lunes, 28 de enero de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 8



Daymar estaba enchinchando con que llevaría a Daniela al ginecólogo para salir de dudas y ella no quería ir con su mamá, así que ahí salieron las hermanas a meterse y opinar, y Tamara, intentaba reprimir su propio temple, ya que era bastante similar al de su consuegra.

DANIELA: Mamá, voy a ir sola.
DAYMAR: Sola, mis pantys, niña… ¡¡Ya sola te mandaste tu Rebekada!!
DIANA: Sola no, mamá, Alejandro hizo su parte…
ALEX: ¡Diana, cierra el pico!
MICAELA: Yo te acompaño, Dani.
LAURA: ¡Nada de eso, mi hermana viene al hospital conmigo y se pone en manos de la mejor ginecóloga que existe!
DANIELA: ¿Me dejan decidir a mí? Quiero ir sola.
DAYMAR: ¡Qué no!
SOLANGE: Suegrita, no la presione que no es bueno para el bebé…
DANIELA: Aún no sabemos si hay bebé.
LAURA: Pero tiene que estar tranquila, relajada…
DANIELA: Pero…
DAYMAR: Te callas, Daniela, mi nieto necesita que tú estés en paz y apapachada, así que me haces caso en todo.
DIANA: Yo creo que Dani tiene que decidir por ella…
ALEX: ¡Ya salió la defensora de los pobres y ausentes!
MICAELA: Daniela no es pobre ni está ausente, mírala, Alex, ahí está y a dos segundos que le explote la Daymar que todas llevamos dentro…
SOLANGE: ¿Todas tiene una Daymar adentro?
LAURA: Si, sobre todo Dani, que tiene un bebecito lindo…
DANIELA: ¡Aún no sabemos si hay bebé!
DAYMAR: ¡Que te calles, coneja!
DIANA: Mamá, no la trates así, ¿no ves que está embarazada?
ALEX: Si, mamita, ya bájale dos que estás en cuatro…
MICAELA: En cuatro debería haber estado Dani, así no se embarazaba…
DANIELA: (Se pone de pie) ¡QUE NO SABEMOS SI HAY BEBÉ!
DAYMAR: Bueno, hijita, pero no te enojes…
SOLANGE: Cuñis, siéntate y tranquilízate, ¿si? Mejor dejemos esto por la paz…
TAMARA: Exacto, tengamos armonía, por favor y Dani, si quieres ir sola al médico, hazlo, hija, es tu decisión…
ALEJANDRO: (Entrando con Luis) Sola, no, mamá… (Le toma la mano a Dani y la hace ponerse de pie) Va a ir conmigo, como corresponde y vamos a enfrentar esto juntos, mi amor (se miran)
DANIELA: ¿Estás seguro?
ALEJANDRO: Completamente. Es hora, ¿no?
DANIELA: ¿No te arrepientes?
ALEJANDRO: (Le sonríe con amplitud) ¿De estar al lado de la mujer que amo más que a mi vida? No, jamás… (Respiran profundo)
DANIELA: ¡A darle!
ALEJANDRO: (Mirando a sus suegros) Señor Rebeko, Señora Daymar, aunque no lo crean, esta reunión nada tenía que ver con la posibilidad de un embarazo…
DAYMAR: ¿No?
DANIELA: ¡Qué no, mamá! Ale no sabía de mi atraso…
DAYMAR: ¿Entonces?
ALEJANDRO: La realidad es que hace unos días estuve hablando con Dani y ella está de acuerdo con lo que les quiero pedir…
REBEKO: (Por fin presta atención) ¿Pedir? Si ya le hiciste un niño, chillón, ¿qué quieres pedir?
DAYMAR: Rebeko, cierra la boca ¡o te vendo a los gatos nuevos!
REBEKO: Ohhh, yo nomás decía…
DAYMAR: No digas, pues… Sigue, Alejandro…
ALEJANDRO: (Les habla a todos, pero mirando a Dani y se les notaba el amor inmenso que compartían) Mi verdad es que desde que conocí a Daniela, mi vida dio un giro y cuando el movimiento se detuvo, me encontré frente a frente, con la mirada más profunda y hermosa que jamás había visto en mi vida y supe, en ese preciso instante que eran esos ojos, los que quería que me miraran hasta el último de mis días. (Se vuelve a sus suegros) Con mis padres de testigos y delante de todos los que Dani ama tan profundamente, quiero pedirles la mano de Daniela para hacerla mi esposa y amarla, respetarla, honrarla y cuidarla, TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA…
REBEKO: (Se atragantó con una de las bombitas de papa) ¿Qué, qué?
ALEJANDRO: Me quiero casar con Daniela, señor…
REBEKO: ¿Por quéeeee?
ALEJANDRO: Porque la amo…
REBEKO: Mira que en 30 años va a ser igual a… (Señalaba disimuladamente a su esposa y todos rieron por lo bajo)
ALEJANDRO: Señor, ¿usted ya no ama a la señora Daymar?
REBEKO: (Sonríe) Con toda mi alma…
DAYMAR: ¡Menos mal que me amas, viejo tarugo!
REBEKO: ¿Ves por qué te lo digo?
DAYMAR: (Coscorrón) ¡Cállate y come! (Se pone de pie y toma las manos de los muchachos) ¿De verdad no sabías que podría haber un bebé, muchacho?
ALEJANDRO: Se lo juro, no tenía idea.
DANIELA: Él no sabía nada, mamá.
DAYMAR: (Les da un beso en la frente a cada uno) Rebeko, ahora es cuando tienes que hablar…
REBEKO: (Tenía la boca llena) ¡Pueshh queshh shee casheen!…
DAYMAR: (Se ríe) Si tomaron esta decisión por amor al otro, los felicito y les deseo que sean mucho más felices de lo que he sido yo con tu papá, que aún así de menso y todo como es, me ha llenado de dicha y lo sigue haciendo todos los días…
REBEKO: (Seguía tragando) Máshh felizhh tehh haré con el chamaleossnn dashhltónico… (Todos ríen, inevitablemente)
ALEJANDRO: Papá, mamá… (Luis y Tamara se acercan y le dan el anillo que Alejo le había dado a Dani y ella le devolvió para la ocasión) Gracias. (Los padres lo besan en la frente y Alejandro se arrodilla) Dani, amor de mi vida, mujer de mis sueños, ¿te quieres casar conmigo?
DANIELA: (Llorando emocionada) Es lo que más deseo en este mundo, mi amor…

Alejandro le colocó el anillo y la pareja se abrazó. Todos se levantaron a felicitarlos y compartieron el feliz momento.

DAYMAR: (Abrazando a Alejo) Chillón, será un honor tenerte en la familia.
ALEJANDRO: El honor será mío, señora.
DAYMAR: No me digas más “señora”, dime “mamá”
MARIANO: (Había escuchado) ¡Llevo tres años casado con Alex y aún le tengo que decir SEÑORA DAYMAR!
DAYMAR: Eso es porque tú, monigote, no estás aprobado…
ALEJANDRO: Esmérate, cuñadito…

La celebración continuó durante algunas horas más y la flamante pareja comprometida, siguió a solas, en su departamento, haciendo el amor durante toda la noche, una y otra vez.

Unos días más tarde, fueron a ver al ginecólogo de Dani y allí se enteraron que no había bebé, había sido una falsa alarma. La pareja salió del consultorio y se fueron a casa de los Zavallalta a contarles a los padres de Dani que no serían abuelos por el momento. Luego, hicieron lo propio con los Vilatorres. En un momento, Luis se quedó a solas con su hijo y le preguntó algo que lo tenía inquieto desde el día de la pedida de mano.

LUIS: ¿Qué fue lo que viste en tu imaginación?
ALEJANDRO: A Dani, papá, a Dani embarazada y creo que cuando abrí los ojos, la amaba mucho más que antes…
LUIS: Lo bueno de esto es que ahora ya sabes lo que quieres y cuando llegue el día de tener hijos, lo van a enfrentar, ambos, de otra manera.
ALEJANDRO: ¡Si que si, pa!
LUIS: ¿Qué te dijo tu suegra?
ALEJANDRO: (Se ríe) ¡Que nos pusiéramos en campaña para llenarla de nietos!

Padre e hijo rieron complacidos y unos minutos más tarde, Dani y Tamara se unieron a ellos para cenar. Al volver al departamento y estar a solas, Alejandro notó a su prometida cabizbaja.

ALEJANDRO: ¿Qué pasa, novia?
DANIELA: Me había ilusionado.
ALEJANDRO: Ya llegarán, mi amor, no te preocupes. Algo me dice que vamos a tener muchos hijos…
DANIELA: ¿Sabes que tengo la misma sensación?
ALEJANDRO: ¿De verdad? (Se le fue acercando)
DANIELA: (Alzó el cuello para que Ale la besara) Verdad verdadera, como dice mi hermana…

4 comentarios:

  1. JAJAJAJAJ!!!!!!!!!!!

    REBEKO: (Seguía tragando) Máshh felizhh tehh haré con el chamaleossnn dashhltónico… (Todos ríen, inevitablemente)

    ResponderEliminar
  2. Rebeko, es un verdadero desmadre jajjajajajajajaja

    ResponderEliminar
  3. jajajajaajajajjajajjajajajajjajajajajajjajajajjajjajajja q cosas cheee jajajaja el camaleon daltonico ajajajjajaa

    ResponderEliminar