ELIZALDE: Andrea Ina,
queda detenida por privación ilegítima de la libertad e intento de homicidio
hacia la persona de Daniela Zavallalta y por intento de homicidio en agravio de
Alejandro Vilatorres.
ANDREA: ¿Intento? ¿No
ve que lo desplomé de un solo sacudón? Sólo quisiera poder verle la cara a la
mustia de su esposa cuando se entere que ahora es una viudita…
ELIZALDE: Intento,
contra ese matrimonio, sólo quedó en un burdo intento. Lo del enfermero y su
esposa embarazada, es otra cuestión… Tiene derecho a permanecer en silencio y a
ser asesorada por un abogado. Si no cuenta con los medios para conseguirlo, el
Estado le proporcionará uno…
ANDREA: ¡Cállese,
viejo imbécil! Maté a ese desgraciado, lo demás me vale madre
ELIZALDE: Usted no
mató al señor Vilatorres. (El oficial Medina se pone de pie y se quita el
chaleco antibalas) ¿Ve? Cayó en su propia trampa, señorita Ina y ya no va a
poder dañar nunca más a nadie…
En ese hotel, los
gritos de rabia, ira y frustración de Andrea, lo ocupaban todo y en el
departamento, si bien también había gritos que inundaban el espacio, estos eran
de amor, placer y lujuria. Alejandro y Dani se estaban entregando al otro como
nunca antes y lo estaban gozando sin dejarse de probar ni un centímetro del
otro. Habían cambiado la posición y estaban en la alfombra, él abajo y ella
arriba, pero recostada sobre Alejo y seguían tocándose, besándose, bebiendo de
los labios que se abrían para dar y recibir cada gota que pudieran. No les
faltaba mucho para llegar al orgasmo y esos instantes previos, los desbordaban.
Ella se sentó sobre él y Ale se incorporó para abrazarla y continuar
deleitándose con el cuerpo que le cegaba la razón.
ALEJANDRO: (Lamiendo
el torso de su mujer) Amo tus senos, me enloquecen… (Mordió suavemente los
pezones)
DANIELA: Amor, me
fascinas (Se movía poco a poco, mientras su esposo seguía en la labor de
saborearle los pechos)
ALEJANDRO:
(Apretándola fuerte contra sí mismo, le buscaba la boca, pero Dani estaba tan
ensimismada en lo que sentía su piel, que no se percataba) Necesito tu boca
(Gemían al unísono)
DANIELA: Tus deseos
son órdenes (Se devoraron el uno al otro, aumentando el placer)
Pasando los brazos por
la espalda de su esposa, Alejandro la tomó de los hombros e hizo presión hacia
abajo, de manera que ella no pudiera moverse y sosteniendo la penetración.
Estaban a punto de llegar al cielo
ALEJANDRO: ¿Me
sientes, Dani? (Besote) Te amo... (Afloja un poco la presión y ella se aferra a
él como nunca, ese movimiento había sido mágico) Me provocas a llegar donde
nadie más llegó antes... (Con tranquilidad, retomó las penetraciones)
DANIELA: Dios, amor,
me matas (Siguieron en camino a un glorioso orgasmo)
ALEJANDRO: (Se detiene
y la mira, le da un beso muy apasionado) Quiero que me mates tú... (Le sonrió y
se recostó, dándole libertad a ella para que se exprese) Hazme lo que desees
(Le guiña el ojo) Llévame al paraíso, COSITA...
Dani aumentó la
velocidad de sus movimientos, haciendo gemir a su marido y Alejo volvió a
incorporarse y a abrazarla. En esa postura, entre más gemidos, besos y palabras
de amor, llegaron juntos a un hermoso clímax que los hizo sentir unidos en
cuerpo, alma y espíritu. Se quedaron allí, desnudos, mimándose, mirándose y
sintiendo el amor tan hondo que los estremecía totalmente.
ALEJANDRO: ¿Te dije
alguna vez que podría vivir ahí? (Señala entre medio de los senos)
DANIELA: Jajaja, mil
veces, amor, pero no me canso de escucharte (Le da un beso)
ALEJANDRO: Es en
serio, Daniela, no te rías... Viviría dichoso entre ese par... (Le levanta las
cejas y sonríen. Suena el teléfono y Dani atiende, era Elizalde)
DANIELA: ¿Diga?...
Buenas tardes, ¿En serio? Está bien, ahora se lo comunico a mi esposo, gracias
por todo, hasta pronto...
ALEJANDRO: ¿Qué pasa,
amor? ¿Qué tienes que comunicarle a tu esposo? (Se le va poniendo encima de
nuevo y la besa en el vientre)
DANIELA: Era el
comandante Elizalde, ya detuvieron a la LOCA (Le sonríe) Por fin, amor, ¡¡¡por
fin somos libreeesss!!! (Besó a su esposo como nunca)
ALEJANDRO: ¿Es en
serio, Cosita? ¿Funcionó? (Dani lo besaba demasiado) Se ve que si... Amor...
Ella no lo dejó decir
más y se apoderó de su generalito, librando una nueva y maravillosa batalla. Un
largo rato más tarde, salieron a la calle y Ale se detuvo en la puerta del
edificio...
ALEJANDRO: ¿Qué se
siente, amor? Saber que ya somos libres de verdad...
DANIELA: Es una
sensación indescriptible (Alzó los brazos al cielo y respiró profundo para
sentir el aire)
ALEJANDRO: (La levantó
y se miraron con mucha intensidad) ¿Qué le parece, señora, si vamos a buscar a
nuestras princesas y salimos los cuatro a dar un paseo, por primera vez?
DANIELA: Me parece increíblemente, ¡genial!
(Beso)
ALEJANDRO: ¿Si? (Beso) Vamos, hermosa...
(Beso, abrazo y más besos) Ahora si, mi amor, ya verás que seremos muy felices
los cuatro...
DANIELA: MUY FELICES...
ALEJANDRO: ¿Me llevas? (Le estira la mano)
DANIELA: Vamos (Le agarra la mano y
comienzan a caminar)
Andrea Ina fue juzgada y condenada a cadena
perpetua, pasaría hasta el último día de su vida tras las rejas…
ALGUNOS AÑOS MÁS TARDE…
Diana y Federico habían sido papás de un
varón precioso llamado Bruno, no por el tío, sino por el abuelo de Fede que era
uno de los grandes amores del marido de la quinti abogada.
Laura y Diego se casaron y ahora la
enfermera se encontraba atravesando el cuarto mes de embarazo. Sería otro niño
al que llamarían Camilo.
Alex y Dante también se desposaron, pero
este par todavía no buscaba un hijo, deseaban disfrutarse un poco más como
pareja, aunque decían “Si viene, VIENE”…
Micaela y Bruno, se enteraron que iban a
ser papás seis meses después de haber contraído nupcias, en este caso tendrían
una pequeña niña, a la que su prima mayor, Danita, consiguió que llamaran
Paloma.
Valentina y Sebastián tuvieron gemelos,
Marco y Lucas. Tanto el matrimonio como Arianis y Dalmiro, se encontraban
vacacionando en La Laguna, España. Allí vivía una hermana de Sebas y la mujer,
en celebración de un aniversario de bodas, había invitado a la familia completa
a pasarse una temporada en las cálidas tierras anglosajonas.
Doña Tamara y Don Luis, se la pasaban divinamente
con sus nietas, no se cambiaban por nadie en esta etapa de abuelos y
disfrutaban plenamente de las ocurrencias de las pequeñas.
Maru, aunque no se pueda creer, terminó
casándose con Gerardo. Aquel hombre que se hiciera pasar por Sergio para
embaucar a Crystal y lograr que esa mujer indeseable se alejara de Sergio. Se
conocieron en la fiesta que se hizo cuando Andrea Ina fue detenida y desde
aquella noche, ya no pudieron separarse, era amor del bueno y ambos se
dispusieron a vivirlo intensamente.
Sergio contaba los días para la llegada de
su primogénito: Solange estaba entrando en el octavo mes de embarazo y sería
niña: Gabriela Zavallalta Pereyra
Daymar y Rebeko seguían como siempre:
peleando, discutiendo y amándose más a cada momento. Otro par que no cambiaba
su vida de abuelos, por nada del mundo.
Y Dani y Alejo, vivían una vida de sueño.
Dejaron el departamento para mudarse a una casa enorme, con un amplio jardín,
trabajaban en la empresa, pero no se veían mucho ya que sus áreas eran
completamente opuestas y no se cruzaban en esquemas laborales. Los que si se
cruzaban de una punta a otra del edificio, eran ellos, que en cuanto podían
darse una escapadita, buscaban al otro para sus “asuntos pendientes”
A punto de festejar su quinto cumpleaños,
Danita, junto a sus padres y hermanita,
llegó a la casa de sus abuelos maternos que le habían preparado una enorme
celebración.
Hayyy que bueno que atraparon a la loca de Andrea... que que todos este feliz que lindo
ResponderEliminarUna cosa solo digo extranhare HBP cuando acabeeee!!! Q hermosa historiaaaa!!! :D me encantooo q bueno q ya atraparon a andrea ina jajajaja
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