sábado, 16 de marzo de 2013

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 42



“Daniela intentaba que sus celos no arruinaran la hermosa relación que tenía con su novio y al decir la verdad de lo que sentía, encontró en Alejo comprensión y empatía.

ALEJANDRO: (Le da un piquito en el puchero) Amor, ya, entiendo los celos porque a mí me da mucha rabia ver como los tipos voltean a verte, pero no por eso me enojo contigo y además, Daniela, a la única a la que le tengo ganas, es a ti y lo sabes. Si no hemos hecho el amor todavía no es porque yo no quiera sino porque tú no estás segura de mí.
DANIELA: ¿Es un reproche?
ALEJANDRO: Sabes que no. Sólo quería poner las cartas sobre la mesa, porque estas escenas de celos, me purgan.
DANIELA: ¡Tienes razón, Ale, lo siento!
ALEJANDRO: ¿Me das un beso?
DANIELA: Si, bobo… (Se besan muy cachondos)
ALEJANDRO: Dani, espera un poco…
DANIELA: ¿Qué pasa?
ALEJANDRO: Es que tú me besas así y mi cuerpo reacciona.
DANIELA: ¿Me vas a seguir esperando?
ALEJANDRO: Siempre, pero ten piedad de mí y bésame más tranquilita, hermosa, porque después vivo bajo el agua helada y ni así se me bajan las ganas ni nada.
DANIELA: ¿De verdad me vas a esperar?
ALEJANDRO: Claro. Para hacer el amor se necesitan dos personas que se amen y yo quiero hacer el amor. Eso sólo es contigo, por lo tanto, esperaré hasta que entiendas que mis sentimientos por ti son tan verdaderos como los tuyos por mí.
DANIELA: (Lo mira y puede sentirlo completamente honesto) ¡Gracias por entenderme, amor! (Lo besa más cachondamente que antes)
ALEJANDRO: Dani, por favor…
DANIELA: (Le quita el saco y lo agarra de la corbata) Quiero que me hagas el amor aquí y ahora…
ALEJANDRO: ¿Si? (Dani lo estaba tocando y abriéndole la camisa)
DANIELA: Si, hermoso, ya…
ALEJANDRO: (Tragó saliva) Puedo esperar, Cosita…
DANIELA: Tú quizás si puedas esperar, pero yo ya no…”

ALEJANDRO: Amé cuando me dijiste eso…
DANIELA: Yo amé lo que me hiciste arriba de tu escritorio…
ALEJANDRO: ¿Quieres volver al pasado?
DANIELA: Mejor, vivamos el presente, amor y hazme lo que quieras, pero en la cama
ALEJANDRO: (Le sonríe y la carga) En la cama y en el piso y en la mesa…
DANIELA: En la ducha, en la escalera, en la oficina de Beltrán…
LOS DOS: ¡En el escritorio de aquella!

La pareja se fue al dormitorio y se entregó a sus fiebres de nuevo. Las horas seguían su marcha y cada segundo juntos, contaba…

En el departamento, completamente brotada por su alergia a los gatos, Andrea quería saber dónde andaba Alejandro.

DAYMAR: Debe estar con sus padres.
REBEKO: Eso mismo
ANDREA: ¿No será que anda con Daniela?
DAYMAR: ¡Claro que no! Esa muchachita lo mandó al cuerno
ANDREA: ¡No le creo, vieja fea!
DAYMAR: ¿Y tú eres miss universo, Venenito?
ANDREA: Voy a llamar a Daniela para que venga aquí y así compruebo que no esté con mi futuro esposo.
DAYMAR: ¡Llama a quien quieras, Anaconda! Ni que fuera mi asunto. (A su marido) Y tú, ve a comprar lo que te dije.
REBEKO: ¿Qué?
DAYMAR: Te dejé la lista en la cocina, Rebeko…
REBEKO: ¡No la vi!
DAYMAR: Vamos que te hago una nueva…

Llegan a la cocina y Daymar nota que Andrea los vigila con desconfianza. Toma una hoja y le anota las compras a su marido.

DAYMAR: Ve, viejo y ¡NO TE TARDES!
REBEKO: Si, viejita bella… (Mira la nota, le sonríe a su esposa y sale)

La nota decía: “Llama a Alex y dile que Venenito quiere contactarse con Daniela para verla y corroborar que ella no esté con Alejo. A ver qué se les ocurre”…
Ahhhh, trae unos ricos chocolates para mí y unos laxantes para la Cobra. Te amo, viejito”

Alex estaba entredormida en brazos de Dante. Su celular la despertó y lo que le dijo su papá, terminó por espabilarla. Acto seguido llamó a su hermana y entre las dos, idearon un buen plan de escape…

Una hora más tarde, Daniela se encontraba con Andrea en un bar no muy lejos del departamento.

ANDREA: (Viéndola llegar, le habla con cinismo) Hola, Danielita…
DANIELA: ¿Qué quieres, víbora?
ANDREA: Comprobar que mi prometido no esté contigo.
DANIELA: (La mira con ganas de dejarla calva) Ese pendejo puede hacer lo que sea, MENOS, acercarse a mí. Lo que no entiendo es que si me dejó para estar contigo, ¿por qué me iba a buscar?
ANDREA: Siéntate y hablemos.
DANIELA: ¿Hablar nosotras y como de qué o qué?
ANDREA: De negocios
DANIELA: No te entiendo. Ya tienes a tu adorado tormento y se va a casar contigo, mustia, ¿qué podrías tener como para negociar conmigo?
ANDREA: ¿Nada verdad? Ya lo tengo todo.
DANIELA: (La mira con asco) Si, lo tienes todo. Especialmente esa araña tamaño familiar que te baila en el nido de chichicuilotes que tienes por cabello… (Se fue)
ANDREA: (Se tanteaba la cabeza y sintió a la bicha) ¡¡Ahhhh, ahahhhh, AHHHHHHH!!! ¡Quítenmela, QUÍTENMELAAAAAA!!

Muerta de risa, Alex se metió a carro y Dante arrancó.

ALEX: A esa araña, la mandó Dios, Dante…
DANTE: (También reía) Hubiera querido ver eso.
ALEX: Pues la próxima vez, el doctor podría estar ahí CASUALMENTE…
DANTE: (Detiene el carro y la besa muy hot) Me encanta esa actitud que tienes hacia la vida. Me hechizas, Alex…
ALEX: Y tú a mí, Dante, me tienes toda loquita por ti…
DANTE: Si no quisieras ir despacio, te juro que ya estaría pidiéndote que vivas conmigo…
ALEX: (Lo miró y hablaba en serio) ¿Estás loco?
DANTE: Si, completamente loco y por usted, Maestra Zavallalta… La vida es hoy, Alex…

Un terrible golpe al carro, hizo que la nube de algodón se abriera y la pareja se quedara perpleja ante la cara de rabia de un Mariano que los observaba iracundo.


3 comentarios:

  1. Ha de ser padre tener una hermana gemela...
    Ahora imagínate quinti ha de ser super... Bonito Capitulo!!!

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  2. Jajajja... CINCO MARUS??? No, el mundo no está preparado para eso! Jajjaja

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