sábado, 9 de febrero de 2013

''Historias Bizarramente Paralelas''_ Episodio 16



La gelatina roja bañaba a todos los que estaban dentro de “Sarandeos” y la pareja próxima a casarse se miraba emocionada por ese secreto que compartían, aunque Alejo aún sentía que su amada Dani dudaba. Sin embargo, eso no los detendría: ni eso ni nada.

La despedida de solteros anónima prosiguió hasta bien entrada la mañana, cuando los únicos dentro del table eran las quintillizas, sus parejas, Maru y Daymar y Rebeko que no dejaban de bailar.
El dueño estaba enloquecido con ellos, los adoraba y no sólo porque Dani y Ale revolucionaron su concurso, sino porque, además, el matrimonio le había animado el resto de la noche, haciendo que nadie dejara de bailar e incluso pagaron varias rondas de bebidas. Era tal la euforia y alegría de la pareja que aún estaba bailando en la pista, bañados de gelatina roja y al ritmo del reggeaton.

DAYMAR: (Cantando y dando palmaditas en las nachas de su marido) ♪♪♪Muévete duro, Rebeko, muévete duro♪♪♪
REBEKO: ¡Qué noche de revienteeeeee!
DAYMAR: Si, viejo, años de no tener una fiestota así, pero síguele moviendo las pompas…
REBEKO: ♪♪♪Muévete duro, Daymar, muévete duro♪♪♪ ♪♪♪Muévete duro, Daymar, muévete duro♪♪♪
DAYMAR: (Entonaba al son de la canción) ♪♪Eso, demuestra quién es el rey del reggeaton, Rebeko, Rebeko♪♪
REBEKO: (Abraza a su esposa y la hace bailar con él) ¿Recuerdas cómo nos conocimos, vieja?
DAYMAR: Si, el baile de fin de curso de la prepa, cuando terminabas de estudiar.
REBEKO: Y una niñita aventada, se metió sin permiso a la fiesta…
DAYMAR: Sí que me aventé, jaja, tenía trece años y ustedes todos de 17 para arriba, jajaja
REBEKO: Y yo te vi y me enamoré y tú andabas detrás de los huesitos de otro (Le hace carita triste)
DAYMAR: Pero después de hablar contigo un ratito ya estaba babeando por usted, don Zavallalta… (Se dieron un tierno besote, muy abrazados)

Los demás presentes observaron la escena y aunque nadie lo dijo, todos pensaron al mismo tiempo que cómo era posible que dos personas tan distintas, pudieran haber construido un matrimonio tan sólido y fuerte. Rebeko y Daymar jamás se habían separado en más de 35 años juntos, se llevaban como perro y gato, pero el amor entre ellos se podía respirar en el aire: ella creía que su marido era el mejor ser humano que existía y si, medio menso, pero un padre increíble y el esposo más dulce y consentidor. Rebeko, por su lado, sabía que su mujer tenía un carácter endemoniado y que era tosca, pero detrás de ese temple duro, habitaba una madre amorosa, generosa, que defendía a su familia como leona y como pareja, Daymar, con rezongos o sin ellos, siempre terminaba por darle el gusto en todo. Simplemente, SE AMABAN.

Alejandro observó la escena entre sus suegros y luego miró a Dani que sonreía ante el mismo espectáculo. El hombre supo, en ese mismo instante que de casarse con su mujer de seda, tendrían un futuro como el de sus suegros y se lo imaginó por completo, sonriendo complacido al pensar que pasaría cada día de su vida junto a Daniela. Ella, como adivinando lo que su novio tenía en la cabeza, lo miró y devolvió la espléndida sonrisa. Este gesto hizo que las dudas en la mente de los dos, se esfumaran absolutamente, eran el uno para el otro y a pesar de no haberlo planeado, pasarían sus vidas unidos y enamorados. Eso sí, ninguno imaginaba lo que se les venía…

El dueño de Sarandeos tenía que cerrar, así que muy a su pesar, le indicó a la pareja ganadora del concurso que ya era hora de retirarse.

DUEÑO: Cada vez que quieran regresar, este lugar estará dispuesto para recibirlos.
ALEJANDRO: Muchas gracias.
DANIELA: Nos vemos más tarde, no se crea que olvidamos que ganamos, jajaja!
DUEÑO: ¡Para nada! (Los mira) Se les ve el amor a ustedes.
DANIELA: ¿Si?
DUEÑO: No tienen idea de las cosas que se pueden ver en este lugar y si algo he aprendido en los años que llevamos en Sarandeos, es a reconocer el amor de verdad, el amor bueno, sano y eso es lo que comparten usted y el caballero.
ALEJANDRO: Mi nombre es Alejandro y mi Cosita hermosa, se llama Daniela.
DANIELA: ¿Su nombre es…?
DUEÑO: Horacio Lobos
ALEJANDRO: Horacio (le ofrece la mano) Es un placer…
HORACIO: Lo mismo digo y ya saben, mi antro es su antro. Me tengo que ir, hay que hacer cuentas y pagarle a los empleados. Los espero en la noche. (Saluda cordialmente y se va)
ALEJANDRO: Ya oíste, Cosita de mi vida, el nuestro es amor de verdad.
DANIELA: ¿Lo dudabas?
ALEJANDRO: Yo no. La de las dudas eras tú, lo se…
DANIELA: ¿Cómo sabes que dudaba?
ALEJANDRO: (La agarra de la cintura) Porque esos ojos no pueden ocultarme nada, niña y como antes en ellos veía duda, ahora veo certeza.
DANIELA: ¿Será bueno que me conozcas así?
ALEJANDRO: Como me conoces tú a mí, Dani y es maravilloso que nuestras miradas se entiendan así…
DANIELA: ¿Entonces, sigue todo en pie?
ALEJANDRO: TODO…
DANIELA: ¡Ese es mi buenorro, caray!

Los tórtolos se besaron con pasión y en eso, Daymar y Rebeko, se les acercaron: pasados de copas y de juerga.

DAYMAR: ¡Ey, hormonas! ¿Se acabó el jolgorio?
DANIELA: Si, mamá, ¿quieres seguirla?
REBEKO: ¡Tenemos un incendio al que asistir, vieja, ámonossss!
DAYMAR: ¡Rebeko está en lo cierto!
ALEJANDRO: Dani, mejor yo llevo a tus papás a su casa y tú vete al departamento.
DANIELA: ¿Quieres pasar el resto del día conmigo?
ALEJANDRO: ¿Tú qué crees?
DANIELA: Que te voy a estar esperando muy dormida.
ALEJANDRO: Pues, mientras sea en nuestra cama, espérame como te de la gana… En todo caso, te despierto…
DANIELA: ¡JÚRALO!
REBEKO: ¿Nos vamoooooooooossssssssss yaaaaaaaaaaaaaaa? Quiero fuegooooo
DAYMAR: (Se espanta) ¿Fuego, dónde? Ahhhhhh!!!!!!!
ALEJANDRO: No, mamá dos, no hay fuego…
DANIELA: Papá, deja de decir esas cosas que asustas a tu mujer, jajaja
REBEKO: (Mira a todos y le ofrece la mano a Daymar) ♪♪Que vengan los bomberos♪♪
DAYMAR: (La toma) ♪♪Que me está mirando♪♪
REBEKO: (Mientras cantaban, se iban hacia la salida bailando) ♪♪Que vengan los bomberos♪♪
DAYMAR: ♪♪Que esto es un incendio♪♪
ALEJANDRO: (Muerto de risa) ¡Qué dúo, mi Dios!
DANIELA: (Sin mirarlo) ¿Te das cuenta que así seremos tú y yo?
ALEJANDRO: Si, lo tengo clarísimo…
DANIELA: ¿No te asustas?
ALEJANDRO: (La mira, la apretuja contra su cuerpo y la besa como sólo él puede besarla, derritiéndola) Si vas a estar conmigo, no. Como dice la canción, “EL MIEDO A TU LADO, ES UN COBARDE”…
DANIELA: Te amo.
REBEKO: (Asomándose por la entrada) ¡Alejoooo, ya ámonossss que se me apaga Daymarrrr!
ALEJANDRO: (Se ríen) Nos vemos en un rato, amor. (Nuevo besote) Yo te amo más… (Se va)

Maru, Alex, las demás quintillizas y sus parejas también salieron y Dani se quedó mirando el antro y pensó irremediablemente en Alejandro…

DANIELA: (Sonriendo) Si, señor, seremos así, Alejo… (Saludó con la mano al asistente del dueño y a Horacio, tomó sus cosas y se fue)

Cuando Ale llegó a su departamento, Daniela estaba dormida. La contempló largamente y se recostó a su lado, abrazándola y con cuidado de no despertarla. Podrían hacer el amor más tarde, pero tenerla así, entre sus brazos, tan hermosa y tan llena de paz, no era tan común y quería disfrutar a pleno de esa intimidad…

No muy lejos de allí, una sombra comenzaba a ceñirse sobre la cabeza de la pareja y aunque ellos lo ignoraban, la vida se les iba a complicar. Andrea Ina, convencía a su padre de dar un paso sin retorno y el viaje a Las Vegas, sería el momento justo en el que los Ina darían un golpe a los Vilatorres, dejándolos knock out, o era eso, al menos, lo que la zorra creía…

4 comentarios:

  1. Maldita Andrea Ina... su madre. Ya siento que la ODIO!!!!!

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  2. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJA Y la odiarás mucho más ajajaja

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  3. Andrea Ina va a ser más odiada que Agustín y Fina en CME y Dionisio e Isadora en AB, JAJJAJAJAJAJAJAJA

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  4. jajajajajajajajaja q cosas no se de donde salio todo esto pero me matan de risa jajajajajaa

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