domingo, 12 de mayo de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 84


Al comprender que Daniela estaba desvanecida, Alejo la recostó suavemente en el sillón y buscó alcohol para hacerle oler y ver si con eso reaccionaba, pero no funcionó. Dentro de su desesperación, pudo reaccionar y llevarla al hospital donde trabajaba Laura: aunque ella no estuviera, las quinti se atendían allí e incluso Danita había nacido en aquel nosocomio. Cristina, médica tratante de allí y gran amiga de Laura, los recibió. Daniela seguía inconsciente.

CRISTINA: ¿Qué le pasó?
ALEJANDRO: No se, estábamos hablando y se desmayó, así, de la nada.
CRISTINA: ¿Antes de eso habían discutido, hubo algo que la alterara?
ALEJANDRO: Discutimos, si, pero no fue algo grande, una pavada, te lo juro…
CRISTINA: (Lo ve muy alterado) Alejandro, tranquilo, por favor.
ALEJANDRO: ¿Qué tiene, Cristina?
CRISTINA: Si me dejas revisarla, te digo. (Llegan a urgencias) Espera aquí, Ale.
ALEJANDRO: (Le da un beso en la frente y en la boca a Daniela) Mi amor, ¿me escuchas? Si sales de esto, te juro que te doy todo el dinero de la empresa para que hagas lo que se te de la gana y la pongas patas arriba, si quieres, pero vuelve a mí, Dani, vuelve conmigo y con nuestra hija, por favor…
CRISTINA: Ale, tengo que llevarla.
ALEJANDRO: (Mira a Cristina) Devuélvemela con bien, te lo suplico

La médica hizo un gesto afirmativo y le guiñó el ojo, cosa que apaciguó la angustia de Alejandro, pero apenas.

Alex, Diana y Fede, llegaron muy rápido y se encontraron a Alejo esperando alguna novedad.

DIANA: (Lo abraza) ¿Qué pasó?
ALEJANDRO: (Llorando) No se, se desmayó de la nada.
FEDERICO: ¿Te han dicho algo?
ALEJANDRO: No. Sólo salió Cristina a pedirme una autorización para que le hicieran exámenes, análisis, tomografías y esas cosas.
ALEX: (Le agarra las manos) Ale, mi hermana es una mujer sana, joven y con más ganas de vivir de lo que te puedas imaginar. Debe ser algo de cansancio o agotamiento, ya ves que tu mujer no descansa nunca.
DIANA: ¡Si, cuñado, tranquilo!
ALEJANDRO: Si fuera eso, ya me lo habrían venido a decir, ¿no creen? (A Alex) ¿Y Dante, tus papás, Mica?
ALEX: Están todos en camino. De casualidad yo estaba con este par. No te preocupes por eso. ¿Llamaste a tus padres?
ALEJANDRO: No, apenas si pude llamarte a ti, Alex…
FEDERICO: Yo lo hago, amigo (Se retira un poco para llamar)
ALEX: (Se miran con Diana sin saber qué decir, las dos estaban igual de preocupadas que Ale) ¿Por qué nadie dice nada?
DIANA: ¡Te calmas, Alejandra! (Le hace gestos para que se compusiera)
FEDERICO: (Volviendo) Tus padres ya vienen, Alejo…
ALEX: (Sale Cristina) ¿Qué pasó?
DIANA: ¿Cómo está?
ALEJANDRO: ¡Di algo, mujer!
CRISTINA: Se le bajó mucho la presión y de golpe, por eso se desvaneció. ¿Ha comido bien?
ALEJANDRO: En general, si. Aunque hace un par de días está un poco pasada de revoluciones y come cualquier cosa.
CRISTINA: ¿Cómo es eso?
ALEJANDRO: Le dan ataques de hambre y come lo que encuentra y después, lógico, se descompone. ¿Será una gastritis?
CRISTINA: (Se ríe, era evidente que Alejo no tenía idea) No, Alejandro, no es gastritis. Ven, vamos a mi consultorio y te explico.
DIANA: ¡Va, va, va! ¡Al menos dinos cómo está y si se va a poner bien!
CRISTINA: Tranquila, quintilliza de Laura, Daniela va a estar perfecta. Probablemente en una o dos horas se despierte y para la noche, ya va a estar en su casa. (Se va con Alejo)
DIANA: Pues, avisemos a todos que Dani está bien.
FEDERICO: Ya están viniendo, amor.
ALEX: Si, cuñado, pero así vendrán tranquilos.

Y mientras ellos avisaban de las novedades, Alejandro se enteraba del estado de salud de su esposa. Poco más de una hora después, Daniela despertaba y lo primero que vio, al abrir los ojos, fue a su marido, tomándole la mano, acariciándole el cabello y sonriéndole…

ALEJANDRO: Hola, chistocita…
DANIELA: ¿Qué pasó, amor?
ALEJANDRO: Te desmayaste, Dani y no pude hacerte reaccionar, así que te traje al hospital
DANIELA: ¿Me desmayé?
ALEJANDRO: Si, hermosa, ¿cómo te sientes?
DANIELA: Bien, Ale, un poco adormilada, pero bien.
ALEJANDRO: Eso debe ser a causa del suero, estabas un poco baja de vitaminas, tienes que alimentarte mejor.
DANIELA: (Le sonríe) ¿El médico te dio la razón?
ALEJANDRO: La médica, es Cristina y si, te dije mil veces que comer cualquier cosa que te encuentras, no es alimentarte y además, aún amamantas a Danita…
DANIELA: (Lo veía con una mezcla rara de felicidad y angustia) ¿Te asustaste?
ALEJANDRO: ¡Me aterré!
DANIELA: Perdón, prometo mejorar mi alimentación.
ALEJANDRO: No tienes opción, Daniela, ahora más que nunca tienes que comer bien y sano, la maternidad te exigirá que estés al cien por ciento.
DANIELA: Si que come mucho esa niña nuestra…
ALEJANDRO: (Se sienta en la cama, a su lado) Daniela, te desmayaste porque tu cuerpo no recibe lo que necesita para que una mujer en tu estado, se sienta bien y pueda hacer su vida normal…
DANIELA: (Sin “captar” lo último”) Lo se, lo se, ya te dije que voy a cuidarme más y que comeré lo que los médicos me indiq… ¿Qué quisiste decir con eso de “una mujer en tu estado”? ¿Qué estado?
ALEJANDRO: (Le sonríe ampliamente) ¡No puedo creer que sea yo quien te diga esto, amor!
DANIELA: ¿Decirme qué cosa, Alejo? Habla…
ALEJANDRO: Decirte que aquí (Le pone la mano en el vientre) Está creciendo la pequeña Victoria Vilatorres Zavallalta…
DANIELA: (Lo mira, confundida) ¿La pequeña Victoria? ¿ESTOY EMBARAZADA?
ALEJANDRO: (Mueve la cabeza afirmativamente) Y de otra niña, lo presiento…
DANIELA: ¿OTRA VEZ EMBARAZADA?
ALEJANDRO: (Sonríe) Si…
DANIELA: ¿Embarazada? ¿OTRA VEZ?
ALEJANDRO: (La toma del rostro y la besa suavemente) ¿Reaccionas, amor? Estás esperando otra Danita, otra hermosa princesa tuya y mía…
DANIELA: (Lo abraza, emocionada) ¡No lo puedo creer! ¡Es muy pronto, Dani sólo tiene ocho meses! (Llora) ¡Otro hijo de los dos, Ale!
ALEJANDRO: (Le besa las lágrimas) Después de toda aquella locura, preciosa, Dios nos vuelve a bendecir con otro bebé, que será niña de nuevo, eh…
DANIELA: ¡TE AMO!
ALEJANDRO: Y yo a ti, a las tres, ¡SOY EL MÁS FELIZ DEL MUNDO!
DANIELA: (Lo mira y vuelve a llorar) ¡Me contagiaste lo chillón!

La pareja se rió y se quedó abrazada largo rato, imaginando cómo sería el o la nueva integrante de la familia.

3 comentarios:

  1. Jajajajaj, este par no tiene remedio, YA ENCARGARON OTRAAAAAAAAA!! Jajajajaja

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  2. JAjajajajajaj otro BEBE y ya dijo es Nena... Me encanta esta Historia..

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