“Daniela seguía ensimismada en la
declaración inesperada de Alejandro, por lo que no sabía cómo reaccionar.
Daymar, para no perder la costumbre, decía lo primero que le venía a la mente…
DAYMAR: Hija, mi estómago pide a gritos que
lo alimente, ¡así que, contéstale!
DANIELA: (Estaba impactada) ¡No se qué
decirte, Alejo, no me esperaba esto!
ALEJANDRO: (Desilusionado) Está bien, Dani,
no es tu culpa que no sientas lo mismo que yo. No te preocupes. (Mira a Daymar)
Señora, un placer conocerla, con todo y escobazos... (A Dani) Nos vemos el
lunes en la empresa, Cos... Daniela. Buenas noches a las dos... (Sale)
DAYMAR: (Codea a su hija) ¿Y así acaba
todo, babosa? ¿Después que casi le parto las costillas, le arranco la oreja,
que a gritos me lo como vivo y que él se lo aguantó todo, lo vas a dejar ir?
Dani, si no sales en este momento, te llevo a rastras para que le digas que si
quieres ser su novia...
DANIELA: Es que...
DAYMAR: ¡Lo de arrastrarte es muy en
serio!, ¡así que tienes cinco segundos para salir, evitar que el hombre se vaya
y decirle que SI!
DANIELA: (Mira a su mamá) ¡Ya regreso!
(Sale tras Alejo) ¡Ale, espera!
ALEJANDRO: ¿Qué pasó, Dani?
DANIELA: (Se le cuelga del cuello y lo besa
con locura) Si quiero ser tu novia y si te amo, sólo que me sorprendiste.
ALEJANDRO: (Sonriendo, sin creerse lo que
oía) ¿ME AMAS TAMBIÉN?
DANIELA: Te amo con cada pedacito de mi
ser...
DAYMAR: (Salió hasta la puerta) ¿Ya? ¿Ahora
si son novios?
DANIELA: ¡Si, mamá!
ALEJANDRO: ¡Si, suegrita! ¿Puedo besar a mi
novia?
DAYMAR: Eso sonó como tipo boda, pero si,
puedes besar a mi niña
ALEJANDRO: ¿Boda? (A Dani, le habla bajito)
¿Será que tu mamá si me aceptó?
DAYMAR: ¡Te escuché, baboso! Te acepté
solamente, de ahí a que te cases con mi niña, ¡hay un abismo!
DANIELA: ¡Mamá! Ve adentro que en un
segundo vamos nosotros también...
ALEJANDRO: ¿Entrar a tu casa como tu novio,
Dani?
DANIELA: ¿Me vas a besar o qué?
La parejita se besuqueó largamente y
después, Alejandro fue recibido en la casa Zavallalta como el novio oficial de
Daniela. Las demás quinti no estaban y Rebeko lo recibió de muy buen agrado.
Tanto así que lo primero que hizo fue, PRESENTARLE A SUS GATOS...”
DANIELA: (Eran los dos la misma carcajada)
¿Cuánto te tuvo con sus gatos?
ALEJANDRO: No se, amor, habrá sido como una
hora. Después vino tu mamá y nos hizo entrar.
DANIELA: ¡Pensé que Doña Daymar te iba a
espantar ese día!
ALEJANDRO: ¡ME ESPANTÓ! Pero eso no me iba
a hacer rajar, hermosa…
DANIELA: ¡Menos mal que tu amor es fuerte!
ALEJANDRO: ¿El tuyo no?
DANIELA: Uffffffffffffffffffff…
ALEJANDRO: ¿Sabes lo que me provoca ese
UFFFF?
DANIELA: Si, lo se…
ALEJANDRO: ¿Quieres hacer cositas de nuevo?
DANIELA: Siempre, ¿o qué te creías? ¿Qué
tenías la exclusividad de la cachondez?
ALEJANDRO: ¿No la tengo?
DANIELA: NO
ALEJANDRO: ¡Demuéstralo!
DANIELA: (Se le sienta encima y le besuquea
por el cuello) ¿Recuerdas la primera vez que hicimos el amor?
ALEJANDRO: Está grabado e imborrable en mi
memoria, Dani, fue la primera vez que
hice el amor en toda mi vida…
DANIELA: ¿Antes de mi qué hacías con las
mujeres, Alejo? ¿Les dabas clases de tejido?
ALEJANDRO: No. Antes de ti, sólo era sexo y
contigo aprendí a hacer el amor y a tener sexo salvaje con amor y a todo con
amor…
DANIELA: Creo que mejor respuesta a esa
pregunta, NO VA A EXISTIR…
“Eran casi las diez de la noche y en la
empresa sólo quedaba el cuidador que dormía plácidamente en su escritorio y en
la oficina principal, Daniela y Alejandro, discutían vehementemente.
DANIELA: ¿Cómo no te das cuenta, Alejandro?
ALEJANDRO: Exageras, Dani, ya te dije que
estás en un error.
DANIELA: ¡Error mis nachas! Esa tipa quiere
contigo y tú, le coqueteas de lo más campante y en frente de mí.
ALEJANDRO: ¡No es así!
DANIELA: Si lo es. Hoy me quedó más claro
que nunca.
ALEJANDRO: ¿Por qué dices eso, a ver?
DANIELA: Eres un cínico, Alejandro Federico
y si para eso quieres estar conmigo, vete haciendo a la idea que lo nuestro
está terminado. No pienso ser la cornuda del año. (Agarra sus cosas) ¡Hasta
nunca! (Va hasta la puerta, pero Ale la detiene)
ALEJANDRO: Daniela Victoria, por favor,
cálmate. Si no me dices qué te pasa, no tengo manera de arreglar las cosas. Esa
tipa es un clienta y yo no le coqueteo. Además, lo primero que hice cuando las
presenté fue decirle que eras MI NOVIA y prácticamente hablaron ustedes dos. No
entiendo qué hice mal para que me digas que soy un cínico y quieras terminar
conmigo.
DANIELA: ¿Me sueltas?
ALEJANDRO: Si te quedas para que podamos
hablar, si.
DANIELA: ¡Está bien! (Alejo la deja)
ALEJANDRO: Soy todo oídos (Se le acerca)
DANIELA: ¡Mantén tu distancia!
ALEJANDRO: ¡Bueno, ya, niña caprichuda!
Dime qué demonios te pasa
DANIELA: ¿Niña caprichuda?
ALEJANDRO: SI
DANIELA: ¡Eso no mejora mi enojo!
ALEJANDRO: ¿Qué lo mejoraría?
DANIELA: Que me digas que esa tipa no te
gusta
ALEJANDRO: No me gusta
DANIELA: ¡NO TE CREO!
ALEJANDRO: ¡Ay, Daniela, me vas a volver
loco!
DANIELA: ¡Vete al demonio! (Vuelve a ir a
la puerta y abre)
ALEJANDRO: (Va hasta ella y cierra la
puerta con llave) ¡De aquí no sales hasta que entiendas!
DANIELA: Si entiendo perfecto, te gusta esa
mujer y ¿sabes qué? Llévatela a la cama, Alejandro, sácate las ganas…
ALEJANDRO: Yo no le tengo ganas a ella.
DANIELA: ¡No lo parecía esta tarde!
ALEJANDRO: (La agarra de los brazos con
dulzura y la mira directo a los ojos) Dani, esa mujer no me gusta, ni le
coqueteo y si ella se me insinúa, no le hago caso. Te di tu lugar desde el
principio y nunca le di pie para que me tire onda. Mi parte, la cumplí. Ahora
si ella quiere seguirla, es su asunto.
DANIELA: No, porque tú eres mío.
ALEJANDRO: Completamente
DANIELA: Y ella y todas tienen que respetar
mis cosas
ALEJANDRO: ¿Soy una cosa?
DANIELA: Eres MI COSITO
ALEJANDRO: ¡Sin dudas!
DANIELA: (Sonríe y hace pucherito) Perdón,
Ale, pero me sacó ver cómo te hacía caritas.”
Muy buen capitulo!!! por que peleas Daniela Victoria????
ResponderEliminarJajaja, Dani pelea porque le gusta reconciliarse, jAJAJA
ResponderEliminarJajajajaj tienen q respetar mis cosas, soy una cosa ? Eres mi cosito , completamente me matoo ajajajjajajaja
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