sábado, 8 de junio de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 102

La pregunta de Daniela, había logrado que su amiga la mirara de una manera rara que ella no podía interpretar…

SANDRA: ¿Si te digo la verdad, no te enojas? No quiero que se te salga la Daymar que habita en tu interior...
DANIELA: ¡La verdad! Sabes que siempre he preferido la verdad...
SANDRA: Desde que lo vi en tu casa, la última vez, cuando todavía pensábamos que estabas, ya sabes... No se, me dio pena, Dani. No de lástima, no te confundas, sino de dolor. Digamos que me partió el corazón su dolor por ti.
DANIELA: Pero si apenas lo conoces...
SANDRA: No hace falta conocer a una persona demasiado para darse cuenta de algunas cosas. No quisiera pensar que eso tan bonito que ustedes tienen, se vea perjudicado por lo que pasó. Ustedes se aman, se les ve a flor de piel, Dani, así que lo que sea, háblenlo y salgan adelante, ¿si?
DANIELA: Ya lo haremos... Gracias por el consejo amiga, te amo (Se abrazan)
SANDRA: Y yo a ti, terrible... ¡Dios que me va a gustar volver a verte a diario! Aunque ya me tengo que ir...
DANIELA: ¿Te vas? Quédate a almorzar...
SANDRA: ¡Ya quisiera yo! No puedo, amiga, tengo que terminar con ciertos trámites para poder quedarme de una vez aquí, pero te prometo, que cuando resuelva eso, me tendrás que echar de tu lado... (Mira a la bebita) ¡Es hermosa! Bueno, las dos los son y cómo habla Danita, mujer, para la edad que tiene, habla muchísimo
DANIELA: Es que vive metida entre gente grande y los niños en esa situación, generalmente aprenden a hablar más rápido que los otros. Eso dijo el pediatra y además, salió al papá que es un hablador compulsivo. No sabes la que me espera como esta (Mirando a Vicky) salga igual, jajajaja... Pues nada, otro día te quedas a almorzar, ¿si?
SANDRA: Deja que me instale en la ciudad y volveremos a los viejos tiempos... ¿Te digo algo? Me parece que esta niña va a ser más habladora que su hermana...
DANIELA: ¡Dios me salve! (Las dos mujeres echaron una carcajada. Poco después, Sandra se fue, dejando a la familia a solas)
DANITA: (Entrando al cuarto) ¡¡Mamiiiiiii!! (Se acuesta con su mamá) ¿One ta Ditora? (Estira el cuello, pero no la ve en su cunita)
DANIELA: No sé, ¿tú no la viste con tu papi?
DANITA: Nooooo, papi she fee con Ditora
DANIELA: Vete al otro cuarto y la vas a ver, papi se la llevó para cambiarle los pañales
DANITA: ¿Ditora pupú?
DANIELA: Jajaja Si, Ditora pupú igual que Danita...
DANITA: To quiedo quedadme con mamita
DANIELA: (La abraza) Pues te quedas con mamita (Le da un beso en la frente) ¡Te amo, pequeña!
DANITA: Amo, mami... (Se acomodó con ella y comenzó a dormirse)
ALEJANDRO: (Entrando con Vicky) Ya estamos limpitos y... (Ve que Danita está dormida) Esa niña se despierta sólo para comer, jugar Y COMER DE NUEVO...
DANIELA: Shhh, no lo digas muy alto que se despierta (Ale acuesta a Vicky en la cuna) Ven, acuéstate con nosotras...
ALEJANDRO: (Lo hace) Ahhh... ¡Esto es vida, si, señora! ¿Cómo te sientes?
DANIELA: Bien. Perdón por lo de esta mañana
ALEJANDRO: ¿Qué fue eso, a propósito? No entendí nada, amor...
DANIELA: No se qué fue, se me pasó de todo por la cabeza, perdón…
ALEJANDRO: No te disculpes, pero explícame, ¿qué se te pasó por la cabeza?
DANIELA: Conozco a Sandy y se que levanta pasiones y me comen los celos en pensar que tú te hubieras podido fijar en ella, cuando yo no estuve (Ale iba a hablar, pero Dani no lo dejó) No digas nada, se que me amas, pero fue lo que sentí, me dio un miedo exagerado de pensar que podías enamorarte de otra persona...
ALEJANDRO: ¿Amar a otra persona que esté fuera de esta recámara? No, eso no es posible. (Le da un besote) Mi vida empieza y termina en mis tres mujeres, Daniela, no hay ni habrá más que eso, salvo que tengamos más hijos... No pienses en eso, ¿si? Yo te amo a ti, eres la única mujer con la que podría compartir mi vida (Le guiña el ojo) ¿Te digo algo más?
DANIELA: Dime...
ALEJANDRO: Cuando estabas toda enojadita, te hubiera quitado el enojo ya sabes cómo... Me encanta que te vuelvas loquita... ¡TE SALVÓ LA CUARENTENA!
DANIELA: Odio la cuarentena (Besote)
ALEJANDRO: Yo ni te cuento, hermosa, me tortura... (Se abrazan y acomodan a Danita en medio) ¿Quieres dormir en un rato más o prefieres que te lleve a la sala y que veamos alguna película o algo? (Respira profundamente, de repente se lo ve preocupado)
DANIELA: Mejor vamos a ver una peli o algo (Lo mira) ¿Qué te pasa?
ALEJANDRO: Vamos y te cuento, amor (Entre los dos recuestan bien a Danita y luego, Ale, carga a Dani y la lleva al sillón) Estoy pensando en esta situación nuestra y en si se va a terminar algún día. No podemos vivir aquí, encerrados para siempre
DANIELA: Todo se va a arreglar, ya lo verás. Deja de pensar en eso, no nos hace bien a ninguno, pero una cosa si te digo, tengo el presentimiento de que pronto la van a agarrar...
ALEJANDRO: Quisiera tener tu mente positiva
DANIELA: No es mente positiva, es lo que siento aquí (Coge la mano de su esposo y la pone sobre su corazón)
ALEJANDRO: ¿Si? (Ella asiente y él la besa. Suena el teléfono) Mmmm... Entre el celular y la cuarentena... (Atiende) ¿Si? ¡Comisario! (Sonríe) ¿Es en serio? Ajá, ajá... Déjeme que le pregunte. Amor, tienen a Félix y dice Elizalde si puede venir a traerte unas fotografías para que corrobores si es él
DANIELA: Si, dile que venga (Mientras Ale hablaba, ella le besaba el cuello, no podía resistirlo)
ALEJANDRO: (Al teléfono) Dice que si... (Se mueve para que ella lo bese más) Simmmm... Digo, ¡SI! Lo esperamos a esa hora, gracias... (Deja el celular) ¿Qué me haces, hermosa?
DANIELA: Besarte...
ALEJANDRO: Ya me parecía que era eso... Síguele, no te detengas...
DANIELA: Aunque quisiera, no podría... (Seguía besándolo)
ALEJANDRO: (Comienza a besarle los labios muy intensamente) ¿Quién inventó la cuarentena? (Beso) A ese menso, hay que matarlo (Besote)
DANIELA: Estoy totalmente de acuerdo contigo, mi amorcito (Continuaban besándose)
ALEJANDRO: (La acariciaba y de a poco, la cosa fue tomando más temperatura) No se si seguir o parar...
DANIELA: Yo ya no puedo pensar...
ALEJANDRO: Tú dime, amor, sabes que si por mí fuera, estaría haciendo lo que quisieras
DANIELA: ¡¡Juguemos!!
ALEJANDRO: ¿A qué? (Los besos eran más intensos)
DANIELA: Ya sabes a qué... (Beso matador)
ALEJANDRO: ¡A mi juego me llamaron, Cosita! (Bajó su boca hasta el cuello de Dani, saboreando cada resquicio de piel)

La pareja se quedó jugando largamente, hasta que ambos pudieron satisfacerse un poco. El período de abstinencia post parto iba de poquitos días y para los dos era tortuoso porque se deseaban desde el vientre y hasta el cabello. Sin embargo, encontraron en esos juegos, una manera de calmar un poco las ansias y así, poder evitar que sus deseos de hacer el amor, los rebalsaran…

A media tarde, llegó Elizalde. Dani reconoció a Félix por las fotografías y a partir de allí, la investigación para dar con Andrea Ina, fue tomando un poco más de forma. Al interrogar al pordiosero, el comisario pudo enterarse de los planes de la loca y comunicárselos a Alejo y Daniela, de este modo, ellos podrían tomar precauciones. Un par de días después, nuevamente en el departamento de Mariano, se reunieron Dani, Ale, Diana, Federico, Alex, Dante y el comisario.
En el transcurso de aquellos mismos días, Alejandro había recibido unos mails amenazando su vida y una nota en casa de sus padres con el mismo objetivo. Esto, sumado a la declaración de Félix, le daban cierto color a las cosas.

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