ALEJANDRO: (Lloraba)
Cosita…
DANIELA: (Lo vio entrar y comenzó a llorar mientras
iba a abrazarlo) Mi amor...
ALEJANDRO: ¡Dani! (Aferrándola con fuerza, llorando
los dos) ¡Es cierto, amor! (La miraba y la besaba mil veces) ¡Estás aquí! (Mira
la panza) ¡Y Victoria! (Se agachó y llenó el vientre de besos) ¡Hija, soy papá!
(Volvió a pararse y a abrazar a su esposa) ¡Nos hicieron creer que estabas
muerta, Dani!
DANIELA: Si, ya me contaron (No lo soltaba) ¿Cómo
está Dani?
ALEJANDRO: Dani... (No dejaban de llorar) Ella te
busca todo el tiempo, amor. A cada rato va a nuestro cuarto y te espera,
pregunta por ti... No ha dejado de llamarte ni por un segundo (Su angustia lo
rebalsó)
DANIELA: (No paraba de llorar) Mi bebita, mi niña
(Besó a su esposo) No sabes lo que los extrañé, cómo necesitaba los abrazos de
Dani, tus apapachos y a la vez me angustiaba no saber cómo estaban, si nuestra
niña estaba llorando, saber que tú sufrías. ¡Mis quinti, mis papás! ¡Dios, Ale!
No sabes lo que fue no saber nada, pero sé que ustedes lo pasaron peor creyéndome
muerta... (No podía hablar más, las lágrimas no la dejaban)
ALEJANDRO: No quiero que te pongas peor, pero la
verdad es que... (Trató de serenarse un poco) Fue como morir en vida... (Se
volvieron a abrazar) Nos partió al medio a todos. Tu mamá estuvo un poco
delicada, pero se repuso y tu papá no es el de antes, anda todo deprimido, sólo
Danita los alegra, ella nos dio fuerzas para salir adelante... (La deja un
segundo, sale, le dice algo a Mariano y vuelve a entrar) En un ratito, nuestra
hija estará en tus brazos... (La toma del rostro y la besa profundo, intenso)
¿Eres real o estoy soñando?
DANIELA: Soy real, Ale, pero tengo miedo, miedo de
que nos vuelvan a separar. Esa mujer está loca, va a hacer cualquier cosa por
separarnos (Ale no entendía nada y Dani se dio cuenta) ¿Nunca supieron quién me
tenía?
ALEJANDRO: ¿Fue ella? ¿Andrea? (Dani asiente) ¡Lo
sabía! Desde que nos dijeron que se había escapado que sospechaba que ella
estaba detrás de esto. Pero nadie la vio, no apareció, nunca llamó... ¡No puedo
pensar! Lo único que se ahora es que estás aquí, hermosa, que no te fuiste...
(La mira y los ojos vuelven a llenársele de lágrimas) Me... No supe qué hacer
sin ti, cuando me dijeron que estabas... (No pudo seguir hablando)
DANIELA: Abrázame fuerte, amor, no me sueltes nunca,
no puedo creer que estemos juntos de nuevo, que estemos abrazados (Se da cuenta
de algo y se separa un poco de Ale) Ale, ¿Dani está sola?
ALEJANDRO: No, está con Alex y Dante, ellos estaban
en casa cuando Mariano me fue a buscar... (Se sientan, Alejo no se creía que
ella estuviera ahí) ¡Te extrañé tanto, Dani! ¡Pensé en tantas cosas! ¡Yo sabía
que teníamos que hacer la autopsia! Estaba seguro que esa mujer no eras tú,
pero mi dolor me cegó y me dejé convencer de lo contrario, pero sentía que
estabas, que las dos seguían conmigo... ¡FUI UN IMBÉCIL!
DANIELA: No, no, Ale, no digas eso, no fuiste ningún
imbécil, fuiste muy fuerte, te
encargaste de Dani tú solo, con el dolor y todo y,
eso, te hace fuerte: luchaste por nuestra hija (Estaban abrazados en el sillón)
No te recrimines nada...
ALEJANDRO: Si me recrimino porque de haber seguido
mis instintos, hubiéramos sabido que ese no era tu cuerpo... Todo coincidía, la
edad, el tiempo de embarazo, tenía tus anillos, tus documentos... ¡Debí hacer
caso de lo que sentía! No sabes, Dani, no te das una idea... (La vuelve a
besar) ¿Te hizo daño? Físicamente, digo, ¿Vicky y tú están bien?
DANIELA: Estamos bien, me daba comida y bebida, sólo
lo justo y necesario, pero no hablemos de eso, por favor, nada más quiero
abrazarte y dejar de sentir miedo...
ALEJANDRO: (La abraza como nunca, sin dejar de
acariciarla y de llorar los dos) Es un milagro tenerte aquí, hermosa, tenerlas
de nuevo conmigo...
Un rato más tarde, suena el celular de Alejo: era
Mariano.
ALEJANDRO: (Le besa la frente a Dani) ¿Me esperas un
segundo?
DANIELA: ¿A dónde vas? No me dejes, Ale, por
favor...
ALEJANDRO: ¿Dejarte? No, ni loco... (Le besa los
labios) Es un segundo, voy a la puerta, salgo un momento y entro de nuevo, ¿si?
A esta puerta de aquí...
DANIELA: Está bien...
ALEJANDRO: Confía en mí... (Alejo sale un segundo y
regresa con Danita en brazos) Mira, hija, ¿quién está ahí? (La niña, al ver a
su mamá, grita de alegría)
DANITA: ¡Mamiiiiii! (Le estira los brazos con
desesperación, aunque hablaba muy rarito, era igual de expresiva que su papá)
DANIELA: (Las lágrimas de Dani aumentaron) ¡Mi amor!
(La coge en brazos, la abraza fuerte y le empieza a dar muchos besitos por la
cara) ¿Cómo está la niña más hermosa?
DANITA: (Le miraba la panza) ¡Beba emanita!
MARIANO: (Entrando) Perdón que interrumpa, pero Alex
y Dante están en el auto, impacientes, no entienden nada...
DANIELA: (Mira a Mariano) Diles que suban, por
favor. Explícales y que vengan (Mariano asiente y Dani se gira a su hija) Tu
hermanita está aquí, en la pancita de mami, pero dime, ¿dónde está Tito?
ALEJANDRO: (Se sienta con ellas) Dile a tu mami...
DANITA: Con buelo Beko...
DANIELA: ¿Se lo dejaste para que te lo cuidara? (La
niña asiente) El abuelo es muy bueno con los gatitos, ¿verdad?
DANITA: Buela pebó batito Naman (“La abuela le pegó
al gatito Batman”)
ALEJANDRO: ¡La tienes con eso, hija! (Se ríe por
primera vez en más de un mes) Tu mamá se enojó porque Batman hizo
"cositas" en su sofá, le dio un chirlito y la niña la vio y sigue enojada...
DANIELA: (Sonríe) La abuela se enfada mucho, pero
quiere a Batman, seguro que la abuela está muy triste porque tú estás enojada
con ella...
DANITA: (Mira a su mamá y la abraza) Amo, mami...
ALEJANDRO: (Se emociona) No dejaba de buscarte...
(Se dan la mano con Dani y se estrechan fuertemente los tres) Ninguno de los
dos dejaba de buscarte...
DANIELA: Los amo (Los abrazó a los dos) Y los
extrañé...
Unos minutos después, Mariano entró.
MARIANO: ¿Estás lista, Dani?
DANIELA: Si (Ale cogió a la niña cuando Alex entró)
Quinti... (Empezó a llorar otra vez)
ALEX: (Abrazándola con fuerza) ¡Quinti! (Lloraban
las dos) ¡Hermanita! ¿Qué te hicieron?
DANTE: (Se queda junto a Ale) ¡Eres un milagro,
Dani! (Todos sonreían y lloraban al mismo tiempo, hasta Mariano)
DANIELA: No me hicieron nada, sólo me tenían
encerrada, pero no quiero hablar de eso (No soltaba a su hermana, como al
principio, tampoco soltaba a su esposo) Te extrañé, Quinti, me hicieron mucha
falta...
ALEJANDRO: (Huele a Danita) Mmmmm... Alguien
necesita que le cambien los pañales...
DANITA: Nanita pupú, papi... (Todos echan una
carcajada)
DANTE: Danita cochinita... (Mueve la mano en gesto
de "qué feo olor")
DANITA: Tío Nante malo...
ALEX: (Mira a su hermana) ¿Quieres cambiar a tu
niña?
DANIELA: Claro que si (Suelta a su hermana y se gira
para coger a su hija) Vamos a cambiarte, mi amor, para que tu tío Dante no sea
malo ¿Si?
DANITA: Shi, mami...
DANTE: (Le saca la lengua) Ñañañaña...
DANITA: ¡Nante feo, no quiedo más! (Dante seguía
peleándola y Danita se reía)
ALEJANDRO: (Le pasa el bolso de la niña a
Alex) Tú, cuñada, toma las cosas de Danita y tú, amor, ten esto...
DANIELA: (Ve que Ale no tenía nada) ¿Qué,
amor?
ALEJANDRO: Esto… (La toma del rostro y le
da un besote)
DANITA: (Festejando) ¡¡Mami y papi,
meshitooo, meshitooo!!
ALEAJNDRO: ¿Le doy otro meshito a mami,
Danita?
DANITA: ¡¡¡SHIIIIII!!! ¡¡Meshitos,
meshitossss!!! (Le da un besote a Alex) Meshito tía…
DANTE: ¿A mí no me das besos, Danielita?
DANITA: Nooo, Nante feo, no meshitooo
DANITA: Nooo, Nante feo, no meshitooo
DANTE: ¿Cómo que no besos? ¡Ven acá, niña!
(La agarra y le hace cosquillas)
ALEX: Dejen la bobada y vamos a cambiarte,
Danita, que hueles horrible…
DANIELA: (Sonríe, da otro beso a Ale y
agarra a su hija) ¡A cambiar el pañal! (Se van al cuarto)
Jajajaja, "Nanita pupú, papi", jajajajaj, ME MORÍ!!!!!!!!!
ResponderEliminarJajajajajaja excelente lo de danita jajajaaj
ResponderEliminarjajajajajaja esa Danita es un amor esa beba cosita hermosa re tierna... que bueno que Dani este bien ojala agarren a Andrea y la encierren en la carcel.
ResponderEliminarQue Bello Capitulo, volvieron las risas... jajajajaja Danita es como Rebeko...
ResponderEliminar