Los
siguientes meses pasaron tranquilamente y una semana antes de la boda de Diana
y Federico, Daniela y Alejandro tuvieron cita nuevamente con el obstetra, el
tercer ultrasonido había llegado y, tal vez, en esta ocasión, el bebé
permitiría ver qué sería, si un Alejeriquito o una Danielita. La doctora Silvia
Monterde estaba demorada y los futuros padres, hablaban de trabajo, ya que la
empresa iba de maravillas, pero eso generaba algunos inconvenientes personales,
porque ninguno de los dos aprendía a dejar el trabajo, fuera de la pareja.
DANIELA:
Sigo sin estar de acuerdo, Alejandro, esa campaña debe hacerse como ya te lo
dije.
ALEJANDRO:
Y yo sigo tratando de hacerte entender que el presupuesto no nos da para
semejante producción, Daniela. Somos una gráfica, no publicistas y si apruebo
esa cantidad de capital para ese proyecto, tengo que dejar en pausa otras tres
que si tienen que ver con lo que hace la empresa.
DANIELA: ¿O
sea que innovar está mal?
ALEJANDRO:
¡Está perfecto! Pero ubícate dentro de los parámetros que corresponden…
DANIELA: ¿Así
que lo que soy es una desubicada?
ALEJANDRO: (Se
ríe) Para esta cuestión, lo que estás es, desorbitada.
DANIELA: ¡Contigo
no se puede!
ALEJANDRO: (Le
hace un gesto para hacerla reír, pero ella no lo nota) ¡Ay, si! Habló la reina
de la cordura y la estampa…
DANIELA: ¡No
empieces!
ALEJANDRO: (Vuelve
a buscar una risa de su esposa sin que ella se percate) ¡No me provoques!
DANIELA:
¡Eres un, ERES UN…!
ALEJANDRO:
Soy un ¿qué? (La mira y le hace muecas)
DANIELA:
(Por fin, se da cuenta de lo que Alejo hace y no puede evitar reírse) ¡Ya! ¡Así
no me puedo enojar contigo!
ALEJANDRO: ¡No
te enojes y dame besos! (Dani se cruza de brazos y se pone seria) Cosita, por
favor, venimos a ver a Danielita, las cosas del trabajo están fuera de sitio…
DANIELA:
Eso es cierto…
ALEJANDRO:
¿Mi beso? (Le pone trompita)
DANIELA:
(Le da un pico) Ahí tienes tu beso…
ALEJANDRO:
¡Ash! Eso es una miseria, quiero más…
DANIELA:
(Finge enojo) ¿Me estás llamando miserable?
ALEJANDRO:
Si, me mezquinas esa boquita hermosa que me pone todo cachondo…
DANIELA: ¿Y
qué no te pone cachondo a ti, Alejandro?
ALEJANDRO:
Mmmmm… ¡Ya qué! Venga mi besote…
Mientras la
pareja se daba un súper beso, entró la doctora Monterde.
DRA. MONTERDE:
Buenos días, papás…
DANIELA: Hola,
doctora, buen día.
ALEJANDRO: (Se
pone de pie y saluda) ¿Cómo ha estado?
DRA.
MONTERDE: Muy bien, muchas gracias, tome asiento, papá, por favor… ¿Cómo viene
ese embarazo, Dani? ¿Las últimas semanas cómo han sido?
DANIELA: Perfectas,
ya sin malestares, por el contrario, cada día me siento más enérgica. Lo único
es que tengo muchísimo apetito y es constante.
DRA.
MONTERDE: Es normal, mamá, no te preocupes.
DANIELA: Pero
voy a terminar con cuarenta kilos de más…
DRA.
MONTERDE: Podrías hacer algún deporte, algo como natación para que puedas comer
lo que el embarazo te exija sin generar sobrepeso, que no es bueno.
DANIELA: ¿No
será peligroso?
ALEJANDRO: Debe
haber lugares que tengan clases o impartan natación para mujeres embarazadas,
¿no?
DRA.
MONTERDE: En efecto, los hay y después del ultrasonido, si me aguardan, les
busco unas direcciones que tengo en mi otro consultorio.
DANIELA: ¡Gracias!
ALEJANDRO: ¿Cree
que yo pueda participar en esas clases?
DRA. MONTERDE:
(Sonríe) Veo que eres un papá muy comprometido, Alejandro, ¡te felicito!
DANIELA: Es
un consentidor, no me puedo quejar.
ALEJANDRO: ¡Claro
que lo soy! Nada es más importante que mis Danielas…
DRA.
MONTERDE: (Se ríe) ¿Insistes con que es niña?
ALEJANDRO:
Es niña y hoy, mi hija, me va a dar la razón…
DRA.
MONTERDE: ¿Les parece si lo comprobamos? Quizás tengamos suerte y se deje
descubrir…
DANIELA: Por
supuesto… (Dani se puso de pie y se fue detrás del biombo para poder ponerse la
vestimenta adecuada)
ALEJANDRO: ¿Te
ayudo, Cosita?
DANIELA: No,
Ale, estoy bien, gracias…
ALEJANDRO: ¿Cómo
salieron los estudios, doc?
DRA.
MONTERDE: Tranquilo, Alejandro, tu bebé y tu esposa están perfectamente.
DANIELA: (Asomándose
por el biombo) ¡Alejo, ya no seas ansioso!
ALEJANDRO: ¡Ya
qué!
DRA.
MONTERDE: (Se ríe) Perdón, ¿puedo hacerte unas preguntas para corroborar el
registro? (Mira a Ale) Me refiero a Daniela. (Él asiente y ambos sonríen)
DANIELA: Si,
dígame.
DRA.
MONTERDE: ¿Edad?
DANIELA: 27
años.
DRA.
MONTERDE: Eso está bien. ¿Primer embarazo?
DANIELA:
Si.
DRA.
MONTERDE: Correcto. (Revisa la historia clínica de Daniela) ¡Esto quería
comprobar! ¿Usted es quintilliza?
DANIELA:
Si, ¿por?
ALEJANDRO:
(Abre los ojos enormes) ¿Cree que pueda quedar embarazada de cinco alguna vez?
DRA.
MONTERDE: (Se ríe) No lo creo. En general, ese tipo de patologías se saltan una
o dos generaciones. Es más probable que ese bebé que esperan pueda engendrar un
embarazo múltiple, a que lo haga Daniela o alguno de sus hermanos. (Dani vuelve
junto a ellos) ¡Me tienes fascinada, mamá! ¿Son todas mujeres o mixtos?
DANIELA:
Las cinco mujeres e iguales. Tenemos un hermano mayor que es varón.
ALEJANDRO:
(A modo de explicación) Es que mi suegra no podía tener hijos y probó muchos
tratamientos y bueno, primero fue mi cuñado y cuando buscaron de nuevo, el
resultado fueron cinco maravillas, porque son divinas todas, pero mi esposa es
la mejor del mundo, ¡eso se lo firmo!
DANIELA: ¿Cómo
no amar a un hombre así?
DRA.
MONTERDE: ¿Es así todo el tiempo?
DANIELA:
¡No! En casa es peor y más hermoso aún…
ALEJANDRO:
¡Gracias, mi vida!
DRA.
MONTERDE: Bueno, veo que problemas de pareja no tienen y eso me parece
fabuloso. ¿Vemos al retoño?
ALEJANDRO:
¡Retoña! Es una Danielita, van a ver…
La médica y
Daniela se acomodan y dan inicio a la ecografía.
DRA.
MONTERDE: Ya pasaste la semana 21, mamá y todo está como corresponde. El tamaño
está bien y según la enfermera que te pesó hace un ratito sólo has aumentado
cinco kilos, uno por mes, ¡muy bien!
DANIELA: ¡Gracias!
ALEJANDRO: ¿Se
deja ver o no?
DRA.
MONTERDE: ¡Tan impaciente ese papá!
DANIELA:
¡Ale no seas molesto!
ALEJANDRO:
(Se acerca al vientre lo más que puede sin interrumpir la tarea) Hija, déjate
ver, princesita…
DRA.
MONTERDE: Parece que la voz de papá se hace oír, eh…
DANIELA:
¿Por?
DRA.
MONTERDE: Ya se deja ver…
DANIELA:
¿Qué es?
DRA.
MONTERDE: ¿Seguros que quieren saberlo?
DANIELA:
¿Qué no ve a mi marido? Si no le dice, me va a dejar viuda…
DRA.
MONTERDE: Bueno, papis, es un placer para mí decirles que van a tener una hermosa
bebita, ¡es niña!
DANIELA:
(Se le enrojecieron los ojos) ¿Una niña?
ALEJANDRO:
(Le apretó al mano a su esposa y se echó a llorar, todo emocionado) Yo sabía
que sería una mujercita y va a ser igual de preciosa que tú, amor (Le besa la
mano, la frente y luego la boca. Después se queda mirando el monitor) Hola,
hija…
Estupendoooo capitulooo jajajaja
ResponderEliminarExcelente Capitulo, Me Pudo encantar!!!!
ResponderEliminarAwwwwwwwwwww que tierno Ale hablandole a su hija mi vida van a tener una nena... quiero llorar de la emocion que lindo capitulo me gusto muchoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
ResponderEliminarOtro capitulo!!!! Muero por saber que pasara
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