viernes, 8 de marzo de 2013

'''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 39


El matrimonio Vilatorres – Zavallalta, seguía recordando los primeros momentos juntos, cuando el amor era una utopía que ninguno de los creía que fuera a hacerse realidad. La memoria los llevó a ese resto bar, donde por obra, gracia y perspicacia de Maru, terminaron cenando solos y platicando de sus vidas.
ALEJANDRO: Esa noche ya sabía que estaba enamorado de ti y escucharte hablar y verte sonreír, ufff, ESTABA TODO TARUGO POR TI…
DANIELA: También me encantabas, pero tu fama te precedía, Cosito, así que no quise ser una más en tu lista, por eso no te daba pie.
ALEJANDRO: ¿Qué te hizo cambiar de opinión, Dani? ¿Qué cambió tu actitud hacia mí?
DANIELA: Tú. Llegó un punto donde me mirabas de una manera tan especial que ya no pude resistirme a lo que sentía.
ALEJANDRO: ¿Nuestro primer beso?
DANIELA: Exacto, esa vez tus ojos me llenaron de paz y de ganas de comerte la boca…
ALEJANDRO: Pero te besé yo a ti. Te robé ese beso
DANIELA: Lo se, no lo niego, Cosito. Yo moría porque me besaras así, como lo hiciste, fue mágico, sublime, perfecto. Como cada uno de tus besos.
ALEJANDRO: Ese primer beso… ¿Sabes que desde aquella vez nunca volví a besar otra boca? Después de tus labios, mi vida cambió por completo y no pude ni quise desear la boca de nadie más.
DANIELA: ¿No? Pudiste haberlo hecho, no había compromisos entre nosotros entonces…
ALEJANDRO: Ya lo se, no me nacía besar a otra. ¿Tú si anduviste con alguien más?
DANIELA: No, Ale, me pasó igual. Ese primer beso me marcó absolutamente y nunca (beso) quiero (súper beso) volver (mega beso) a besar a nadie que no seas tú…
Alejo la abraza y se besan intensamente, recordando la primera vez que sus labios hicieron contacto:
“Al salir de la empresa, Ale le ofreció a Daniela llevarla a su casa, ya que ella no tenía el auto aquel día. Fueron al estacionamiento y él se apresuró a abrirle la puerta del lado del acompañante. Ambas manos llegaron a la manija y al tocarse, sus miradas se encontraron…
Como preso de un arrebato que no pudo ni quiso controlar, Alejandro tomó con firmeza a Dani de la cintura y la acercó hacia sí y sin dejar de mirarla fijamente a los ojos, la besó con suavidad y pasión. Su boca apresó la de ella quien sólo demoró un instante en dejarse llevar por el mismo deseo de sentirse saboreada. Ale, envuelto en esa maravillosa sensación, fue abrazándola y dejándola bien pegada a su cuerpo. Dani, le tomó el rostro y lo acariciaba con dulzura y luego, apoyó sus brazos en los hombros de su jefe que al sentirla tan rendida a ese beso como lo estaba él, intensificó la fusión de las bocas. El tiempo parecía no pasar y ninguno pensaba en eso, sólo se concentraban en dejar que sus cuerpos se llenaran de esa sensación tan abrumadora y exquisita. La respiración se les entrecortaba y apenas si respiraban, pero sin despegarse, sin cortar la unión y a cada minuto más abrazados y completamente fundidos a quien los acompañaba en ese instante único que les marcaría el resto de sus vidas.
ALEJANDRO: (Apenas separando la boca, aun rozando los labios de Dani) Me tiemblan las piernas… (Le da un pico intenso)
DANIELA: (Sin soltarlo) A mí me tiembla todo… (Le acerca la boca de nuevo)
ALEJANDRO: (La besa más) Este beso me quemaba, Daniela, tú me quemas…
DANIELA: Y tú a mí, Alejandro, soñaba con que me besaras, pero esto es mucho más…
ALEJANDRO: ¿Por qué tengo esta sensación que lo eres todo? (Otro besote)
DANIELA: No se (besito) por qué, pero (beso) tengo la misma sensación… (Mega besote)
Se quedaron un largo rato ahí, disfrutando y devorando la boca deseada y soñada…”
Dante estaba terminando de corregir unos trabajos de sus alumnos, cuando el timbre lo trajo a tierra. Dejó su café a un lado y fue a abrir. La sonrisa transparente del maestro afloró por completo cuando vio que quien esperaba que le abrieran era Alex.
ALEX: (Igual de sonriente) Me dijeron que aquí vive un médico… ¿Será que lo puedo ver?
DANTE: (La agarra y la atrae) Lo tienes enfrente, maestra…
ALEX: ¿Eres el médico? Y yo que creí que eras docente, ¡qué bárbaro! ¿Qué le enseñas a tus alumnos?
DANTE: (Se ríe) A juzgar por las notas de los trabajos que corregía recién, ¡NADA!
ALEX: Habrás que denunciarlo a las autoridades escolares, doctor…
DANTE: (La besa) Hazme lo que quieras… (La vuelve a besar) ¿Pasas?
ALEX: ¡Obviamente! (Lo mira con mucha provocación) Vine para que el doctor me revise…
DANTE: (Entran y cierra la puerta) ¡Me encanta tu idea! Ven, bonita, que quiero besarte y mucho más…
ALEX: Antes de eso, quiero darte las gracias.
DANTE: ¿Por?
ALEX: Mi mamá me contó lo que hiciste anoche. Mi hermana y Alejo necesitan toda la ayuda que podamos darles, En serio, Dante muchas gracias.
DANTE: Ya te dije que Ale y yo somos hermanos y siempre lo voy a ayudar en lo que sea. ¿Tu mamá te dijo algo más?
ALEX: No, ¿por?
DANTE: Me preguntó si yo era quien “le revoloteaba a su Alex”. Le dije que si y me dijo que yo le gustaba.
ALEX: A quien le gustas, Dante, es a mí…
DANTE: ¿Ah, si? (Ella asiente) ¿A VER?
Andrea estaba en su habitación, llegó tan cansada que se dio una ducha y se acostó a dormir. Daymar y Rebeko la querían seguir molestando, así que esperaron a que se durmiera para continuar torturándola. El matrimonio entró con mucho cuidado a la recámara de Andrea y verla tan dormida, le dio una gran idea a "la nana". Metieron todos los gatos a la alcoba y volvieron a salir. Esperaron un tiempo prudente para continuar
DAYMAR: (Gritando) ¡¡¡¡REBEKOOOO!!!! ¿¿¿DÓNDE ESTÁN LOS GATOS???
REBEKO: (Saliendo del baño) ¿No estaban aquí?
DAYMAR: ¿Tú los ves? ¡Pues yo no!
Andrea, con tanto grito de parte de Doña Daymar, se despertó y su sorpresa fue ver a Batman, lamiéndole el rostro...
ANDREA: (Desde la habitación, empezó a gritar) ¡AHHHHHHHHHHHH!
DAYMAR: ¡Cállate, Veneno!
ANDREA: ¡¡¡SUS MALDITOS GATOS!!!
REBEKO: (Riéndose) ¡Esto es genial!
DAYMAR: Se va a poner mejor (Gritando) ¿Qué haces con nuestros gatos, veneno?
ANDREA: (Intentaba abrir la puerta) ¡Vieja Maldita! ¡¡¡¡¡¡¡ÁBRAME!!!!!!!!!!!
REBEKO: ¡Eso es por haber dejado caer a mi Batman!
DAYMAR: Y más te vale que cuando te abra, no haya ningún gato herido
ANDREA: ¡¡ARPÍA!!
DAYMAR: ¡¡ANACONDA!!
ANDREA: ¡¡ASQUEROSA!!
REBEKO: ¡¡TUCÁN!!
DAYMAR: (Lo mira) ¿Tucán, Rebeko? ¿Qué clase de insulto es ese?
REBEKO: Es un insulto clase "alada"... ¡Ashhh! Nomás decía...

3 comentarios:

  1. Jajajaja, me mató Dante, JAJAJAJAJAJ!!!

    ALEX: ¿Eres el médico? Y yo que creí que eras docente, ¡qué bárbaro! ¿Qué le enseñas a tus alumnos?
    DANTE: (Se ríe) A juzgar por las notas de los trabajos que corregía recién, ¡NADA!

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  2. Reko y Daymar haciendo le la vida de cuadritos a la Venenito

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  3. Jajjajajaj tucan ajjajajajaja q cosas los alumnos de dante no aprenden ajajja

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