sábado, 15 de junio de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 108

Rafael Linares, llevaba más de quince años en la televisión y era uno de los conductores más famosos, queridos y reconocidos en el medio. En cuanto Humberto Elizalde lo contactó y le explicó de qué se trataba la cuestión por la que lo buscaba, el periodista aceptó sin dudas, ni cuestionamientos: iba a ayudar a los Vilatorres - Zavallalta. Tres semanas antes de la conferencia, se armó una especie de estudio en el departamento de Mariano y allí, se le haría una “entrevista” a Alejo y Maru. De esta manera, no sólo hacían más plausible la participación de la empresa en la conferencia, sino que al contar “el milagro”, sabían que provocarían aún más, la ira y el coraje de Andrea.

Todo estaba listo y llegó el momento de echar a andar el show.

RAFAEL: Muy buenas tardes, querido público. Hoy me toca ser parte de un milagro y este es uno de los hechos más magníficos de los que he participado en esta querida profesión. Hace unas cuantas semanas, un buen hombre llegó a mi estudio en el canal y me contó una terrible y dolorosa historia: su esposa y madre de su pequeña hija, había sido secuestrada. La mujer, con un embarazo que por aquel entonces era de poco más de siete meses, fue llevada de la puerta de un sanatorio y nunca se supo ni quién se la llevó, ni para qué. Nunca se recibieron llamados extorsivos y nadie se comunicaba con la familia para pedir por ella. Este hombre, apareció frente a las cámaras rogando, suplicando por la vida de su mujer y de su pequeña hija. Días después, el cuerpo sin vida de su esposa, fue encontrado. Desgarrador, movilizador, todo un país lloró la muerte de esta mujer y del bebé que esperaba. Todos rezamos por ellos y porque encontraran luz y paz. Hace pocos días, el mismo hombre volvió a buscarme y me dio una de las mejores noticias que pudo haberme dado: todo había sido una vil mentira, una trampa, un ardid por parte de un ser lleno de maldad, envidia y que evidentemente, tiene graves problemas psicológicos. La mujer que secuestró a Daniela Zavallalta quería vender a su bebé y luego matarla, pero antes de eso, tenía que lograr que su familia no la buscara más y para eso, mató a otra mujer con el mismo tiempo de gestación y la hizo pasar por la esposa de Alejandro Vilatorres.
Señoras, señores, Dios es grande y con su misericordia ayudó a Daniela a escapar de las garras de su verdugo y en el camino hacia los brazos de su amado esposo, se encontró con personas generosas, de gran corazón que la ayudaron a llegar a casa y lo consiguió. Después de estar un mes secuestrada, después que hicieron que su familia la creyera muerta, ella volvió a su hogar. Si, público, lo que escuchan es cierto, Daniela Zavallalta no está muerta, está viva y junto a aquellos que la aman. Principalmente, su esposo, a quien me da un enorme placer saludar. Alejandro, muy buenas tardes. ¿Cómo te sientes?
ALEJANDRO: Feliz, como lo puedes ver. Antes de continuar, quisiera pedirte un permiso para decir algunas palabras.
RAFAEL: El aire es tuyo, por favor.
ALEJANDRO: En primer lugar, le agradezco a ella, a Daniela que con su embarazo tan avanzado y todo, luchó por resistir el cautiverio, luchó por poder escaparse y luchó con todas sus fuerzas para no dejarse vencer. Mi amor, eres la mujer más valiente y tienes unos cojones que muchos hombres envidiarían. Gracias por aguantarlo todo y por volver a mí, hermosa, te amo más que a mi vida y tú y mis hijas, son mi principio y mi final. (Se escucha un TE AMO de fondo. Todos ríen) ¿Ven por qué la amo tanto?
En segundo lugar, y cuando pueda hacerlo personalmente, lo haré, le doy las gracias con el alma a la mujer que encontró a mi Dani y la cuidó hasta que pudimos ir por ella. Señora, no nos olvidamos de usted y ya la visitaremos, sólo que por motivos de seguridad, por ahora se nos hace imposible. Gracias, eternamente gracias.
En tercer lugar, a los medios que tanto nos colaboraron en la búsqueda. No hubo televisora, radio, revista o portal de internet que no se hiciera eco de nuestras súplicas y en gran parte, si mi hermosa esposa y mi pequeña Victoria están conmigo, es por su solidaridad. Infinitas gracias.
Cuarto punto. Quiero agradecerles de corazón a todos quienes rezaron por mi esposa y mi hija, porque sus rezos funcionaron y hoy, ellas y mi otra princesa están conmigo, en mis brazos. Ese amor que nos dieron a través de sus plegarias, es impagable, invaluable. Y mi último punto. (Su gesto cambia y habla con serenidad, severidad y seriedad) A ti, Andrea Ina, a ti te hablo. No se dónde estás, ni cuánto me demore, pero te aseguro que te voy a encontrar y que con mis manos te voy a llevar a donde perteneces: a prisión. Vas a pagar con tu libertad por lo que has hecho y por lo que quisiste hacer. Aunque te escondas. Buscaré debajo de cada piedra, detrás de cada árbol y daré contigo. Eso, te lo juro.

Rafael explicó a grandes rasgos quién era Andrea y lo que había hecho además del secuestro de Daniela. Poco después, el envío televisivo cambió drásticamente y prosiguió con la noticia de la conferencia.

RAFAEL: Es en tres semanas, en el salón principal del Hotel “La Marida” a partir de las nueve de la mañana.
MARU: Si, exacto. Allí se presentarán los proyectos para el próximo año de todas las empresas que van desde la gráfica, como es nuestro caso y hasta marketing, publicidad, venta. Todos los rubros que tengan que ver con los medios de comunicación estarán presentes y nuestro negocio en particular, dará una rueda de prensa a las tres de la tarde en el escenario que se va a montar en el salón del hotel.
RAFAEL: ¿Quién va a estar a cargo de la presentación?
MARU: Pues el presidente, o sea, mi amigo, Alejandro.
ALEJANDRO: ¡En efecto! Ahora que mi familia está completa de nuevo, hay que seguir trabajando para darles un buen futuro a mis hijas y a los que vendrán con el tiempo. (Se ríen)
RAFAEL: ¿La conferencia está abierta al público?
MARU: Desde las diez de la mañana y hasta las ocho de la noche, los cinco días que dura la muestra.
RAFAEL: ¿La rueda de prensa se hará los cinco días?
MARU: No, la rueda de prensa es el día uno, a partir de las quince horas. Luego, la empresa tiene su stand que va a estar a mi cargo y de varios de los colaboradores.
ALEJANDRO: Exactamente.
RAFAEL: ¿Cómo? ¿La empresa se presenta, pero el presidente, no? (Se ríen de nuevo)
ALEJANDRO: Tienes la verdad en la boca, Rafael. De hecho, al finalizar la rueda de prensa, mi mujer, mis hijas y yo, nos vamos de viaje una larga temporada. Para ese entonces, contamos con haber logrado encarcelar a ya sabemos quién y eso nos dará tranquilidad. De todos modos, sea como sea, saldremos del país por varios meses, necesitamos cambiar de aire, como te lo imaginarás.
RAFAEL: ¡Por supuesto, completamente lógico!

Para no caer en obviedades, la cuestión de la conferencia se mencionó una última vez, como hacen en todos los programas que anuncian o publicitan algún evento y se continuó con normalidad, ya que la emisión que conducía Rafael era en vivo y aunque él no estuviera en el foro, el resto de los que hacían el programa, si y se hacían conexiones con el departamento de Mariano. 

Al terminar, todos se retiraron a su destino y Alejo, Dani y las niñas, se quedaron solos. Cuando las pequeñas se durmieron, el matrimonio se quedó conversando y rogando por que la loca cayera en la trampa.

En una vieja casa a medio abandonar, un televisor roto por el impacto en el piso, era único testigo de la rabia de Andrea, que caminaba por todo el inmundo inmueble, echando injurias al cielo.

ANDREA: ¡Maldito seas, Alejandro! ¡¡MIL VECES MALDITO!! Pero no te saldrás con la tuya, no vas a ser feliz con la mustia, ni tus engendritos porque te vas a morir, ¡puerco! Y aunque toda la policía me esté esperando, voy a ir a la cochina conferencia y te voy a dar unos cuantos tiros, perro. Ya ni me importa que me atrapen, si logro matarte y arruinarle la vida a Danielita, me daré por bien servida aunque pase el resto de mi vida en prisión… En tres semanas, estarás muerto, imbécil. Bien lo dice el dicho: “La tercera es la vencida” y por más que sea lo último que haga, te vas a ir al infierno, Alejandro…

A partir de ese mismo instante, tanto de un lado como del otro, se comenzó a armar la estrategia adecuada para concretar las metas: los buenos sólo querían atrapar a la villana y la villana, sólo quería asesinar al galán de la historia. La pregunta era: ¿quién conseguiría su objetivo?


3 comentarios:

  1. JUM! A esa le doy un gancho al hígado y después le pateo la cabeza hasta dejarla como auto chocado...

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  2. Hay maldita vieja loca de Andrea la odioooooooooooooooo... ojala que la atrapen y no logre su cometido

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  3. Jajajjajajajajajaa bien dicho maru me gusto tu comentario jajajajaja excelente y sii q maten a andrea ina !!! :D

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