sábado, 6 de abril de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 59

Sergio recibió el mensaje de su madre y dio el golpe de gracia que permitiría que su hermana y Alejo, pudieran tener unas cuantas horas a solas.

SERGIO: (A Solange) Tu papá se llevó a Alejandro al campo, amor…
SOLANGE: ¡Me lo imaginé!
ANDREA: ¿Alejandro? ¿Mi Alejandro?
SOLANGE: Bueno, si, es ese mismo, pero por hoy, será de mi papá. Claro que de manera muy distinta.
ANDREA: (Molesta) ¿A dónde lo llevó y para qué?
SOLANGE: Al campo de mi familia, en provincia. Es ahí donde papá lleva a sus clientes, para agasajarlos y convencerlos de aceptar la oferta.
ANDREA: Pero quien debe aceptar, soy yo, no Alejandro.
SERGIO: Es que hay algo que tiene que saber, señorita Ina. Este negocio que le estamos ofreciendo, por más que sea usted quien acepte la propuesta, depende pura y exclusivamente del señor Vilatorres.
SOLANGE: (Notando la confusión de la zorra) Mi padre escogió esta empresa por el liderazgo de su prometido y sin él, los cuatro millones de dólares que mi papá pretende invertir, no serán dados a ustedes.
ANDREA: (Se le abrieron los ojos de par en par) ¿Cuatro millones de dólares? ¿Por la forma en que Alejo llevó el negocio? Digo, ¿por eso nos eligieron a nosotros?
SERGIO: Exacto. Su novio es pieza clave en esto y sin él, no hay inversión.
ANDREA: (Aún no se la creía) ¿Tanto dinero?
SERGIO: Eso en principio, si las cosas van como creemos que irán, esa suma se puede hasta cuadruplicar. Y de lo que sea que se invierta, el 25% es para esta empresa, o sea, señorita Ina, que esas ganancias irían directa y legalmente a su bolsillo.
ANDREA: (Cayó completamente en la trampa) ¿Esto es real?
SERGIO: Absolutamente, puede investigar sobre nosotros en internet: allí hay muchas referencias a los negocios que hemos hecho y puede contactarse con nuestros clientes.
SOLANGE: Además, para que se quede tranquila, sepa desde ya, que lo único que esperamos de esta empresa es que trabajen, no se le va a exigir que desembolse ni un solo centavo.
ANDREA: Entonces, ¿cuál es el negocio para ustedes?
SERGIO: Como le dije anteriormente, si las cosas aquí siguen el camino que creemos seguirá, nuestra inversión se verá multiplicada y de allí saldrán las ganancias para ustedes y para nosotros…
SOLANGE: Cuanto más fuerte es la apuesta, mayor la recompensa, ¿no?
ANDREA: ¡Eso digo yo! Pues, siendo así, espero que Alejandro y su padre lleguen a un acuerdo y podamos comenzar de una vez…
SERGIO: Perfecto, pero recuerde que todo está en manos de Alejandro Vilatorres, sin él, no hay nada…

Andrea miró a sus interlocutores y creyó que era la oportunidad de su vida. Lo que fuera necesario para que Alejo aceptara, sería hecho. Lo que pidiera, se le concedería, salvo por la empresa y su relación con Daniela, todo lo demás, estaba para negociarlo. Así que mientras Andrea se relamía ante la perspectiva de una supuesta riqueza, Alejo se relamía ante la perspectiva de hacerle el amor nuevamente a la mujer que amaba.
Dani estaba parada en la puerta de la recámara y él, sentado en la cama, ambos se miraban y gozaban de antemano el tiempo que compartirían. El sonido del celular, los distrajo. Era una llamada de Daymar, quería explicarles el giro que habían dado las cosas y notificarles que debido a eso, tenían la chance de pasar la noche juntos. Esto último, por supuesto, los llenó de alegría, por lo que se dispusieron a pasarla de lujo, aunque Dani quería contarle a Ale lo que ella y sus hermanas tenían planeado para el día de la boda.

ALEJANDRO: Dani, no vamos a llegar a eso. Ya te dije que en cuanto me ceda la casa de mis padres, la mando al demonio.
DANIELA: Es que esa vieja tiene que tener un escarmiento, amor, ¡lo que hizo, tiene que pagarlo!
ALEJANDRO: ¿Haciendo eso que me dices? No quiero que ni tú, ni tu familia se expongan.
DANIELA: No te preocupes por eso, Alejerico, nosotros estamos de acuerdo en esto, quien debe dar el sí, eres tú.
ALEJANDRO: ¿Ya se complotaron los Zavallalta?
DANIELA: Sip.
ALEJANDRO: La verdad que si suena divertido, me encantaría verle la cara de “trágame tierra”…
DANIELA: Amor, si accedes a nuestra idea, hasta podremos filmarle la vergüenza y subirla a internet…
ALEJANDRO: ¡Qué crueles son! (La besa) ¡Te amo!
DANIELA: ¿Eso es un si?
ALEJANDRO: Si es lo que quieres hacer, hazlo, hermosa…
DANIELA: ¡Me encanta, ME ENCANTA! Aunque, lo que quiero hacer ahora (Le mete la mano en el pantalón) es hablarle al generalito…
ALEJANDRO: Sabes que ese siempre está dispuesto a escucharte…

Dani acarició a su esposo justo donde tanto lo enloquecía y él, en un arrebato de pasión, la tomó de la cintura y la llevó a la pared, como lo había hecho en la oficina rato antes…

ALEJANDRO: (Besando el torso de Dani por encima de la ropa) Me gusta tenerte así, a mi merced, encerradita… Me provocas cosas que no sabía que había en mí, me haces hervir la sangre, Daniela.
DANIELA: Y tú a mí, Alejandro, nunca creí que sería capaz de entregarme a un hombre así, sin tabúes ni miedos, siento que a tu lado y en tu cuerpo, todo es y será siempre placer…
ALEJANDRO: Te lo juro, hermosa… Mírame (Ella lo hace) Juntos, vamos a hacer que nuestros cuerpos vayan más allá de todo y cada encuentro que tengamos, va a ser más placentero y maravilloso que el anterior.
DANIELA: Lo se… ¿Ya te dije que te amo?
ALEJANDRO: Con palabras nomás, quiero hechos que lo demuestren, Cosita, muero de ganas que seas tú la que me posea y me haga el amor a mí…
DANIELA: (Lo lleva de nuevo a la cama) Prepárate, porque… (Lo empuja y él cae, sonriendo) Estás a punto de tener el mejor sexo de tu vida, hasta hoy…

No muy lejos de aquel sitio, Diana y Federico, además de besuquearse y toquetearse, redactaban los papeles que se necesitaban para la habilitación de una nueva empresa: Alejo pidió a su cuñada que se convierta en la asesora legal del nuevo emprendimiento que tenía en mente y ella, ni lerda ni perezosa, aceptó.
Francamente, era una oferta magnífica porque no sólo la brindaría un buen trabajo, donde se sentiría cómoda y con un entorno ameno, sino que además, esto le daría la chance de abrir un estudio propio.

FEDERICO: ¿Cómo se va a llamar la nueva gráfica?
DIANA: (Lo piensa) Mi cuñado no me dijo.
FEDERICO: Necesito saberlo, amor, ¿qué les digo a los clientes? Algún nombre les tengo que dar si les voy a ofrecer que se pasen de empresa, de otro modo es poco serio.
DIANA: (Lo besa) Tienes razón, rico Federico, deja y le pregunto… (Busca su celular y llama a Alejo, pero no le responde, así que le deja un mensaje de voz en el contestador) Debe estar ocupado.
FEDERICO: ¿Qué hacemos, entonces?
DIANA: (Deja los papeles a un lado) ¡El amor y ya, porque me quema la piel si no me tocas, niño!

Fede sonrió y ahí mismo, en el piso, hicieron el amor como si nunca lo hubieran hecho antes…

3 comentarios:

  1. Z Así que mientras Andrea se relamía ante la perspectiva de una supuesta riqueza, Alejo se relamía ante la perspectiva de hacerle el amor nuevamente a la mujer que amaba ... FEDERICO: ¿Qué hacemos, entonces?
    DIANA: (Deja los papeles a un lado) ¡El amor y ya, porque me quema la piel si no me tocas, niño!

    Fede sonrió y ahí mismo, en el piso, hicieron el amor como si nunca lo hubieran hecho antes…
    Jajajaja q capitulo me encanto jajajjaa

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  2. Malvada ambiciosa y la ambición la llevara a la Miar...

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