sábado, 8 de junio de 2013

“Historias Bizarramente Paralelas” – Episodio 101

Unos días más tarde, Sandra llegó temprano al departamento de Mariano y llamó por el portero eléctrico. Alejandro la atendió y le abrió. Una vez adentro, se sentó a conversar un poco con él, antes de despertar a Dani, Sandy quería saber cómo se encontraba su amiga.

SANDRA: (Estaban sentados en la cocina) Alex me contó todo y está de no creer.
ALEJANDRO: (Sirviéndole un te) Una locura, definitivamente
SANDRA: ¿Qué se sabe de la tipa esa?
ALEJANDRO: Nada. Es un completo misterio. Dani se escapó de sus garras hace ya varios días y Andrea no ha dado señales.
SANDRA: Eso es bueno.
ALEJANDRO: Yo creo lo contrario. Me temo que debe estar preparando un nuevo golpe y eso me tiene inquieto.
SANDRA: Pues, si, eso sería lo más lógico. (Lo mira) ¿Tú cómo estás?
ALEJANDRO: Feliz, imagínate. Hace unas semanas, mi vida era un infierno y hoy, no sólo volvió el amor de mi vida a mis brazos, sino que, además, ya nació mi segunda hija. Estando ellas tres conmigo, todo es fabuloso, sin importar nada más.
SANDRA: Dani y tú fueron muy afortunados al encontrarse, Alejandro.
ALEJANDRO: ¡Lo se! (Sonríe y aparece Danita, restregándose los ojos)
DANITA: (Alzando los brazos para que su papá le haga upa) ¡Nanita come, papi!
ALEJANDRO: (Alzándola) ¡Hola, hermosa, buen día! Mira quién vino a vernos…
SANDRA: Hola, Dani…
DANITA: (La mira seriamente, al estar recién levantada y no haberla visto muchas veces antes, no la reconoció) Hola…
ALEJANDRO: ¿Y esa cara, Danita? Es Sandra, mi amor, la amiga de mamá…
DANITA: (Por fin, le sonríe) ¡Hola!
SANDRA: ¡Así me gusta más!
ALEJANDRO: ¿Mamá duerme, princesa?
DANITA: Shi y Ditora depieta…
ALEJANDRO: ¿Si? (Danita asiente) Quédate un segundo con la tía Sandra, que busco a tu hermanita…
DANITA: (Se sienta en el regazo de Sandy) Shi, papi, emanita come y Nanita come.
SANDRA: ¡Danita tiene hambre! Ve tranquilo, Alejandro, yo le preparo algo.
DANITA: Quiedo mamila, papi…
ALEJANDRO: Bueno, amor, ya te la preparo. No te preocupes, Sandra, checo a Vicky y regreso.
SANDRA: Bueno… (Ale se va)
ALEJANDRO: (Entrando al cuarto, ve a Vicky despierta en su cuna y la carga) Hola, mi amor, buen día, hermosa…
DANIELA: ¡Cuántos halagos! ¿Me tengo que poner celosa?
ALEJANDRO: ¡No, hay piropos para mis tres mujeres! (Se recuesta con su mujer y le da a la niña que en un segundo, busca el pecho de su mamá) ¡Tragona como la hermana! (Besa a Dani) Buenos días, mamacita…
DANIELA: (Comienza a amamantar a la bebita) Buenos días, papacito (Otro beso) ¿Dani?
ALEJANDRO: En la cocina, con Sandra, vino a verte.
DANIELA: ¿Si? (Él asiente) ¿Hace mucho que llegó?
ALEJANDRO: No, amor, harán veinte minutos.
DANIELA: ¿Por qué no me despertaste?
ALEJANDRO: Porque le ofrecí tomarse un te y ella aceptó. Igual, ya venía a hacerlo
DANIELA: (Lo mira raro) Eso no es una respuesta a mí pregunta, Alejandro…
ALEJANDRO: (Se extraña por el tono de su esposa) ¿Qué pasa, amor?
DANIELA: ¿Por qué no me despertaste?
ALEJANDRO: (De nuevo ese tono de enojo en Daniela) Te lo estoy diciendo. Le ofrecí un te y cuando venía a despertarte, salió nuestra niña a pedirme el desayuno y me dijo que Vicky estaba despierta, así que aproveché y vine a buscarla y a despertarte… ¿Qué te pasa? Ese tonito con el que hablas no me gusta…
DANIELA: ¿Tardaste veinte minutos en preparar un te?
ALEJANDRO: (Respira) No, sargento Zavallalta. Platiqué un poco con Sandra antes de prepararlo y hace un momento, se lo serví.
DANIELA: ¿Sargento Zavallalta? Agradece que esté alimentando a nuestra hija, Alejandro, porque de otro modo, ya te hubiera arrancado las orejas…
ALEJANDRO: Bueno, ya basta… Esta es una discusión demasiado ridícula. Ya le digo a tu amiga que venga contigo y voy a prepararle el biberón a Danita. (Se pone de pie y sale, enojado)
DANIELA: ¡Encima se enoja él!
ALEJANDRO: (Volviendo a la cocina, su molestia era obvia) Dani ya despertó, Sandra. Danita, lleva a la tía con mamá y ya te llevo tu leche, hija…
DANITA: Shi, papi… (Se baja de Sandy y le jala la mano) ¡Amos con mami!
SANDRA: (Le pareció rara la actitud de Alejo) Si, Danita, vamos con mami (Salen)
ALEJANDRO: (Viéndose solo) ¿Será posible que Daniela esté celosa?
SANDRA: (Volviendo a la cocina, unos minutos después) ¿Hablando solo? (Le sonríe)
ALEJANDRO: No, sólo pensando en voz alta.... ¿Necesitas algo? (Preparaba el biberón de Danita)
SANDRA: Si, la mamila, pero por lo que veo aún no está… ¿Te ayudo?
ALEJANDRO: La leche de mi hija es muy especial, Sandra, sólo su madre y yo sabemos hacerla. Ve con ellas, en cuanto esté lista, la llevo...
SANDRA: (Se acerca) ¿Seguro no quieres que te ayude?
ALEJANDRO: No, no, gracias. Ve con Dani.
SANDRA: Está bien... (Se va al cuarto)
DANIELA: (Viéndola entrar) ¿Ya estaba el biberón?
SANDRA: Ale lo estaba preparando
DANIELA: Está bien...
SANDRA: ¿Qué tienes, terrible? ¿Por qué esa cara?
DANIELA: (Levantó la vista) Nada, ¿por?
SANDRA: Te conozco más que tu madrecita santa, Daniela, así que ¡habla! ¿Qué pasa? Cuando tu esposo vino hace rato, estaba todo sonriente y alegre, luego, cuando volvió a la cocina, estaba que se pateaba la cara y tú estás igual. ¿Discutieron o qué?
DANIELA: Un poco, perdón si te molestas, pero son cosas nuestras...
SANDRA: No me molesto, pero soy curiosa, amiga, ¿qué pasó?
DANIELA: Nada, en serio, sólo puntos de vista diferentes, no te preocupes. Cuéntame de ti...
SANDRA: ¿De mí? Nada, terrible, ¿qué te crees? Estoy maravillada con verte viva y con ese angelito en brazos... ¡Es increíble que estés aquí, Dani!
DANIELA: Es un milagro, amiga, pensé que nunca iba a poder salir de allí...
SANDRA: Fue una locura. Bah, por lo que me enteré. Yo me fui al día siguiente de encontrarnos y volví el cuando te creían… Y el día que vi a tu marido, aún no sabía nada de ti... Estaba muy mal...
DANIELA: Lo sé, ya me contaron y lo peor es que le detectaron una deficiencia cardíaca…
SANDRA: ¿De veras? Se lo ve tan joven y tan sano, ¿tiene problemas del corazón?
ALEJANDRO: (Entrando con la leche) ¿Para quién es esto?
DANITA: ¡¡¡Nanita comeeeeeeeee!!! (Se cuelga de su papá)
ALEJANDRO: La llevo a la sala así conversan tranquilas, ¿necesitan algo? Amor, ¿desayunas lo de siempre?
DANIELA: Si, amor, gracias... (Ale sale) Si, tiene problemas con el corazón, pero ya lo están tratando...
SANDRA: ¿Puedo hacerte una pregunta, amiga?
DANIELA: Sí, amiga, dime...
SANDRA: ¿Por qué discutiste con él? A mí me parece buen hombre y se que te ama, Dani. Además, míralo cómo está al pendiente de ti, de Danita... ¿Es por algo de tu secuestro, Daniela? ¿Esa gente te lastimó o qué?
DANIELA: A veces, las parejas peleamos porque pensamos diferente, pero seguro que más tarde se arregla, cuando las cosas se calman, nos sentamos a hablar y lo solucionamos, pero ¿por qué tan interesada en los problemas con mi marido?

4 comentarios:

  1. Mmmm Daniela Celos. Despues de lo que sufrio ese hombre por creerte muerta. Ya ni la amuelas...

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  2. mmm... esos celos de Dani no es normal con todo lo que la ama Ale los celos estan de mas...

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  3. Espero q todo pronto se arregle entre dany y alejo los celos no son buenos consejeros... :D excelente cap me encantoo

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