domingo, 5 de mayo de 2013

''Historias Bizarramente Paralelas''- Episodio 76


Daymar, junto a Arianis y Diana, estaban entrando a la clínica especializada en la que se encontraba internado el señor Bonifacio Montero, padre de doña Daymar. Madre e hija entraron primero y buscaron al anciano, que al verlas, se las quedó observando…
DAYMAR: ¡Papá! (Lo abraza) ¿Cómo estás, viejo?
BONIFACIO: (La reconoce) Hola, hija, ¡tiempo sin venir!
DAYMAR: Vengo todos los días, papito…
DIANA: (Le besa la frente) ¡Hola, abuelito!
BONIFACIO: Hola, preciosa... (La mira de arriba a abajo) ¿Y tú cuál eres?
DIANA: Soy Diana, la consentida del abuelo, ¿no le recuerdas?
BONIFACIO: ¡Si, Diana, la abogada! Te casaste hace unos meses…
DIANA: Su, viejito hermoso y tú estuviste en mi boda y bailaste toda la noche…
BONIFACIO: ¿Y mi bisnieta?
DIANA: Danielita te vendrá a ver mañana, abuelo, como lo hace todos los jueves…
DAYMAR: Bueno, papá, necesito que hablemos de algo… Hay una verdad que me hace falta saber…
BONIFACIO: ¿De qué verdad hablas?
DAYMAR: Bueno, es que de repente apareció una mujer muy parecida a mí...
BONIFACIO: (Se le abren los ojos y se emociona) ¿Igual a ti?
DAYMAR: Si, papito…
BONIFACIO: Ya se a qué te refieres, hija, quieres saber si tienes hermanos. (Daymar y Diana asienten) Mira, preciosa, la verdad es que si.
DIANA: ¿Nos explicas, abuelo?
BONIFACIO: Daymar, tú llegaste a tener una hermanita…
DIANA: ¿O sea que tengo una tía? (Sale a buscar a Arianis)
DAYMAR: ¿Dónde está ella, papá?
BONIFACIO: Tu mamá esperaba gemelas, pero nos dijeron que tu hermanita se murió cuando nació, después nos enteramos que la bebé que había muerto era de otro matrimonio y por más que intentamos, no pudimos encontrarla…
DIANA: ¿Por qué nunca dijeron nada, abuelo?
BONIFACIO: Por miedo a no encontrarla nunca. Luego mi viejita se murió y mi cabeza, ya sabes…
DAYMAR: ¿Entonces esa señora si es mi hermana?
BONIFACIO: Si hija... (Se confunde) ¿Cuál señora?
DAYMAR: (Llega Diana con Arianis) Pues, bueno, no te vayas a morir, eh…
DIANA: Bueno, abuelito bello, ella es Arianis Farías (La hacen sentarse al lado de Daymar)
BONIFACIO: (Se quita las gafas) ¡Hay dos Daymar! (Se empieza a reír) Y yo que creía que era por las gafas
DAYMAR: ¡Papá esto es serio! Esa mujer arrugada puede ser mi hermana
ARIANIS: ¡Respéteme!
BONIFACIO: Hija, ¿qué puedo decir yo? Realmente son idénticas, iguales de preciosas (Mira a Arianis detalladamente) Daymar, tú tienes más arrugas que ella
ARIANIS: ¡Oh, si! Este señor me cae de maravilla (Lo abraza)
DAYMAR: ¡Porque es nuestro papá!
ARIANIS: ¿Entonces si somos hermanas?
DIANA: ¡Tengo una tía!
BONIFACIO: (Lo estaba ahorcando) Posible hija mía, ¿me sueltas? (Ella lo hace) Gracias
DAYMAR: Si, si tienes una tía, Diana y si, somos hermanas
DIANA: ¡Las quinti y Sergio estarán fascinados con la noticia!
ARIANIS: Mi hija Valentina, ¡igual! (Abraza a Daymar que lloraba)
DAYMAR: ¡Maldito, Alejito chillón! ¡¡Dio y dio y también me contagió la jotez!!
BONIFACIO: No recuerdo quien sea el Alejito, el chillón, pero tienes que admitir que cuando pequeña te la vivías llorando…
DIANA: El chillón es el papá de tu bisnieta…
BONIFACIO: ¿Ese hombrote?
DAYMAR: Si, papá, ese es un joto heterosexual…
DIANA: ¡Mamá, lo confundes más!
BONIFACIO: ¡Lo que sea! Tú, Daymarcita, de niña, chillabas por todo…
DAYMAR: (Lo mira) Porque tú y mamá se la vivían haciéndome maldades
DIANA: Oigan, gemelas, ¿nos vamos?
ARIANIS: ¿A dónde?
DAYMAR: A la casa de los Zavallalta
ARIANIS: Pues, vamos…
DIANA: Se me ocurrió algo fabuloso para asustar a papá
DAYMAR: ¡Ay, no! Las pavadas que hacen ustedes cinco, no las vamos a hacer nosotras
ARIANIS: (Hablando bajito) Ya se porque las arrugas
DAYMAR: ¡Te escuché!
DIANA: Mejor vamos a casa, si sigo aquí con ustedes me voy a hacer en los pantalones
LAS GEMELAS: ¡Tan puerca!
BONIFACIO: ¿Me llevan?
DIANA: ¡Claro, abuelo! Voy a hablar para que te den el permiso de salir…
Laura, Diego, Mica, Bruno, Alex, Dante, Federico y Rebeko, escuchaban atentamente la historia relatada por Alejandro. Daniela, alimentaba a Danita y volvía a oír lo que su marido decía, porque no se lo podía creer.
REBEKO: ¿Entonces tengo una cuñada igual a mi viejita?
BRUNO: Ahora sabe lo que sentimos nosotros, suegro…
FEDERICO: ¡Se me hace hasta de novela!
DANIELA: ¿A ti? Según mi obstetra, eso de engendrar embarazos múltiples, se salta una o dos generaciones, pero con esto, ya vemos que no es así y se me hace de novela pensar que ese que está sentado a tu lado (Se refiere a Ale) Me haga cinco de un solo envión…
ALEJANDRO: ¡¡¡SIIIIII!!! Una niña y después, cinco hombrotes, jajaja…
DANIELA: Y los crías solo, Alejo, porque yo los traigo al mundo y me borro de la tierra, ¡me mudo a Plutón!
ALEJANDRO: ¡Mientes! Nos amas demasiado y amarías igual a los quintillizos, Cosita, no podrías vivir sin nosotros…
REBEKO: (Suelta una carcajada) ¡Se le cambian los papeles! Alejo sería como Daymar, Danita sería Sergio, los quinti serían las quinti y Daniela, te tocaría ser como yo, hija… ¡¡¡Jajajajaja!!!
DANIELA: ¡Eso nunca, pa! No me gustan tanto los gatos… ¡Prefiero los perros!
ALEJANDRO: A mí lo que me gusta es la idea de una familia así de grande…
DANIELA: A mí lo que me gusta es la idea de poder jalarle las orejas a las novias de los quinti…
DAYMAR: (Entrando con Diana y Arianis) ¿LOS quinti? ¿De qué hablan?
REBEKO: (Estaba confundido al ver a las dos mujeres tan iguales) ¿Cuál de ustedes dos es Daymar?
ARIANIS: (Vio a Batman y salió corriendo a agarrarlo) ¡Qué gatito tan hermoso!
DAYMAR: ¡Algo distinto entre mi hermana y yo!
DIANA: (Besando a su marido) ¿Ya te das cuenta de cuál es cuál, papi?
REBEKO: Si, es obvio... (Va hasta Daymar y le pellizca las pompas)
DAYMAR: Menos mal que nos podemos diferenciar entre "el amor y el odio" por los gatos, porque si le llegabas a pellizcar las pompas a ella, te mataba a ti y a mi hermana la dejo calva...
ARIANIS: ¡No me amenaces, Daymar! ¡Qué te coso la boca!
ALEJANDRO: A riesgo que mi mamá dos me corte la oreja de un tirón, ¡SE ENCONTRÓ CON LA HORMA DE SU ZAPATO!
DAYMAR: ¡Tienes razón, joto!
ALEJANDRO: ¿En que es la horma de su zapato?
ARIANIS: ¿Son ideas mías o el que llora mucho es medio menso?
DAYMAR: No es ningún menso, sólo le gusta que lo jale de las orejas, ¿y sabes qué, Alejito? ¡Te voy a dar gusto, chillón! (Lo jala de la oreja, pero no fuerte y le sonríe) ¡Te salvas por ser el padre de mi nietita!
ARIANIS: (Deja el gato en el piso) Bueno, mucho jaleo y todo, pero yo creo que me trajeron aquí para presentarme a todos, ¿no?
ALEJANDRO: (Besa a Daymar en la frente y le habla a Arianis) Si, señora, venga conmigo que le hago los honores (Le ofrece el brazo) Vamos con todas las quinti y sus intrusos
ARIANIS: ¿Intrusos?

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