dices…
ALEJANDRO: (Llegan a la recámara) Si te suena familiar, ahora lo vas a sentir bien conocido…
DANIELA: ¿Serán esas ganas con las que hicimos a nuestros hijos?
ALEJANDRO: ¡EXACTAMENTE!


2 comentarios:

  1. Jajajajajajajjajajjajjaja excelenteee me encantooo jajajaja

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  2. Ahhh ojala que Don Luis se levante del coma... y que no se vaya... que tierno la familia Vilatorres- zavallalta las niñas son un amor y Alex y Dani tambien

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