domingo, 12 de mayo de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 82


Mientras los cinco rescatistas salían del edificio con Daniela, Ale había dado sonido a su celular y ahora, Andrea entraba y se encontraba con él, cara a cara...

ALEJANDRO: ¿Qué mierda buscas con todo esto?
ANDREA: ¿No es lógico y obvio? ¡Estás lento, Alejandro!
ALEJANDRO: Quiero oírlo de tu boca, demente, ¡no estoy perturbado como tú!
ANDREA: Te voy a complacer, busco que tu amada mujer, tu mocosa y tú, ¡se mueran!
ALEJANDRO: (Le sonó el celular: Dani estaba a salvo. Mira a Andrea y le sonríe complacido) ¡Date cuenta que tus planes se frustraron, maldita!
ANDREA: ¿Por qué tan seguro?
ALEJANDRO: Porque Daniela ya no está en tu poder, zorra...
ANDREA: ¿De qué hablas?
ALEJANDRO: Sube y fíjate (Andrea sacó un arma y apuntó a la cabeza) Mátame, pero ellas estarán bien. De aquí no sales sola, en cinco minutos, la policía rodeará el edificio
ANDREA: ¡Despídete del mundo, perro! (Apuntó lo mejor que pudo y disparó)
DANTE: (Escuchando el tiro) ¡¡ALEJANDRO!! (Quiso entrar, pero Bruno lo detuvo)
BRUNO: ¡Espera, Dante! (Lo tenía agarrado de los brazos)
DANTE: ¡Lo mató, esa maldita enferma, lo mató!
BRUNO: ¡Esperemos!
DANTE: (Llorando, imaginaba lo peor) ¡Hermano!
ANDREA: (Insultaba a su propia suerte, el disparo no logró su objetivo: Ale se había movido muy rápido y esquivó el balazo a causa de su agilidad y la pésima puntería de la loca) ¡Maldita sea! (Sabía que el arma estaba ya sin balas) ¡Todo esto es por tu culpa! (Le revolea la pistola y le da en la cabeza, haciéndole un pequeño corte)
ALEJANDRO: (Se le abalanza, la apresa, la controla y con su cinturón, la maniata) ¡Esto se terminó, desquiciada! (Llama a Dante) ¿Dónde están? ¿Cómo está Dani?
DANTE: ¡¡ALEJO!!! ¡Gracias a Dios que estás bien! (Bruno lo miró con todo el alivio) Yo, abajo con Bruno. Fede y Diego llevaron a Dani al hospital donde trabajan él y Laura, ahí la atenderán bien. Sebas fue a ver a los demás para tranquilizarlos…
ALEJANDRO: (Puso el altavoz) ¿Estaba bien? ¡Dime algo, Dante! (Se quitó el saco y la camisa y le ató los pies a la loca que no dejaba de gritar e insultar) ¡CÁLLATE, ZORRA! (Con la camisa, le tapó la boca) ¡No te aguanto, desgraciada!
DANTE: ¡Contrólate! Daniela está bien, pero se estaba deshidratando así que Diego prefirió llevarla al hospital. ¿Qué fue ese tiro, Alejo?
ALEJANDRO: (Andrea seguía gritando) ¡Cállate! No fue nada, triple D, no te preocupes. La loca está atada, ¿y la policía?
DANTE: Ya viene para acá, ¿escuchaste, zorrita? ¡Ya vienen y te van a llevar presa!

Diez minutos después, las autoridades se llevaban a Andrea y Alejo iba al hospital...

ALEJANDRO: (Bruno manejaba) ¿Le apuras, amigo?
BRUNO: Faltan cuatro o cinco calles, Alejandro, ¡cálmate!
DANTE: Bruno tiene razón, ya todo terminó y tu mujer está bien, ¡bájale!
ALEJANDRO: Quiero verla, lo necesito, me la robaron tantos días y esa loca pudo haberle hecho cualquier cosa… (Le habían prestado una chamarra, hacía frío)
DANTE: ¡Ey, cabezón, pero no fue así! Daniela te necesita tranquilo y no hecho un manojo de nervios. Respira y relájate, lo peor ya pasó… (Se ríe)
ALEJANDRO: ¿Qué te pasa?
DANTE: ¡Esquivas un balazo, pero el arma te da en la cabezota, animal!…

Los tres amigos echaron a reír y llegaron al hospital. Laura los esperaba.

LAURA: ¡Cuñado! (Se abrazan) Ella está muy bien, no te preocupes, pero aún no despierta. ¿Estás bien? Te ves pálido, Ale y estás sangrando.
ALEJANDRO: ¡Estoy bien, Lau, no te preocupes! ¿Por qué no despierta?
LAURA: Esa zorra no la alimentó y apenas le dio agua, le estamos administrando suero para estabilizarla, en unas horas va a reaccionar. ¿En serio estás bien? No lo parece…
ALEJANDRO: (Estaba muerto de frío) Estoy perfecto, sólo llévame con ella…
LAURA: Si. (A los otros dos) Diego y Fede están en la cafetería, con la familia.
BRUNO: Chécalo, Lau, estuvo encuerado largo rato y le dieron un culatazo en la frente, pero vayan con Dani, nosotros buscamos al resto…
LAURA: Debes estar con hipotermia, Ale, hace mucho frío y ese corte parece superficial. De todas maneras, te voy a revisar…
ALEJANDRO: (Casi llorando) Te lo ruego, sólo llévame con ella, Lau, por favor…

La quinti enfermera comprendió el ruego y llevó a Alejo con Dani, después lo revisaría.
Pasó todo un día y Daniela no volvía en sí. Alejo no se despegaba de ella y Daymar le había llevado a su hija para que pudiera estar con ambas. En el hospital, debido a su parentesco con Laura, se le tenían todas las consideraciones posibles y hasta una cunita le permitieron llevar a la habitación. Precisamente, Alejandro estaba sentado, alimentado a su pequeña con un biberón, pero Danita no estaba conforme.

ALEJANDRO: (Dejando la mamila a un lado y mirando a su niña) Lo se, princesa, no es lo mismo que comer de mamá, pero ella está cansada y no puede darte eso que quieres, amorcito… (Danielita estaba por llorar) No, no, no, hermosa, mami se va a despertar en cualquier momento y no puedes estar llorando cuando te vea, corazón… (Unas lágrimas le caen a él)
DANIELA: Ni tú, Ale, no llores…
ALEJANDRO: (La mira y sonríe) ¡Hasta que despiertas, Daniela! ¿Cansada de dormir?
DANIELA: (Dándose cuenta que no estaba secuestrada) ¿Qué pasó?
ALEJANDRO: (Acercándose con la beba) Pasó que todo terminó, mi amor…
DANIELA: Pero…
ALEJANDRO: (La besa despacio y suave) Más tarde te cuento todo, pero una princesita te ha extrañado con locura y quiere que su mamá la abrace…
DANIELA: (Cargando a Danita, se siente débil) No puedo, Ale, no tengo fuerzas…
ALEJANDRO: (Se recuesta su lado y la toma de los brazos, para que pueda sostener a la niña) Ya está, Cosita, ya las tengo a las dos en mis brazos y eso nunca va a cambiar…

Unos cuantos minutos más tarde, los tres se durmieron así, juntos y abrazados.
Dani fue dada de alta dos días más tarde y volvió a su casa después de casi diez de ausencia. Alejo pidió a la familia y amigos que la dejaran descansar por ese día y la visitaran al siguiente y bajo protesta, todos entendieron y accedieron a dicho pedido. Cuando Danita se durmió, Ale y Dani tuvieron una charla en la que él le pudo contar concretamente, cómo había sido todo: la señora de Vilatorres, no salía de su estupor.

DANIELA: ¿Ella fue?
ALEJANDRO: Si, pensé que lo sabías.
DANIELA: No, amor, nunca la vi y cuando me hablaba cambiaba la voz y muy bien por lo que me doy cuenta, nunca me imaginé que fuera ella.
ALEJANDRO: Dani, ¿te hizo algo?
DANIELA: ¿Además de matarme de hambre y de sed? ¡Para nada! Bueno, si me dio esos golpes para desmayarme, pero no más que eso. Directamente ni estaba conmigo.
ALEJANDRO: Tenía una especie de recámara armada al final del pasillo con cama y hasta una televisión, la muy desquiciada…
DANIELA: (Le mira la herida en la frente y le aprieta la nariz) ¡Eres un menso!
ALEJANDRO: ¡Ayyyyyyyyyyyyy! ¿Por qué?
DANIELA: ¡Fue muy peligroso lo que hicieron ustedes, Alejo! (Lo suelta) ¿Qué hubiéramos hecho la niña y yo si esa loca acertaba el disparo?
ALEJANDRO: No se, amor, no lo pensé, ¡sólo quería sacarte de allí!
DANIELA: “No lo pensé” ¡Pues, piensa! ¡Eres un padre de familia ahora, Alejandro!
ALEJANDRO: Lo soy, pero mi vida sin ti, no tiene lógica, razón, ni sentido. ¡Se que me arriesgué, Dani, lo hice porque te amo y tenía que sacarte de ahí! Ya no me regañes…
DANIELA: No es regaño, es miedo, me muero sin ti y sin nuestra hija… Mírame (Él lo hace) No concibo una existencia sin ustedes, me da pánico que algo les pase.
ALEJANDRO: Es igual para mí, mis Danielas lo son todo…
DANIELA: (Se abrazan) ¡Por lo menos esa tipa estará en el loquero hasta que se pudra!
ALEJANDRO: Si…
DANIELA: Nunca más hagas algo así…
ALEJANDRO: ¿Elegir entre mi vida y la de mis Danis? Siempre las voy a salvar
DANIELA: ¡SúperAlejo al rescate! (Se ríen) Ven, héroe, vamos con nuestra princesa, quiero dormir en mi cama, con los dos amores de mi vida. (Se para y le ofrece la mano)
ALEJANDRO: (Se levanta y la carga) Los héroes hacen esto, mi amor…
DANIELA: (Se ríe sola) ¿Sabes qué?
ALEJANDRO: Dime…
DANIELA: Se me antoja que me cumplas una fantasía…
ALEJANDRO: ¿Ahora?
DANIELA: Mmmm… Tenemos que esperar a que esté un poco más repuesta…
ALEJANDRO: (Iban camino a la recámara) Cuéntame…
DANIELA: ¿Conseguirías el disfraz de…?

Las carcajadas de Alejo retumbaron por toda la casa…

ALEJANDRO: ¿Es en serio?
DANIELA: Te lo juro…
ALEJANDRO: ¿Esa es tu fantasía?
DANIELA: ¡Una de ellas! ¿La cumple o qué, SupérAlejerico?
ALEJANDRO: Aunque tenga que mandarme a hacer el traje, ¡TE LA CUMPLO, COSITA!
DANIELA: ¡Ese es mi marido, caray!...

3 comentarios:

  1. JAJAJAJAJA, le dio con el arma, qué menso, jajajajajaja!!! ¿Y qué le habrá pedido Dani, ehhhhh?

    ResponderEliminar
  2. Jajajajajaja de que se disfrazara Alejo a petición
    de Dani???

    ResponderEliminar