sábado, 15 de junio de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 106

Vicky dormía plácidamente en la habitación de junto y Daniela había preparado un desayuno para ella y Alejo, que debía permanecer en cama uno o dos días más. La fiebre tan alta le había alterado un poco el ritmo cardíaco y eso no podía suceder nuevamente. La señora de Vilatorres dejó la bandeja a un lado y despertó a su marido con dulces besos en los labios y el rostro.

DANIELA: Despierta, mi amor, se te va a enfriar el desayuno (Le repartía besitos por todo el rostro)
ALEJANDRO: (Abriendo un poco los ojos) Hola... Quiero más de esos... (Se hace el que va a seguir durmiendo)
DANIELA: (Le da más besos) Despierta, remolón, que se enfría tu desayuno...
ALEJANDRO: Cinco minutos máaaaaaasssssssss
DANIELA: Pues nada, me llevo la comidita y cuando quieras comer, tocas la campanita (Le da una campanita) Y vengo a traértela (Se levanta)
ALEJANDRO: (La agarra del brazo) ¿No me vas a seguir insistiendo? ¡Quiero más besos!
DANIELA: Si, pero voy a dejar el desayuno en la cocina (Alejandro la jala haciéndola caer encima de él) ¿Qué haces, loco? (Riendo)
ALEJANDRO: (Le quita la bandeja y la deja en el piso) ¿No querías que desayune?
DANIELA: Claro que quiero que desayunes...
ALEJANDRO: (La mete en la cama) Pues, déjate desayunar, Cosita, quiero (Besote) comerte entera, muero de hambre
DANIELA: Jajajajajajaja, Ale, necesitas descansar…
ALEJANDRO: Lo se, pero quiero besos, amor y quiero que hablemos bien, sin enojos
DANIELA: Amor, ya lo tienes. Los besos, ahora te los doy y lo otro, sí, tienes razón, necesitamos hablar...
ALEJANDRO: Bueno, hablemos antes que esa niñita hermosa y tragona se despierte y exija comer... ¡Qué daría yo por desayunar lo mismo que mi hija!
DANIELA: Jajaja, tú comes más que ella, tienes más variedad en el menú... (Le guiña el ojo)
ALEJANDRO: Si, pero nos quedan varios días de dieta, por eso lo digo... (Se quedan debajo de las sábanas, tocándose no cachondos) No voy a arriesgarme a que algo me pase, Dani, te lo prometo, sólo quiero ofrecer mi colaboración para armar una buena estrategia
DANIELA: Lo se...
ALEJANDRO: ¿Lo sabes?
DANIELA: Si, lo se, lo entendí anoche, mientras delirabas por la fiebre…
ALEJANDRO: Pues, bendita sea la fiebre que te hizo entender... (La acaricia en el rostro) Nada es más importante que ustedes, amor y lo único que quiero es vivir junto a mi mujer, la más hermosa, sexy, cachonda y dulce del mundo y mis hijas... Nada más me importa, si estamos los cuatro juntos, el mundo está bien. Sólo quiero aportar algo para que la agarren y podamos vivir en paz
DANIELA: Está bien...
ALEJANDRO: (Le da un beso en la mejilla) ¿Si? ¿Está bien? (Beso en el cuello)
DANIELA: Si, entiendo que quieres ayudar y no me voy a oponer, pero quiero que te protejas y que tomes todas las precauciones posibles
ALEJANDRO: No voy a exponer ni uno solo de mis cabellos... De hecho, se me ocurrió algo, ¿quieres saber?
DANIELA: De ti, lo quiero saber todo...
ALEJANDRO: Pienso que ella debe imaginarse que nosotros estamos juntos, de tonta no tiene un pelo y bueno, creo que si le "hacemos saber" dónde voy a estar algún día de estos, puede que se aparezca por allí. Obviamente que no me pienso asomar a ningún sitio, pero ella no tiene por qué saberlo. Sólo necesitamos que se crea que puedo estar allí
DANIELA: Me gusta eso, no te arriesgas en nada... Viéndolo así, es una buena idea
ALEJANDRO: Sip. Habría que ver cómo hacerlo, pero eso se hará después, ahora tengo otros planes, Cosita...
DANIELA: ¿Qué planes?
ALEJANDRO: (La empieza a tocar) Quiero que juguemos un ratito y darte unos buenos momentos de rico placer... ¿Juegas?
DANIELA: Siempre juego...
ALEJANDRO: ¿Si? ¿A ver?
DANIELA: (Empezó regándole besos por el cuello, llegando hasta el lóbulo de la oreja) Te amo, buenorro...
ALEJANDRO: ¿Me amas mucho, mucho, mucho? (Se dejaba tocar)
DANIELA: Hasta el infinito y más allá (Bajó su mano hasta la entrepierna)
ALEJANDRO: Siiii, eso, amor, me matas. Síguele que yo, me robaré la comida de mi hija por un rato... (Comienza a besarle los senos)
DANIELA: (El contacto de la boca de Alejo en su torso, la estremeció de pies a cabeza, robándole un poderoso gemido) Ale…
ALEJANDRO: (Sintió como los pezones de Dani se endurecieron en su boca y los mordisqueó suavemente) ¿Qué, amor?
DANIELA: Nada…
ALEJANDRO: Ah…

La pareja continuó así un rato: él saboreando les pechos de ella y ella, acariciando el miembro de él. En un momento, Daniela ya no pudo resistir sus deseos de hacerlo estallar y lo recostó por completo, subiendo encima de Alejandro. Bajó despacio hasta la entrepierna y cuando llegó a su objetivo, lo atrapó con la boca y las manos, hasta que Alejo explotó de placer…

ALEJANDRO: (La tenía abrazada y la acariciaba) Ya quiero poder hacerte esas cosas a ti, hermosa, muero por poseerte y llenarte de mi amor y de mi fuego. Te amo.
DANIELA: Y yo me quemo por dentro, Ale, pero hay que esperar…
ALEJANDRO: ¿Te dije lo mucho que odio la cuarentena?
DANIELA: Si, me lo dices como 200 veces por día y, ¿sabes qué?
ALEJANDRO: ¿Qué?
DANIELA: Yo la odio más, la odio casi tanto como te amo a ti…
ALEJANDRO: (Gran beso no cachondo) ¡Odio la cuarentena! (Vicky empieza a llorar)
DANIELA: (Sonríe) Me llaman…
ALEJANDRO: Ya la oí…
DANIELA: (Sale y vuelve con Vicky. Se sienta en la cama y la amanta) ¡Alguien tenía hambre!
ALEJANDRO: ¡Eso veo! (Se ríe) Extraño a Danita… La voy a llamar. (Coge el teléfono y marca. Le pasan con su hija) ¡Hola, mi amor! (Ale pone el altavoz)
DANITA: Papiiii, vuelo Beko tdajo batito pada mi
DANIELA: ¿Qué el abuelo te trajo un gato a ti?
DANITA: Shhhhiii, mamiiii, Lejo…
ALEJANDRO: ¿El gato se llama Alejo?
DANITA: Shi, papi, shiiiii
DANIELA: (Se ríe) ¡Mi papá y sus mascotas! ¿Es lindo, hija?
DANITA: Muy dindoooo, como papi…
DANIELA: Debe ser el gato más hermoso del mundo, entonces…
ALEJANDRO: (Le guiña el ojo a Dani) ¡Hermosa la manera de convencerme!
DANITA: ¿Ditora?
DANIELA: Tu hermana está comiendo, Dani…
DANITA: ¿Toma teta?
DANIELA: (Se ríe) Si, toma la teta.
ALEJANDRO: ¿Y tú te estás portando bien?
DANITA: Nooooo. Buela nice que no
DANIELA: ¡Pobre, abuela!
ALEJANDRO: Hija, tienes que quedarte unos días más en casa de tus abuelos, compórtate.
DANITA: Shi, papi, vo gugá con Lejo.
DANIELA: Te amamos, hija.
DANITA: Amo, mami…
ALEJANDRO: ¿Y a mí y a Victoria?
DANITA: Amo papi, amo emanita
DANIELA: Pásame con la abuela, Dani. ¡Te portas bien!
DANITA: ¡¡¡Buelaaaaaaaaaa!!!

La niña le dio el teléfono a Daymar y se fue a jugar con su gatito de verdad, Alejo y con el de peluche, Tito…

4 comentarios:

  1. Jajaja, le puso ALEJO al gato, jajajajajjajajaj

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  2. jajajajajajajajajajajaja que amor esta Danita le puso el nombre de su papa al gato jajajajajajjaja estos par de cachondos ya no aguantan la cuarentena

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  3. Jajajajajajaj que cosas con Danita.... y con los cachondos. Hot !!!!

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  4. Jajajjajjajajajajajaja que gustooo excelente capituloo!!! :D

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