“Daniela intentaba que sus celos no
arruinaran la hermosa relación que tenía con su novio y al decir la verdad de
lo que sentía, encontró en Alejo comprensión y empatía.
ALEJANDRO: (Le da un piquito en el puchero)
Amor, ya, entiendo los celos porque a mí me da mucha rabia ver como los tipos
voltean a verte, pero no por eso me enojo contigo y además, Daniela, a la única
a la que le tengo ganas, es a ti y lo sabes. Si no hemos hecho el amor todavía
no es porque yo no quiera sino porque tú no estás segura de mí.
DANIELA: ¿Es un reproche?
ALEJANDRO: Sabes que no. Sólo quería poner
las cartas sobre la mesa, porque estas escenas de celos, me purgan.
DANIELA: ¡Tienes razón, Ale, lo siento!
ALEJANDRO: ¿Me das un beso?
DANIELA: Si, bobo… (Se besan muy cachondos)
ALEJANDRO: Dani, espera un poco…
DANIELA: ¿Qué pasa?
ALEJANDRO: Es que tú me besas así y mi
cuerpo reacciona.
DANIELA: ¿Me vas a seguir esperando?
ALEJANDRO: Siempre, pero ten piedad de mí y
bésame más tranquilita, hermosa, porque después vivo bajo el agua helada y ni
así se me bajan las ganas ni nada.
DANIELA: ¿De verdad me vas a esperar?
ALEJANDRO: Claro. Para hacer el amor se
necesitan dos personas que se amen y yo quiero hacer el amor. Eso sólo es
contigo, por lo tanto, esperaré hasta que entiendas que mis sentimientos por ti
son tan verdaderos como los tuyos por mí.
DANIELA: (Lo mira y puede sentirlo
completamente honesto) ¡Gracias por entenderme, amor! (Lo besa más
cachondamente que antes)
ALEJANDRO: Dani, por favor…
DANIELA: (Le quita el saco y lo agarra de
la corbata) Quiero que me hagas el amor aquí y ahora…
ALEJANDRO: ¿Si? (Dani lo estaba tocando y
abriéndole la camisa)
DANIELA: Si, hermoso, ya…
ALEJANDRO: (Tragó saliva) Puedo esperar,
Cosita…
DANIELA: Tú quizás si puedas esperar, pero
yo ya no…”
ALEJANDRO: Amé cuando me dijiste eso…
DANIELA: Yo amé lo que me hiciste arriba de
tu escritorio…
ALEJANDRO: ¿Quieres volver al pasado?
DANIELA: Mejor, vivamos el presente, amor y
hazme lo que quieras, pero en la cama
ALEJANDRO: (Le sonríe y la carga) En la
cama y en el piso y en la mesa…
DANIELA: En la ducha, en la escalera, en la
oficina de Beltrán…
LOS DOS: ¡En el escritorio de aquella!
La pareja se fue al dormitorio y se entregó
a sus fiebres de nuevo. Las horas seguían su marcha y cada segundo juntos,
contaba…
En el departamento, completamente brotada
por su alergia a los gatos, Andrea quería saber dónde andaba Alejandro.
DAYMAR: Debe estar con sus padres.
REBEKO: Eso mismo
REBEKO: Eso mismo
ANDREA: ¿No será que anda con Daniela?
DAYMAR: ¡Claro que no! Esa muchachita lo
mandó al cuerno
ANDREA: ¡No le creo, vieja fea!
DAYMAR: ¿Y tú eres miss universo, Venenito?
DAYMAR: ¿Y tú eres miss universo, Venenito?
ANDREA: Voy a llamar a Daniela para que
venga aquí y así compruebo que no esté con mi futuro esposo.
DAYMAR: ¡Llama a quien quieras, Anaconda! Ni que fuera mi asunto. (A su marido) Y tú, ve a comprar lo que te dije.
REBEKO: ¿Qué?
DAYMAR: Te dejé la lista en la cocina, Rebeko…
DAYMAR: ¡Llama a quien quieras, Anaconda! Ni que fuera mi asunto. (A su marido) Y tú, ve a comprar lo que te dije.
REBEKO: ¿Qué?
DAYMAR: Te dejé la lista en la cocina, Rebeko…
REBEKO: ¡No la vi!
DAYMAR: Vamos que te hago una nueva…
Llegan a la cocina y Daymar nota que Andrea
los vigila con desconfianza. Toma una hoja y le anota las compras a su marido.
DAYMAR: Ve, viejo y ¡NO TE TARDES!
REBEKO: Si, viejita bella… (Mira la nota,
le sonríe a su esposa y sale)
La nota decía: “Llama a Alex y dile que
Venenito quiere contactarse con Daniela para verla y corroborar que ella no
esté con Alejo. A ver qué se les ocurre”…
Ahhhh, trae unos ricos chocolates para
mí y unos laxantes para la Cobra. Te amo, viejito”
Alex estaba entredormida en brazos de
Dante. Su celular la despertó y lo que le dijo su papá, terminó por
espabilarla. Acto seguido llamó a su hermana y entre las dos, idearon un buen
plan de escape…
Una hora más tarde, Daniela se
encontraba con Andrea en un bar no muy lejos del departamento.
ANDREA: (Viéndola llegar, le habla con
cinismo) Hola, Danielita…
DANIELA: ¿Qué quieres, víbora?
ANDREA: Comprobar que mi prometido no
esté contigo.
DANIELA: (La mira con ganas de dejarla
calva) Ese pendejo puede hacer lo que sea, MENOS, acercarse a mí. Lo que no
entiendo es que si me dejó para estar contigo, ¿por qué me iba a buscar?
ANDREA: Siéntate y hablemos.
DANIELA: ¿Hablar nosotras y como de qué
o qué?
ANDREA: De negocios
DANIELA: No te entiendo. Ya tienes a tu
adorado tormento y se va a casar contigo, mustia, ¿qué podrías tener como para
negociar conmigo?
ANDREA: ¿Nada verdad? Ya lo tengo todo.
DANIELA: (La mira con asco) Si, lo
tienes todo. Especialmente esa araña tamaño familiar que te baila en el nido de
chichicuilotes que tienes por cabello… (Se fue)
ANDREA: (Se tanteaba la cabeza y sintió
a la bicha) ¡¡Ahhhh, ahahhhh, AHHHHHHH!!! ¡Quítenmela, QUÍTENMELAAAAAA!!
Muerta de risa, Alex se metió a carro y
Dante arrancó.
ALEX: A esa araña, la mandó Dios, Dante…
DANTE: (También reía) Hubiera querido
ver eso.
ALEX: Pues la próxima vez, el doctor
podría estar ahí CASUALMENTE…
DANTE: (Detiene el carro y la besa muy
hot) Me encanta esa actitud que tienes hacia la vida. Me hechizas, Alex…
ALEX: Y tú a mí, Dante, me tienes toda
loquita por ti…
DANTE: Si no quisieras ir despacio, te
juro que ya estaría pidiéndote que vivas conmigo…
ALEX: (Lo miró y hablaba en serio)
¿Estás loco?
DANTE: Si, completamente loco y por
usted, Maestra Zavallalta… La vida es hoy, Alex…
Un terrible golpe al carro, hizo que la
nube de algodón se abriera y la pareja se quedara perpleja ante la cara de
rabia de un Mariano que los observaba iracundo.
Ha de ser padre tener una hermana gemela...
ResponderEliminarAhora imagínate quinti ha de ser super... Bonito Capitulo!!!
Jajajja... CINCO MARUS??? No, el mundo no está preparado para eso! Jajjaja
ResponderEliminarJajajajjajajja genial el capi jajajajaja
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