SANDRA: (Estaban sentados en la cocina) Alex me
contó todo y está de no creer.
ALEJANDRO: (Sirviéndole un te) Una locura,
definitivamente
SANDRA: ¿Qué se sabe de la tipa esa?
ALEJANDRO: Nada. Es un completo misterio. Dani se
escapó de sus garras hace ya varios días y Andrea no ha dado señales.
SANDRA: Eso es bueno.
ALEJANDRO: Yo creo lo contrario. Me temo que debe
estar preparando un nuevo golpe y eso me tiene inquieto.
SANDRA: Pues, si, eso sería lo más lógico. (Lo mira)
¿Tú cómo estás?
ALEJANDRO: Feliz, imagínate. Hace unas semanas, mi
vida era un infierno y hoy, no sólo volvió el amor de mi vida a mis brazos,
sino que, además, ya nació mi segunda hija. Estando ellas tres conmigo, todo es
fabuloso, sin importar nada más.
SANDRA: Dani y tú fueron muy afortunados al
encontrarse, Alejandro.
ALEJANDRO: ¡Lo se! (Sonríe y aparece Danita,
restregándose los ojos)
DANITA: (Alzando los brazos para que su papá le haga
upa) ¡Nanita come, papi!
ALEJANDRO: (Alzándola) ¡Hola, hermosa, buen día!
Mira quién vino a vernos…
SANDRA: Hola, Dani…
DANITA: (La mira seriamente, al estar recién
levantada y no haberla visto muchas veces antes, no la reconoció) Hola…
ALEJANDRO: ¿Y esa cara, Danita? Es Sandra, mi amor,
la amiga de mamá…
DANITA: (Por fin, le sonríe) ¡Hola!
SANDRA: ¡Así me gusta más!
ALEJANDRO: ¿Mamá duerme, princesa?
DANITA: Shi y Ditora depieta…
ALEJANDRO: ¿Si? (Danita asiente) Quédate un segundo
con la tía Sandra, que busco a tu hermanita…
DANITA: (Se sienta en el regazo de Sandy) Shi, papi,
emanita come y Nanita come.
SANDRA: ¡Danita tiene hambre! Ve tranquilo,
Alejandro, yo le preparo algo.
DANITA: Quiedo mamila, papi…
ALEJANDRO: Bueno, amor, ya te la preparo. No te
preocupes, Sandra, checo a Vicky y regreso.
SANDRA: Bueno… (Ale se va)
ALEJANDRO: (Entrando al cuarto, ve a Vicky despierta
en su cuna y la carga) Hola, mi amor, buen día, hermosa…
DANIELA: ¡Cuántos halagos! ¿Me tengo que poner
celosa?
ALEJANDRO: ¡No, hay piropos para mis tres mujeres!
(Se recuesta con su mujer y le da a la niña que en un segundo, busca el pecho
de su mamá) ¡Tragona como la hermana! (Besa a Dani) Buenos días, mamacita…
DANIELA: (Comienza a amamantar a la bebita) Buenos
días, papacito (Otro beso) ¿Dani?
ALEJANDRO: En la cocina, con Sandra, vino a verte.
DANIELA: ¿Si? (Él asiente) ¿Hace mucho que llegó?
ALEJANDRO: No, amor, harán veinte minutos.
DANIELA: ¿Por qué no me despertaste?
ALEJANDRO: Porque le ofrecí tomarse un te y ella
aceptó. Igual, ya venía a hacerlo
DANIELA: (Lo mira raro) Eso no es una respuesta a mí
pregunta, Alejandro…
ALEJANDRO: (Se extraña por el tono de su esposa)
¿Qué pasa, amor?
DANIELA: ¿Por qué no me despertaste?
ALEJANDRO: (De nuevo ese tono de enojo en Daniela)
Te lo estoy diciendo. Le ofrecí un te y cuando venía a despertarte, salió
nuestra niña a pedirme el desayuno y me dijo que Vicky estaba despierta, así
que aproveché y vine a buscarla y a despertarte… ¿Qué te pasa? Ese tonito con
el que hablas no me gusta…
DANIELA: ¿Tardaste veinte minutos en preparar un te?
ALEJANDRO: (Respira) No, sargento Zavallalta.
Platiqué un poco con Sandra antes de prepararlo y hace un momento, se lo serví.
DANIELA: ¿Sargento Zavallalta? Agradece que esté
alimentando a nuestra hija, Alejandro, porque de otro modo, ya te hubiera arrancado
las orejas…
ALEJANDRO: Bueno, ya basta… Esta es una discusión
demasiado ridícula. Ya le digo a tu amiga que venga contigo y voy a prepararle
el biberón a Danita. (Se pone de pie y sale, enojado)
DANIELA: ¡Encima se enoja él!
ALEJANDRO: (Volviendo a la cocina, su molestia era
obvia) Dani ya despertó, Sandra. Danita, lleva a la tía con mamá y ya te llevo
tu leche, hija…
DANITA: Shi, papi… (Se baja de Sandy y le jala la
mano) ¡Amos con mami!
SANDRA: (Le pareció rara la actitud de Alejo) Si,
Danita, vamos con mami (Salen)
ALEJANDRO: (Viéndose solo) ¿Será posible que Daniela
esté celosa?
SANDRA: (Volviendo a la cocina, unos minutos
después) ¿Hablando solo? (Le sonríe)
ALEJANDRO: No, sólo pensando en voz alta....
¿Necesitas algo? (Preparaba el biberón de Danita)
SANDRA: Si, la mamila, pero por lo que veo aún no
está… ¿Te ayudo?
ALEJANDRO: La leche de mi hija es muy especial,
Sandra, sólo su madre y yo sabemos hacerla. Ve con ellas, en cuanto esté lista,
la llevo...
SANDRA: (Se acerca) ¿Seguro no quieres que te ayude?
ALEJANDRO: No, no, gracias. Ve con Dani.
SANDRA: Está bien... (Se va al cuarto)
DANIELA: (Viéndola entrar) ¿Ya estaba el biberón?
SANDRA: Ale lo estaba preparando
DANIELA: Está bien...
SANDRA: ¿Qué tienes, terrible? ¿Por qué esa cara?
DANIELA: (Levantó la vista) Nada, ¿por?
SANDRA: Te conozco más que tu madrecita santa,
Daniela, así que ¡habla! ¿Qué pasa? Cuando tu esposo vino hace rato, estaba
todo sonriente y alegre, luego, cuando volvió a la cocina, estaba que se
pateaba la cara y tú estás igual. ¿Discutieron o qué?
DANIELA: Un poco, perdón si te molestas, pero son
cosas nuestras...
SANDRA: No me molesto, pero soy curiosa, amiga, ¿qué
pasó?
DANIELA: Nada, en serio, sólo puntos de vista
diferentes, no te preocupes. Cuéntame de ti...
SANDRA: ¿De mí? Nada, terrible, ¿qué te crees? Estoy
maravillada con verte viva y con ese angelito en brazos... ¡Es increíble que
estés aquí, Dani!
DANIELA: Es un milagro, amiga, pensé que nunca iba a
poder salir de allí...
SANDRA: Fue una locura. Bah, por lo que me enteré.
Yo me fui al día siguiente de encontrarnos y volví el cuando te creían… Y el
día que vi a tu marido, aún no sabía nada de ti... Estaba muy mal...
DANIELA: Lo sé, ya me contaron y lo peor es que le
detectaron una deficiencia cardíaca…
SANDRA: ¿De veras? Se lo ve tan joven y tan sano,
¿tiene problemas del corazón?
ALEJANDRO: (Entrando con la leche) ¿Para quién es
esto?
DANITA: ¡¡¡Nanita comeeeeeeeee!!! (Se cuelga de su
papá)
ALEJANDRO: La llevo a la sala así conversan
tranquilas, ¿necesitan algo? Amor, ¿desayunas lo de siempre?
DANIELA: Si, amor, gracias... (Ale sale) Si, tiene
problemas con el corazón, pero ya lo están tratando...
SANDRA: ¿Puedo hacerte una pregunta, amiga?
DANIELA: Sí, amiga, dime...
SANDRA: ¿Por qué discutiste con él? A mí me
parece buen hombre y se que te ama, Dani. Además, míralo cómo está al pendiente
de ti, de Danita... ¿Es por algo de tu secuestro, Daniela? ¿Esa gente te
lastimó o qué?
DANIELA: A veces, las
parejas peleamos porque pensamos diferente, pero seguro que más tarde se
arregla, cuando las cosas se calman, nos sentamos a hablar y lo solucionamos,
pero ¿por qué tan interesada en los problemas con mi marido?
Dani se pone más boba...
ResponderEliminarMmmm Daniela Celos. Despues de lo que sufrio ese hombre por creerte muerta. Ya ni la amuelas...
ResponderEliminarmmm... esos celos de Dani no es normal con todo lo que la ama Ale los celos estan de mas...
ResponderEliminarEspero q todo pronto se arregle entre dany y alejo los celos no son buenos consejeros... :D excelente cap me encantoo
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