sábado, 2 de marzo de 2013

''Historias Bizarramente Paraleas''- Episodio 26



En la ciudad de Nueva York, existen varios y muy diferentes atractivos turísticos para disfrutar en un viaje.
Lugares que no se pueden dejar de conocer y visitar, como por ejemplo: "Atlantic City Excursion on Academy Bus", "Central Park Bicycle Rentals & Tours", "Brooklyn Museum", "Empire State Building Observation Deck", "Statue of Liberty and Ellis Island Immigration", "Radio City Music Hall Stage Door Tour", "Central Park", "Madison Square Garden"...
Millones de personas al año, llegan a "la ciudad que nunca duerme" para ser testigos de todas las maravillas que ofrece "La gran manzana".
Alejandro y Daniela no eran parte de esas millones de personas que disfrutan el turismo neoyorkino, ya que desde que llegaron a Nueva York, estaban metidos en su suite...
DANIELA: (Acababan de comer después de haber tenido días llenos de amor. Se miraban y desbordaban) Aún tengo hambre...
ALEJANDRO: (Le ofrece unas fresas, sonriendo) ¿Fruta?
DANIELA: Nop... Quiero algo más sugerente.
ALEJANDRO: (Estaban sentados a la mesa) ¿Sugerente? (Se hacía el bobo, quería que ella provocara como sólo Daniela podía hacerlo) ¿Queso fundido?
DANIELA: No. Mmmmmm... Quiero carne, ¿hay?
ALEJANDRO: (Mira la mesa) No, señora, nada de carne... Sólo fruta, queso, café...
DANIELA: (Mira la mesa y después a su esposo) Si hay carne de la que quiero...
ALEJANDRO: (Pícaro, se pone de pie y estaba en calzones) ¿Dónde, Cosita? No la veo...
DANIELA: Yo la estoy viendo perfectamente, siéntate y te digo dónde está (Ale se sienta y Dani se levanta, se sube a caballito sobre él) Aquí está la carne que me encanta (Empieza a besarle el cuello)
ALEJANDRO: (Ella le mordió la oreja y la erección fue inmediata) ¿Ves lo que me haces, Daniela de Vilatorres? ¿Cómo se hace para no querer pasarse la vida metido en una cama contigo?
DANIELA: Nada, no quiero que hagas nada (Seguía provocándolo, besando su oreja, hablándole al oído)
ALEJANDRO: ¿Nada? ¿Vas a hacer todo tú?
DANIELA: Todo yo (Sin dejar de besarlo, se fue quitando la pequeña bata de seda que tenía puesta, dejando sus senos al descubierto y se los apoyó, moviéndolos sutilmente) Déjamelo todo a mí (Se bajó de su esposo y, detrás de él, empezó besándole los hombros. Luego, con las manos, fue recorriendo el pecho descubierto de Ale y bajando hasta llegar a su destino. Una vez allí, liberó el amigo fiel y empezó a acariciarlo)
ALEJANDRO: (Mordiéndose los labios) Eres quien manda…
En México, después de tratar de convencer a Micaela de acompañarlos y ante la rotunda negativa de la quinti, Daymar y Rebeko fueron a cenar…
DAYMAR: (Regañando a Rebeko) ¡No puedo creer que te hayas traído al gato! ¡Menos mal y lo dejaste en el auto!
REBEKO: Es que Batman gusta de salir a pasear... (Piensa) ¿Será que pido un filete de pescado y se lo llevo?
DAYMAR: (Lo mira) ¿Me estas echando jaleo, verdad?
REBEKO: ¡Claro que no! Si nosotros cenamos, Batman también merece cenar, ¡he dicho!
DAYMAR: ¿Le vas a llevar algo a tu hija? ¡Ella también merece cenar!
REBEKO: ¿Micaela? Ella no quiso venir con nosotros y todo culpa de Bruno... Pero, obvio que le llevo cena a mi princesita...
DAYMAR: Más te vale... (Toma asiento y ve a Mariano) Mira quién está allá, viejo...
REBEKO: (Mira y no se da cuenta) ¿Quién?
DAYMAR: (Le agarra la cabeza y hace que vea a donde estaba Mariano) ¡Es Mariano, el infiel, tarugote!
REBEKO: (Se levanta) ¡El perro infiel! ¡CÓRTASELAS, VIEJA! ¿Te traigo el machete? ¡¡Lo tengo en el auto!!
DAYMAR: ¡Siéntate, tonto! ¡Míralo, al parecer, alguien más se lo madreó!
REBEKO: Nada de "siéntate"... (Va hasta su ex yerno) ¿Te dieron sopa, INFIEL IMBERBE?
MARIANO: (Asombrado) ¡Don Rebeko!
REBEKO: ¡Ni más, ni menos, perro infiel! (Le agarra la nariz) ¿Qué pachóooo?
MARIANO: ¡AAAYYYYYY!!!
REBEKO: ¿Te duele?
MARIANO: (A punto de llorar) ¡Siiiiiii!
REBEKO: ¡Pues, qué bien! (Le aprieta duro la nariz) ¡Sufre, infeliz!
MARIANO: ¡Suelteeee!
REBEKO: ¡Pobre, Marranito! ¡Digo, Marianito! (Daymar se acerca y lo detiene)
DAYMAR: ¡Déjalo, viejo!!! (Él aún le tenía apretada la nariz) No vale la pena (le movía la mano a Rebeko y este, le movía la nariz a Mariano)
MARIANO: ¡Suéltenme! (Se libera)
REBEKO: ¿Quién te puso así, Marrano?
MARIANO: ¡Su yerno nuevo!
DAYMAR: ¿Yerno? ¿Cuál yerno? Aparte de infiel, mentiroso
MARIANO: ¡El nuevo novio de Alex!
REBEKO: ¿Alex tiene novio nuevo? Ojala y sea mejor que el idiota de marido que tuvo antes...
MARIANO: ¡Ey, estoy aquí!
REBEKO: Si te veo...
DAYMAR: Pues Alex no nos ha dicho nada y hasta el momento en que no nos diga ella, ¡no te voy a creer!
REBEKO: ¡Ay, vieja! Mientras la princesita sea feliz, ¡QUE HAGA LO QUE SE LE ANTOJE! (Mira a Mariano) Y tú, pendejo, más te vale que si mi niñita anda con alguien, ¡NO LA ESTÉS FREGANDO! ¿No, viejita emoshiiita?
DAYMAR: Obviamente… Una última cosa, ¡viejo bello! (a Mariano) ¿Por qué te dejaron viendo estrellas, infiel?
MARIANO: ¡No les importa!
REBEKO: ¡Ah, nooo! ¡Eso sí que no! (Le agarra la nariz de nuevo y bien duro) ¡A mi esposa no le hablas así, niño!
MARIANO: ¡PERDÓOOON!!
REBEKO: ¡Contesta lo que te preguntó la reina del mundo o te arranco el hocico, perro!
DAYMAR: ¡Contesta, joto! (Le menea la mano a Rebeko para que le doliera más a Mariano)
MARIANO: ¡¡ESTÁ BIENNNN!!
REBEKO: ¡Habla!
MARIANO: ¡Me enfadé por ver a Alex con el noviecito y le dije algunas cosas fuera de lugar!
REBEKO: ¿QUÉ COSAS?
DAYMAR: (Le meneó duro la mano) ¡¡¡CONTESTA, CARAJO!!!!!
MARIANO: Le dije golfa…
REBEKO: (Sin mediar palabras, le da otro puñetazo, dejándolo inconsciente) ¡GOLFA, TU ABUELA, PERRO!
DAYMAR: ¡¡¡¡LO MATASTE, VIEJO!!!!
REBEKO: (Se acerca a Mariano) No, no lo maté, nomás lo dormí... ¡Me güele mi manitaaaaaa!!!
DAYMAR: Ven, vamos a nuestra mesa y te sobo, ¿si, mi viejito bello?
REBEKO: Si, mi hermosita bella...
DAYMAR: (Camino a su mesa) ¿Y si le pasa algo, viejo?
REBEKO: (Se gira y ve que se mueve) ¡Que se joda! Y que agradezca que no te da por ir a buscar el machete... ¿Será cierto que Alex anda con alguien?
DAYMAR: No lo se, viejo, pero si lo dice es por algo, ¿no crees?
REBEKO: Pues ojala y si, cosa que no sufra por ese perro imberbe que no merece ni una de las lágrimas de nuestra princesita...

4 comentarios:

  1. jajajaja::: Son tan geniales! Como amo a esta familia XD

    ResponderEliminar
  2. Pobre mariano!!! Eso le pasa por infiel.... AMO a Rebeko y Daymar son lo MAXIMO notese las mayusculas!!!!

    ResponderEliminar
  3. ajjajajajajajajajajajajaajaajajajajaajajajajajajajajajajajaajajajajaj me moryyy jajajajajaj excelente jajaja

    ResponderEliminar