Llegó el cumpleaños
número 35 de las quinti y en la casa Zavallalta, todos estaban reunidos,
esperando a que las agasajadas bajaran y se apersonaran en el jardín que estaba
más que dispuesto para la fiesta.
Sergio y Solange
acomodaban a Gaby en su sillita y ayudaban a Diego y Bruno con Camilo y Paloma,
los primos tenían una mesa especial ubicada junto a la de los adultos y Danita,
la mayor, se encargaba de controlarlo todo y procurar que los “pequeños” se la
pasaran bien.
Federico terminaba de
cambiar su hijo que se había ensuciado por jugar con los gatos de su abuelo
Rebeko y Alejandro le daba el biberón a Jano, mientras que Dante ayudaba a
Juliana y Mariano a acomodar las últimas mesas y sillas.
Valentina llegó con
Lucas y Marco, acompañada de su esposo, por supuesto y Arianis y Dalmiro habían
llegado más temprano para ayudar a Daymar y Rebeko con los preparativos. Maru y
Gerardo, jugaban con su hija, Emma y los otros niños se acercaban para verla,
ya que era la más pequeña de todos, con apenas un mes de nacida. También estaba
el abuelo Bonifacio, sentado y conversando con sus yernos, mientras las
hermanas Montero, finalizaban con la comida.
Doña Tamara, junto a
su marido, arribaron a lo último, como siempre. Don Luis salió de su coma poco
después que Alejandro y Daniela supieron que Jano estaba en camino y desde
entonces, el hombre comenzó a cuidar su salud a rajatabla, dando un giro
completo en su estilo de vida. A veces, los seres humanos necesitamos golpes
muy fuertes para reaccionar y ese fue el caso del padre de Alejo.
Danita, que ya tenía
seis años, casi siete, bajó las escaleras como tromba y jalaba a Vicky con
ella.
DANITA: (Saliendo al
jardín) ¡Las quinti están listas!
VICTORIA: Los novios
vayan a buscarlas
DANITA: Los novios,
no, Vicky, ¡LOS MARIDOS!
REBEKO: Niñas, ya lo
hablamos, ¿cómo se llaman su papá y los tíos?
LAS NIÑAS: ¡LOS
INTRUSOS!
Carcajada general y
acto seguido, los cinco intrusos ingresaron a la sala para esperar a sus
princesas al pie de la escalera, como lo hacían cada año…
La primer quinti
apareció en la cima de la escalera…
DIEGO: Laura, te ves
magnífica, amor, más bella que nunca…
LAURA: (Bajando) ¡Vaya, Diego! Hasta que me reconoces… (La pareja se besa y salen)
LAURA: (Bajando) ¡Vaya, Diego! Hasta que me reconoces… (La pareja se besa y salen)
FEDERICO: Se le hizo a
ese menso, jajaja…
ALEJANDRO: ¡Era hora!
DANTE: (Mirando hacia
arriba) Y esa es mi esposa, la más linda…
ALEX: ¡Muy bien, maestro Díaz Duarte! (Otro beso y se van)
ALEX: ¡Muy bien, maestro Díaz Duarte! (Otro beso y se van)
BRUNO: ¡Mica! Mamichurris,
estás radiante…
MICAELA: ¡Gracias, papichurris! (Nuevo besote y se retiran también)
MICAELA: ¡Gracias, papichurris! (Nuevo besote y se retiran también)
DIANA: (Apareciendo
junto a Daniela) ¡Guapos!
FEDERICO: (Sube y toma
la mano de su esposa) Maravillosa, Diana, simplemente, espectacular…
DIANA: Gracias, rico
Federico… (Bajan y salen al jardín)
Alejo y Dani se
miraban desde sus lugares: ella arriba y él abajo.
ALEJANDRO: Eres una
princesa de cuentos, definitivamente
DANIELA: Y tú,
Alejerico, eres el príncipe encantado
ALEJANDRO: (Sube, la
estrecha y se dan un súper besote) Cada año más espectacular, Cosita y cada año,
te amo más que el anterior… (Mega besote)
DANITA: (Entra corriendo y se detiene, mirando a sus papás) ¡Tan románticos! Dice el abuelo que ya bajen
DANITA: (Entra corriendo y se detiene, mirando a sus papás) ¡Tan románticos! Dice el abuelo que ya bajen
La pareja sonrió, bajó
y junto a su hija mayor, salieron al jardín, donde finalmente, comenzó la
fiesta.
La noche era muy cálida y la cena estaba
exquisita. Los niños correteaban detrás de los gatos de su abuelo Rebeko y los
adultos los miraban encantados. Don Luis tenía a Jano y lo mecía
tranquilamente, el pequeño era un huracán y sus energías estaban agotadas,
dormía en brazos de su nono y no había manera de convencer al anciano de
acostarlo, él quería tenerlo así y disfrutar de esos momentos. Danita se acercó
y le habló a su abuelo.
DANITA: Nonito, deja a mi hermano y ven a
jugar con nosotros y el abuelo Rebeko.
DON LUIS: ¿Y a qué están jugando?
DANITA: ¡Al huevo podrido! Vamos que los
tíos también van a jugar…
ALEJANDRO. Ve, papá, yo acuesto a este señorito en su carro, ya va a dormir hasta mañana…
ALEJANDRO. Ve, papá, yo acuesto a este señorito en su carro, ya va a dormir hasta mañana…
DANIELA: Eso, suegro, vaya…
DOÑA TAMARA: Vamos, viejo, a jugar al huevo
podrido…
Alejo cogió a su pequeño y lo puso en
el carro. De pronto, todos los presentes
estaban sentados en el césped, en círculo y Danita caminaba rodeándolos,
mientras les tocaba uno por uno la cabeza y todos cantaban…
♪♪Jugando al huevo podrido, se lo tiro a un
distraído. El distraído lo ve Y HUEVO PODRIDO ES♪♪
Danita le tiró “el huevo” a su tío Diego y
salió corriendo entre risas. Diego se levantó y la persiguió. Cuando estaba por
agarrarla, el tío Dante, hizo trampa y se levantó para rescatarla.
DANTE: (Alzando a Danita) Vamos, princesa,
al refugio
DIEGO: ¡Eso es trampa! Laura, ¿me ayudas?
LAURA: (Se pone de pie) No, mejor ayudo a
mi sobrina
DIEGO: ¡Traición!
BRUNO DOS: Tío Diego, yo te ayudo (Los dos
corren al trío de tramposos)
ALEJANDRO: Corre, Dani, que los van a
alcanzar, hija, ¡apúrate!
VICTORIA: ¡Papi, estira la mano y que
llegue a salvo!
ALEJANDRO: ¡Buena idea! (Lo hace y Dante
baja a la niña que llega con su papá) ¡Ya perdiste, Diego, jajaja, te toca ser
el huevo podrido, jajaja
DIEGO: (Besaba a Laura) Traidora…
LAURA: Es que no puedes ir contra mi
sobrina, amor, ya lo sabes…
DIANA: Ya dejen el carameleo y sigamos
jugando, Diego podrido, jajaja
♪♪Jugando al huevo podrido, se lo tiro a un
distraído. El distraído lo ve Y HUEVO PODRIDO ES♪♪
Diego le tiró el huevo a Dante y salió
corriendo. Los niños y los adultos, no paraban de reírse, porque ese par era de
meter miedo con los chistes que se hacían. Después, Dante, le tiró el huevo a
Alejo y Alejo, en su turno, a Daniela… Por supuesto que el señor Vilatorres se
dejó alcanzar y se besuquearon de lo lindo con la señora.
VICTORIA: ¡Mami, papi! Yaaaaa, quiero
jugarrrrr
DANIELA: Enseguida, hija… (Dani hizo la
ronda y le lanzó el huevo a su hija del medio) ¡Agárrame, Vicky!
VICTORIA: Ya verás, mamiiiii
Dani se dejó atrapar y así, siguieron
jugando largo rato. Bien entrada la noche, cuando todos los niños ya dormían,
los grandes se quedaron hablando y contando anécdotas y Don Luis, estaba
dejando a Alejandro en una suma vergüenza…
Ajajajajajajaja que lindo capituloo !!! Extranhare a HBP!!! Alejo excelente historiaaaa!!!! :D me encantooo
ResponderEliminarAHH que linda es capitulo y la historia todos felices y contentos.., que bueno que Don Luis esta bien... extrañare la historia... quiero llorar
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