Las autoridades, por
su lado, iban más que bien con la organización de su estrategia. Consiguieron
dos cosas fundamentales. Una fue lograr ubicar “stands” dentro de la muestra de
la conferencia. Eran tres empresas ficticias, pero esos lugares les ayudarían a
poner policías vestidos de civil y armados. Con esos agentes camuflados,
podrían ir y venir a sus anchas por todo el predio, sin levantar mayores
sospechas, ni en la gente que participaba con normalidad del evento, ni en la
causa del operativo. Lo segundo que se consiguió, fue un policía de características
estéticas muy parecidas a las de Alejo. Incluso, el hombre se puso tinte en el
cabello y se hizo un corte como el que lució Ale en la entrevista que dio a
Rafael Linares. Eso, sumado a la altura y a la contextura física que eran casi
exactas entre ambos, conformó que el oficial Medina, se transformara casi en el
doble exacto del señor Vilatorres.
Todo parecía
encausarse, lo único que se podía hacer, era esperar y rezar porque el plan
funcionara y no se tuviera que lamentar ninguna nueva desgracia. La noche
anterior a la rueda de prensa, Daniela y Alejo hablaban sobre las niñas. Él
creía que el día siguiente sería muy difícil y que ambos la pasarían con muchos
nervios y ansiedad, por lo que propuso
que las pequeñas se fueran a casa de los abuelos Zavallalta, pero Dani tenía
ciertos resquemores de dejarlas. No era miedo, sino las mismas ansias de llegar
a un final con aquella loca, las que no la dejaban pensar con claridad. De
todas maneras, su esposo sabía cómo relajarla. Una buena cena, un buen vino,
unas ricas fresas con crema y mimos por doquier, fueron apaciguando un poco los
crispados nervios de Daniela.
ALEJANDRO: (Estaban
sentados en el suelo, apoyados contra el sillón. La pareja adoraba estar así,
era sentirse como en casa) ¿Más tranquila, Cosita?
DANIELA: (Bien
acomodada junto a él) Sólo voy a estar tranquila cuando esa loca esté donde
corresponde… Pero, dentro de lo que cabe, si…
ALEJANDRO: ¿Cómo hace cuanto cenó Vicky?
ALEJANDRO: ¿Cómo hace cuanto cenó Vicky?
DANIELA: (Se ríe) Hace
como una hora, Ale y Danita tomó su biberón al mismo tiempo, ¿por?
ALEJANDRO: Porque quiero comer yo…
ALEJANDRO: Porque quiero comer yo…
DANIELA: ¿Si?
ALEJANDRO: (La va recostando en el piso) Si, no te creas que no me di cuenta que ya podemos hacer cositas, Cosita…
ALEJANDRO: (La va recostando en el piso) Si, no te creas que no me di cuenta que ya podemos hacer cositas, Cosita…
DANIELA: ¿Ahora?
ALEJANDRO: (Movía su cabeza de arriba abajo, haciendo un gesto afirmativo) Un adelantito…
ALEJANDRO: (Movía su cabeza de arriba abajo, haciendo un gesto afirmativo) Un adelantito…
Dani estaba por
hablar, pero su marido silenció su boca con besos que empezaron por la boca y
bajaron hasta llegar a ese lugar tan específico…
ALEJANDRO: (En plena
actividad oral) El adelantito es para ti…
DANIELA: Uff... Me
encanta este adelanto... (Se dejaba saborear por su esposo)
ALEJANDRO: Entonces,
si te encanta, disfruta, mi amor...
DANIELA: Hazme lo que
quieras, soy tuya, TODA tuya...
ALEJANDRO: No puedo
hacerte todo lo que quiero, pero puedo llevarte al cielo un ratito, mi amor,
¿quieres?
DANIELA: (Lo detiene)
¿Por qué no puedes hacer TODO?
ALEJANDRO: Por las
niñas, amor, eres muy ruidosita y quiero que cuando nos reestrenemos, podamos
explayarnos como a los dos nos encanta.
DANIELA: (Sonríe y le
guiña el ojo) Siendo así, ¡síguele! (Le baja la cabeza para que Ale vuelva a lo
que hacía)
ALEJANDRO: Usted
manda, mi reina…
La noche pasó y por fin,
llegó el día en que todo tenía que terminar.
Elizalde y su gente
estaban dentro del salón del hotel desde la noche anterior, cosa que si Andrea
estaba vigilando o llegaba muy temprano, no viera ningún movimiento raro. Los
stands, verdaderos y falsos, ya tenían su ubicación asignada y la mayoría de
ellos estaban armados y listos para la muestra. Varios oficiales revisaban el
predio con mucha meticulosidad, buscando los mejores sitios para disparar hacia
el lugar donde estaría ubicado Medina, pretendiendo ser Alejo. El resto de los
policías, colocaba los distintos dispositivos que se necesitaban para el
operativo. Los dueños de las empresas y la gente del hotel, estaban al tanto
que se llevaría a cabo un gran movimiento policíaco, aunque no contaban con los
detalles del mismo. De todas maneras, cada uno de ellos había ofrecido su
colaboración absoluta.
Diana y Federico
fueron hasta el departamento de Mariano a buscar a sus sobrinas. Para el mediodía,
las dos parejas y las niñas, se sentaban a almorzar.
DANITA: (Comiendo
rápido, como desaforada) ¡Dddico, mamiiii!
DANIELA: ¡Hija, por
Dios, come despacio!
ALEJANDRO: Daniela,
por favor, mira el chiquero que estás haciendo con el puré…
DANITA: ¡DDDICCOOO
PUDDÉEE! (Con una cuchara, coge puré del plato y se lo quiere dar a Vicky) Come
Ditora…
DANIELA: ¡No, hija, tu
hermana no puede comer eso aún, es muy chiquita!
DANITA: (Mira a su
mamá) ¿Ditora teta tolita?
DANIELA: Si, mi vida,
sólo toma teta…
DANITA: (Lo piensa un
momento) ¡Ta bien, mami, Nanita ma puddé! (Vuelve a comer como enloquecida)
DIANA: (Viendo que Ale
y Dani iban a decirle algo a la pequeña) ¡Ya dejen a la niña comer en paz! (Se
ríe por lo que hacía su sobrina)
DANITA: Shiiiiiii,
Nanita come puddé tolita… Ditora tetita, Nanita puddé…
DANIELA: ¡Ya qué!
ALEJANDRO: ¡Me
quitaste las palabras de la boca, amor! ¡Devuélvelas!
DIANA: (Su hermana y
cuñado se dan un beso) ¡Fede, yo también quiero beso!
FEDERICO: (La besa)
¿Así?
DANITA: ¡Meshitoooooo,
meshitooooooo! (Se baja de la silla y besa a su hermana que estaba a en el
carrito, llenándola de puré) Ditora come puddéeeee (La beba tenía un poco de
alimento que su hermanita le dejó al besarla)
DANIELA: ¡Daniela
Vilatorres!
DANITA: ¡¡TOY TOOOO!!
DANIELA: Si, hija, ya
se que eres tú… ¡Mira lo que hiciste, Danita!
DANITA: ¿Tooo? No nice
nana, mami… Meshito Ditora
ALEJANDRO: (Acomodando
a su pequeña en la silla) Claro, Danita sólo le dio un besito a su hermanita,
amor…
DIANA: ¡Qué niña más
hermosa es mi sobrina Danita!
FEDERICO: Muy hermosa,
la más linda del mundo…
DANITA: Ti, tía… (Mira
a Fede) Tío Ddico Fededico… (Todos echan un carcajadón)
DIANA: ¿Qué dijiste,
Danita?
DANITA: (Estaba
concentrada en su puré) Ddico puddé (Termina) ¡QUIEDO MAAAA!
ALEJANDRO: (Aun
riéndose) Yo te sirvo, hija…
DIANA: ¿Cómo le
dijiste al tío, Dani?
DANITA: Tío Ddico
Fededico… (Su papá le sirvió más) ¡¡¡Shiiiiiiiii, puddéeeeeeee!!!
DANIELA: Te debe haber
escuchado diciéndoselo a tu marido y ya sabes que mi hija es una esponja…
ALEJANDRO: (Mueve su
cabeza, afirmando) Todo lo escucha, todo lo aprende…
DIANA: ¡Qué niña!
Unas horas después,
llegaba el tiempo de definiciones…
Me encanta Danita, jajajajajajajaja
ResponderEliminarAmo a Danita es una beba adorable y me gusta como habla cosita... hay ya empieza el plan veremos como sale
ResponderEliminarJajajajaajjaja me mata danita es excelente ajajajajaja :D
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