SERGIO: (A Solange) Tu papá se llevó a
Alejandro al campo, amor…
SOLANGE: ¡Me lo imaginé!
ANDREA: ¿Alejandro? ¿Mi Alejandro?
SOLANGE: Bueno, si, es ese mismo, pero por
hoy, será de mi papá. Claro que de manera muy distinta.
ANDREA: (Molesta) ¿A dónde lo llevó y para
qué?
SOLANGE: Al campo de mi familia, en
provincia. Es ahí donde papá lleva a sus clientes, para agasajarlos y
convencerlos de aceptar la oferta.
ANDREA: Pero quien debe aceptar, soy yo, no
Alejandro.
SERGIO: Es que hay algo que tiene que
saber, señorita Ina. Este negocio que le estamos ofreciendo, por más que sea usted
quien acepte la propuesta, depende pura y exclusivamente del señor Vilatorres.
SOLANGE: (Notando la confusión de la zorra)
Mi padre escogió esta empresa por el liderazgo de su prometido y sin él, los
cuatro millones de dólares que mi papá pretende invertir, no serán dados a
ustedes.
ANDREA: (Se le abrieron los ojos de par en
par) ¿Cuatro millones de dólares? ¿Por la forma en que Alejo llevó el negocio?
Digo, ¿por eso nos eligieron a nosotros?
SERGIO: Exacto. Su novio es pieza clave en
esto y sin él, no hay inversión.
ANDREA: (Aún no se la creía) ¿Tanto dinero?
SERGIO: Eso en principio, si las cosas van
como creemos que irán, esa suma se puede hasta cuadruplicar. Y de lo que sea
que se invierta, el 25% es para esta empresa, o sea, señorita Ina, que esas
ganancias irían directa y legalmente a su bolsillo.
ANDREA: (Cayó completamente en la trampa)
¿Esto es real?
SERGIO: Absolutamente, puede investigar
sobre nosotros en internet: allí hay muchas referencias a los negocios que
hemos hecho y puede contactarse con nuestros clientes.
SOLANGE: Además, para que se quede
tranquila, sepa desde ya, que lo único que esperamos de esta empresa es que
trabajen, no se le va a exigir que desembolse ni un solo centavo.
ANDREA: Entonces, ¿cuál es el negocio para ustedes?
SERGIO: Como le dije anteriormente, si las
cosas aquí siguen el camino que creemos seguirá, nuestra inversión se verá
multiplicada y de allí saldrán las ganancias para ustedes y para nosotros…
SOLANGE: Cuanto más fuerte es la apuesta,
mayor la recompensa, ¿no?
ANDREA: ¡Eso digo yo! Pues, siendo así,
espero que Alejandro y su padre lleguen a un acuerdo y podamos comenzar de una
vez…
SERGIO: Perfecto, pero recuerde que todo
está en manos de Alejandro Vilatorres, sin él, no hay nada…
Andrea miró a sus interlocutores y creyó
que era la oportunidad de su vida. Lo que fuera necesario para que Alejo
aceptara, sería hecho. Lo que pidiera, se le concedería, salvo por la empresa y
su relación con Daniela, todo lo demás, estaba para negociarlo. Así que mientras
Andrea se relamía ante la perspectiva de una supuesta riqueza, Alejo se relamía
ante la perspectiva de hacerle el amor nuevamente a la mujer que amaba.
Dani estaba parada en la puerta de la
recámara y él, sentado en la cama, ambos se miraban y gozaban de antemano el
tiempo que compartirían. El sonido del celular, los distrajo. Era una llamada
de Daymar, quería explicarles el giro que habían dado las cosas y notificarles
que debido a eso, tenían la chance de pasar la noche juntos. Esto último, por
supuesto, los llenó de alegría, por lo que se dispusieron a pasarla de lujo,
aunque Dani quería contarle a Ale lo que ella y sus hermanas tenían planeado
para el día de la boda.
ALEJANDRO: Dani, no vamos a llegar a eso.
Ya te dije que en cuanto me ceda la casa de mis padres, la mando al demonio.
DANIELA: Es que esa vieja tiene que tener
un escarmiento, amor, ¡lo que hizo, tiene que pagarlo!
ALEJANDRO: ¿Haciendo eso que me dices? No
quiero que ni tú, ni tu familia se expongan.
DANIELA: No te preocupes por eso, Alejerico,
nosotros estamos de acuerdo en esto, quien debe dar el sí, eres tú.
ALEJANDRO: ¿Ya se complotaron los
Zavallalta?
DANIELA: Sip.
ALEJANDRO: La verdad que si suena
divertido, me encantaría verle la cara de “trágame tierra”…
DANIELA: Amor, si accedes a nuestra idea,
hasta podremos filmarle la vergüenza y subirla a internet…
ALEJANDRO: ¡Qué crueles son! (La besa) ¡Te
amo!
DANIELA: ¿Eso es un si?
ALEJANDRO: Si es lo que quieres hacer,
hazlo, hermosa…
DANIELA: ¡Me encanta, ME ENCANTA! Aunque,
lo que quiero hacer ahora (Le mete la mano en el pantalón) es hablarle al
generalito…
ALEJANDRO: Sabes que ese siempre está
dispuesto a escucharte…
Dani acarició a su esposo justo donde tanto
lo enloquecía y él, en un arrebato de pasión, la tomó de la cintura y la llevó
a la pared, como lo había hecho en la oficina rato antes…
ALEJANDRO: (Besando el torso de Dani por
encima de la ropa) Me gusta tenerte así, a mi merced, encerradita… Me provocas
cosas que no sabía que había en mí, me haces hervir la sangre, Daniela.
DANIELA: Y tú a mí, Alejandro, nunca creí
que sería capaz de entregarme a un hombre así, sin tabúes ni miedos, siento que
a tu lado y en tu cuerpo, todo es y será siempre placer…
ALEJANDRO: Te lo juro, hermosa… Mírame
(Ella lo hace) Juntos, vamos a hacer que nuestros cuerpos vayan más allá de
todo y cada encuentro que tengamos, va a ser más placentero y maravilloso que
el anterior.
DANIELA: Lo se… ¿Ya te dije que te amo?
ALEJANDRO: Con palabras nomás, quiero
hechos que lo demuestren, Cosita, muero de ganas que seas tú la que me posea y
me haga el amor a mí…
DANIELA: (Lo lleva de nuevo a la cama)
Prepárate, porque… (Lo empuja y él cae, sonriendo) Estás a punto de tener el
mejor sexo de tu vida, hasta hoy…
No muy lejos de aquel sitio, Diana y
Federico, además de besuquearse y toquetearse, redactaban los papeles que se
necesitaban para la habilitación de una nueva empresa: Alejo pidió a su cuñada
que se convierta en la asesora legal del nuevo emprendimiento que tenía en
mente y ella, ni lerda ni perezosa, aceptó.
Francamente, era una oferta magnífica
porque no sólo la brindaría un buen trabajo, donde se sentiría cómoda y con un
entorno ameno, sino que además, esto le daría la chance de abrir un estudio
propio.
FEDERICO: ¿Cómo se va a llamar la nueva
gráfica?
DIANA: (Lo piensa) Mi cuñado no me dijo.
FEDERICO: Necesito saberlo, amor, ¿qué les
digo a los clientes? Algún nombre les tengo que dar si les voy a ofrecer que se
pasen de empresa, de otro modo es poco serio.
DIANA: (Lo besa) Tienes razón, rico
Federico, deja y le pregunto… (Busca su celular y llama a Alejo, pero no le
responde, así que le deja un mensaje de voz en el contestador) Debe estar
ocupado.
FEDERICO: ¿Qué hacemos, entonces?
DIANA: (Deja los papeles a un lado) ¡El
amor y ya, porque me quema la piel si no me tocas, niño!
Fede sonrió y ahí mismo, en el piso,
hicieron el amor como si nunca lo hubieran hecho antes…
Z Así que mientras Andrea se relamía ante la perspectiva de una supuesta riqueza, Alejo se relamía ante la perspectiva de hacerle el amor nuevamente a la mujer que amaba ... FEDERICO: ¿Qué hacemos, entonces?
ResponderEliminarDIANA: (Deja los papeles a un lado) ¡El amor y ya, porque me quema la piel si no me tocas, niño!
Fede sonrió y ahí mismo, en el piso, hicieron el amor como si nunca lo hubieran hecho antes…
Jajajaja q capitulo me encanto jajajjaa
Se huele el calor, jajajajaja
ResponderEliminarMalvada ambiciosa y la ambición la llevara a la Miar...
ResponderEliminar