domingo, 21 de abril de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 70


Los siguientes meses pasaron tranquilamente y una semana antes de la boda de Diana y Federico, Daniela y Alejandro tuvieron cita nuevamente con el obstetra, el tercer ultrasonido había llegado y, tal vez, en esta ocasión, el bebé permitiría ver qué sería, si un Alejeriquito o una Danielita. La doctora Silvia Monterde estaba demorada y los futuros padres, hablaban de trabajo, ya que la empresa iba de maravillas, pero eso generaba algunos inconvenientes personales, porque ninguno de los dos aprendía a dejar el trabajo, fuera de la pareja.

DANIELA: Sigo sin estar de acuerdo, Alejandro, esa campaña debe hacerse como ya te lo dije.
ALEJANDRO: Y yo sigo tratando de hacerte entender que el presupuesto no nos da para semejante producción, Daniela. Somos una gráfica, no publicistas y si apruebo esa cantidad de capital para ese proyecto, tengo que dejar en pausa otras tres que si tienen que ver con lo que hace la empresa.
DANIELA: ¿O sea que innovar está mal?
ALEJANDRO: ¡Está perfecto! Pero ubícate dentro de los parámetros que corresponden…
DANIELA: ¿Así que lo que soy es una desubicada?
ALEJANDRO: (Se ríe) Para esta cuestión, lo que estás es, desorbitada.
DANIELA: ¡Contigo no se puede!
ALEJANDRO: (Le hace un gesto para hacerla reír, pero ella no lo nota) ¡Ay, si! Habló la reina de la cordura y la estampa…
DANIELA: ¡No empieces!
ALEJANDRO: (Vuelve a buscar una risa de su esposa sin que ella se percate) ¡No me provoques!
DANIELA: ¡Eres un, ERES UN…!
ALEJANDRO: Soy un ¿qué? (La mira y le hace muecas)
DANIELA: (Por fin, se da cuenta de lo que Alejo hace y no puede evitar reírse) ¡Ya! ¡Así no me puedo enojar contigo!
ALEJANDRO: ¡No te enojes y dame besos! (Dani se cruza de brazos y se pone seria) Cosita, por favor, venimos a ver a Danielita, las cosas del trabajo están fuera de sitio…
DANIELA: Eso es cierto…
ALEJANDRO: ¿Mi beso? (Le pone trompita)
DANIELA: (Le da un pico) Ahí tienes tu beso…
ALEJANDRO: ¡Ash! Eso es una miseria, quiero más…
DANIELA: (Finge enojo) ¿Me estás llamando miserable?
ALEJANDRO: Si, me mezquinas esa boquita hermosa que me pone todo cachondo…
DANIELA: ¿Y qué no te pone cachondo a ti, Alejandro?
ALEJANDRO: Mmmmm… ¡Ya qué! Venga mi besote…

Mientras la pareja se daba un súper beso, entró la doctora Monterde.

DRA. MONTERDE: Buenos días, papás…
DANIELA: Hola, doctora, buen día.
ALEJANDRO: (Se pone de pie y saluda) ¿Cómo ha estado?
DRA. MONTERDE: Muy bien, muchas gracias, tome asiento, papá, por favor… ¿Cómo viene ese embarazo, Dani? ¿Las últimas semanas cómo han sido?
DANIELA: Perfectas, ya sin malestares, por el contrario, cada día me siento más enérgica. Lo único es que tengo muchísimo apetito y es constante.
DRA. MONTERDE: Es normal, mamá, no te preocupes.
DANIELA: Pero voy a terminar con cuarenta kilos de más…
DRA. MONTERDE: Podrías hacer algún deporte, algo como natación para que puedas comer lo que el embarazo te exija sin generar sobrepeso, que no es bueno.
DANIELA: ¿No será peligroso?
ALEJANDRO: Debe haber lugares que tengan clases o impartan natación para mujeres embarazadas, ¿no?
DRA. MONTERDE: En efecto, los hay y después del ultrasonido, si me aguardan, les busco unas direcciones que tengo en mi otro consultorio.
DANIELA: ¡Gracias!
ALEJANDRO: ¿Cree que yo pueda participar en esas clases?
DRA. MONTERDE: (Sonríe) Veo que eres un papá muy comprometido, Alejandro, ¡te  felicito!
DANIELA: Es un consentidor, no me puedo quejar.
ALEJANDRO: ¡Claro que lo soy! Nada es más importante que mis Danielas…
DRA. MONTERDE: (Se ríe) ¿Insistes con que es niña?
ALEJANDRO: Es niña y hoy, mi hija, me va a dar la razón…
DRA. MONTERDE: ¿Les parece si lo comprobamos? Quizás tengamos suerte y se deje descubrir…
DANIELA: Por supuesto… (Dani se puso de pie y se fue detrás del biombo para poder ponerse la vestimenta adecuada)
ALEJANDRO: ¿Te ayudo, Cosita?
DANIELA: No, Ale, estoy bien, gracias…
ALEJANDRO: ¿Cómo salieron los estudios, doc?
DRA. MONTERDE: Tranquilo, Alejandro, tu bebé y tu esposa están perfectamente.
DANIELA: (Asomándose por el biombo) ¡Alejo, ya no seas ansioso!
ALEJANDRO: ¡Ya qué!
DRA. MONTERDE: (Se ríe) Perdón, ¿puedo hacerte unas preguntas para corroborar el registro? (Mira a Ale) Me refiero a Daniela. (Él asiente y ambos sonríen)
DANIELA: Si, dígame.
DRA. MONTERDE: ¿Edad?
DANIELA: 27 años.
DRA. MONTERDE: Eso está bien. ¿Primer embarazo?
DANIELA: Si.
DRA. MONTERDE: Correcto. (Revisa la historia clínica de Daniela) ¡Esto quería comprobar! ¿Usted es quintilliza?
DANIELA: Si, ¿por?
ALEJANDRO: (Abre los ojos enormes) ¿Cree que pueda quedar embarazada de cinco alguna vez?
DRA. MONTERDE: (Se ríe) No lo creo. En general, ese tipo de patologías se saltan una o dos generaciones. Es más probable que ese bebé que esperan pueda engendrar un embarazo múltiple, a que lo haga Daniela o alguno de sus hermanos. (Dani vuelve junto a ellos) ¡Me tienes fascinada, mamá! ¿Son todas mujeres o mixtos?
DANIELA: Las cinco mujeres e iguales. Tenemos un hermano mayor que es varón.
ALEJANDRO: (A modo de explicación) Es que mi suegra no podía tener hijos y probó muchos tratamientos y bueno, primero fue mi cuñado y cuando buscaron de nuevo, el resultado fueron cinco maravillas, porque son divinas todas, pero mi esposa es la mejor del mundo, ¡eso se lo firmo!
DANIELA: ¿Cómo no amar a un hombre así?
DRA. MONTERDE: ¿Es así todo el tiempo?
DANIELA: ¡No! En casa es peor y más hermoso aún…
ALEJANDRO: ¡Gracias, mi vida!
DRA. MONTERDE: Bueno, veo que problemas de pareja no tienen y eso me parece fabuloso. ¿Vemos al retoño?
ALEJANDRO: ¡Retoña! Es una Danielita, van a ver…

La médica y Daniela se acomodan y dan inicio a la ecografía.

DRA. MONTERDE: Ya pasaste la semana 21, mamá y todo está como corresponde. El tamaño está bien y según la enfermera que te pesó hace un ratito sólo has aumentado cinco kilos, uno por mes, ¡muy bien!
DANIELA: ¡Gracias!
ALEJANDRO: ¿Se deja ver o no?
DRA. MONTERDE: ¡Tan impaciente ese papá!
DANIELA: ¡Ale no seas molesto!
ALEJANDRO: (Se acerca al vientre lo más que puede sin interrumpir la tarea) Hija, déjate ver, princesita…
DRA. MONTERDE: Parece que la voz de papá se hace oír, eh…
DANIELA: ¿Por?
DRA. MONTERDE: Ya se deja ver…
DANIELA: ¿Qué es?
DRA. MONTERDE: ¿Seguros que quieren saberlo?
DANIELA: ¿Qué no ve a mi marido? Si no le dice, me va a dejar viuda…
DRA. MONTERDE: Bueno, papis, es un placer para mí decirles que van a tener una hermosa bebita, ¡es niña!
DANIELA: (Se le enrojecieron los ojos) ¿Una niña?
ALEJANDRO: (Le apretó al mano a su esposa y se echó a llorar, todo emocionado) Yo sabía que sería una mujercita y va a ser igual de preciosa que tú, amor (Le besa la mano, la frente y luego la boca. Después se queda mirando el monitor) Hola, hija…

4 comentarios:

  1. Excelente Capitulo, Me Pudo encantar!!!!

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  2. Awwwwwwwwwww que tierno Ale hablandole a su hija mi vida van a tener una nena... quiero llorar de la emocion que lindo capitulo me gusto muchoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

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  3. Otro capitulo!!!! Muero por saber que pasara

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