domingo, 21 de abril de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 68


La familia de Dani se fue directo a la casa Zavallalta, en compañía de Tamara y Luis, quienes junto a Rebeko y Daymar, daban saltos por saberse futuros abuelos.

Dani, manejó tranquila y se reía tiernamente de los gestos que Alejo hacía aún desmayado. Llegaron al nuevo departamento…

ALEJANDRO: (Reaccionando, se baja y carga a Dani) ¡Voy a ser papá, mi Dios! Pobre niño...
DANIELA: Pobre madre, dirás, porque seguro sale igualito a ti y ¿dos Alejericos? ¡Qué Dios me salve!...
ALEJANDRO: (La baja y se miran) Gracias por esto, amor, me haces inmensamente feliz... Un hijo de los dos, es la segunda mayor bendición de mi vida...
DANIELA: ¿La segunda?
ALEJANDRO: Claro, hermosa. La primera bendición de mi vida, fuiste, eres y siempre serás tú... Te amo, Daniela Zavallalta de Mí y no se si sea normal, pero no sabes las ganas que tengo de hacerte cositas, Cosita
DANIELA: Y no se si sea normal, pero tengo ganas de que me hagas cositas, Cosito...
ALEJANDRO: (Suben al departamento y se van directo a la cama) Ven, princesa, déjame darte todo este amor que es sólo tuyo
DANIELA: Me encanta eso de sólo mío (Le acariciaba el rostro y lo besaba) Me encanta que seas mío, sólo mío y más me encanta que toda la pesadilla haya terminado... Hazme el amor, ALEJANDRO VILATORRES DE MI (Lo besó intensamente)
ALEJANDRO: (Dani se acostó sobre Alejo y se acariciaban a medida que se iban desvistiendo) Aquello terminó, pero esto, lo nuestro, ESTE AMOR, recién empieza y vamos a ser muy felices, te lo juro...

El futuro papá, bajó los breteles del vestido de su esposa y, mientras los quitaba, besaba el cuello y la parte de arriba de los senos con besos cortitos, suaves, dulces. Al llegar a la parte del escote, levantó un poco la espalda de Dani y deslizó sus dedos tranquilamente por las ligas que ataban la prenda, las desató y al ver los pechos de su mujer liberados, los rozó y besó, jugando con ellos en su boca. Siguió bajando el vestido y una vez a la altura del vientre, le regaló una sonrisa a Daniela y con su nariz, acarició el ombligo tiernamente, con la felicidad a flor de piel.

ALEJANDRO: (Susurrando) Acostúmbrate al jaleo, hijo… (Besó el vientre)
DANIELA: ¿Qué dijiste, amor?
ALEJANDRO: (Levanta la vista, aun sonriendo) Que se acostumbre al jaleo… (Le guiña el ojo y sigue con lo que hacía)

Alejo terminó de quitarle el vestido a su esposa y comenzó a subir por sus piernas, besando todo a su paso. Cuando llegó a las pantys, pasó las yemas de sus dedos por los bordes de la ropa interior y la fue sacando tranquilamente; quería disfrutar de todo, nada los apuraba, nada más existía para ninguno que esa cama y su amor.

Con Daniela completamente desnuda, Alejo se puso de pie y la admiró. Casi babeando, notó que ella le regalaba una sonrisa maravillosa y se deshizo del saco del smoking colorinche. Cuando estaba por empezar a desabotonarse la camisa, Dani lo detuvo.

DANIELA: (Arrodillándose en la cama y jalando a su esposo junto a ella) Eso quiero hacerlo yo… (Le desprendió los botones y besó el torso de Alejandro)
ALEJANDRO: ¿Ya te dije que te amo más que a mi vida?
DANIELA: Si, pero no me voy a cansar nunca de escucharlo… (El último botón fue desprendido y la horrible camisa fue tirada al piso)
ALEJANDRO: (Tomó a Daniela del rostro y la besó) Vamos a ser muy felices…
DANIELA: Ya (Le quitó el cinturón y lo besó) somos (Le desprendió el botón del pantalón y bajó la cremallera) MUY FELICES…
ALEJANDRO: (Ella lo estaba tocando por encima del bóxer) Me enloquece que me toques, pero… (Le agarra la mano y la mete dentro del calzón) Así me gusta mucho más todavía…
DANIELA: (Acariciando como correspondía) Y a mí…
ALEJANDRO: (Se sacó los zapatos y cuando estaba por hacer lo mismo con los calcetines, ella se lo impidió) ¿Qué pasa, amor?
DANIELA: (Le guiña el ojo) Déjalos puestos…

Sin embargo, el acto físico se vio postergado ante la llamada de Daymar, quien solicitó y exigió a la pareja que fuera de inmediato a la casa Zavallalta. Aunque morían de ganas de hacer el amor, tuvieron que ceder porque era hora de saber cómo había terminado todo…

Andrea Ina, furiosa, comenzó a planear su venganza: todos iban a sufrir y el golpe sería uno: matar a Daniela…

Los futuros papás, fueron recibidos con bombos y platillos y se quedaron celebrando largamente con las familias.
Ale y Dani decidieron tomarse unos cuantos días de descanso para poder disfrutar esto que les sucedía y mientras observaba a su esposa, Alejandro tuvo una idea.

ALEJANDRO: Amor, ¿me das un momento a solas?
DANIELA: Si, por supuesto… (Se alejan del grupo tumultuoso) ¿Qué pasa, buenorro?
ALEJANDRO: ¿Qué dices si salimos solos?
DANIELA: Me encanta la idea.
ALEJANDRO: No me entiendes, hablo de tener una cita, como si aún fuéramos novios. Te paso a buscar, te llevo a cenar y a bailar y después, si, vamos a nuestra casa y comenzamos este matrimonio como debe ser…
DANIELA: ¡Me gusta mucho más!
ALEJANDRO: Entonces, me voy a prepararme y paso por ti en dos horas, ¿si?
DANIELA: Si, hermoso, pero pasa por lo de Alex, tengo mi ropa allí.
ALEJANDRO: ¡Va!
DANIELA: Gracias por consentirme así.
ALEJANDRO: Gracias por existir, Dani, te amo…

Se abrazaron y besaron bajo los aplausos y risas de todos los presentes. Por fin, dos horas más tarde, Ale pasó por Dani y concretaron sus planes: cenaron riquísimo, bailaron divinamente y llegaron a casa…
Durante esas dos horas que Alejo se tomó, decoró el departamento con velas comunes y de aroma a azahar, el preferido de su esposa. Además, formó un camino con velas que llevaban al dormitorio. Al entrar, la señora Zavallalta, sencillamente, murió de amor…

DANIELA: (Estaba impresionada) ¿Qué es todo esto, amor? Está hermoso...
ALEJANDRO: Esto es el principio de nuestra vida juntos, hermosa... A partir de ahora, sólo seremos tú, nuestra Danielita preciosa y yo...
DANIELA: (Lo mira y le sonríe) ¿Nuestra Danielita? Puede ser un Alejeriquito... (Beso)
ALEJANDRO: No, va a ser niña y se va a llamar como tú... Lo se, lo presiento.
DANIELA: Yo presiento otra cosa...
ALEJANDRO: (Entra del todo y cierra la puerta) ¿Qué es lo que presientes, amor? (La abraza, quedando frente a frente, mirándose, completamente enamorados)
DANIELA: Que esta noche (Besote) va a ser (Beso) inolvidable (Lo besó y empezó a desabrocharle la camisa mientras los arrastraba hasta la habitación)
ALEJANDRO: Puedes apostar a que si, pero... (La detiene) Espera un segundo, quiero mostrarte algo...
DANIELA: ¿El (Beso) qué?
ALEJANDRO: (Le sonríe y la lleva a una de las habitaciones) Cierra los ojos y no hagas trampa...
DANIELA: Oye, yo nunca hago trampa...
ALEJANDRO: Si, claro... ¡Cierra los ojos!
DANIELA: Está bien (Cerró los ojos) ¿Ya los puedo abrir?
ALEJANDRO: Nop... (Entran a la alcoba y tenía una cuna, ositos de felpa y varias cosas de bebé. Todas en tonos para una niña y un gran cartel que decía "Danielita, bienvenida, hija") Ahora si...

3 comentarios:

  1. Callate Reby como que la va a matar... creen que Alejo le atine a que va hacer niña!!!

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  2. awwwwwwwwwwwww que tiernos son Alejo y Dani me enamore con ellos... seguro que si es una nena

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