Daymar estaba
enchinchando con que llevaría a Daniela al ginecólogo para salir de dudas y
ella no quería ir con su mamá, así que ahí salieron las hermanas a meterse y
opinar, y Tamara, intentaba reprimir su propio temple, ya que era bastante
similar al de su consuegra.
DANIELA: Mamá, voy a
ir sola.
DAYMAR: Sola, mis
pantys, niña… ¡¡Ya sola te mandaste tu Rebekada!!
DIANA: Sola no, mamá,
Alejandro hizo su parte…
ALEX: ¡Diana, cierra
el pico!
MICAELA: Yo te acompaño,
Dani.
LAURA: ¡Nada de eso, mi hermana viene al
hospital conmigo y se pone en manos de la mejor ginecóloga que existe!
DANIELA: ¿Me dejan
decidir a mí? Quiero ir sola.
DAYMAR: ¡Qué no!
SOLANGE: Suegrita, no
la presione que no es bueno para el bebé…
DANIELA: Aún no
sabemos si hay bebé.
LAURA: Pero tiene que estar tranquila,
relajada…
DANIELA: Pero…
DAYMAR: Te callas,
Daniela, mi nieto necesita que tú estés en paz y apapachada, así que me haces
caso en todo.
DIANA: Yo creo que
Dani tiene que decidir por ella…
ALEX: ¡Ya salió la
defensora de los pobres y ausentes!
MICAELA: Daniela no es
pobre ni está ausente, mírala, Alex, ahí está y a dos segundos que le explote la Daymar que todas llevamos
dentro…
SOLANGE: ¿Todas tiene
una Daymar adentro?
LAURA: Si, sobre todo Dani, que tiene un
bebecito lindo…
DANIELA: ¡Aún no
sabemos si hay bebé!
DAYMAR: ¡Que te
calles, coneja!
DIANA: Mamá, no la
trates así, ¿no ves que está embarazada?
ALEX: Si, mamita, ya
bájale dos que estás en cuatro…
MICAELA: En cuatro
debería haber estado Dani, así no se embarazaba…
DANIELA: (Se pone de
pie) ¡QUE NO SABEMOS SI HAY BEBÉ!
DAYMAR: Bueno, hijita,
pero no te enojes…
SOLANGE: Cuñis,
siéntate y tranquilízate, ¿si? Mejor dejemos esto por la paz…
TAMARA: Exacto,
tengamos armonía, por favor y Dani, si quieres ir sola al médico, hazlo, hija,
es tu decisión…
ALEJANDRO: (Entrando
con Luis) Sola, no, mamá… (Le toma la mano a Dani y la hace ponerse de pie) Va
a ir conmigo, como corresponde y vamos a enfrentar esto juntos, mi amor (se
miran)
DANIELA: ¿Estás
seguro?
ALEJANDRO:
Completamente. Es hora, ¿no?
DANIELA: ¿No te
arrepientes?
ALEJANDRO: (Le sonríe
con amplitud) ¿De estar al lado de la mujer que amo más que a mi vida? No,
jamás… (Respiran profundo)
DANIELA: ¡A darle!
ALEJANDRO: (Mirando a
sus suegros) Señor Rebeko, Señora Daymar, aunque no lo crean, esta reunión nada
tenía que ver con la posibilidad de un embarazo…
DAYMAR: ¿No?
DANIELA: ¡Qué no,
mamá! Ale no sabía de mi atraso…
DAYMAR: ¿Entonces?
ALEJANDRO: La realidad
es que hace unos días estuve hablando con Dani y ella está de acuerdo con lo
que les quiero pedir…
REBEKO: (Por fin
presta atención) ¿Pedir? Si ya le hiciste un niño, chillón, ¿qué quieres pedir?
DAYMAR: Rebeko, cierra
la boca ¡o te vendo a los gatos nuevos!
REBEKO: Ohhh, yo nomás
decía…
DAYMAR: No digas,
pues… Sigue, Alejandro…
ALEJANDRO: (Les habla
a todos, pero mirando a Dani y se les notaba el amor inmenso que compartían) Mi
verdad es que desde que conocí a Daniela, mi vida dio un giro y cuando el
movimiento se detuvo, me encontré frente a frente, con la mirada más profunda y
hermosa que jamás había visto en mi vida y supe, en ese preciso instante que
eran esos ojos, los que quería que me miraran hasta el último de mis días. (Se
vuelve a sus suegros) Con mis padres de testigos y delante de todos los que
Dani ama tan profundamente, quiero pedirles la mano de Daniela para hacerla mi
esposa y amarla, respetarla, honrarla y cuidarla, TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA…
REBEKO: (Se atragantó
con una de las bombitas de papa) ¿Qué, qué?
ALEJANDRO: Me quiero
casar con Daniela, señor…
REBEKO: ¿Por quéeeee?
ALEJANDRO: Porque la
amo…
REBEKO: Mira que en 30
años va a ser igual a… (Señalaba disimuladamente a su esposa y todos rieron por
lo bajo)
ALEJANDRO: Señor, ¿usted
ya no ama a la señora Daymar?
REBEKO: (Sonríe) Con
toda mi alma…
DAYMAR: ¡Menos mal que
me amas, viejo tarugo!
REBEKO: ¿Ves por qué
te lo digo?
DAYMAR: (Coscorrón)
¡Cállate y come! (Se pone de pie y toma las manos de los muchachos) ¿De verdad
no sabías que podría haber un bebé, muchacho?
ALEJANDRO: Se lo juro,
no tenía idea.
DANIELA: Él no sabía
nada, mamá.
DAYMAR: (Les da un
beso en la frente a cada uno) Rebeko, ahora es cuando tienes que hablar…
REBEKO: (Tenía la boca
llena) ¡Pueshh queshh shee casheen!…
DAYMAR: (Se ríe) Si
tomaron esta decisión por amor al otro, los felicito y les deseo que sean mucho
más felices de lo que he sido yo con tu papá, que aún así de menso y todo como
es, me ha llenado de dicha y lo sigue haciendo todos los días…
REBEKO: (Seguía
tragando) Máshh felizhh tehh haré con el chamaleossnn dashhltónico… (Todos
ríen, inevitablemente)
ALEJANDRO: Papá, mamá…
(Luis y Tamara se acercan y le dan el anillo que Alejo le había dado a Dani y
ella le devolvió para la ocasión) Gracias. (Los padres lo besan en la frente y
Alejandro se arrodilla) Dani, amor de mi vida, mujer de mis sueños, ¿te quieres
casar conmigo?
DANIELA: (Llorando
emocionada) Es lo que más deseo en este mundo, mi amor…
Alejandro le colocó el
anillo y la pareja se abrazó. Todos se levantaron a felicitarlos y compartieron
el feliz momento.
DAYMAR: (Abrazando a
Alejo) Chillón, será un honor tenerte en la familia.
ALEJANDRO: El honor
será mío, señora.
DAYMAR: No me digas
más “señora”, dime “mamá”
MARIANO: (Había
escuchado) ¡Llevo tres años casado con Alex y aún le tengo que decir SEÑORA
DAYMAR!
DAYMAR: Eso es porque
tú, monigote, no estás aprobado…
ALEJANDRO: Esmérate,
cuñadito…
La celebración
continuó durante algunas horas más y la flamante pareja comprometida, siguió a
solas, en su departamento, haciendo el amor durante toda la noche, una y otra
vez.
Unos días más tarde,
fueron a ver al ginecólogo de Dani y allí se enteraron que no había bebé, había
sido una falsa alarma. La pareja salió del consultorio y se fueron a casa de
los Zavallalta a contarles a los padres de Dani que no serían abuelos por el
momento. Luego, hicieron lo propio con los Vilatorres. En un momento, Luis se
quedó a solas con su hijo y le preguntó algo que lo tenía inquieto desde el día
de la pedida de mano.
LUIS: ¿Qué fue lo que
viste en tu imaginación?
ALEJANDRO: A Dani,
papá, a Dani embarazada y creo que cuando abrí los ojos, la amaba mucho más que
antes…
LUIS: Lo bueno de esto
es que ahora ya sabes lo que quieres y cuando llegue el día de tener hijos, lo
van a enfrentar, ambos, de otra manera.
ALEJANDRO: ¡Si que si,
pa!
LUIS: ¿Qué te dijo tu
suegra?
ALEJANDRO: (Se ríe)
¡Que nos pusiéramos en campaña para llenarla de nietos!
Padre e hijo rieron
complacidos y unos minutos más tarde, Dani y Tamara se unieron a ellos para
cenar. Al volver al departamento y estar a solas, Alejandro notó a su prometida
cabizbaja.
ALEJANDRO: ¿Qué pasa,
novia?
DANIELA: Me había
ilusionado.
ALEJANDRO: Ya
llegarán, mi amor, no te preocupes. Algo me dice que vamos a tener muchos
hijos…
DANIELA: ¿Sabes que
tengo la misma sensación?
ALEJANDRO: ¿De verdad?
(Se le fue acercando)
DANIELA: (Alzó el
cuello para que Ale la besara) Verdad verdadera, como dice mi hermana…
JAJAJAJAJ!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarREBEKO: (Seguía tragando) Máshh felizhh tehh haré con el chamaleossnn dashhltónico… (Todos ríen, inevitablemente)
JJAJAJAJA... eL AMOR (AAAHHH) :)
ResponderEliminarRebeko, es un verdadero desmadre jajjajajajajajaja
ResponderEliminarjajajajaajajajjajajjajajajajjajajajajajjajajajjajjajajja q cosas cheee jajajaja el camaleon daltonico ajajajjajaa
ResponderEliminar