ALEJANDRO: (Haciéndolos pasar) Adelante,
por favor. Acomódense.
ALEX: ¿Dónde está Dani, cuñado?
ALEJANDRO: En el cuarto, con tu mamá.
ALEX: Voy a verlas, con permiso (Se retira)
REBEKO: Comisario, ¿le ofrezco algún
refrigerio?
ELIZALDE: Le agradezco, un café si puede
ser.
DANTE: Yo me ocupo (Va a la cocina y busca
las cosas)
ELIZALDE: Su amigo me dijo lo que sucedía,
pero a grandes rasgos. ¿Ella está aquí?
ALEJANDRO: Si, Elizalde, gracias a Dios.
ELIZALDE: No puedo dejar de pensar en quién
habrá sido la pobre mujer que encontramos.
REBEKO: En eso pensaba. Una vez que vi a mi
princesa sana y salva, no pude quitar de mi mente esa pregunta y pienso en la
familia de esa pobre mujer…
ELIZALDE: (Asiente) Todo es una locura.
Señor Vilatorres, ¿cree que su esposa pueda declarar?
ALEJANDRO: Eso tiene que preguntárselo a
ella, Daniela se manda sola, comisario. Lo único que le voy a exigir es
seguridad y protección para ella y para toda nuestra familia. Andrea Ina es un
peligro para todos.
ELIZALDE: De eso, no dude. Este caso se ha
vuelto mi prioridad y meter a esa señorita Ina tras las rejas, ya es algo
personal.
DANTE: (Volviendo) Los cafés ya van a
estar. (Se sienta) ¿Piensa que la tipa esa quiera volver a atacar, comisario?
ELIZALDE: Cuando Alejandro me dijo que
sospechaba de ella, mandé a un psicólogo de la policía para que analizara el
perfil y, lamento decirles que si, esa mujer no va a detenerse hasta lograr su
objetivo.
DANTE: ¿Entonces?
ELIZALDE: Veremos qué hacer, pero es
imperativo que la señora Daniela declare, necesitamos saber qué sucedió con la
mayor exactitud posible.
REBEKO: ¿Hacerle revivir ese infierno es
necesario?
ELIZALDE: Me temo que si. Les explico: en
general, un secuestro obedece a una de dos opciones. La primera, es la
extorsión. Se pide un rescate, este se paga, la persona capturada es devuelta,
por decirlo de algún modo y punto final. La segunda opción, es que el secuestro sea
para asesinar a la víctima del mismo. ¿Motivos? Puede haber miles, cada caso es
único, pero no es el de su hija, señor Zavallalta. La captora la retuvo durante
un mes y así como asesinó a la otra mujer embarazada, pudo hacerlo con Daniela.
ALEJANDRO: Nosotros creemos que puede haber
querido esperar a que naciera mi hija.
ELIZALDE: Lo mismo creo yo. No se con qué
fines, pero no encuentro otro objeto de semejante puesta en escena. Con la
familia creyendo a la señora muerta, se veía en libertad de hacer con la
criatura lo que le viniera en gana. Francamente, me supera la frialdad de los
actos de la señorita Ina. Otra cosa, después de la llamada de Dante, intenté
contactar a Pancracio. Resulta ser que el señor salió del país y justo el día
anterior a la fuga de su hija del hospital psiquiátrico.
ALEJANDRO: ¿Cree que la esté ayudando desde
el exterior? Pero, ¿cómo?
ELIZALDE: Mandándole dinero, suponemos. De
otro modo, no se explica que Andrea tenga medios como para sobrevivir un mes,
ella no tiene nada, sus cuentas están vacías, en rojo o fueron cerradas cuando
fue detenida.
DANTE: ¿Y a dónde le envía el dinero?
ELIZALDE: No hay ningún registro a nombre
de ninguno de los dos. Creemos que los hacen bajo otras identidades o hay un
tercer cómplice. El envío de dinero puede hacerse de muchas maneras. Hasta por
correo a una dirección cualquiera. Muchas entregas de pequeñas cantidades. Eso
es común, a nadie le llama la atención que, por ejemplo, un abuelo que vive en
Europa, supongamos, le mande de “regalo” unos cuantos euros a un nieto y eso
tampoco es un delito.
DANTE: Pero alguien tiene que recibirlo.
ALEJANDRO: No necesariamente, pueden
enviarlo a una casilla de correo. Quien sea que tenga la llave, puede acceder
sin necesidad de identificarse. Es obvio que esta gente lleva meses planeando
esto, no dejaron ningún detalle al azar.
ELIZALDE: Lo bueno es que su esposa pudo
escapar. Tranquilos, daremos con ella antes que haga daño de nuevo…
Félix despertó con un terrible dolor de
cabeza. Se puso de pie y fue al baño a refrescarse. Volvió y preparó algo para
comer. Cuando entró al cuarto y no vio a Daniela, ni siquiera se molestó en
saber qué demonios pasaba, sólo se limitó a juntar sus pocas pertenencias y en
salir de ahí a como diera lugar y cuanto antes: sabía que en cuanto su jefa se
enterara, él, sería hombre muerto. Caminó varias horas por la carretera y cada
vez que se daba cuenta que se acercaba algún carro, se escondía.
Bien entrada la noche, llegó a un refugio
para indigentes, donde lo recibieron con amabilidad. Se bañó y afeitó, se
cambió de ropa y por esa noche, decidió dormir allí. Al día siguiente, sin la
cruda y sobrio, pensaría qué hacer para salvar su pellejo.
Andrea llegó a la guarida y al no ver a
nadie, enfureció por completo. Supuso que Félix se había llevado a Daniela para
sacar provecho de la situación o que ella habría huido y el pordiosero detrás
de la cautiva. Pensó un largo rato y fue hasta el desvencijado coche. Tomó la
vieja carretera, alternativa a la que usaba normalmente y llegó hasta el
edificio de Alejo. Estacionó en frente y allí se quedó esperando verlo: si
Daniela se había escapado, ese sería el primer lugar a dónde iría y si Félix la
tenía, iba a pedir rescate, así que siguiendo los pasos de Alejandro, daría con
la panzona. No podría ya hacer lo que tenía en mente, se tendría que conformar
con matarlo y nada más…
Alex y Dani, seguían enterándose del estado
de salud de Alejo, cuando Rebeko irrumpió en el cuarto.
REBEKO: Perdón que las interrumpa, pero el
comisario Elizalde quiere saber si puede hablar contigo, hija. Dice que si no
te sientes bien, puede esperarte un poco.
DANIELA: No, papá, quiero que agarren a esa
loca y poder vivir en paz de una vez. Dile que voy en un segundo.
REBEKO: Bien, princesa. Por Danita no te
preocupes que yo me quedo con ella y Tito jugando en la recámara.
DANIELA: Gracias, pa… (Rebeko se retira)
DAYMAR: ¿Quieres que estemos contigo cuando
hables con Elizalde, Dani?
DANIELA: No me vayan a dejar sola, por
favor.
ALEX: ¡Ey, quinti, eso nunca!
Las tres salieron de la alcoba y fueron a
la sala. Dante y Alejo trajeron sillas del comedor y todos pudieron sentarse
cómodamente. Dani estaba en el sofá, entre su hermana y su mamá.
ELIZALDE: Primero que nada, señora, déjeme
decirle que me da mucha alegría saberla viva.
DANIELA: Se lo agradezco y no se ofenda,
pero vayamos al punto. Necesito estar con mi familia y en paz.
ELIZALDE: Comprendo perfectamente y no me
ofendo. ¿Quiere que hablemos a solas?
DANIELA: (Miró a su marido y no podía dejar
de pensar en lo que su madre acababa de contarle. Alex lo adivinó y le sujetó
fuertemente la mano para darle ánimos) No, comisario, creo que lo mejor es que
lo sepan todo de mi propia boca.
ELIZALDE: Bien, empecemos y siéntase libre
de detenerse cuantas veces lo necesite. (Dani asiente) ¿Cómo fue que se la
llevaron?
DANIELA: Estaba esperando a mi esposo y a
mi hija en un parque, frente al sitio donde me realizo normalmente los
ultrasonidos. Andrea se acercó por detrás, me amenazó con dispararme y me llevó
con ella. Un auto viejo nos esperaba casi en la puerta de la clínica.
ELIZALDE: ¿Amenazó con dispararle a usted
si se resistía?
DANIELA: (Agachó la mirada) Si…
ELIZALDE: Señora, comprendo que sea
difícil, pero cuanto más exacta sea la descripción de los hechos, más nos va a
ayudar a atraparla. Necesito que sea fuerte y me diga qué le dijo exactamente.
DANIELA: (Miró a Ale y respiró
profundamente) Me dijo que si no quería que me diera un balazo en el vientre,
me fuera con ella sin hacer escándalos…
Alejandro se puso de pie, pateando la silla
con toda su furia. Pidió disculpas y salió, furioso. Dante fue tras él…
ahhhhhh maldita loca ojala que la agarren y la encierren para siempre con chaleco de fuerzas para que no escape nunca y que la lleven a otro manicomio fuera del pais.
ResponderEliminarLa mato malvada loca... Lo bueno que Dani ya sta con su familia...
ResponderEliminarHijoleee estupendo cap q maten a andreaaa!!! :D
ResponderEliminarJum, espero que la loca esa, termine como Isazorra y Forrinicio, o sea, violada por Violoncio Sinlenguoncia, jajaja
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