DANIELA: (Cada quinti se ubicó junto a su pareja)
¿Qué hacen, guapos?
ALEJANDRO: ¿Guapos, Daniela? Pensé que el único
guapo para ti, era yo…
DANIELA: Pues, pensaste mal, amor, mira a tus
concuñados y al comisario, ¡nada mal! (Les guiña un ojo a todos, evitando que
Ale la vea)
ALEJANDRO: ¡Mira tú, qué buena vista la de mi mujer!
ELIZALDE: Le agradezco el halago, señora Zavallalta,
es usted, toda una dama…
ALEJANDRO: ¡A ver, a ver! ¿Están flirteando en mi
presencia? ¡Al menos esperen a que me vaya, caray!
ELIZALDE: Es que está difícil aguantarse, señor
Vilatorres…
ALEJANDRO: No, pues, si ya tenemos tanta confianza
que andan de coquetos, nomás dígame “Alejandro, el cornudo consciente”… (Echan
todos a reír)
DIANA: ¡Ay, cuñado! Tú y tus salidas…
FEDERICO: Si, compadre, ¡qué sentido del humor!
DANTE: Eso es porque sabe que es un chiste, de lo
contrario…
DANIELA: ¡Ni lo digas, Dante! Alejandro celoso, ¡es
inaguantable!
ALEJANDRO: ¡Véanla! ¡Habló la duquesa de la
serenidad! Ni me hagas hablar de cuando tú te encelas, Dani…
ALEX: (Riéndose) ¡Eso es cierto, Quinti, no te
aguantas ni tú!
DIANA: Eres la peor de las cinco…
DANIELA: ¡Ay, no, qué flojera me dan ustedes dos!
¡Parecen hermanas de Alejo en vez de mías!
ALEJANDRO: ¡Lo son, ¿qué no?! Hermanas políticas,
pero lo son…
DIANA: ¡Chócalas, bro! (Las chocan)
ELIZALDE: (Se ríe) Me gusta la dinámica que tienen,
son todos muy unidos y eso no se ve muy a menudo…
ALEX: Es que entre locos, no nos robamos los
chalecos de fuerza, comisario… (Carcajada general) Pero, ya, basta de boberías
y dígannos, ¿qué hablaban? Estaban muy serios.
DANTE: Tratamos de pensar en algo que nos pueda llevar
hasta Andrea.
DANIELA: ¿Algo cómo qué?
ELIZALDE: Alguna estrategia, estamos intentando
razonar como lo haría ella.
DIANA: ¡Imposible! Esa mujer está desquiciada y
nosotros, con locura y todo, junto a ella, somos demasiado sanos.
FEDERICO: Exactamente eso es lo que estábamos
diciendo.
DANTE: ¿Y si miramos las cosas desde el otro
enfoque?
DANIELA: ¿A qué te refieres?
DANTE: En vez de pensar qué haría ella, pensemos en
qué no haríamos nosotros. (Nadie se percató del cambio de expresión de Alejo al
escuchar ese comentario)
ELIZALDE: No estaría mal hacer la prueba.
ALEX: Es como muy loco, sin embargo, mientras no
haya nada más, ¡A DARLE! Hermanita, tú eres abogada, impúlsanos…
DIANA: ¡Si, claro, todo yo, todo yo! (Se ríen)
Veamos… El objetivo son Daniela y Alejandro, eso es seguro. Según el tal Félix,
mantenía viva a mi hermana, porque quería apropiarse de la beba, venderla y
después, de eso, enterar a Alejo que su mujer aún vivía, que su hija había sido
rematada al mejor postor, por decirlo así y recién ahí, acabar con la vida de
Daniela, ¿hasta ahí estoy en lo correcto?
FEDERICO: Espeluznamente real, amor…
DANTE: Tétrico, pero certero, cuñada…
DIANA: Bien, lo de la niña, ya no lo puede hacer,
para lograrlo tendría que mover demasiadas piezas, exponerse mucho y Andrea,
obviamente, pretende mantenerse en las sombras. Algo en contra de las niñas, yo
lo descartaría.
ELIZALDE: Pienso lo mismo, señora. De hecho, estoy
convencido que el blanco directo, es Alejandro, ya ni su hermana corre riesgos,
sólo de manera indirecta.
ALEX: ¿Por qué lo dice?
ELIZALDE: Una de las razones por las que vine hoy,
era precisamente hablarles de esto. Según el psiquiatra que realizó las
pericias a Félix, el objetivo primordial, siempre fue herir a Alejo. Primero
secuestró a Daniela sola y después, embarazada, con el fin que todos conocemos
y ahora, le da a entender que lo va a encontrar. Para evitarnos errores o gajes
del oficio, buscamos un perito psiquiátrico ajeno al caso. Este analizó las
conductas y el perfil de Andrea Ina y luego, chequeó los mails y amenazas que
recibió el señor Vilatorres. La conclusión fue la misma: esta vez, el objetivo
es Alejandro.
DANIELA: (Se miran con Ale) ¿Qué les da seguridad?
ELIZALDE: En principio, todas las amenazas son en
singular. En ningún momento, ninguna de ellas pluraliza. No dice que “los va a
encontrar”, sino que lo va a encontrar.
ALEX: Es cierto, hermanita, el sobre que llegó a
casa de tus suegros decía “Pagarás caro lo que hiciste”
DANTE: Si.
DANIELA: Pues hay que redoblar la seguridad de mi marido,
no tienes que salir de esta casa, amor…
ALEJANDRO: No, Dani, al contrario… (Todos lo miran)
¡Eso es!
ELIZALDE: ¿Qué?
ALEJANDRO: El señuelo… Yo soy el señuelo. Si la dejo
verme, querrá atacarme y allí la podremos atrapar…
DANIELA: (Se pone de pie y Ale después de ella)
¿Estás loco, Alejandro Federico? ¿Y si logra lo que quiere y te mata? ¿QUÉ TE
PASA?
ALEJANDRO: A ver, a ver, Dani, espera. No estoy
diciendo que me voy a parar en medio de la calle a gritarle que ahí me tiene.
No. Hablo de trazar un plan con el cual le hagamos creer que me tiene.
DANIELA: No, no, Alejo, no, para nada… ¡Tenemos dos
hijas, mi amor, piensa en ellas!
ALEJANDRO: ¿En quiénes te crees que pienso todo el
día, Daniela? En ellas y en ti. Por eso quiero acabar con todo esto de una
buena vez.
DANIELA: ¿Arriesgando tu pellejo? ¿Arriesgando tu
vida?
ALEJANDRO: ¡¡¡Si es necesario, si y la pierdo,
también!!!… Yo te dije que voy a hacer lo que sea por cuidarlas y protegerlas y
mi vida está dentro de lo que estoy dispuesto a arriesgar…
DANIELA: Pues tú estarás dispuesto a morirte, pero
yo no quiero, ni puedo, ni toleraría perderte, ¿lo oyes? (Se quedan mirándose
en silencio durante un segundo)
ALEJANDRO: (La abraza) ¡Ya lo se, amor! Perdón,
perdón, pero siento que es la única manera de acabar con esto.
ELIZALDE: Disculpen que interrumpa, pero la idea no
es mala. (Daniela iba a decir algo, pero el comisario la detuvo) Espere,
señora, déjeme terminar. Si podemos pensar una buena estrategia en la que
Alejandro se vea “vulnerable”, pero no lo esté, podríamos dar con ella.
DANIELA: No voy a estar de acuerdo con nada que haga
que la vida de mi esposo peligre, Elizalde, lo siento.
ELIZALDE: Ni yo, señora Zavallalta, créame. No estoy
dispuesto a que nadie más muera, mi trabajo es impedirlo y no pretendo
arriesgar la vida de su marido. Eso está fuera de discusión.
ALEX: ¿Entonces? ¿Cómo sería la cosa?
ELIZALDE: No lo se bien, tengo que pensarlo. Pero
quédense todos tranquilos, ninguno volverá a correr peligro y en eso, tienen mi
palabra. Lo que si es seguro, es que la única posibilidad de atraparla la
tendremos, si ella sale de dónde está para llevar a cabo su cometido. Déjenme
idear algo con mi gente y les comunicaremos lo que obtengamos. Sólo
accionaremos con el consentimiento de Alejandro. De otro modo, seguiremos como
hasta ahora.
DANIELA: Eso no me da ninguna seguridad, Elizalde,
mi marido no es el rey de los cuerdos precisamente. Con tal de cachar a esa
loca, se mete en la boca del lobo sin considerarme, ni a mí, ni a nuestras
hijas.
ALEJANDRO: Dani, te lo juro por ustedes tres, que no
moveré un dedo sino estás de acuerdo. Ya entendí que antes que nada, están mi
esposa y mis hijas.
DANIELA: No te creo, Alejo, acabas de decir que si
tienes que morirte para cuidarnos, lo vas a hacer.
ALEJANDRO: Este no es el caso. No me voy a exponer a
perderlas, Dani. Ya te perdí una vez y a Vicky y eso no vuelve a suceder, te lo
juro, amor. Mírame, tú sabes que no miento.
DANIELA: (Estaba siendo sincero) ¿No mientes? (Se
abrazan, pero Dani tenía sus resquemores)
ELIZALDE: (Se levanta) Me retiro para ir a la
delegación y poner en marcha el plan, En cuanto surja algo, les aviso. Con
permiso.
ALEX: Lo acompaño, comisario… (Se va con él)
Ahora el bobalicón, es Alejo, JUM!!
ResponderEliminarCreen que Alejo dijo en verdad que no se va ha arriesgar???
ResponderEliminarYo digo que si lo va hacer...
Esta demostrado que Alejo hara todo lo que sea por su familia... pero ojala no se exponga tanto y todo salga bien y atrapen a la desquiciada de Andrea
ResponderEliminarQue atrapen a andrea pero q alejo no se arriesgueee super cap me encantooo!! :D
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