De vuelta
en el departamento de Alejo, Rebeko ya había llegado,
traía el mandado de su esposa…
DAYMAR: Venenito, ¿quieres chocolates?
ANDREA: ¿Cómo se que no les va a echar veneno?
REBEKO: ¿Más del que tú tienes? No, niña, mi vieja no es tan mala
ANDREA: Muy gracioso, señor
DAYMAR: Bueno, ¿quieres o no?
ANDREA: Si, ¡por favor! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Aaaa---chuuuuuuu!!!!...
ANDREA: ¿Cómo se que no les va a echar veneno?
REBEKO: ¿Más del que tú tienes? No, niña, mi vieja no es tan mala
ANDREA: Muy gracioso, señor
DAYMAR: Bueno, ¿quieres o no?
ANDREA: Si, ¡por favor! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡Aaaa---chuuuuuuu!!!!...
Daymar le sirvió los chocolates, pero también
puso un poco de laxante del que le había traído su marido. Los laxantes eran
muy efectivos y según decía el paquete, eran casi instantáneos…
DAYMAR: (Le da una taza con chocolates) Aquí
están (Ella empezó a olerlos) ¿Qué te agarró, complejo de perro sabueso? Más
bien, ¡perra!
REBEKO: ¡Eso ya lo es, vieja!
ANDREA: Verifico que no les haya puesto nada raro
DAYMAR: Pues sigue "verificando", Venenito
REBEKO: (Tomó un chocolate con la intención de dárselo a Daymar) Un chocolate para la viejita más bella de todo el mundo
ANDREA: Viejita si, bella jamás (Se come un chocolate)
DAYMAR: Respeta, perrita
REBEKO: Venenito envidioso, ¡JUM!
DAYMAR: (Le dio un chocolate a Rebeko) Uno para el viejo más consentidor
ANDREA: ¡Así vamos a ser Alejo y yo!
REBEKO: ¿Por qué arruinas el momento?
DAYMAR: ¿Qué no ves que es un momento entre nosotros dos?
ANDREA: Si, claro (Hace una pausa) ¡Ya vuelvo! (Sale corriendo al baño)
REBEKO: ¡Eso sí que fue efectivo!
DAYMAR: Hoy se la pasará todo el día encerrada en el baño, vas a ver
REBEKO: Ojala y no sólo fuera hoy sino todos los días. ¡Chócalas, vieja!
DAYMAR: Mejor un besito con chocolate
REBEKO: ¡¡¡Siiiiii!!!
REBEKO: ¡Eso ya lo es, vieja!
ANDREA: Verifico que no les haya puesto nada raro
DAYMAR: Pues sigue "verificando", Venenito
REBEKO: (Tomó un chocolate con la intención de dárselo a Daymar) Un chocolate para la viejita más bella de todo el mundo
ANDREA: Viejita si, bella jamás (Se come un chocolate)
DAYMAR: Respeta, perrita
REBEKO: Venenito envidioso, ¡JUM!
DAYMAR: (Le dio un chocolate a Rebeko) Uno para el viejo más consentidor
ANDREA: ¡Así vamos a ser Alejo y yo!
REBEKO: ¿Por qué arruinas el momento?
DAYMAR: ¿Qué no ves que es un momento entre nosotros dos?
ANDREA: Si, claro (Hace una pausa) ¡Ya vuelvo! (Sale corriendo al baño)
REBEKO: ¡Eso sí que fue efectivo!
DAYMAR: Hoy se la pasará todo el día encerrada en el baño, vas a ver
REBEKO: Ojala y no sólo fuera hoy sino todos los días. ¡Chócalas, vieja!
DAYMAR: Mejor un besito con chocolate
REBEKO: ¡¡¡Siiiiii!!!
La primera falsa alarma de Daniela y
Alejandro, fue como a los tres meses de estar de novios: una noche arrebatada
con la lujuria a flor de piel y un retraso de demasiados días…
“Daniela
salió del baño y Alejo esperaba saber qué onda.
ALEJANDRO:
¿Estás o no estás?
DANIELA:
No se, sólo hice lo que hay que hacer y salí a esperar que pasen los cinco
minutos…
ALEJANDRO:
(La agarra de la mano, por más que intentaba, no podía descifrar lo que sentía
ella) Bueno, Cosita, tranquila. Será lo que tenga que ser...
DANIELA:
Es muy fácil para ti...
ALEJANDRO:
No es ni más fácil, ni más difícil, estamos juntos en esto, Dani, así que es
igual para los dos…
DANIELA:
¿Qué hago si estoy embarazada?
ALEJANDRO:
¿Qué quieres que HAGAMOS? Amor, se que es tu cuerpo, pero si hay bebé, es
porque yo también hice mi parte, ¿no?
DANIELA:
Claro que hiciste tu parte y la hiciste tan bien que ni preservativo te
pusiste...
ALEJANDRO:
(Se ríe recordando) Si, es cierto...
DANIELA:
No te rías que ahora las consecuencias son graves
ALEJANDRO:
(Se pone serio, pero se le escapaba la sonrisita) Muy graves, GRAVÍSIMAS...
Imagina que estás embarazada y que sale niña... Mi hija igualita a su madre de hermosa,
¿cómo le espanto los pretendientes?
DANIELA:
(Se ríe) No seas menso...
ALEJANDRO:
¿Menso? No, amor, piénsalo. ¿Qué tal si tenemos una Danielita toda preciosa,
con esos ojazos verdes y esa sonrisa? Me va a volver loco con la catarata de
novios...
DANIELA:
No seas exagerado, mi papá no se volvió loco, ¿por qué tú si? Pero, ¿de qué
estoy hablando, Ale? No estamos preparados para un hijo, ¡Dios! ¿Por qué no te
habrás cuidado?
ALEJANDRO:
(La toma de la cintura, aferrando ambos cuerpos) Porque no quería nada entre
nosotros, quería sentirte por completo al hacerte el amor y tú, niña, estuviste
de acuerdo... ¿Se te olvidó? (Le besó el cuello)
DANIELA:
¿Yo estuve de acuerdo?
ALEJANDRO:
Si, mi amor (Intensificaba los besos en el cuello y los iba subiendo por los
oídos) Me dijiste que si y que ibas a empezar a tomar anticonceptivos para que
pudiéramos dejar de usar preservativo... Por cierto, ¿cómo va eso? (La
acariciaba en la espalda)
DANIELA:
Mmm... Ahí va, no te preocupes (Ale para) No pares...
ALEJANDRO:
(Mete la mano por dentro de la blusa y le desprende el broche del sujetador) Te
amo y si estás embarazada, seremos padres, Dani y si no lo estás...
DANIELA:
Si no lo estoy, vamos a seguir igual (Le quita la camisa de un tirón)
ALEJANDRO:
Es la primeraaa---aaa-aaaa (Dani le había metido la mano en el pantalón) vez
(traga saliva) que me toca pensar en tener un hijo... (La besa y le va
desabrochando los jeans)
DANIELA:
No pienses, que cuando piensas, hablas mucho (Lo tocaba como a él le gustaba) Y
prefiero no hablar en este momento...
ALEJANDRO:
Quiero que sepas algo, Cosita...
DANIELA:
(Lo seguía tocando) ¿Qué? (Le desabrocha el pantalón y baja un poco los
interiores)
ALEJANDRO:
(Mientras le hablaba, la iba llevando a la cama y le quitaba los pantalones)
Que si algún día tengo un hijo, quiero que sea contigo... (Le quita los jeans y
se acomoda entre las piernas de Dani)”
DANIELA:
¿Te imaginas qué hubiera pasado si estaba embarazada?
ALEJANDRO:
Tendríamos un bebé de, ¿dos meses?
DANIELA:
Un poco más, tres meses, más o menos…
ALEJANDRO:
Va a ser hermoso cuando eso pase de verdad…
DANIELA:
¿Lo crees?
ALEJANDRO:
Lo se… Y ya va a llegar, mi amor, un día tendremos una Danielita corriendo por
nuestra casa y escapándose de tu mamá, vas a ver…
DANIELA:
Te amo, Ale y quiero que podamos proyectar esa vida y empezar a vivirla…
ALEJANDRO:
Muero por eso… (Se queda pensativo) Dani, ¿quieres que hagamos un bebé?
DANIELA:
¿Qué?
ALEJANDRO:
Lo que oyes, ¿quieres que intentemos tener un hijo?
DANIELA:
¿Ahora?
ALEJANDRO:
Ahora mismo… (Se miran)
DANIELA:
(Le sonríe) ¿Estamos locos o qué?
ALEJANDRO:
Estamos enamorados y tenemos fe en nuestro amor… ¡Si, LOCOS DE REMATE! ¿Qué
dices?
DANIELA:
Estaba pensando en eso, Alejo, en buscar un embarazo… Aunque hace sólo unos
días que nos casamos, no se, siento este deseo inmenso de ser mamá de tus
hijos.
ALEJANDRO:
Es que lo que está sucediendo nos lleva a los extremos. (Se vuelven a mirar) ¿Entonces?
DANIELA:
(Reflexiona) Esperemos que lo de aquella se termine y vemos, no hay que tomar
decisiones tan importantes cuando las pasiones nos tienen a su merced.
ALEJANDRO:
¡Cuánta sabiduría! Y si, puede que estés en lo cierto, amor… (Le guiña el ojo) ¿Entrenamos?
DANIELA:
Esa idea es exactamente igual a la que pasaba por mi mente…
La
noche encontró al matrimonio entregado por completo a sus deseos y aunque no
hubiera hijo en puerta, la unión entre Daniela y Alejandro, se fortalecía más
con cada caricia y cada beso… Andrea Ina no podría con ellos, definitivamente.
Ah,
por si alguno no anda avispado, obviamente el resultado de la prueba de embarazo,
fue NEGATIVO…
Excelente capitulo!!!
ResponderEliminarJaajajja, AVISPADOS! Jjaajajjaja
ResponderEliminarJajajajaja genial jajjajaja
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